El parque vertical
Iñaki Ábalos 20/09/2008
Lo que entendemos por parque nace en el momento en el que alguien traza un camino sinusoidal atravesando un fragmento virgen de naturaleza y descubre lo atractivo que es conseguir que nunca coincidan las direcciones del ojo y los pies, que los caminos rodeen el objeto de la visión y construyan una escenografía de la mirada y un ballet con la motricidad del cuerpo. Éste es el principio elemental, bidimensional, de un interés por la "experiencia" que se inaugura entonces como tema de orden estético, como una nueva forma de belleza que cien años después la modernidad reelaboró introduciendo esos caminos en los edificios -Le Corbusier los llamó acertadamente promenades architecturales y con ellos atravesaba sus proyectos que se convertían así en naturalezas muertas cinemáticas, encontrando un duplicado del jardín pintoresco en el interior de sus arquitecturas (las ventanas-paisaje unían y separaban ambos, al exterior los jardines enmarcados, al interior las naturalezas muertas cubistas, haz y envés de una concepción que ampliaba a tres dimensiones el ballet y la escenografía sinusoidal)-.
Hoy, las formas sinuosas más complejas han entrado a formar parte de la arquitectura y el paisajismo incorporando nuevas referencias plásticas, nuevas técnicas y materiales, nuevos paradigmas científicos y nuevas "dimensiones", pasando éstas a cuatro con la incorporación del tiempo como instrumento de proyectación. Aún está por escribir la historia de esta línea elemental pero también está aún por imaginar lo que semejante expansión de sus posibilidades espacio-temporales puede dar de sí en el futuro próximo. Algo conoceremos si miramos al lugar en el que surgen las ideas, esas incubadoras que son las Escuelas de Arquitectura. La línea sinusoidal inaugurada por los primeros autores pintorescos recibe en ellas, de forma inconsciente, una atención y una evolución vertiginosas. Vayamos donde vayamos, sea cual sea el país o el profesor, la escuela o la tendencia dominante, los futuros arquitectos ensayan y repiten casi al unísono un mismo gesto aún frustrado, casi nunca exitoso, pero con esa obstinación que sólo da el estar abducido por una idea que "hay" que hacer, y que va consolidándose así como necesaria. Y lo que se modela con esta reiteración es algo que difícilmente puede catalogarse en los compartimentos de la "arquitectura" o del "paisaje", porque busca obstinadamente fundir ambos, enroscarse formando hélices o nidos o tornados, construir una entidad híbrida, de nuevo cuño, vertical, que sólo la inercia nos permite llamarla momentáneamente aún construcción vertical o "rascacielos". Esta "entidad" vertical es una amalgama, un material a la vez natural y artificial, que busca tecnificar su hilazón sinusoidal para construir una experiencia análoga a la que nuestros maestros modernos llamaban parque, espacio público, ágora. Al enroscarse genera una naturaleza diferente, cuya manipulación permite construir programas híbridos de ocio y productivos, a la vez ecosistemas, parques naturales, parques temáticos, laberintos, granjas agrícolas y ganaderas, parques energéticos; "entidades" autosuficientes y abiertas, que utilizan el viento, el agua, la luz o la tierra como material de construcción activo, capaz de generar recursos públicos y económicos.
Esta amalgama vertical es en definitiva un nuevo parque ajustado a una nueva percepción y a una nueva noción de ocio, una entidad que permitirá establecer nuevos diálogos entre los humanos y los no humanos, levantar un nuevo "parlamento de las cosas", para utilizar la expresión de Bruno Latour. No es difícil vaticinar que veremos esta idea construida en pocos años, como resultado actualizado de un artificio proyectual con más de 200 años. El último parque será vertical, se construirá en todas las grandes metrópolis y dará nueva vida al paisajismo como disciplina del espacio público y el medioambiente.
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El lado oscuro de la arquitectura
Propuestas sostenibles, algún dislate y necesarias dosis de realidad, en un recorrido por una Bienal de Venecia llena de preguntas sobre el futuro
ANATXU ZABALBEASCOA - Venecia - 19/09/2008
El lado oscuro de la arquitectura es la ambigüedad. En el mejor de los casos, porque se convierte en una puerta abierta a la interpretación y, en el peor, pretende engañar. Así, el "más allá de los edificios" propuesto por el comisario de la actual Bienal de Venecia, Aaron Betsky, ha sido interpretado por la mayoría de los países participantes como la exigencia de una respuesta sobre las urgencias de la arquitectura, tan ligadas a las del planeta.
La francesa Anne Lacaton, que un día declinó intervenir en una bienal al ser rechazada su propuesta de emplear el presupuesto en construir un puente en África, sigue creyendo que las bienales son una "pérdida de energía y dinero". Tal vez por eso aplaudió convertir el pabellón belga de esta bienal en un espacio vacío, repleto de confeti, titulado Después de la fiesta. Lo firman Geers y Van Severen. Y algo parecido han hecho otros países, como Japón, donde Junya Ishigami ha levantado invernaderos en torno a un pabellón vacío y caligráfico. Entre vacíos, realismo y filigranas, las dos vertientes de la arquitectura actual se han dado cita en esta undécima edición de la Bienal (que tiene lugar hasta el 23 de noviembre). Una trata de resolver problemas y la otra no cesa de proponer utopías formales y conceptuales. Así, es significativo que el León de Plata se lo llevara Gregg Lynn, la gran promesa de la arquitectura digital, por fabricar muebles supuestamente reciclando juguetes pero, en realidad, decapitándolos para que parezcan reciclados. Todo un signo del final de la fiesta.
En el Arsenale, donde exponen los arquitectos seleccionados por Betsky para ilustrar su tesis, Zaha Hadid presenta sus muebles fluidos que funcionan como arquitecturas. Otros autores de formas sinuosas, los neoyorquinos Asymptote, exponen "prototipos de futuro", "casas para el subconsciente". Y Víctor López Cotelo, que muestra su reconversión de una fábrica de curtidos en el pabellón de España, comenta que "las casas deben pensarse para el presente si quieren llegar al futuro".
Pero no todos opinan lo mismo. Los holandeses MVRDV están detrás del Skycar City, "una ciudad que libera al urbanismo de la incomodidad del plano" y en la que los coches circulan... por el cielo. En esa línea, el valenciano Vicente Guallart pone una vela a Dios y otra al diablo cuando propone un vistoso "hiperhábitat" en el que "la interacción de objetos con microordenadores puede programar el mundo", dice. Y se pregunta si el planeta podría resistir otro siglo XX. ¿Cómo han respondido las estrellas arquitectónicas a la provocación de Betsky? Con la fórmula mágica, y nada fácil, de nadar y guardar la ropa. Hay quien lo consigue. El octogenario Frank Gehry, que recibió el León de Oro a su trayectoria, sostiene que "la arquitectura existe antes, durante y tras la construcción". También los suizos Herzog & de Meuron (con Ai Wei Wei) saben hacer equilibrios. Como su arquitectura, su respuesta es sutil. En el corazón del pabellón de Italia tienen instalada una hermosa estructura de bambú de la que brotan sillas. Lo tiene todo: es escultural y espacial, habla de tradición pero no es convencional.
Los comisarios españoles Ángel Fernández Alba y Soledad del Pino también contestan a Betsky eligiendo la obra de arquitectos discretos: Llinás, Clotet, Picado y de Blas, Navarro o el propio Cotelo, y las propuestas de jóvenes. "La ironía no se pasa, pero el chiste sí", comentan.
La propuesta de mayor calado podría estar en el pabellón británico. Cinco arquitectos, de Tony Fretton a Sergison Bates, responden a las especulaciones con la realidad de viviendas públicas. Denise Scott Brown, invitada estelar, lo explica así: "Una enorme preocupación por dar cobijo a los pobres sacará a los arquitectos de la arquitectura y los llevará a la economía y a la política", vaticina. En el pabellón de Francia echan mano de Camus: "La generosidad hacia el futuro consiste en darlo todo al presente". Y dedican su pabellón a lo inesperado: un jardín en la azotea, pequeñas alegrías en lugar de grandes soluciones. Más allá de la arquitectura, la política también pasea por Venecia. Con el lema "Venezuela construye una esperanza", el antiguo pabellón de Carlo Scarpa queda oculto tras paneles que explican la mejora en el nivel de vida de los venezolanos. Contrastan con la información que dan los ex residentes cuando aseguran que Chávez ha eliminado la clase media y se dedica a repartir azúcar, como un señor feudal. El pabellón de Polonia, que explora "la vida después de los edificios", recibió el León de Oro. Y López Cotelo resumió esta edición con esperanza: "A través de lo negativo llegamos a lo positivo".
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¿Reprogramando la ciudad?
JOAN SUBIRATS 18/09/2008
El título de este artículo puede parecer excesivo, pero he de advertir de que mis pretensiones se limitan a la ciudad, y he añadido prudentes interrogantes. En la Bienal de Venecia de este año, el arquitecto Vicente Guallart, con mucha más valentía que yo y sin interrogante alguno de cautela, ha titulado su instalación Hyperhabitat. Reprogramando el mundo. Mi intención es aprovechar el manifiesto del comisario de la Mostra Internazionale di Architettura que se encuadra en la Bienal, Aaron Betsky, en el que plantea el dilema "edificios o arquitectura", para aportar mi granito de arena a tan ambiciosa tarea.
Por lo que se desprende de los resúmenes de prensa que se han publicado acerca de los objetivos de la Mostra de este año, su planteamiento trata de evitar la tendencia a disociar la labor del arquitecto del entorno en el que se inscribe. Betsky denuncia que la tarea específica del proyecto de edificio, con las limitaciones cada vez mayores que incorporan los códigos técnicos y las condiciones de seguridad e higiene, ha ido reduciendo al mínimo la capacidad de experimentación de la arquitectura con relación a la estructura, a la forma o al espacio. "Una arquitectura que pretenda dar soluciones construyendo es falsa, está muerta. Los edificios son la tumba de la arquitectura". Como provocación no está nada mal, y de alguna manera se alude y se critica la moda de contratar arquitectos que dejan caer sus edificios en una ciudad o espacio con una lógica autista, indiferente a su entorno.
El problema es descubrir cuáles serían las salidas a esa hipotética parálisis autocontemplativa. Y por lo que aparece en los medios acerca de las propuestas recogidas en la Mostra veneciana, no podemos ser demasiado optimistas. Por una parte, se exploran diseños de interiores, de objetos, de muebles. Por otra, se apuesta por la interconectividad entre los espacios construidos y el mundo exterior. En la propuesta de Guallart, todos los objetos de las seis viviendas para jóvenes, con un macroespacio compartido, disponen de equipamiento electrónico, que les permite comunicarse entre ellos y con el exterior. El crucifijo con el Vaticano, la bombilla con la central nuclear. Y como afirmó Guallart al respecto, la paella con los potenciales interesados en su ingesta inmediata o la postergada de los restos que acaben sobrando. El objetivo aparente sería avanzar en la optimización de servicios y la autosuficiencia de cada pieza y de la vivienda en su conjunto, "en pos de una mayor eficacia, del ahorro energético, de una mayor interacción social, de un mundo más humano". El objetivo es ambicioso, ya que nada más y nada menos se quieren sentar las bases de una nueva organización mundial.
Simpatizo con la incomodidad que producen esos edificios icónicos convertidos en la expresión más evidente e hiriente de una arquitectura al servicio del marketing de ciudades, de la ciudad espectáculo o de la "ciudad de pensamiento único", en afortunada expresión de la urbanista brasileña Erminia Maricato. Y concuerdo con la necesaria búsqueda de espacios que permitan encontrarnos. Pero lo menos que se puede afirmar es que la propuesta de Betsky está llena de contradicciones, al plantear este tipo de dilemas invitando a "repensar el mundo" a arquitectos como Frank Gehry o Zaha Hadid, que más bien parecen representar la tendencia que se discute. Frente a las dinámicas económicamente hegemónicas, en las que se prima la hipermovilidad de unos cuantos (los frequent flyer class) y al mismo tiempo el repliegue defensivo del lugar en el que tratan de refugiarse, deberíamos poder postular políticas e intervenciones urbanas que traten, al mismo tiempo, de constituir un lugar común (de todos y para todos), la mayor facilidad para la movilidad colectiva (evitando el sentido de clausura, de exilio de la periferia) y la capacidad de gobierno conjunta de esos espacios compartidos. Y para ello hemos de superar esa visión estrecha que prima los lugares físicos y la ornamentación sobre las personas, y que acostumbra a dar por supuestas las prácticas o relaciones sociales a partir de lo construido.
Esa "ideología espacialista" (como dice Olivier Mongin) ha tratado de defender la idea que la clave de la convivencia estaba en el diseño de los lugares, en la combinación de edificios y flujos. Y sin restarle importancia al tema, deberíamos reivindicar la aceptación de una mayor complejidad conceptual y operativa. Para que los ciudadanos puedan hacerse suyos esos lugares, deben poder practicar en ellos su autonomía, ejercitar su diferencia, hacer reales las posibilidades de solidaridad e igualdad. Y sin empleo, sin formación, sin condiciones dignas de habitabilidad, sin transportes adecuados, sin salud o sin seguridad, ello se hace muy difícil. ¿Se puede reprogramar el mundo sólo desde la arquitectura? Necesitamos espacios, pero espacios practicados, espacios conquistados y vividos. Y espacios conectados. La condición de movilidad para todos es hoy esencial. Sin movilidad ya no podrá haber lugares. Una de las formas más evidentes de desigualdad social en la actualidad es precisamente las grandes diferencias que se generan en la capacidad de moverse, de desplazarse, de salir y entrar. Buscamos sitios en los que permanecer y vivir, pero también sitios de los que salir.
No acabo de ver (quizá por mi propia incredulidad ante esos ejercicios elitistas de aparente renovación conceptual que acaban cayendo en los propios vicios autistas y esteticistas que aparentemente denuncian) que las propuestas de la Mostra de Venecia apunten en esa dirección. Lo que necesitamos es conceptualizar y materializar nuevas aproximaciones a los problemas urbanos (sostenibilidad, inclusión social...) y hacerlo no con una estricta mirada disciplinaria, sino con diálogo y la puesta en cuestión de los parámetros que hasta hoy han impulsado la construcción de la ciudad. Y en un plano más operativo, no podemos desvincular esas reflexiones de la existencia de conflictos, de la necesidad de plantearnos nuevas formas de gobernar las ciudades. Una agenda urgente y exigente de nuevas políticas urbanas y sociales en la que la arquitectura, con sus espacios, edificios y capacidad reflexiva, debe estar presente, en diálogo con muchos otros actores y colectivos.
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Joan Subirats es catedrático de Ciencia Política de la UAB
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La Solana del Mar y La Ricarda
ORIOL BOHIGAS 17/09/2008
Han llegado hasta aquí persistentes rumores de una protesta colectiva contra la degradación y la destrucción parcial de uno de los edificios más significativos de la arquitectura moderna en Uruguay y seguramente en toda la América Latina: La Solana del Mar, en Punta Ballena, obra del catalán Antoni Bonet (1913-1989).
Josep Lluís Sert y Antoni Bonet fueron, en dos etapas muy próximas y consecutivas, los mejores representantes en España del Movimiento Moderno, los arquitectos con mayor cultura internacional y con una sensibilidad extraordinaria que les permitió elaborar la evolución de los iniciales dogmas racionalistas hacia la reintegración crítica de las realidades locales, las tradiciones constructivas y el complejo identitario del genius loci, en lucha contra el amaneramiento del International Style. Los dos sufrieron el exilio después de la Guerra Civil y desarrollaron su obra en América hasta que retornaron a Cataluña, donde pudieron volver a trabajar, con intervalos sucesivos pero con obras significativas y sin duda muy valiosas.
Una de las obras que catapultaron a Bonet al prestigio internacional fue, precisamente, la urbanización de Punta Ballena, construida en los años cuarenta en un paraje todavía inmaculado de una belleza sorprendente. En los últimos años esa belleza natural ha sido gravemente mutilada por la especulación turística adocenada y abusiva. A pesar de ello, el conjunto de la urbanización, las viviendas privadas proyectadas por Bonet y el centro social de la colonia -la Solana del Mar- han mantenido su presencia activa, si no en el nivel de uso que prometían, por lo menos como testimonio de una aventura cultural en el paisaje y en la forma de vida. Parece, no obstante, que la degradación y la ausencia de una protección oficial están afectando al conjunto, sobre todo al edificio central, de carácter más comunitario y, en cierta manera, más representativo.
Desgraciadamente, la obra de los arquitectos hay que juzgarla teniendo en cuenta el complicado itinerario de fracasos y encargos interrumpidos. Los dos proyectos urbanísticos más ambiciosos de Bonet fueron el Plan de Buenos Aires de la época de Perón y el Plan de la Ribera en Barcelona de la época de Porcioles. Ninguno de los dos llegó a realizarse a pesar de los buenos apoyos políticos y económicos, y del interés programático de las propuestas. En ambos estableció una nueva fidelidad a los principios del urbanismo racionalista o funcional, condicionados, no obstante, a un inicial realismo estructural y estético, por lo cual pueden todavía citarse como testigos de un momento crucial en la evolución de los nuevos asentamientos urbanos y en la rehabilitación de los antiguos, adictos a la esencia del lecorbusierismo, pero tendentes al reconocimiento de una urbanidad más consensuada.
Esa misma actitud -con las variantes impuestas por el tema- se descubre también en las diversas viviendas unifamiliares que Bonet construyó en Cataluña. Entre ellas, las más representativas son la Casa Gomis, en La Ricarda, junto al aeropuerto de El Prat, y la Casa Cruïlles, en una playa de Aiguablava, dos obras maestras indiscutibles, adaptadas a las exigencias del paisaje, definidas con racionalidad geométrica, construidas con sistemas de bóvedas según tradiciones locales, enmarcadas en un lenguaje a la vez radicalmente innovador y pudorosamente tradicional. A la torre de la plaza de Urquinaona -una de las mejores obras de la época incierta de los "edificios singulares"- podrían aplicarse los mismos adjetivos.
La maravillosa casa de La Ricarda, ante los cambios del aeropuerto y la proximidad de las nuevas pistas, las normativas de la costa y la depauperación ambiental, ha dejado de funcionar como una vivienda unifamiliar estable, pero se mantiene con dificultades como un modelo paradigmático. El profesor Jordi Garcés inicia cada año su curso en la Escuela de Arquitectura acompañando a todos sus alumnos a visitar esa casa y a analizar los parámetros estilísticos y metodológicos que pueden ser todavía el sustento de un programa pedagógico. Es un monumento, por tanto, que hay que conservar y potenciar con inteligencia y con sentido de la historia. Y en este caso la conservación pasa ineludiblemente por destinarle un uso más colectivo -más histórico- que supere los residuos de una vivienda familiar, hoy día ya prácticamente imposible. Sé que ha habido gestiones con la Generalitat, el Ayuntamiento de El Prat, la Universidad Politécnica y el Colegio de Arquitectos para definir y promover institucionalmente esos nuevos usos, sin resultados positivos. Parece que la propiedad está dispuesta a colaborar y, de momento, mantiene la estabilidad y el valor paisajístico de esa joya de la arquitectura. Pero no es suficiente: el único camino eficaz para mantener un monumento que ha perdido su uso es aplicarle otra función adecuada y compatible.
Evidentemente, tenemos que sumarnos a la llamada colectiva en defensa de La Solana del Mar y de todo el conjunto de Punta Ballena, pero en paralelo tendríamos que preocuparnos fundamentalmente de La Ricarda y, en segundo término, de otras obras de Bonet construidas en Cataluña que pueden estar en peligro de decadencia e incluso de ruina. Casi siempre la solución será encontrar nuevos usos a las edificaciones que se han convertido parcialmente en obsoletas, porque, sin un contenido adecuado, la arquitectura se momifica y acaba en una extemporánea y difícil pieza de museo insostenible o en una ruina ni siquiera aureolada por un contexto romántico.
Oriol Bohigas es arquitecto
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Calatrava pierde las alas
Mientras todo Nueva York se rendía durante el pasado aniversario ante la evidencia de que la reconstrucción de la zona cero es un desastre, Santiago Calatrava, responsable del intercambiador de transportes, afirmaba: "En Nueva York no hay problema. Los trabajos continúan adelante". Lo declaró a este periódico después de que el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg clamara, en un artículo publicado en The Wall Street Journal, que su estación debía "reducirse" por ser "demasiado complicada". El regidor no sólo criticó el intercambiador, sino toda la reconstrucción del solar que ocupaban las Torres Gemelas.
Pero, puesto que se asentarán sobre el centro de transportes, las obras de los edificios dependen de que avance o no el ambicioso proyecto del ingeniero y arquitecto español, que nació con un presupuesto de 2.200 millones de dólares (1.547 millones de euros), pero que se ha multiplicado y cuesta ya un tercio más. En definitiva, si la construcción del intercambiador se retrasa, toda la zona cero sufre.
Pese a haber sido aplaudido unánimemente por su diseño "excepcional", según el arquitecto Daniel Libeskind, autor del proyecto original general para toda el área, además de estar resultando más caro de lo previsto, la idea de Calatrava va perdiendo poco a poco su esencia original. Lo más aplaudido desde que se conociera el proyecto, era que incluía una estructura transparente que evocaba las alas de una paloma y que, al abrirse, permitiría la entrada de luz natural. En julio ya se anunció que las alas no eran viables. El mes próximo se sabrá hasta donde podrá volar Calatrava.
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'Zona cero': misión imposible
Un complejo entramado de intereses políticos y económicos retrasa la reconstrucción del World Trade Center - Las obras podrían durar otros 10 años más
BARBARA CELIS - Nueva York - 15/09/2008
Ni Sexo en Nueva York ni Los Soprano. El verdadero culebrón que mantiene en vilo a Manhattan se titula zona cero y acaba de entrar en su octava temporada. Desde que los atentados del 11-S derribaran las Torres Gemelas dejando al desnudo 64.000 metros cuadrados de isla, un puzle de emociones, intereses económicos y políticos se ha adueñado de aquel espacio, impidiendo su renacimiento urbanístico. "Siete años después de los ataques, el solar en el que se erigía el World Trade Center sigue teniendo el triste sabor de un área en construcción", clamaba durante el reciente aniversario un editorial de The New York Times.
El mito de Nueva York como ciudad urbanísticamente dinámica del que el Empire State Building era el mayor emblema -se construyó en apenas 13 meses en 1931- se ha topado con el muro inexpugnable de un ambicioso proyecto de presupuestos astronómicos que nadie sabe cómo financiar. La última estimación rondaba los 13.000 millones de dólares (9.100 millones de euros), pero aparentemente sólo existe la mitad de ese dinero.
Además, en siete años el precio de los materiales de construcción se ha encarecido en un 30%, por no hablar de la crisis económica que ha golpeado ese sector y que hace que cada decisión tenga que ser calibrada con extrema atención. Los enfrentamientos de poder entre las 19 agencias locales, estatales y federales que participan en el proyecto han llevado a una falta absoluta de dirección en las obras. A esto hay que añadir continuos cambios en el diseño de toda el área, debidos en gran parte a la politización de los sentimientos que genera un espacio con sobredosis de carga emocional: no sólo es terreno edificable, sino el santuario en el que murieron casi 3.000 personas un fatídico 11 de septiembre.
El resultado de este cóctel único es que los plazos para la finalización de la construcción de cinco rascacielos, un monumento, un museo dedicado a las víctimas, dos centros culturales y un intercambiador de transportes -el que diseña el español Santiago Calatrava- volverán a retrasarse oficialmente a finales de septiembre. "Los plazos actuales no son realistas, así que la Autoridad Portuaria de Nueva York publicará en dos semanas un nuevo calendario. También los presupuestos volverán a cambiar", aseguró a este diario su portavoz Steve Coleman. Esta agencia es la encargada de dirigir la construcción de un área de la que es propietaria, pero cuyo alquiler hasta finales de siglo está en manos de Larry Silverstein, el magnate inmobiliario con los mayores intereses económicos de la zona cero.
Silverstein era el arrendatario de las Torres Gemelas, por cuya pérdida recibió el pasado año 4. 500 millones de dólares (3.160 millones de euros) de sus aseguradoras, un tercio de lo que en 2003 se calculaba que podría costar la reconstrucción de la zona cero. Con ellos ha financiado el único edificio que ya existe, el WTC7 y parte de la construcción de las torres 2, 3 y 4, cuyas obras comenzaron este año. También está en sus manos la torre 5, imposible de construir hasta que no se desmantele el ruinoso Deutsche Bank Building, un edificio dañado durante los ataques, pero aún en pie en medio del solar. La emblemática Torre de la Libertad, que este mes alcanzó los ocho metros de altura -¡después de cuatro años de obras!-, también depende en gran parte de su bolsillo, aunque por conflictos políticos -tiene carga simbólica- este año la responsabilidad de la construcción se le entregó a la Autoridad Portuaria.
El controvertido rascacielos, coronado por una espiral en su cima que emulará la antorcha de la Estatua de la Libertad y que algún día alcanzará una altura de 541 metros (1.776 pies, cifra simbólica que alude a la fecha de la independencia norteamericana) es el perfecto reflejo del caos en el que se ahoga la reconstrucción.
Originalmente fue concebido por Daniel Libeskind, que ganó en 2003 el concurso de planificación de toda la zona cero, titulado Memory foundations (Cimientos de la memoria). Un año después, las discrepancias entre Silverstein y el arquitecto obligaron a que Libeskind aceptara el rediseño de esa torre hecho por David Childs, de la firma SOM, que se llevó el suculento encargo de su construcción, presupuestada entonces en 3.000 millones de dólares (2.110 millones de euros). Seguridad y problemas técnicos han hecho que su diseño vuelva a cambiar tres veces desde entonces. "El resultado es que ahora la Torre de la Libertad es un híbrido mediocre", ha sentenciado Paul Goldberger, crítico de arquitectura de la revista New Yorker. Esa torre, que este año tendría que haber alcanzado la mitad de su altura, también tiene financiación pública a través de la Lower Manhattan Development Corporation, una confusa agencia creada tras los atentados con el fin de gestionar, entre otras cosas, los fondos federales para la reconstrucción y que ahora el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quiere desmantelar. "Debería entregarle a la alcaldía sus responsabilidades en la construcción para eliminar burocracia innecesaria", clamó la pasada semana desde las páginas del Wall Street Journal.
Respecto a las torres 2, 3 y 4, Silverstein le entregó el encargo a los estudios de Richard Rogers, Norman Foster y Fumihiko Maki. Sin embargo, según fuentes cercanas a uno de ellos, "todo está casi paralizado porque hay continuos retrasos en la construcción del monumento y el intercambiador, y eso imposibilita ponerle fecha al fin de las obras de los edificios. Sin una fecha de entrada, es difícil captar clientes dispuestos a alquilar oficinas, contratos de los que depende el dinero para completar los proyectos".
El monumento a las víctimas diseñado por Michael Arad y Peter Walker es otro culebrón en sí mismo. Con un presupuesto de 1.000 millones de dólares (700 millones de euros), tenía que haber estado listo en 2009. Pero la falta de fondos y las protestas de los familiares, que consideraron que era un monumento a los edificios y no a los muertos, retrasaron su arranque (la primera columna de sus cimientos se puso el pasado 2 de septiembre). Las familias de las víctimas también dinamitaron el complejo museístico que lo iba a acompañar, donde estaba previsto crear el Centro Internacional de la Libertad, dedicado a mostrar la historia internacional de la lucha por las libertades, y el Museo del Dibujo. Al primero, las familias lo consideraron irrespetuoso porque hablaría de "otros" cuando aquello era un terreno dedicado a "sus" víctimas. Y clamaron contra el Museo del Dibujo porque en su actual sede neoyorquina se había atrevido a mostrar "arte antipatriótico" (una exposición sobre las torturas de Abu Ghraib). "No fueron sólo los familiares, muchos ciudadanos se quejaron", se excusaba a este periódico Michelle Breslauer, portavoz del museo y monumento a las víctimas del 11-S. La firma Snohetta, escogida para diseñar el complejo museístico ha tenido que limitarse a diseñar una entrada para el Museo de las Víctimas.
Breslauer no quiere criticar los retrasos que ha sufrido un monumento cuyo presupuesto ha encogido en 500 millones de dólares. "Han pasado muchas cosas, pero ahora lo único importante es que todos los implicados en la zona cero se comprometan a terminarlo para el décimo aniversario. Las víctimas necesitan un lugar al que ir a recordar a sus muertos", declaró.
Del centro cultural que iba a construir Frank Gehry no hay ni rastro en los planos actuales porque no hay fondos para construirlo. "No arrancará hasta, al menos, 2010 o 2011, cuando finalicen las obras del intercambiador de Calatrava", ha declarado Silverstein. Toda la expectativa se centra ahora en las nuevas fechas que anunciará la Autoridad Portuaria en breve. Pero, a la vista de las circunstancias, al culebrón de la zona cero aún le pueden quedar 10 años de vida por delante.
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Esquisses d'un au-delà de l'architecture
REPORTAGE. La 11e Mostra internationale expose des installations plutôt que des constructions. Pour plus d'idées, une exploration des pavillons nationaux s'impose.
Lorette Coen, Venise
Samedi 20 septembre 2008
Décor immuable, Venise et sa lagune, sites identiques, affluence affolante, convergence massive de journalistes et couverture de presse impressionnante: la 11e Mostra internationale d'architecture n'a plus rien à envier, désormais, à sa grande sœur, la Biennale de l'art. Ouverte le week-end dernier sous des trombes d'eau, elle a refusé une foule de «beautiful people» à la fête inaugurale, en dépit des cartons d'invitation, au prétexte que l'immense Arsenal était plein. On se contentera de pressentir la présence de têtes couronnées - Jean Nouvel, Zaha Hadid ou encore Frank O. Gehry, sacré du Lion d'or pour l'ensemble de sa carrière. Puis on plongera jusqu'à l'asphyxie visuelle et intellectuelle dans cette Biennale démesurée, galaxie foisonnante et confuse sur laquelle d'innombrables expositions, conférences, débats et réceptions sont venus se greffer.
A l'orée des Giardini di Castello, site des pavillons nationaux, une rencontre rafraîchissante: celle de la Pallethouse des Viennois Andreas Claus Schnetzer et Gregor Pils, l'un des dix projets lauréats du premier Concours étudiant européen d'architecture durable. Ce prototype grandeur nature construit à l'aide palettes recyclées s'adapte aux situations les plus variées: maison de vacances aussi bien que logement d'urgence pour personnes déplacées ou habitants de bidonvilles. On retrouvera d'autres architectes en herbe exposés dans les Artilleries, espace dévolu à Everyville, le concours «on line» pour jeunes talents lancé par Aaron Betsky, le directeur américano-néerlandais de cette 11e Biennale.
782 candidats, de 48 pays, les plus nombreux originaires d'Italie, des Etats-Unis et du Brésil, ont répondu à la question résumée ainsi: imaginez une ville, rappelez-vous celle où vous avez grandi, vos sensations, les sons, le vent dans les arbres... Or voici qu'aujourd'hui les lieux s'évanouissent plus rapidement qu'une vie humaine. Dans ces conditions, qu'est-ce qui constitue la réalité, qu'est-ce qui confère un ancrage physique et social? L'architecture, au sens traditionnel, n'apporte pas la réponse. Car comment construire un sentiment d'appartenance communautaire alors que l'espace matériel se dérobe? Formulées par des étudiants de toutes disciplines, les cinquante meilleures réponses, projetées sur grand écran, selon un système habile et ludique capable de relier thématiquement les projets entre eux, offrent des préfigurations de l'avenir d'un enthousiasme entraînant.
Heureusement. Car la visite de l'Arsenal évoque celle d'un bric-à-brac. Priés de renoncer aux habituels plans et maquettes, les quelque 22 bureaux invités par Aaron Betsky - selon quels critères? - s'y expriment de manière plus ou moins forcée et séduisante, sous forme d'installations plus ou moins hermétiques. L'exercice paraissait périlleux d'emblée; et, en effet, mimer les langages de l'art pour traiter le thème de cette Biennale, «Out There. Architecture Beyond Building» (Là-dehors. L'architecture au-delà du bâtiment), n'a pas produit de discours articulé perceptible.
Dans un tel contexte, le Suisse Philippe Rahm reste l'un de ceux qui tire le mieux son épingle du jeu. Alors que les visiteurs passent devant la pièce de mobilier de tonalité citron, aux sempiternelles formes fluides, le Lotus Design de Zaha Hadid, ils s'arrêtent devant le Digestible Gulf Stream qu'il a imaginé, prototype d'une architecture qui travaille sur les températures, les atmosphères, la lumière. Entre deux plans métalliques horizontaux, placés à des hauteurs différentes, portés l'un à la température de 28°, l'autre à 12°, se crée un mini courant d'air; un paysage météorologique invisible se trouve ainsi construit. D'autres expositions-installations - Hall of Fragments, Rome interrompue, La Ville non éternelle - occupent encore l'Arsenal sans qu'un sentiment autre que celui d'impuissance ne se dégage de cette accumulation d'images.
Inversement, dans certains pavillons nationaux des Giardini, qui proposent des réflexions sur l'architecture durable (l'Allemagne), le logement social (l'Angleterre), l'éducation et la recherche (la Suisse), le changement climatique (le Danemark), s'ouvrent, plus humblement, des pistes autrement fructueuses. Ainsi, cette remarque formulée lors d'un débat organisé dans le pavillon helvétique, par Alejandro Aravena, représentant le groupe chilien Elemental, lauréat du Lion d'argent pour jeunes architectes prometteurs: faire de l'architecture aujourd'hui, c'est élargir son métier à la solution de problèmes d'intérêt général. Elemental en a donné l'exemple très concret en dressant des projets de logement, assortis de modes de financement originaux qui favorisent l'inclusion sociale ainsi que la densification urbaine. Un discours terre à terre, très au-delà du bâtiment selon Aaron Betsky.
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Una Bienal más allá de la arquitectura
La megaexposición de la ciudad italiana, que estará abierta hasta el 23 de noviembre, busca la sostenibilidad. La edificación pierde protagonismo.
Venecia, Italia, EFE
Los edificios, a pesar de ser los elementos que se asocian intuitivamente con la arquitectura, no tienen cabida en la edición del 2008 de la Bienal de Venecia. La exhibición se centra, más bien, en proyectos innovadores sobre cómo hacer el espacio más habitable.
“La arquitectura no se trata solo de construir, sino del modo de pensar y dialogar sobre los edificios. Es el modo de representarlos y realizarlos. Y, de forma más genérica, es un modo de dar vida y de dar alternativas críticas al ambiente humano”, sostiene el comisario de la Bienal, Aaron Betsky
A esta tarea se dedican los 25 estudios internacionales que participan en esta sección, la principal de la XI Muestra Internacional de Arquitectura de la Bienal de Venecia, que cerrará sus puertas el 23 de noviembre, añade el estadounidense.
Por esto, tanto los promotores de la cita como algunos especialistas han apuntado que la muestra parece más propia de un museo de arte contemporáneo que de una exposición de arquitectura de uso.
Las creaciones elegidas son, en su mayor parte, instalaciones de aspecto futurista y visionario sobre posibilidades inexploradas de ‘habitar’ el espacio, que en varios casos permiten la interacción del visitante e incluyen una ‘performance’ en vivo.
La propuesta de la arquitecta de origen iraní Zaha Hadid y su socio Patrick Schumacher, por ejemplo, es un enorme mueble verde de una sola pieza con una compleja forma que permite su uso para descansar sentado, dormir, guardar cosas o simplemente curiosear y ‘toquetear’. Muy cerca está la del estadounidense Frank Gehry, que consiste en una estructura de madera recubierta de placas de barro seco.
Al comienzo del recorrido está un mosaico de docenas de bolas blancas y negras que contiene purificadores de aire, un elemento que aparece como Leitmotiv en varias salas para ‘crear atmósfera’ en el Arsenal, el edificio de la muestra, aunque el calor de Venecia mermó su eficacia.
Entre los elementos más llamativos se encuentra la ‘performance’ creada por el equipo de Philippe Rahm, que consiste en un grupo de jóvenes parcial o totalmente desnudos que, tendidos sobre una amplia plataforma blanca, se dedican a dormir, cantar o tocar música.
Una de las instalaciones más explícitas sobre el futuro del urbanismo es la del estudio Drogg & Kesselkrammer, que, con el título ‘Singletown’ (Ciudad de solteros), representa a varios maniquíes ‘encajados’ cada uno en una pequeña casa y plantea la necesidad de crear nuevas redes sociales ‘en un mundo atomizado’.
La preocupación por crear hábitats adecuados y confortables llega incluso a la sala de prensa, equipada con varias camas y colchones tirados en el suelo, donde los periodistas pueden tomarse un descanso, protegidos por las figuras de dos leones alados, símbolos de Venecia.
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Koolhaas designs ‘peek-a-boo’ building for New York skyline
Posted by Kevin Brass in Lots Of Zeros, News, General
Bird’s Nest designers Herzog and de Meuron are not the only A-list European architects unveiling plans for towers in New York City these days. Plans were recently released for a new residential tower designed by Dutch master Rem Koolhaas’s Office for Metropolitan Architecture, which is creating compelling, thought provoking designs for cities around the world.
The project, 23 East 22nd Street, is tucked behind an existing tower, One Madison Park, creating a unique challenge. The result is “a form that steps out from behind, in a peek-a-boo shape that recalls his 1978 book, “Delirious New York,” in which skyscrapers do a tango,” the New York Times reports. Units in the building will range from a $7 million studio to a $50 million penthouse (about €4.9 million to €35 million).
The New York Sun dubbed it the “Peek-a-boo Building,” and took hyperbole a step further by also calling it the Lou Costello of towers. “Peeking out from behind the back of the taller building, it will deliver the impish and subversive laugh lines, while the taller building, the grown-up straight man in the equation, will preserve its unflappable rectilinear integrity,” the Sun said.
Koolhaas’ contribution—his first tower in New York—is part of a recent flood of top architects reshaping the New York skyline, as chronicled by a recent Financial Times article. “Every big figure from contemporary architecture is building there now, and building big,” the article notes.
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How the works of Le Corbusier touched his admirers
Architect, artist, visionary - Le Corbusier won admirers in many fields. Our correspondent talks to collectors and fans
French architect Le Corbusier
Christian Pambrun
HEIDI WEBER
Weber met Le Corbusier in 1958, when she was a successful interior designer in Zurich, and their subsequent collaborations led to her building a museum, the last building Le Corbusier designed and the only one in steel and glass, to house her vast collection of Le Corbusier artworks.
In 1957 I went to see a Le Corbusier exhibition at the Kunsthaus in Zurich, and I didn’t know at that time that he was a painter. I knew his architecture, but not painting. I was unbelievably moved. Then a neighbour, a graphic designer who had made the famous seven-volume book of Le Corbusier’s work, told me that he had an original Le Corbusier collage. I closed my interior design store and went to see it right away.
When I saw it, I asked if I could buy it from him. He said never: I paid 200 francs and I will never sell it. Then, about three or four weeks later, he came to my store. It was a lovely sunny day, and we went to the country park in my Fiat Topolino. He was saying, “Oh, it’s so fantastic in the car – without the car you can’t do anything like this,” and I replied, “But you have money, surely you can afford a car?” He said no, he had no money at all. Then I jumped in – but you have the collage at home! I’ll give you my car for it, I offered. He said that I was crazy, that he had only paid 200 francs for the collage. The car was 3,500 francs. I said no question, I would give him anything he wanted for it. So, we went home, I gave him the key to the car and he gave me the collage.
That was the year before I met Le Corbusier at his house in Cap Martin, on the French Riviera. I knew one of his friends, and went to see him there. Le Corbusier showed me around his house, and always in my mind was getting another painting. I was young and full of excitement, and I offered to exchange a Picasso for a painting of his. He looked at me with open eyes and he said, “All right, but how much do you want to pay for it?” I said that I had 10,000 francs in the bank, and he opened his eyes big and replied, “You really want to pay as much for a painting?” I would have paid anything. I would have sold my house for a painting! And that’s how we started.
He only designed about five private houses, he was only engaged in social projects – that’s why I worked with him. He was a real humanist. He was a very correct person, very quiet, but each minute, creative. He said nothing without creating ideas. And he was very polite. He would give a little smile and say, “Mrs Weber, come more often to Paris, it would be my pleasure.” I went every two weeks for seven years.
ALEXIS LAUTENBERG
In 1956, the father of Alexis Lautenberg, the Swiss Ambassador to London, gave him a drawing made by Le Corbusier in 1953. The Ambassador has treasured it since.
I lost my father when I was a little boy and this drawing was the last gift he gave to me. He bought it in the South of France where he used to spend his holidays. He gave it to me when I was about 11, and he died when I was 12, and I have been travelling with it ever since.
My father was a very wise man. He was interested in the development of social expressions in architecture and its important role in the immediate postwar period. He had a strong relationship with France, and was an admirer of Le Corbusier, so it was an obvious choice. He was amused by the drawing – he thought it was a nice thing to give to a little boy. I’m not going to sell it – this drawing is a very nice memory of that time.
When I was Ambassador to the EU in Brussels [1993-2000], I had a fantastic team around me and I gave everyone a copy of the drawing. I think it’s a very nice souvenir.
I didn’t realise straight away how important the drawing was, I was just trying to understand what the message written on it meant. I have considered the message [here translated from French] very important for the rest of my life. The three sentences are loaded with meaning. “To fight the mills” means that you have to stand for something – as does “Overthrowing Troy”; this refers to breaking up established thinking and inherited situations. The third one, “To be ready to carry the load”, is something that every one of us should do, and the last bit, “Without money”, is a very nice message – particularly when you read it today.
Le Corbusier was intellectually and conceptually far ahead of many others. In a way, he’s now rediscovered – he’s a very interesting choice as one of the key exhibitions in the Liverpool capital of culture programme.
NIALL HOBHOUSE
The governor of the London School of Economics and chair of its advisory board owns two very special pieces made by Le Corbusier: a 1951 model of one of the walls of the Notre Dame du Haute chapel in Ronchamp, eastern France, and a set of drawings for the Baghdad Olympic Stadium – which was one of the architect’s major projects that was never built.
These works came from one of Le Corbusier’s assistants who had worked in his office in the Rue de Sèvres [in Paris]. I bought them three or four years ago during a trip to America – they were then owned by the family of this assistant. When I saw them, I knew absolutely that I wanted to own these works. I felt that no one had been paying them attention.
What motivated me to buy them is that they’re from a phase of Le Corbusier’s architecture that has really been influential in many ways: they gave an idea of how concrete could be used in a powerful architectural way, and how architecture was liberated from a very rectilinear conception.
I have been to Ronchamp four or five times. It’s a fascinating place for architects or people really interested in architecture. I own a model of the southwest wall and the rest may have been destroyed, though there is no evidence that it was ever part of a larger or complete model of the chapel. It was made for the specific purpose of studying the effect of the window embrasures within the enormous thickness of the south wall – it seems that Le Corbusier was trying to work out the best distribution of the holes and the effect of the light on them.
Regarding the Baghdad Olympic Stadium drawings, “Corb” was discussing with his assistants how to represent plastic moulded forms in two dimensions – as they were making those new revolutionary shapes in architecture, they were forced to find a brand new language of representation. The project ran for an incredibly long time, and there are a lot of documents of all kinds related to it. The one that I’ve got is the most finished.
Both objects interest me in different ways. Not so much because of what they are, but in their capacity for conveying ideas. I’m interested in the process behind them. They’re incidentally beautiful because of the way they articulate ideas that were present during their making. I’m fascinated with the reasons why architects designed buildings the way they did, and especially with Ronchamp. Owning those works is a little bit like touching the hand of God, it’s an incredibly direct connection with Le Corbusier.
Le Corbusier – the Art of Architecture, the Crypt, Liverpool Metropolitan Cathedral (www.architecture. com/lecorbusier), Oct 2-Jan 18 2008
Etiquetas: Le Corbusier
Des nouvelles des medias d’architecture entendues à Venise
18/09/2008 Papy fait de la résistance.
Jean Nouvel, l’architecte médaillé, s’est porté acquéreur du groupe JMP ( Jean-Michel Place,) il se retrouve donc à la tête de la revue historique AA ( Architecture d’Aujourd’hui ) ainsi que de la revue Techniques et architecture. Personne ne savait dire à Venise, qu’elle en sera la ligne éditoriale, ni l’éventuelle implication de proches de Jean Nouvel ( Hubert Tonka, Jean-Paul Robert, Odile Fillion ) dans cette nouvelle aventure.
Souvent mécontent du traitement de ses réalisations par les médias, qu’il juge partisan à son égard, Jean Nouvel, cependant sauve ainsi les dernières revues françaises d’architecture.
A suivre.
Les jeunes s’en vont.
Les difficultés de la presse généraliste française ont de sérieuses répercussions sur le renouvellement des générations. Coup sur coup on apprenait le départ de Marie-Douce Albert du Figaro, après onze années de collaboration au quotidien, elle part s’installer en Belgique, et de Cyrille Poy de l’Humanité, qui devrait notamment animer des conférences au pavillon de l’Arsenal. ( Ville de Paris. )
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Solano Benítez ganó premio en Suiza
El arquitecto compatriota Solano Benítez ganó ayer la primera edición del BSI Swiss Architectural Award, con un monto de 100.000 francos suizos (alrededor de 360 millones de guaraníes). El galardón para profesionales menores de 50 años fue fruto de una extensa selección previa y es el resultado del alto nivel conceptual de Benítez.
La comunicación oficial se realizó ayer en Lugano, Suiza, y se trata de un premio internacional de arquitectura auspiciado por la BSI Architectural Foundation con el patrocinio de la Oficina Federal de Cultura de Berna y de la Academia de Arquitectura de Mendrisio (Universidad de la Suiza Italiana). En el Gabinete de Arquitectura donde desarrolla su labor sobre la calle Padre Cardozo casi Juan de Salazar, Benítez recibió a familiares, colegas, medios de prensa, para festejar esta distinción que significa un compromiso para el equipo de profesionales que está desarrollando su labor hace varios años.
El premio se otorga a un arquitecto que haya “contribuido de manera decisiva a la cultura arquitectónica contemporánea y ha demostrado una sensibilidad especial hacia el contexto paisajístico y medioambiental”.
El jurado presidido por Mario Botta y compuesto por los arquitectos Emilio Ambasz (Nueva York), Valentín Bearth (Coira), director de la Academia de arquitectura de Mendrisio, Zhi Wenjun (Shanghái) y Davide Croff, anterior presidente de la Fundación de la Bienal de Venecia, le ha concedido el premio de forma unánime. Las tres obras presentadas por Benítez (una tumba en Piribebuy realizada en 2000-2001, la sede de Unilever en Villa Elisa realizada en 2000-2001 y la casa Abu&Font en Asunción realizada en 2005-2006) convencieron al jurado por su singular fuerza expresiva y por su capacidad de conjugar una lúcida relectura de la tradición del Movimiento moderno con una especial consideración hacia el contexto en el que se crean.
Según Mario Botta, presidente del jurado, “la investigación arquitectónica de Solano Benítez, elaborada en un contexto político-económico problemático, con dificultades operativas objetivas y alejada de los procesos productivos impuestos por la globalización, resulta ser de una calidad extraordinaria. La mayoría de las veces, Solano Benítez usa materiales simples”.
Etiquetas: Arquitectura Latinoamericana
El Reina Sofía acoge presentación de la arquitectura de la Expo de Zaragoza
El presidente de la Sociedad Expoagua, Roque Gistau, ha presentado hoy, en el Museo Reina Sofía de Madrid, una colección de libros de arquitectura que pretenden ser un legado importante para el futuro de la Expo de Zaragoza y para la arquitectura de la capital de Aragón.
Durante la presentación de la revista 'Z Arquitectura', Gistau ha comentado que uno de los objetivos de la Expo ha sido crear 'una pastilla urbana de la mayor calidad arquitectónica del siglo XXI, tanto desde el punto de vista del diseño como de la eficiencia en el uso de materiales, y en sostenibilidad, que era uno de los lemas de la exposición.
El presidente de Expoagua ha manifestado que los edificios que van a permanecer, tras cerrar sus puertas la Expo el pasado día 14, 'son los más emblemáticos', y entre ellos ha citado la Torre del Agua, su preferido, así como el Pabellón de España y el de Aragón.
El presidente de la demarcación de Zaragoza del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón Luis Peirote, ha explicado que el primer número de las revistas editadas recoge un reportaje de todos los concursos que se hicieron con arquitectos internacionales y nacionales; el segundo y tercero describen como comenzó a construirse la Expo, y en el último se muestra la Expo tanto fotográficamente como en planos arquitectónicos.
Peirote ha señalado que las revistas, que se han agotado, se van a seguir reeditando y se va a realizar un estuche que contenga los cuatro números.
En cuanto a sus preferencias por las obras de la Expo, Peirote ha comentado que tiene predilección por las que van a permanecer, es decir que no son arquitectura efímera, por lo que le gusta la recuperación de las Riveras del Ebro, el Pabellón de España, la Torre del Agua, y el Pabellón Puente.
Por último, el director de la revista 'Z Arquitectura', José Javier Gallardo, ha comentado que la labor fundamental de la revista es 'difundirla' ya que pretenden que a través de esta edición se conozca Zaragoza porque quieren una 'ciudad con marca'.
A su juicio, es importante que los ciudadanos conozcan que detrás de la Expo 'hay una ciudad muy bien hecha, muy bien constituida, y regenerada', en la que hay oportunidades empresariales, sociales, lúdicas y económicas.
Etiquetas: exposición
Venice Architecture Biennale: Ideal Homes

By RACHEL SPENCE Wednesday, Sep. 17, 2008
IT'S A WIRED WORLD: Guallart Architects' Hyperhabitat installation
Guallart Architects
Asked what he hoped to achieve as curator of this year's Venice Architecture Biennale, Aaron Betsky replied: "To astonish and amaze." He succeeds. "Out There: Architecture Beyond Building" (until Nov. 23; www.labiennale.org) opens in the Arsenal with a parade of "starchitect" installations — visionary, fantastic creations that push the boundaries of architecture.
Frank Gehry's Ungapatchket, a wooden tower with curved panels covered in clay, is both a design for a contemporary Moscow hotel and a throwback to the plaster-and-wood molds used for the Statue of Liberty. It's a dramatic, back-to-basics statement by the maestro of high-tech spectacle. The Spanish studio of Guallart Architects takes the opposite approach, presenting a Hyperhabitat of household objects embedded with micro servers that digitally communicate with each other.
But whether sci-fi or low-tech, the future of architecture is still, it seems, about people. Landscape artist Kathryn Gustafson offers up Towards Paradise, a lush oasis that stands as an allegory for the human condition. "It's not a Utopia," explains Betsky. "It's a garden you can sit in. A concrete paradise." That, surely, is the ultimate architectural vision.
Etiquetas: bienal venecia, Guallard
Peter Zumthor, architecte lauréat du Praemium Imperiale 2008
L'architecte suisse Peter Zumthor, mondialement connu pour les thermes de Vals, a été récompensé le 16 septembre pour sa "contribution au monde des arts", à travers le Praemium Imperiale 2008 décerné par la Japan Art Association. Une somme de 15 millions de yens (environ 98.000 euros) lui sera remise lors de la cérémonie officielle qui se déroulera le 15 octobre prochain à Tokyo.
Né le 26 avril 1943 à Bâle (Suisse) d'un père ébéniste, Peter Zumthor étudie à Bâle et à New York. Puis, il travaille sur des projets de restauration de bâtiments historiques dans le canton de Graubünden, au sud-est de la Suisse. Devenu architecte indépendant en 1979, il conserve aujourd'hui son atelier dans le petit village de Haldenstein du même canton. Il construit principalement en Suisse mais également dans d'autres pays d'Europe, souvent dans des zones rurales ou montagneuses éloignées des grandes villes. "L'architecture est ma passion, explique Zumthor. Aussi, quand on me propose un projet, il est important pour moi d'avoir la possibilité de faire quelque chose de beau."
Lieux de culte, musée, maison, thermes…
Son talent particulier réside dans la conception de lieux de culte. La Caplutta Sogn Benedetg (Chapelle Saint-Benoît), construite en 1989 dans le village alpin de Sumvitg, remplace une église médiévale détruite par une avalanche. Son intérieur tout en bois, conçu comme un navire, est l'image même de l'ordre. De même en 2007, la Bruder Klaus Feldkapelle (Chapelle Champêtre de Frère Nicolas) émerge des champs au sortir de Cologne. L'édifice incarne avec noblesse le profond engagement religieux des habitants de cette campagne qui vivent en communion avec la nature.
S'y ajoute Kolumba, Musée d'art de l'archevêché de Cologne (photo ci-dessus), applaudi à son ouverture à l'automne 2007, qui exprime la continuité de l'histoire depuis l'époque romaine à travers la revalorisation d'une ruine ancienne. Le musée puise sa force spirituelle dans la lumière naturelle qui en baigne les salles. Zumthor a également construit, entre autres : la Maison Gugalun en Suisse, où il s'est employé à donner un nouveau souffle à une ancienne ferme transmise à travers les générations d'une famille alpine ; les thermes de Vals, également en Suisse, bâti en pierre locale ; ainsi que le Musée d'art de Bregenz (Autriche), couvert de verre translucide.
Dans chacune de ces constructions, l'aspect pratique vit en symbiose avec la dimension esthétique. L'agencement des ombres et de la lumière ne dépareillerait pas dans l'Éloge de l’ombre du Japonais Junichiro Tanizaki. Pour Zumthor, l'architecture ne doit jamais être uniquement fonctionnelle : elle doit également apporter la beauté à l'usage. Les constructions, insiste-t-il, doivent être "conçues spécifiquement pour les lieux qu'elles occupent, pour ainsi dire, faites sur mesure".
A noter que la chaîne de télévision "Arte" diffusera à plusieurs reprises un reportage de 27 minutes sur "Les thermes de pierre" de Peter Zumthor (Richard Copans, réalisateur) : le 18 septembre à 6h10, le 20 septembre à 4h25, le 27 septembre à 11h05 et le 29 septembre à 13h.
Etiquetas: Zumthor
Venise, capitale mondiale de l'architecture
La Sérénissime accueille jusqu'au 23 novembre la XIe Biennale internationale d'architecture autour du thème proposé par son directeur, Aaron Betsky : "l'architecture au-delà du bâtiment".
Face à une telle proposition, les tentatives de réponses sont d'ordre conceptuel - de nombreuses installations artistiques en témoignent, tant dans la corderie de l'Arsenal que dans les pavillons nationaux - ou bien ancrées dans le réel et la pratique du projet. C'est le parti adopté par Francis Rambert, directeur de l'Institut français d'architecture et commissaire du pavillon français. Sous l'étendard de la "GénéroCité", le collectif d'architectes invité French Touch a sélectionné une centaine de bâtiments passés, actuels, ou promis à réalisation, qui démontrent qu'il est possible d'élargir le cadre strict du programme pour aller vers un supplément de valeur d'usage. "Dans une société marqué par le repli sur soi, la générosité apparaît comme une valeur-refuge qui amène à explorer la question de l'usage et non celle de l'image" explique Francis Rambert. Autrement dit, une architecture "qui fabrique de la ville et crée de nouveaux liens sociaux, en donnant plus d'espace intérieur et plus d'espace public, malgré les exhortations à être toujours plus économe en budget et en énergie", précise t-il. Côté récompenses, l'architecte américain Frank Gehry a reçu un Lion d'or pour l'ensemble de son oeuvre, tandis que le pavillon polonais était distingué au titre de "meilleure participation nationale" pour sa réflexion sur le cycle de vie et le devenir des bâtiments dans le monde contemporain.
Jacques-Franck Degioanni
Etiquetas: bienal venecia
Architecture icône cherche acheteur fiable
LE MONDE | 17.09.08 | 16h55 • Mis à jour le 17.09.08 | 16h55
Si vous regrettez de ne pas avoir pu acheter la paradisiaque maison Kaufmann, en Californie, lors de sa vente événement par la maison Christie's à New York le 13 mai, consolez-vous : contre toute attente, elle est toujours sur le marché. Fait rarissime, l'acheteur de la villa s'est en effet désisté.
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Icône de l'architecture mondiale, la Kaufmann House a été bâtie en 1947 dans le désert de Palm Springs par un des maîtres du modernisme américain, Richard Neutra. Le 13 mai, elle a une nouvelle fois marqué l'histoire en devenant le premier bâtiment vendu dans des enchères d'art, au milieu de toiles de Mark Rothko, Francis Bacon ou Andy Warhol (Le Monde du 2 mai).
Les vendeurs, Brent et Beth Harris, ont restauré la maison avec soin, au prix de 5 millions de dollars, après l'avoir achetée 1,5 million de dollars en 1993. Ils souhaitaient par cette vente "que les gens voient les maisons modernistes comme davantage que de l'immobilier" : des oeuvres d'art. Le 13 mai, un acheteur anonyme emportait le marché par téléphone, pour 15 millions de dollars, plus 1,8 million de frais. Soit l'estimation la plus basse de la maison, que Christie's avait évaluée entre 15 et 25 millions de dollars.
Quelques mois plus tard, patatras, Christie's annonce que "la transaction a été annulée par le vendeur en raison du non-respect du contrat par l'acheteur". Difficulté à réunir les fonds sur un marché bancaire sinistré par la crise des subprimes ou désamour soudain pour le décor rocailleux de Palm Springs ou les lignes géométriques dessinées par Neutra, le mystérieux acquéreur a en tout cas changé d'avis.
Christie's refuse de donner la moindre indication sur la suite des événements et un éventuel procès, renvoyant vers l'avocat californien des Harris, Mark A. Nitikman. Lequel observe un rigoureux silence radio. La Kaufmann House pourrait être proposée dans une nouvelle vente d'art. Beth et Brent Harris pourraient aussi décider d'afficher simplement leur maison chez un agent immobilier. Au risque de voir s'évanouir les prix mirobolants du marché de l'art : selon le couple, l'estimation de leur bien sur le marché immobilier était inférieure à 6 millions de dollars.
Grégoire Allix
Etiquetas: Ensayo, Le Monde
Bernard Tschumi: principes d'architecture dans un taxi
Le célèbre bâtisseur franco-suisse vient de relever un défi vertigineux en réalisant le Musée de l'Acropole à Athènes. Dans une voiture qui l'amène à Genève-Aéroport, il évoque quelques grands moments de sa carrière.
PAR SYLVAIN MENETREY
Architecte de quelques-uns des bâtiments les plus emblématiques de ces vingt dernières années, théoricien proche des milieux artistiques et personnage cosmopolite, Bernard Tschumi est de passage à Renens, sa ville d'origine. Il est venu expliquer son travail lors d'une conférence sur le lieu de l'un de ses récents hauts faits, le nouveau siège de l'Ecole cantonale d'art de Lausanne (Ecal).
Outre le bâtiment de la fabrique Iril, qu'il a transformé avec l'aide du bureau Fehlmann afin qu'il accueille cette école d'art, il a largement évoqué son dernier projet, un défi vertigineux: la construction du Musée de l'Acropole à Athènes, qu'il vient d'achever.
Tschumi a échafaudé le concept de ce bâtiment avant-gardiste à partir de la fameuse frise en marbre du Parthénon que détient encore le British Museum, mais qui doit réintégrer son site originel.
L'étage supérieur du musée, à la superficie égale à celle du Parthénon, est orienté de manière strictement parallèle au temple antique. Un dispositif qui permettra à la frise de retrouver sa configuration initiale et à l'histoire qui y est gravée d'être perçue comme jadis.
Ce parti pris donne toute son originalité et son élégance au bâtiment dont l'étage semble se déhancher au-dessus d'un rez-de-chaussée, lui-même posé sur des pilotis de béton qui sauvegardent les fouilles archéologiques du sous-sol. Un nouveau tour de force pour l'architecte franco-suisse de 64 ans qui n'aime rien mieux que se frotter aux ouvrages réputés inexécutables.
Il nous a reçus au lendemain de sa conférence dans un taxi en partance pour Genève-Aéroport.
C'est amusant de vous interviewer en taxi, car j'ai lu que vous utilisez ce temps dans les transports pour développer vos concepts.
Pendant le travail en agence, on est sans cesse interrompu. Les seuls moments durant lesquels je trouve le calme pour prendre de la distance par rapport aux questionnements sont mes déplacements, que ce soit en taxi, en avion, en train ou même dans le métro. J'ai des centaines de feuilles volantes où je trace des esquisses et des diagrammes, avec généralement mes écouteurs sur les oreilles.
Vous allez bientôt inaugurer l'un de vos projets les plus représentatifs avec le Musée de l'Acropole. Comment vous êtes-vous intéressé à ce défi qui vous confrontait à plus de 2000 ans d'histoire de l'architecture?
Des gens en Grèce ont attiré mon attention sur ce concours. Au départ, j'étais un peu dubitatif, craignant la lourdeur de la bureaucratie et un concours malhonnête comme il en existe tant. Mais comme le thème était quand même intéressant, j'ai participé.
Vous parlez des nombreuses contraintes inhérentes à cet objet et au site qui coïncide avec un champ de fouilles archéologiques à préserver. Le choix paraît pour le moins curieux.
Je crois que l'ensemble du territoire athénien n'est qu'un vaste réseau de fouilles. Il aurait fallu construire dans les franges de la ville à 5 ou 10 kilomètres de l'Acropole. Le site en question s'est retrouvé au cœur d'une bataille ahurissante qui opposait divers groupes de pression. Les archéologues demandaient qu'on ne touche à rien, tandis que d'autres personnes estimaient que le musée était une occasion de mettre en valeur ce lieu.
Comment est né le concept?
J'ai montré dans les années 70 ce que j'ai appelé les «Filmscripts» dans une galerie new-yorkaise. Il s'agissait d'un dessin de 11 m. de long qui racontait un meurtre sur la 42e rue. Pour percevoir l'histoire, le spectateur devait se déplacer dans l'espace et littéralement éprouver l'architecture. Le mode de notation superposée, en portée, permettait de montrer simultanément la narration, des plans de la rue et d'autres éléments.
J'ai découvert plus tard qu'Eisenstein a composé «Alexandre Nevski» selon le même système. Chaque plan du film était découpé en vignettes qui progressaient au même rythme que la musique par exemple. Or, Eisenstein avait construit son film après un voyage en Grèce où il avait observé la frise du Parthénon. On retrouve des scènes de bataille dans son film qui sont des copiés-collés de l'œuvre antique.
A partir de ces déductions, il devenait évident qu'il fallait reprendre le concept des «Filmscripts» et concevoir un bâtiment qui puisse la rétablir dans sa configuration originale. Je suis le seul architecte qui ne l'ait pas fractionnée dans son projet ce qui m'a sans doute valu la victoire.
Vos expériences passées nourrissent toujours vos projets ultérieurs. A contrario, qu'y a-t-il de nouveau avec cette récente réalisation?
J'ai gagné le concours d'Athènes en 2001. Pendant trois ans, je n'ai jamais montré ce projet lors de mes conférences, car je ne voyais pas de lien avec mes réalisations antérieures. Je pensais qu'il s'agissait d'une exception.
Rétroactivement, j'ai découvert beaucoup de choses. J'ai reconnu la notion de contexte que j'ai toujours évacuée de ma réflexion au profit du concept et du contenu alors que cette contrainte fait partie intégrante de tous mes projets. Avec l'Acropole, il n'était pas possible d'arriver avec une solution toute faite, il fallait travailler avec une situation sans précédent. Cette dimension du contexte n'apparaît pas dans les livres d'architecture, elle est pourtant essentielle.
Que dessinerait un Bernard Tschumi sans restriction?
Je ne vois aucun problème à travailler en l'absence de contrainte. Prenons l'exemple de Vacheron Constantin à Genève. Le site ne posait a priori pas de difficultés particulières. Mais dans chaque projet, il s'agit de poser un questionnement.
Dans ce cas, j'ai identifié que le problème concernait l'enveloppe (ndlr: métallique à l'extérieur, en bois à l'intérieur) car il fallait trouver un dénominateur commun entre l'espace de la manufacture et celui des bureaux administratifs.
Comme plusieurs de vos architectures, ce bâtiment ne possède pas de façade. D'où vous vient ce désir de supprimer cet élément?
J'ai fait plusieurs bâtiments semi-circulaires qui questionnaient la hiérarchie à quatre côtés qu'implique la façade. Pourquoi distinguer le toit du mur? C'est une idée reçue vieille de plusieurs milliers d'années qui s'explique par des raisons pratiques de construction.
Aujourd'hui, cette dichotomie n'est plus indispensable grâce aux avancées techniques. Mais la culture n'a pas évolué aussi vite. L'idéologie des portes, des fenêtres et des façades nous emprisonne. Je m'en suis libéré en parlant d'enveloppe.
L'enveloppe et le vecteur sont deux notions clés de votre recherche, pouvez-vous nous expliquer ce dernier concept?
Un bâtiment est non seulement un abri, mais aussi un espace de circulation. Il est toujours composé d'une enveloppe et de vecteurs. Au lieu de façade et de corridors ou de coursives, on arrive avec ces concepts à une certaine liberté qui permet d'envisager une approche architecturale libre et fraîche.
Vous avez été pendant des années un théoricien de l'architecture jusqu'au projet du parc de la Villette à Paris. Qu'est-ce qui a enclenché ce tournant vers la pratique?
Un moment, je me suis dit qu'il était bien beau de développer des concepts, d'enseigner et d'exposer des projets dans des galeries. J'ai voulu me confronter à la réalité des choses. A son arrivée, la nouvelle équipe socialiste au pouvoir en France a décidé de lancer des grands projets destinés à embellir Paris.
Le premier concours était celui de La Villette, une compétition anonyme. J'en suis sorti lauréat et j'ai dû promptement monter une agence et jongler avec des budgets de centaines de millions!
Pourquoi ce concours précisément?
Au contraire de ses prédécesseurs, il n'était pas réservé qu'aux architectes nationaux, mais ouvert à tous ce qui a consacré l'avènement d'une nouvelle génération d'architectes trentenaires. Tous les meilleurs de cette tranche d'âge comme Zaha Hadid ou Rem Koolhaas ont participé. Un nouveau débat d'idées s'est amorcé. Ceux qui nous prenaient pour des architectes de papier se sont rendu compte qu'on était capables de mener des projets à bien.
Dans les années 80, votre nom s'est trouvé associé aux leurs de même qu'à quelques autres comme Daniel Libeskind, Frank Gehry et Jean Nouvel sous l'appellation «déconstructivistes». Comment jugez-vous votre carrière en regard ce ces architectes, tous devenus des stars de la profession depuis lors?
L'évolution d'un architecte est de deux ordres. D'une part, il y a les décisions qu'on prend, de l'autre le fruit des circonstances, des téléphones qu'on reçoit, des concours... Certains d'entre nous doivent composer avec des bureaux de plus de 100 personnes, ce qui force à accepter des mandats commerciaux.
J'ai la chance d'être toujours critique et de m'impliquer directement dans chacun de mes projets grâce à la taille volontairement réduite de mes bureaux (ndlr: Bernard Tschumi emploie dix personnes à Paris et 20 personnes à New York).
Vous avez participé aux événements de Mai 68 dont on fête l'anniversaire cette année. En quoi ces événements vous ont-ils influencés?
En Mai 68, une génération d'architectes s'est dit qu'elle pouvait changer le monde. Pas simplement, du point de vue créatif, mais en réinventant des définitions et en pensant de manière globale. Il fallait une certaine dose d'innocence pour y croire, mais ce fut un moteur incroyable qui aujourd'hui encore m'anime dans mon travail.
Et plus généralement, en quoi Mai 68 a-t-il fait évoluer l'architecture?
Dans l'après-guerre, on a assisté à une consolidation des idéaux modernes soutenus par des intérêts officiels et corporatifs, avec tout ce que cela suppose d'excès, d'injustice et de manque de contenu social.
La Chine contemporaine et ses destructions de quartiers populaires au profit de grands ensembles donnent une idée de ce qu'on vivait à l'époque. Toutes ces questions ont amené des réflexions. Certains ont trouvé une échappatoire en disant qu'ils ne pouvaient plus être architectes. D'autres ont regardé vers le passé, le XVIIIe siècle, ses rues et ses places devenant synonymes de démocratie et d'interaction.
Un dernier groupe auquel j'ai appartenu, peu sentimental du passé, s'est posé la question des nouvelles avant-gardes en s'attachant à la problématique du contenu. Nous l'avons plutôt théorisé au sein de quelques instituts d'architecture foisonnants comme l'ICA et l'AA de Londres et Columbia à New York où j'ai enseigné.
Nous étions les seuls à faire ce travail d'exploration qui a généré des architectes attentifs à l'image et la forme. D'autres, comme moi et Koolhaas, ont plutôt réfléchi au programme, à l'activité et à l'usage. Ces recherches ont ébranlé le postmodernisme.
Aujourd'hui, vous faites partie des architectes qui s'attaquent aux ouvrages de prestige. N'y a-t-il pas un risque de tomber dans la pièce unique, l'objet sculptural?
Il faut effectivement faire très attention de ne pas tomber dans ce piège. En anglais, on distingue l'architecture du what et celle du wow. Je me situe quand même dans le what, même si je veux faire de belles choses.
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Du théoricien engagé à l'architecte star
Né en 1944, Bernard Tschumi a de qui tenir puisqu'il est fils de Jean Tschumi, grand architecte vaudois, constructeur entre autres du bâtiment Nestlé de Vevey.
Il a étudié l'architecture à l'Ecole polytechnique fédérale de Zurich (EPFZ), après une éducation cosmopolite qui l'a amené à vivre dans divers lieux comme New York où il réside encore aujourd'hui.
Il se forge une réputation de théoricien d'avant-garde comme enseignant au AA de Londres (Architectural Association School of Architecture), avec les «Filmscripts», avec des projets à la limite du pop art et du situationnisme comme les tracts «Advertisment for architecture» et des publications qui lancent de nouveaux concepts radicaux comme autant de pavés dans la mare du postmodernisme.
Le parc de La Villette à Paris (1982-1995) constitue son passage de la théorie à la pratique. Premier parc urbain du XXe siècle, célèbre pour ses 26 folies métalliques rouges, ses non-lieux, ses entre-deux, son concept point-ligne-surface et son espace éclaté, La Villette est une application des concepts qu'il a développés jusqu'alors.
Ses autres réalisations d'importance sont le Centre national pour les arts contemporains du Fresnoy (1991-1997), un «palimpseste» pour lequel il a imaginé un toit sous forme de superstructure qui venait chevaucher le bâtiment existant; le siège Vacheron Constantin à Genève (2001-2003); les Zénith de Rouen et de Limoges, le premier en béton et acier, le second translucide en bois et verre, mais tous deux composés d'une double enveloppe qui fait fi de la façade et des colonnes.
La Blue Tower de New York, immeuble d'habitation de 16 étages à la peau bleutée et aux courbes évasées, est un autre manifeste de l'architecte franco-suisse.
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Un arquitecto global
17.09.08 - J. G. | AVILÉS
El nombre del barón Norman Robert Foster siempre figura en la selecta serie de firmas de la arquitectura mundial que, por sí solas, dan impronta a sus cotizadas creaciones que se reparten por todo el mundo. Foster, como Gehry, Nouvel, Zaha Hadid, Calatrava o Isozaki, además de Óscar Niemeyer, forman parte de un selecto grupo cuyo nombre ya es garantía de repercusión para cualquier proyecto. Y por eso, gobiernos, empresas e instituciones de todo el mundo se los rifan.
Norman Foster tiene en la actualidad una veintena de grandes proyectos en marcha. En España, destacan la torre Caja Madrid (llamado a ser el rascacielos más alto de España, con 250 metros de altura) y la reforma del estadio Camp Nou de Barcelona.
Pero no han sido los únicos. Ejemplos de su arquitectura lucen también en Bilbao (su estudio firma el metro de la ciudad vasca) o Valencia (palacio de congresos). Norman Foster, de 73 años, ha sido prolífico, y cuenta con obras repartidas por medio mundo, desde Astaná, capital de Kazajistán, donde en 2006 inauguró su Palacio de la Paz y la Reconciliación, hasta la torre Hearst de Nueva York, el aeropuerto internacional de Hong Kong, la torre Commerzbank de Frankfurt, el puente del Milenio de Londres o el edificio del Deutsche Bank en la ciudad australiana de Sydney.
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Foster se interesa por la ´Isla de la innovación´ que tilda de proyecto ´espectacular´
El arquitecto británico Norman Foster ha reconocido hoy en Oviedo su interés por la "Isla de la innovación" que se construirá en Avilés, y ha afirmado que se trata de un proyecto "espectacular" que, a su juicio, "toca todos los grandes temas de la arquitectura y del urbanismo actual".
EFE Foster se ha reunido hoy en la capital asturiana con el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, tras haber solicitado una reunión al Gobierno regional por su interés en el proyecto arquitectónico que se desarrolla en Avilés.
"La isla de la innovación", que se construye en la ría de Avilés, surgió en torno al Centro Internacional Oscar Niemeyer, tras ceder el arquitecto brasileño el proyecto a la Fundación Príncipe de Asturias con motivo del 25 aniversario de esta institución.
El Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer será la sede de la Fundación del mismo nombre, pero también aspira a ser referencia o sede permanente de la Bienal de Arquitectura española.
Además, también en esta isla artificial con forma de pez, se generará un espacio donde pueden convivir actividades relacionadas con la cultura y la innovación, y se situará el Palacio de América, con la finalidad de acoger congresos, convenciones y actividades feriales.
El entorno contemplará un parque empresarial y en el borde del canal se ubicarán los lofts, tipología edificatoria propia de antiguas áreas industriales recuperadas, y a lo largo de la ría se dispondrán los denominados 'Cubos de la Innovación', pequeños edificios de diseño eco-tecnológico, con pantallas interactivas, que serán soporte de proyecciones de arte electrónico, información y presentación de programas.
El proyecto conlleva la construcción de una nueva estación de trenes y autobuses, la superación de la barrera ferroviaria que hoy día aisla la zona de la ría del centro urbano de Avilés y la generación de espacios urbanos de calidad.
Tras la reunión, Areces ha explicado que "antes del verano" Foster se dirigió al Gobierno regional "mostrando su interés por esa actuación", y ha afirmado que para el Principado "es un honor" que un arquitecto de su prestigio "conozca los proyectos que se están haciendo en Asturias y esté interesado en ellos".
"Sería extraordinario que pudiera participar en algunos de esos desarrollos y hemos mantenido hoy un cambio de impresiones muy positivo", ha manifestado Areces.
Según Areces, Foster ha destacado que lo que se está proyectando en Asturias tienen un "interés internacional de primerísimo nivel" y ha anunciado que darán continuidad a estos contactos para buscar la colaboración de un arquitecto tan "prestigioso".
El jefe del Ejecutivo asturiano ha precisado que, de momento, el proyecto se está analizando en su conjunto y en el mismo puede haber "una o varias piezas" de interés que cuenten con la participación del arquitecto británico, aunque ha subrayado que "todavía es prematuro definir" esa colaboración.
Foster, por su parte, ha insistido en que la "Isla de la innovación" es "espectacular" con una visión internacional porque toca todos los grandes temas del urbanismo y la arquitectura actual, como la relación entre lo histórico y el futuro, la ambición y la coordinación de las infraestructuras y de los edificios singulares.
"Estoy realmente encantado de conocer estos proyectos y de poder participar en ellos", ha afirmado Foster.
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Venice Architecture Biennale
The star system doesn't cast much light, but some national pavilions shine.
By Christopher Hawthorne, Times Architecture Critic
September 17, 2008
VENICE, ITALY -- WHILE THE Venice Architecture Biennale remains the most anticipated and ambitious design show in the world -- not to mention the only one featuring cocktail parties in canal-side palazzi -- every edition is marked by a curious split personality. There is a core exhibition, organized by a single curator and displaying work by the leading names of the profession, and along with it a scattered collection of national pavilions filled with designs by mostly anonymous younger architects. Because the pavilions vary so much in quality -- and theme -- they always knock the central exhibition at least a bit off message.
Rarely, though, has the gap in tone between the two sections been as wide as it is this year. The main show, organized by American-born Aaron Betsky, manages to be unsure of itself, divided against itself and pleased with itself at the same time. Its biggest gestures -- at the start of the exhibition, inside the cavernous old shipbuilding complex called the Arsenale -- come from a parade of celebrity architects, including Zaha Hadid, Elizabeth Diller + Ricardo Scofidio and Frank Gehry, nearly all of them playing down to the moment with overscaled, underwhelming work. A separate section on experimental architecture, which Betsky prepared with a young Italian curator, Emiliano Gandolfi, has the opposite problem. It is dense and unwieldy, a thicket of projects containing a handful of stirring moments but no clear theme.
In the way it embraces celebrity architecture and digital design without hesitation or irony, Betsky's Biennale seems nearly a decade out of date. It reflects the attitudes that dominated architecture before 9/11, the Iraq war or the current economic crisis -- and before rebuilding fiascoes at Lower Manhattan's ground zero and in New Orleans, which proved a kind of Waterloo for architecture's star system and exposed computer-modeling skills as ultimately meaningless in the absence of political ones.
In chasing glamour, and in trying to wring the last drops of relevance from tired and impenetrable theory, Betsky walls off the show itself from the real world and its growing list of ailments with a certain incoherent nonchalance.
Where the action is
The tone in the best of the national pavilions, on the other hand, could not be more different or seem more timely. The standout Polish pavilion -- curated by a pair of young architecture critics, one 28 and the other 32 -- features Photoshopped images of new buildings in Warsaw as they might be used in a dystopian future five or six decades from now, with a steel-and-glass office block by Norman Foster re-imagined as a dank prison and an airport holding livestock instead of planes. The tone of the accompanying wall text is pitch-perfect: apocalyptic but dry, like Cassandra writing in the Onion.
The Belgian pavilion is wrapped in makeshift metal scaffolding and filled ankle-deep with confetti, suggesting that the party architecture has enjoyed for the last decade, with seemingly endless sources of capital available for big building projects, has finally and definitively come to an end. It asks how architects with a collective hangover might rally to design projects to save a ruined world.
Those two pavilions, by leading with black comedy and taking environmental degradation as a given, offer a reminder that, while tough times don't produce many new buildings, they often help cultivate architecture's most lasting ideas. That alone is reason, in this shaky moment, for at least some optimism.
Ranging ideas
The prize for bluntness, meanwhile, goes to the Estonians, who erected a bright yellow pipe as their pavilion. Snaking through the grounds of the Giardini, the leafy gardens where most of the Biennale's national pavilions are located, it offers a sophomoric but highly effective commentary on plans by the Russian gas conglomerate Gazprom to run a gas pipeline under the Baltic Sea, through or near Estonian territory.
Other pavilions are quietly forceful. Japan is showing defiantly fragile, dreamlike house designs by Junya Ishigami. The American pavilion, intelligently organized by William Menking, is packed with substantive projects, such as a tribute to Alice Waters' Edible Schoolyard project as well as work by Rural Studio, Teddy Cruz and others, that aren't helped by a rather dull installation. And the Chinese pavilion, curated by a team led by Yung Ho Chang, dean of the architecture school at MIT, features handsome photographs, sealed under glass atop schoolroom desks, of what it calls "ordinary" architecture. The pictures show Soviet-style housing blocks that went up in Beijing and Shanghai in the 1950s and are now under nearly constant threat of demolition as the Chinese government pursues headlong growth and urbanization.
In those sections, it's possible to imagine a long list of themes Betsky might have turned to for inspiration in place of "Beyond Architecture," the boilerplate, intellectually jaded one he chose. Now the director of the Cincinnati Art Museum and before that head of the Netherlands Architecture Institute, Betsky has long been known more for his broad web of relationships with architects, critics, curators and editors than for the strength of his ideas. This Biennale will only cement that reputation. He has enlisted an impressive collection of talent -- including Atelier Bow-Wow, UN Studio, Droog Design, An Te Liu and MVRDV -- without managing to shape their contributions into a pointed argument. Los Angeles is represented by a generational cross-section that includes Gehry, Thom Mayne, Koning Eizenberg Architecture, Greg Lynn and Ball-Nogues Studio -- although it may say something about Betsky's selection process that he once worked in Gehry's office, as did Lynn and both founders of Ball-Nogues.
Scattered shots
To be fair, Betsky had less time to organize the exhibition than did curators of other recent Biennales. But feeling rushed and slightly ad hoc is the least of this Biennale's problems. Particularly in the Arsenale, where the boldface names reside, you get the sense that the architects told Betsky what they wanted to include in the show and exactly how they wanted to present it rather than the other way around. When they mail it in -- as many do -- the show sags. And when they produce something inspired, it peps up, if only temporarily: The landscape architect Kathryn Gustafson nearly saves the Arsenale section all by herself with an evocative garden hidden behind the warehouse buildings, while the Chinese firm MAD Studio turns nostalgia for Archigram and other collective firms of the 1970s -- which was rampant in this Biennale -- into something relevant to contemporary city-making. Its proposal for a new kind of stand-alone mobile city -- in the form of a multi-pronged, star-shaped megastructure -- can easily be read as a critique of Chinese ambition, which is limitless and heavy-handed but also markedly isolationist.
Betsky also asked more than two dozen architects in the show to contribute manifestoes, playing directly to their vanity -- and overlooking the fact that nearly all of them are proud owners of almost comically wooden prose styles. The Spanish architect Vicente Guallart delivers this bit of rip-roaring, to-the-battlements rhetoric: "Any vital function is part of a scaled relation of environments, networks and nodes that interact with individuals on the basis of cultural and economic patterns." Viva la revolución!
christopher.hawthorne@ latimes.com
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OMA presenta la renovación urbana de dos ciudades europeas en la Bienal de Venecia
En la 11 ª Bienal Internacional de Arquitectura de Venecia la Oficina de Arquitectura Metropolitana exhibe la regeneración urbana propuestas para el distrito de negocios de La Défense en París y para el descuidado puerto pesquero de Saint’Elia en Cagliari, Italia.
Etiquetas: Koolhaas
L'architecte suisse Peter Zumthor reçoit l'une des plus grandes distinctions culturelles au Japon
16.09.2008 22:41
L'architecte suisse Peter Zumthor a été désigné mardi lauréat du prix "Praemium Imperiale", l'une des plus hautes distinctions culturelles japonaises. Il recevra son prix et 158'000 fr. lors d'une cérémonie le 15 octobre à Tokyo. Ce prix récompense chaque année 5 personnalités qui s'illustrent dans les domaines de la culture et des arts. Né à Bâle en 1943, Zumthor a ouvert un bureau d'architecture à Haldenstein (GR). Il rejoint au palmarès du "Praemium Imperiale" Jacques Herzog et Pierre de Meuron, primés l'an dernier. Jean-Luc Godard et Niki de Saint-Phalle avaient aussi reçu cette distinction. (SWISS TXT)
Etiquetas: Zumthor
Le métro parisien dévoile son patrimoine
En voiture pour un voyage à travers plus d’un siècle d’architecture ! A l’occasion des journées du patrimoine qui auront lieu ce week-end, la RATP organise des visites guidées à travers son patrimoine visible mais aussi caché. L’occasion pour les visiteurs d’entamer un voyage dans le temps et les époques, de l’art déco aux lignes automatisées. Visite.
«Le rames défilent, le patrimoine reste» : c’est ainsi que la Régie autonome des transports parisiens (RATP) introduit sa participation aux journées du patrimoine, pour la quatrième année consécutive. Les 20 et 21 septembre, le métro offre des visites guidées à travers son architecture et son patrimoine. C’est l’occasion de revoir des quais arpentés chaque jour avec un œil de visiteur et non d’usager, mais aussi de découvrir les stations fantômes et autres trésors cachés de ce métro qui fête cette année ses 118 ans.
En y regardant de plus près, on s’aperçoit que chacune des quelque 300 stations du métro parisien est unique ! Certaines sont même chargées d’histoire… telle la station Pasteur, qui au début du siècle dernier offrait deux entrées différentes… à quelques mètres d’écart ! Deux lignes exploitées par deux compagnies différentes passaient en effet par cette station. A l’arrêt Victor Hugo, on découvre une deuxième station, laissée à l’abandon car construite trop en courbe pour pouvoir être exploitée : il y avait à certains endroits des écarts de plusieurs dizaines de centimètres entre les voitures et le quai ! L’ancienne station est donc visible depuis le métro, à l’intérieur du tunnel, et la nouvelle accueille les voyageurs quelques mètres plus loin.
Un capital culturel
En plus des anecdotes sur l’histoire du métro et de ses stations fantômes, dont certaines servent d’ailleurs régulièrement à des tournages de films, la visite du patrimoine du métro passe aussi par un voyage à travers plus de cent ans d’architecture. «A la RATP, l’histoire nourrit le futur», explique Yo Kaminagai, responsable de l’unité design et projets culturels. «Le patrimoine est un capital culturel issu des créations du passé, un élément partagé par toutes les générations et dont on peut se servir. Au sein du réseau, chaque création doit s’insérer dans un cadre qui transmet l’histoire et a l’ambition de nourrir le patrimoine de demain». On redécouvre ainsi les entrées du métro en style Art déco, conçues par Hector Guimard, qui furent à l’époque aussi controversées que le kiosque des Noctambules créé cent ans plus tard par Jean-Michel Othoniel pour décorer la sortie du métro Palais royal, faisant face à une entrée du musée du Louvre. On y apprend aussi pourquoi le métro parisien reste tellement attaché à ses carreaux blancs, malgré les tentatives plus colorées lancées dans les années 70.
Dans certaines stations, on trouve aussi des cadeaux offerts par de grandes métropoles comme Mexico, Chicago ou Montréal, en échange de répliques des entrées de métro imaginées par Hector Guimard : car le métro, c’est aussi un grand musée ! Comme le rappelle Yo Kaminagai, «un ouvrage de cette taille installé dans la ville, c’est assez incroyable au niveau urbanistique !»
Découvrez les dessous du métro parisien en imagesM. D.
16/09/2008
Etiquetas: Paris
A Venise, la pirouette triomphe de l'architecture
VENISE ENVOYÉ SPÉCIAL
L'humour et la pirouette l'ont emporté sur le premier degré. La 11e Biennale d'architecture de Venise, la plus importante manifestation du genre, a décerné ses Lions d'or, samedi 13 septembre, avant d'ouvrir au public le lendemain. Hors concours, l'Américain Frank Gehry a reçu un prix pour l'ensemble de sa carrière. Restait à distinguer les architectes et pays qui ont le mieux répondu au thème obscur formulé par le directeur, Aaron Betsky : "l'architecture au-delà du bâtiment".
Côté exposition internationale, dans l'Arsenal, où l'on croise cette année plus d'art contemporain que d'architecture, les meubles en jouets recyclés de l'Américain Greg Lynn se voient récompensés. Et dans les jardins, le pavillon de la Pologne a été désigné "meilleure participation nationale", pour sa réflexion amusée sur le devenir des bâtiments polonais dans un monde en plein chaos. D'habiles photomontages et des scénarios bien troussés imaginent ainsi un immeuble de bureaux signé Norman Foster transformé en prison, la bibliothèque de l'université de Varsovie en centre commercial ou l'aéroport en élevage agricole.
Loin de cette fiction récréative et d'une exposition internationale qui revendique le refus de construire pour libérer l'architecture des contingences mesquines du réel (Le Monde daté 14-15 septembre), certains pavillons se confrontent à l'avenir de la discipline de manière plus... constructive.
Si le pavillon allemand se contente de passer en revue des enjeux d'une architecture responsable, les Danois préparent scrupuleusement la conférence des Nations unies sur le changement climatique, prévue à Copenhague en 2009. Ils transforment leur pavillon en centre de ressources multimédia sur le développement durable et présentent des initiatives locales exemplaires - écodensité à Vancouver, transports publics à Bogota, développement métropolitain à Shanghaï...
MIXITÉ DES USAGES
Le pavillon canadien offre, lui, le survol d'une architecture nationale capable de s'adapter au défi des économies d'énergie dans des milieux variés à l'extrême, du Grand Nord aux grandes plaines, des côtes Atlantique et Pacifique aux Montagnes rocheuses.
Dans le pavillon français, point d'obsession écologique mais une autre forme de militantisme : celui d'une architecture "généreuse et non générique". Intitulée "GénéroCité", l'exposition présente des bâtiments qui, "au-delà de leur qualité architecturale, aujourd'hui un service minimum, fabriquent de la ville et créent de nouveaux liens sociaux, réussissent à donner plus d'espaces intérieurs mais aussi plus d'espace public, malgré les exhortations à être toujours plus économe en budget et en énergie", explique Francis Rambert, directeur de l'Institut français d'architecture et commissaire du pavillon sur lequel flotte en lettres de néon le mot "optimiste".
Francis Rambert s'est entouré du jeune collectif French Touch, auteur d'un récent Annuel optimiste d'architecture, catalogue décomplexé d'une production française ambitieuse et inventive. A Venise, les quinze agences de French Touch (Périphériques, Philippe Gazeau, Beckmann et N'Thépé, Marrec et Combarel, Plan 01, Jacques Moussafir, Brenac et Gonzalez...) ont sélectionné une centaine de bâtiments.
On y visite des musées et des logements, des piscines et des stades, une crèche, un hôpital et un crématorium, un commissariat et des palais de justice. Des objets architecturaux souvent spectaculaires et colorés, qui ont en commun de dépasser leur cahier des charges pour se confronter aux questions de société que sont la recherche de densité, le partage de l'espace entre public et privé, la mixité des usages, les nouvelles pratiques sociales... Pas toujours des chefs-d'oeuvre. Mais un souci accru de soigner cette architecture du quotidien qui fait la matière des villes.
Devant un écran qui relate l'histoire et les enjeux du projet, une maquette de chaque bâtiment se laisse retourner sur un bras articulé, mode de découverte ludique et métaphore d'un des enjeux de cette architecture voulue durable : l'appropriation par ses usagers.
11e Biennale d'architecture de Venise, jusqu'au 23 novembre. Sur Internet : www.labiennale.org.
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La vida de soltero exige un cambio radical en el diseño y planificación arquitectónica
AMSTERDAM, September 11 /PRNewswire/ -- Cada vez es más la gente que vive sola. Son el grupo demográfico de más rápido crecimiento en el mundo occidental. S1ngletown, parte del Bienal de Arquitectura de Venecia de este año que abre el 14 de septiembre, explora el mundo de estos nuevos "solteros" y qué cambios pueden ser necesarios para acomodarlos en el mundo de los productos, el diseño y el medio ambiente.
Los jóvenes profesionales urbanos eligen estar solteros más tiempo, los viudos viven más tiempo. En espacios diseñados para una ocupación múltiple sólo encontramos una persona. En vehículos con cuatro asientos, solemos ver a un conductor solitario, en camas para dos, sólo duerme uno. Las fuentes prevén que un tercio de la población del mundo desarrollado será soltera para 2026. Este cambio alterará profundamente cómo viviremos y trabajaremos en el futuro. Afectará a las construcciones, productos y servicios.
Las implicaciones se exploran como parte de la Bienal de Venecia de este año, organizada por el crítico de arquitectura Aaron Betsky.
¿Quiénes son los nuevos solteros?
¿Qué tipo de vida llevan?
¿Qué productos y servicios necesitan?
¿Qué implicaciones hay en la forma en que planificamos los productos y servicios, y creamos las ciudades del futuro? Para iniciar el debate, Droog, junto con la agencia de comunicaciones KesselsKramer creó S1NGLETOWN, una exploración de la vida de soltero.
A través de los ojos de nueve tipos de "solteros", desde los recientemente viudos a los jóvenes profesionales urbanos, los solteros se emparejan con productos y servicios que más se adaptan a su estilo de vida. Estos productos van desde conceptos de iluminación de alta tecnología a ropa y soluciones de almacenamiento inteligentes.
Los visitantes a la exposición pueden caminar por las calles de S1NGLETOWN, visitar a sus ciudadanos y descubrir la tecnología, diseños y servicios que pueden contribuir a un espacio urbano orientado al soltero del mañana. A lo largo del recorrido, los huéspedes pueden visitar un concepto de restaurante único orientado a los que viven solos y explorar las consecuencias medioambiental de estar soltero (los solteros producen muchos más residuos que los que viven juntos).
S1NGLETOWN es un proyecto Droog y KesselsKramer. Es parte de 'Out
There, Architecture Beyond Building', la Bienal de Arquitectura de Venecia de este año, organizada por Aaron Betsky y a la vista del público desde el 14 de septiembre al 23 de noviembre de 2008.
KesselsKramer es una agencia de comunicaciones con sede en Amsterdam.
Droog es una compañía de diseño conceptual con sede en Amsterdam. Para más información, contacte con: Kyra Muller, us@s1ngletown.org, +31-20-530-1060
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"Lo que llevamos a la Bienal es cínico"
"Este es un régimen antiurbano. Es un régimen que odia a las ciudades. Chávez es una persona que defiende el conuco"
El arquitecto y ensayista Marco Negrón es contundente. Según él, el Pabellón Venezuela construye una esperanza, instalado desde ayer en la XI Bienal de Arquitectura de Venecia, sólo responde a los intereses propagandísticos del régimen que encabeza el mandatario nacional, Hugo Chávez Frías.
Un pabellón, ubicado en el parque de los Giardini della Biennale, que ostenta como principal bandera arquitectónica los módulos de la misión Barrio Adentro.
-Juan Pedro Posani, director del Museo de Arquitectura, ha dicho que el Pabellón muestra una "arquitectura responsable, contra el espectáculo, y de provocación (...) que apoya la gran inversión en infraestructura (deporte, cultura, educación, salud y medios de transporte, entre otras áreas), que incide en la calidad de vida de los venezolanos".
El planteamiento que se está llevando a Venecia se hizo con mucha sangre fría. Ellos son personas inteligentes. Están armando un paquete para vendérselo a los europeos que están descubriendo el nuevo mundo en América. Es una acción propagandística del régimen. Ese argumento de que es una arquitectura provocadora no es así. En mi opinión, se trata de una arquitectura cínica y fraudulenta. Lo que hay es un intento de ocultar 10 años de desastre en el país", afirma Marco Negrón.
-Posani dijo también que se está presentando una arquitectura modesta, pues Venezuela no cuenta con los recursos para tener edificaciones espectaculares como las que expuso Pekín en los pasados Juegos Olímpicos...
-Pero remodelaron un montón de estadios de fútbol para la Copa América. No se trata de espectacularidad. De hecho, la espectacularidad no está en el costo de las construcciones. Un ejemplo es la gestión de solamente cuatro años que ha tenido el alcalde de Medellín, Sergio Fajardo. Aparte de lograr la reducción de la delincuencia y bajar los asesinatos en la localidad, ha realizado obras espectaculares y de primera calidad, lo que no quiere decir que sean caras. Fajardo construyó bibliotecas-parque en los barrios más pobres de Medellín. Bibliotecas que fueron realizadas por los mejores arquitectos a través de concursos, actividades que no se hacen en Venezuela desde hace mucho tiempo. Son edificaciones que están conectadas por metrocable y hacen que la gente que no vive en los barrios suba, porque le interesa lo que allí se está haciendo. Eso genera una integración social. Cuando comparas la gestión de Fajardo contra los diez años de revolución, no nos queda más remedio que indignarnos.
-Pero justamente, en la Bienal se están mostrando las construcciones realizadas por este Gobierno, que según el director del Musarq han influido en la calidad de vida del venezolano. Ahí están Barrio Adentro, la Villa del Cine, el Cardiológico Infantil, el Centro Latinoamericano de Acción Social por la Música, el ferrocarril, el Metro y el Aeropuerto Simón Bolívar...
-Para serte sincero me parece una actitud hipócrita e incluso cínica. Primero, la mayoría de los núcleos de Barrio Adentro están cerrados o nunca se abrieron. Luego, desde el punto de vista arquitectónico no son ninguna referencia. Esto es de alguna manera el pulso de cómo concibe este Gobierno al pueblo, que tiene que ser atendido en hospitales infames y de pésima calidad. Este es el balance que tenemos que hacer para entender que la calidad de vida se descifra por las ciudades. Nadie pone en discusión que el Cardiológico Infantil y la Villa del Cine sean buenos edificios. Pero, por ejemplo, por qué no se llevó el ambulatorio que construyó la Alcaldía de Baruta en Las Minas, que presenta la más alta calidad arquitectónica; o lo que hizo la Alcaldía de Chacao con la escuela Juan de Dios Guanche; o con las aceras de la avenida Francisco de Miranda; o el gimnasio vertical de Chacao. La respuesta es sencilla: ellos lo que quieren es mostrar una revolución que no existe.
-Pero el director del Musarq asegura que esos edificios han influido en la calidad de vida del venezolano...
-A mí no me vas a vender la calidad de vida con la Villa del Cine o con los estadios que hicieron para la Copa América, que de paso fueron un robo. ¿Quién va a la Villa? ¿Cuántos niños atiende el Cardiológico? ¿Por qué esas cifras no se dicen? Cómo hablan de calidad de vida si esta ciudad no había estado peor en materia de basura como ahora.
-¿Es decir que no está de acuerdo con lo que se está presentando desde ayer en la XI Bienal?
-Creo que hay cosas arquitectónicamente válidas. Se debe reconocer. Lo que pasa es que no puedes venderlo con ese argumento de que llevan la revolución de la arquitectura venezolana, sobre todo por ese término que quieren usar de provocación, por llamarse revolucionarios. Lo que se lleva a Venecia es cínico. Quieren enmascarar un desastre de gestión en materia urbanística y arquitectónica. Enmascararlo en una supuesta visión revolucionaria de lo que debe ser la arquitectura. Es un fraude. Es tratar de vender gato por liebre. La propuesta me imagino que en Venecia y en los sectores de izquierda ingenuos europeos puede generar cierto impacto, pero eso no va a cambiar para nada nuestra realidad. Vamos a seguir con este desastre.
-¿Por qué el Estado está en contra de la arquitectura iconográfica? Tomando en cuenta que en Bilbao redefinieron espacios que estaban perdidos gracias al museo de Guggenheim, que salvó un puerto; o la ciudad de la ciencia en Valencia, que salvó un río baldío. Acaso, ¿aquí se terminó con el Teatro Teresa Carreño?
-Sí, con eso no hay duda. Fíjate, Bilbao es más que el Museo de Guggenheim, pero esa institución se convirtió en el detonante del renacimiento de Bilbao. Sobre todo por el impacto en la economía y en el turismo. Esa llamada arquitectura de firma o de autor puede tener muchos efectos positivos, además de subirles la autoestima a los habitantes del lugar. ¿Por qué crees que el Gobierno tiene copado el Teresa Carreño con actos políticos? Simplemente es un lugar demasiado bueno. Allí está la prueba, ellos son los que lo tienen invadido. Allí sí se ve cómo una obra influye en la calidad de vida del venezolano.
-¿Cuál sería el ejemplo de la arquitectura de la llamada V República?
-Barrio Adentro. Ese es el emblema de la revolución.
-La Galería de Arte Nacional es un complejo arquitectónico que no termina de definirse. Y ahora tendrá un centro de buhoneros al lado...
-La GAN no es un proyecto de esta república. Tiene más de 20 años de retraso. Estuvo paralizado y ellos lo que están haciendo es terminándola. Además de estar al lado de un mercado de buhoneros, este proyecto se planteó junto al Paseo Vargas.
-¿El Paseo Vargas fue un buen ejemplo de lo que pudo ser y no fue?
-Es un problema complicado. Fue una buena iniciativa, pero creo que a mi juicio, fue parcialmente fallida. Lo primero que hay que reconocer es que se demostró que no hay que hacer autopistas en la ciudad. Pero lamentablemente como espacio urbano está perdido. El Paseo Vargas se debería recuperar. Aunque su autor Carlos Gómez le indigne que se diga, probablemente se tenga que rediseñar. Este tipo de lugares lo ha hecho Baruta con la plaza Alfredo Sadel y Chacao con sus aceras.
-¿Qué proyectos urbanísticos se pueden desarrollar en La Carlota?
-Necesariamente tiene que ser reservada como espacio público, como parque. La Carlota tiene un poco más de 100 hectáreas, no construidas en el centro de la ciudad. Eso es irrepetible. ¡Hay que protegerlas! Aunque la sigan ocupando los militares. En Caracas todavía se puede construir. E incluso, Fuerte Tiuna tiene cinco mil hectáreas. Caracas actualmente tiene menos de un metro cuadrado de verde por habitante. Los índices internacionales más conservadores hablan de 10 metro cuadrados por persona. Si destinaras la mitad del Fuerte Tiuna tendrías 7 metros cuadrados por habitante.
-¿Podría hacer, entonces, un análisis de la gestión urbanística del Gobierno revolucionario?
-Es una opinión crítica, sobre todo por la cantidad de recursos que han tenido. Mira el estado de las ciudades. Tengo una especulación muy general. Este es un régimen antiurbano. Es un régimen que odia a las ciudades. Creo que tiene que ver con la personalidad del propio Chávez. Una persona que defiende el conuco como la forma más idónea de producción, no puede ser una persona que entienda la ciudad y la respete. Además, las ciudades son muy peligrosas. Allí se congrega demasiada gente que confronta, discute, tiene opiniones distintas y le gusta que se le respete. La ciudad es absolutamente contradictoria con los regímenes autoritarios. Aunque no puedo generalizar con la gente que conforma el Gobierno.
Dubraska Falcón
EL UNIVERSAL
Etiquetas: Arquitectura Latinoamericana, bienal venecia
La arquitectura, reflejo del 68
Luis Carlos Sánchez
La austriaca Heidrun Holzfeind fue deslumbrada por el funcionalismo de CU y a partir de ahí ahondó en el movimiento estudiantil
El movimiento estudiantil de 1968 y Ciudad Universitaria (CU) son dos elementos casi indivisibles: continuamente uno lleva al otro y viceversa. En los rincones de su arquitectura se esconde el eco de aquella época, sus paredes gritan la historia de la que han sido testigos.
Atraída primero por los trazos constructivos de la arquitectura funcionalista de CU, la artista austriaca Heidrun Holzfeind (Lienz, 1972) conformó la exposición Mexico 68, que se exhibe en la Sala de Arte Público Siqueiros.
Integrada por diapositivas, videos, carteles, fotografías, libros y archivos de la época, la muestra estudia la relación entre la arquitectura moderna de la máxima casa de estudios y el episodio histórico que marco el rumbo de la segunda mitad del siglo XX mexicano.
“Quiero mostrar no sólo el episodio trágico que fue la masacre del 2 de octubre, no sólo la cuestión dolorosa que significa el movimiento, sino todo el movimiento que se gesto dos meses antes de la masacre, el cual fue un periodo festivo, de mucha comunicación y agitación social, donde la gente quería cambiar las cosas y cómo se unieron”.
Para lograrlo Heidrun Holzfeind reunió fotografías inéditas de colecciones privadas que registran los primeros mítines que los estudiantes organizaron en el 68, así como carteles originales de la revolución social que significó el movimiento, letras de canciones que incluyen una versión del bolero Esta tarde vi llover, cambiada por Esta tarde vi correr, en alusión al intento por huir de las balas en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.
La austriaca reunió también más de 40 volúmenes sobre el fenómeno, así como 18 testimonios grabados con los protagonistas del movimiento que incluyen a Raúl Álvarez Garín, Salma Beraud, María Fernanda Campa Uranga, Adriana Corona, Deborah Dultzin Kessler, Rodolfo Echeverría, Silvia Gonzáles Marín, Hira de Gortari, Renata von Hanffstenge y Marcelino Perelló Valls, entre otros.
“En mi trabajo en general he investigado sobre la arquitectura modernista en otras partes del mundo y por ello llegué ahí, me di cuenta cómo en CU funciona la arquitectura a diferencia de otros países donde los edificios ya son obsoletos, sin otro propósito; los de CU funcionan, son vivos y es un espacio donde se integra la comunidad universitaria y además los fines de semana las familias llegan y lo utilizan como un espacio de recreación”, señala.
Holzfeind investigó, además, el papel que desempeña la arquitectura en la construcción del espacio social y realizó un mapa de las redes de dependencias que condicionan la identidad, tanto individual como colectiva, dando en el blanco de la intersección de lo público y lo privado, donde la experiencia personal, la percepción del espacio y la memoria contribuyen a la construcción del discurso político, social e histórico.
Etiquetas: Arquitectura Mexicana
'Education for the Citizenship'
* Así son los contenidos en inglés de Ciudadanía en la Comunidad Valenciana
* Se estudiará la arquitectura de Calatrava o los derechos humanos a través de Mafalda
Actualizado lunes 15/09/2008 12:48 (CET)
NOA DE LA TORRE
VALENCIA.- 'Downloads y didactic units'. Profesores y alumnos ya pueden ir familiarizándose con los términos de una nueva asignatura: la de Educación para la Ciudadanía que, como ya es sabido, en la Comunidad Valenciana arrancará en unos días bajo el título de 'Education for the Citizenship and Human Rights'.
Los libros de texto ya circulan por todos los centros de la Comunidad Valenciana y los contenidos están incluso colgados en la página web de la Conselleria de Educación. Y Santiago Calatrava tiene un apartado en esto de la cuestión cívica, como no podía ser menos -o al menos así lo parece- en una tierra que venera las construcciones de su arquitecto más internacional.
«Creating spaces for citizenship is not just a metaphor», justifica la unidad didáctica número siete, la dedicada a España en el mundo. O, lo que es lo mismo, «crear espacios para la ciudadanía no es una mera metáfora». Y a partir de aquí, todo Calatrava, cuya «característica visión de la arquitectura lo convierte en uno de los arquitectos más creativos y originales».
Según el material editado por la Conselleria, la construcción más destacable del insigne valenciano no está en la ciudad del Turia, sino en la sueca Malmö. Es el Turning Torso, un rascacielos de 190 metros de altura y 54 plantas que se estudia como ejemplo de «arquitectura viva», inspirada directamente en la naturaleza.
Comenzando por la primera unidad, la consagrada al propio individuo, los alumnos estudiarán, por ejemplo, a Primo Levi, uno de los judíos supervivientes de Auschwitz que dejaron por escrito su testimonio. Su poema 'Si esto es un hombre' se estudia como pretexto para analizar a fondo la condición humana y la dignidad de las personas. Más adelante, el eterno debate entre naturaleza o cultura también se planteará a los alumnos de Secundaria que comenzarán este año a estudiar Educación para la Ciudadanía.
Y ¿cómo redactarías tu biografía? El drama de la vida humana se presenta también a través de la película Family Man, tras la que se supone una reflexión sobre la importancia de las decisiones personales o el significado que dan las personas de alrededor a nuestra propia vida. La convivencia y los valores se abordarán en el tema dos, que se hace eco de la conocida como Matanza de Tiananmen, y que tanto se ha recordado estos meses con motivo de la celebración en Pekín de los Juegos Olímpicos.
Historiasiglo20.org es el espacio en internet del que se ha cogido la información adicional que se ofrece a los alumnos, a quienes también se les invitará en muchos casos a analizar artículos y reportajes aparecidos en prensa.
Y como ejemplo de «familia», que mejor cita que la de la Familia Real española, de la que se enumeran sus valores (extrapolables al resto de familias anónimas, como la de Mafalda, que también aparece en esta unidad): amor, dedicación, actividad... Mafalda sirve también de excusa para el estudio de los derechos humanos, en la unidad cinco. «Y estos derechos a respetarlos, ¿eh? ¡No vaya a pasar como con los diez mandamientos!», advierte el famoso personaje de Quino.
Precisamente en este apartado, el personaje a estudiar es Havel, el que fuera primer presidente de la República Checa, y que sufrió en su propia persona el encarcelamiento por su defensa de los derechos humanos.
Gabriel Cisneros, José Pedro Pérez Llorca, Miguel Herrero, Jordi Solé Tura, Gregorio Peces-Barba, Manuel Fraga y Miguel Roca son los nombres que se estudian en el tema dedicado a la Constitución, que reserva también un apartado a la popular serie de televisión Cuéntame. Avanzando en el tiempo se llega al «fenómeno Google», que se aborda en la octava unidad, la referente a la llamada sociedad de la información. YouTube y el ipod tienen también aquí mucho que decir, como en el último tema se habla de «confesionalismo, laicismo y pluralismo».
Y para concluir, una sentencia: «formar a profesionales es fácil, pero es difícil formar a ciudadanos», junto a la foto de Bin Laden.
Etiquetas: Calatrava, urbanismo
¿Ciudad contemporánea? Consulte su locutorio
ANDRÉS JAQUE 13/09/2008
Urbanismo e imaginación se dan cita en el pabellón italiano de la 11ª Bienal de Arquitectura de Venecia
Más de la mitad de los caboverdianos viven lejos del archipiélago atlántico. Forman una comunidad dispersa, conectada por una red internacional de locutorios telefónicos. Establecimientos que con su decoración evocan paisajes que muchos hijos de emigrantes, que se consideran caboverdianos, jamás visitaron. Y que, además de los servicios propios de un locutorio, ofrecen cortes de pelo e ingredientes para cocinar a la manera de Praia. A diferencia de otras arquitecturas, estos locales pasan desapercibidos en la mayoría de las ciudades y, sin embargo, son puntos de inmersión y acceso a formas urbanas que la explosión de las migraciones y de las tecnologías de telecomunicación han hecho habituales. Pero son además construcciones que ponen sobre la mesa nuevas posibilidades para la arquitectura contemporánea. Todo esto forma parte del estudio Dispersion, a Study of Global Mobility and the Dynamics of a Fictional Urbanism que el colombiano Diego Barajas presenta en como parte de la sección Arquitectura Experimental del Pabellón de Italia de la Bienal de Arquitectura de Venecia, que se inaugura hoy. Los comisarios Aaron Betsky y Emiliano Gandolfi incluyen también el Edificio Jardín Hospedero y Nectarífero en Cali (Colombia), que Barajas desarrolló con Camilo García -su socio en la oficina HUSOS, con sede en Madrid-. El edificio combina una vivienda compartida con un taller de diseño de estampados sobre tejidos. Sus fachadas son el soporte de una vegetación que hospeda y alimenta a la variedad de mariposas de las que la ciudad de Cali es una potencia mundial. Con las telas, las amigas que componen la modesta comunidad internacional que comercializa los diseños del taller, recibe folletos diseñados para convencerlas de cultivar plantas como las que cubren el edificio. Folletos que ellas a su vez regalan a sus clientes. El mismo canal por el que los estampados se distribuyen promueve la expansión del hábitat de las mariposas que sirven de modelo e imagen corporativa al taller. Un hábitat discontinuo, pero conectado por redes que, como las de los caboverdianos, son al mismo tiempo afectivas, comerciales y tecnológicas.
Desde mediados de los noventa buena parte de los arquitectos de referencia han concentrado su atención en los procesos por los que las ciudades pierden diferencias, como requisito necesario para conectarse a circuitos interurbanos homogéneos. La participación de Gandolfi junto a Betsky ha hecho posible incluir entre los seleccionados para el Pabellón de Italia a un pequeño número de arquitectos que, partiendo del análisis exhaustivo de realidades concretas, desvelan, bajo la aparente regularidad de la ciudad contemporánea, cómo operan las nuevas formas de singularidad deslocalizada. Son también trabajos que entienden los edificios no tanto como soportes neutrales, ajenos a los procesos políticos o sociales, sino como actores materiales que contribuyen a definir los límites de lo que en nuestro día a día puede llegar a ocurrir.
¿Qué debe hacerse con las infraestructuras abandonadas que fueron diseñadas y utilizadas en el pasado para vigilar y reprimir a una parte de la población? Ésta es la pregunta a la que pretende dar respuesta el Decolonizing Manual del equipo formado por Sandi Hilal y Alessandro Petti (activistas políticos y arquitectos instalados en Belén) y Eyal Weizman (con oficina en Londres). La demolición no suele ser recomendable, el coste de los trabajos y el poder contaminante de los escombros termina lastrando el desarrollo de la comunidad. El manual, que está siendo aplicado en los asentamientos de P'asago y en el antiguo campamento militar israelí en Oush Grab, pretende evitar que se repita la experiencia de los cincuenta. Cuando el ejército israelí reutilizó las infraestructuras militares construidas para vigilar y responder revueltas entre la población árabe de Palestina durante el mandato británico. La arquitectura era un agente central en el proyecto policial británico y fue en parte la arquitectura la que activó un proyecto similar en el nuevo contexto político. En Decolonizing Manual la transformación de los edificios forma parte de un empeño mayor, el de incrementar la representación de la población en la construcción de la vida pública. Cada paso conlleva necesariamente labores que a la arquitectura competen. Demoler tapias y retirar telas metálicas para permitir el acceso a parte de los espacios al aire libre. Restituir la titularidad del suelo a sus legítimos propietarios. Desmontar la visión estratégica de los edificios coloniales sobre los tejidos residenciales. Todo decidido en reuniones semanales de los representantes de los agentes sociales afectados, entre ellos los arquitectos. Para Gandolfi este trabajo ilustra la evolución del rol social del arquitecto. "El antiguo arquitecto que ofertaba servicios técnicos fue sustituido en la modernidad por el arquitecto idealista que, con un pensamiento utópico, creía saber qué quería producir y qué efectos tendría. Decolonizing Manual muestra cómo en la actualidad algunos arquitectos, conscientes del valor político de su trabajo, actúan como mediadores para poder contar con un espacio de acción. Pero hay algo más. Como puede verse en el proyecto Plus, de Anne Lacaton y Jean Philippe Vassal, muchas de estas intervenciones son tácticas y requieren que los arquitectos salgan del estudio. La acción es el mecanismo para recibir una respuesta. Y es la capacidad de observar la que permite descubrir potencialidades y dificultades que sin ella quedarían ocultas". Potencialidades como las posibilidades de transparencia o la diversidad social que contienen los bloques de viviendas de los setenta en la periferia parisiense en que intervienen Lacaton y Vassal asociados a Frédéric Druot. Y debilidades como la escasa calidad espacial de sus interiores, el abandono de un gran número de viviendas y la falta de aprecio por el entorno que manifiestan muchos de los que viven en ellas. Un proyecto basado en una oportunidad: demoler y sustituir una vivienda social cuesta 167.000 euros. Con una octava parte puede no sólo ser renovada, sino incluso programar regalos arquitectónicos que aumenten la calidad de cada vivienda y del espacio público que comparten. Como sustituir muros de cerramiento por grandes ventanas allí donde existan vistas valiosas, prolongar las estancias de las casas en terrazas de nueva planta o eliminar tramos de escaleras en el acceso a los portales. Un trabajo que sólo puede hacerse casa por casa, deliberado con sus propietarios.
En definitiva. Parece que no sólo en Dubai se debate la arquitectura del presente. Puede que sea el momento de pensar que los locutorios, los procesos parlamentados para reconstruir sociedades en proceso de descolonización o las reformas de viviendas de bloques de la periferia contengan una parte de la arquitectura que quizás ya nos toca vivir.
La 11ª Bienal de Arquitectura de Venecia se celebra del 14 de septiembre al 3 de noviembre. www.labiennale.org/en/architecture/
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Pero... ¿dónde están los edificios?
Sin construcciones ni maquetas, arranca la Bienal de Arquitectura de Venecia más polémica - Aaron Betsky, comisario: "Las casas son la tumba de este arte"
MILENA FERNÁNDEZ - Venecia - 11/09/2008
Un chico y una chica se tumban en el suelo desnudos para leer un libro. A pocos metros, otra pareja canta vestida con ropa ligera. Se trata de la instalación del arquitecto suizo Philippe Rahm. Los primeros viven en un ambiente artificial, a una temperatura de 28 grados. La vida de los segundos transcurre a 12 grados. Y por raro que suene, esto es la Bienal de Arquitectura de Venecia.
"En esta disciplina cuentan también los elementos invisibles, como la luz o la temperatura", se defiende Rahm. No todo van a ser maquetas, edificios, proyectos. Al menos, en esta 11ª Bienal (desde el sábado y hasta el 23 de noviembre). No en vano, en el recorrido por el Arsenal veneciano, periodistas y arquitectos comparaban ayer la cita con una exposición de arte contemporáneo. Sin edificios reales, sólo experimentos, instalaciones (y hasta una performance). Tanto de arquitectos consagrados como de jóvenes.
La mirada se detiene en la instalación del español Vicente Guallart: una bicicleta, salones con mesa para la televisión, lavadoras, armarios, camas (con crucifijo incluido), lavadoras, cocinas... Todos los objetos, construidos a escala real, están interconectados. Mediante un teclado, las cosas y sus usuarios pueden relacionarse con el mundo. Cada uno tiene un microservidor, que permite "establecer relaciones sociales, económicas o ambientales. El objetivo final es ahorrar energía", escribe Guallart en el catálogo. Ha sido seleccionado porque, según apunta el comisario de la bienal, Aaron Betsky, "explora la relación entre la arquitectura visual y la virtual. Con el uso de nuevas tecnologías, su trabajo es un buen ejemplo de experimentación de la realidad, una prueba tangible de un mundo mejor".
Porque todo se debe en esta rompedora cita a las ideas e interpretaciones de la arquitectura y la construcción de Betsky (Montana, Estados Unidos, 1958). Cuando se trata de ser crítico con los arquitectos, este comisario no tiene pelos en la lengua. "Una arquitectura que pretenda dar soluciones construyendo es falsa, está muerta. Los edificios son la tumba de la arquitectura", comenta desde su despacho, desde el que se contempla una vista espléndida de los tejados de la ciudad y el Gran Canal.
La sonrisa no abandona nunca la cara de este arquitecto, graduado en Yale, que ha preferido ser un teórico a dedicarse a la construcción y diseño de edificios. Ha sido director del Instituto de Arquitectura Holandés, comisario del Museo de Arte Moderno de San Francisco, y, desde 2006, dirige el Museo de Arte Moderno de Cincinnati. Ha firmado una docena de libros y es un reconocido escritor de ensayos. Se presenta a la entrevista puntual, camisa blanca y corbata al estilo Obama. Betsky ha dicho que es un error confundir la arquitectura con la construcción de edificios. "Es muy simple, pero al mismo tiempo suena confuso", explica. "Una construcción es una construcción. La arquitectura es todo lo relacionado con la construcción de edificios: cómo organizar, diseñar y pensar éstos, o bien cómo aparecen en el panorama. Los edificios son la huella más importante de un arquitecto, pero es realmente difícil encontrar arquitectura en ellos, porque uno mira el edificio, pero no ve la arquitectura".
Los creadores que exponen este año en Venecia no plantean soluciones, pero muestran los caminos para hacer visible otro tipo de arquitectura, "que no se limita al diseño de edificios, sino también al diseño de espacios internos, objetos y muebles". "Veremos muchos experimentos, que espero traten de aportar un nuevo punto de partida", continúa.
Una filosofía que podría aplicarse a la instalación de una estrella en medio del paseo. Frank O. Gehry ha ideado una enorme estructura de madera, montada completamente a mano. La obra resume su arquitectura artística y experimental, "que va más allá de la disciplina", añade Betsky. El próximo sábado, Gehry recibirá el León de Oro a toda una carrera, el galardón también reconocerá el trabajo del historiador James S. Ackerman.
Visualmente atractiva, pero tal vez poco funcional es la obra de Zaha Hadid y Patrik Shumacher. Su "flor de loto" es un gran salón, con un escritorio móvil, una pantalla, una silla, una cama, todos cargados de pliegues, poco cómodos para las partes posteriores. "No digo que los arquitectos no sean necesarios", continúa el comisario. "Necesitamos buenos arquitectos, capaces de construir un mundo crítico, un mundo mejor, abierto a nuevas posibilidades que van más allá de los espacios de uso cotidiano, como casas, oficinas, espacios donde las personas trabajan o se divierten. Tal vez es necesario encontrar otros instrumentos que impulsen una arquitectura que no se limite a la construcción de objetos-edificios".
Consecuencia de este discurso es, para el comisario de la muestra, la afirmación de que la arquitectura es poder económico y también político. "Los edificios son muy costosos y sólo quien tiene dinero y poder puede asignar una obra a un determinado arquitecto. Para romper con la relación entre arquitectura y poder político, los arquitectos deben, simplemente, rechazar nuevos proyectos. Por otro lado, habrá cada vez menos dinero para una arquitectura inteligente y crítica". Al preguntarle si sigue vigente el lema de la Bienal de 2000, dirigida por Massimiliano Fuksas, que pedía menos estética y más ética en la arquitectura, Betsky dice: "No se puede ser ético construyendo cosas feas, pero un arquitecto es ético cuando es crítico y es capaz de concertar la arquitectura con el mundo real".En la obra del español Guallart, los hombres se conectan a los objetos "Necesitamos arquitectos capaces de crear un mundo crítico", dice Betsky
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Al Guggenheim le nace un 'rival'
La nueva sede de Sanidad del Gobierno vasco irrumpe con una explosión de vidrio en el Ensanche bilbaíno
ANATXU ZABALBEASCOA - Madrid - 09/09/2008
Todavía no se ha inaugurado, pero ya es famoso entre los vecinos del Ensanche de Bilbao. Los viandantes abren la boca frente a un nuevo icono arquitectónico que es un edificio público. La nueva sede de Sanidad del Gobierno vasco es un inmueble rompedor e indagador. A la manera de los experimentos deconstructivistas, fractura los planos sin romperlos para hacer hablar a un muro cortina.
La explosión de vidrio no ha sido fácil. Sus arquitectos, el estudio Coll-Barreu -que dirigen Juan Coll-Barreu y Daniel Gutiérrez Zarza-, han analizado a fondo la estricta normativa de edificación de la zona para poder interpretarla con libertad. Así, el nuevo edificio juega con retranqueos, con la esquina achaflanada y ha levantado incluso una versión geométrica y acristalada de un torreón -que la normativa permite- para coronar el chaflán.
El resultado es un edificio indefinido y, por tanto, misterioso, una fachada de vidrio que en ocasiones parece invadir la calle y, por momentos, quiere también desaparecer. El material de fachada, que actúa como envolvente acústica y luminosa, lo describen los arquitectos "no como una piel, sino como un volumen", un cristal inteligente que reacciona con las condiciones meteorológicas. Daniel Gutiérrez asegura que un edificio tan icónico no es más que "el resultado de una investigación". Y apunta que, formalmente, la voluntad que lo sostiene es la de "responder al entorno dinámico del Ensanche".
Como fuera, el edificio recuerda levemente al estallido que el autor de la zona cero, el polaco-norteamericano Daniel Libeskind, propuso para ampliar el mítico museo Victoria&Albert de Londres. Aquel proyecto de vidrio deconstruido ganó el concurso para la ampliación de la galería londinense, pero, de momento, sólo vive en el plano y las maquetas que lo hicieron ganador. Con la sede de Sanidad, los arquitectos Coll-Barreu culminan una trayectoria osada, ecléctica y rompedora. Un camino que iniciaron con la cartesiana Facultad de Ciencias de Zaragoza (1997), continuado con los alardes tecnológicos de la Central de Policía de Oyarzun (Guipúzcoa), hacia 1999, o el Centro de Proceso de Datos de Erandio (2000). El estudio, con sede en Bilbao y Madrid, también ha indagado en la arquitectura más etérea aprovechando el encargo de edificios leves, como el desaparecido Inem de Huesca (hoy transformado), de 1999, o el edificio de control aéreo de Torrejón de Ardoz (2003). La fractura y los requebramientos ya aparecían en el polideportivo La Peña de Bilbao (2006), aunque entonces los combinaran con la calidad matérica del hormigón negro.
Al afán indagatorio de los arquitectos, se añade con la sede de Sanidad una voluntad por parte del Gobierno vasco de recuperar la estela del Guggenheim apostando por edificios que arriesgan y hablan alto.
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El derecho a la memoria urbana
JOSEP MARIA MONTANER 06/09/2008
Entre los nuevos derechos a reclamar está el derecho a hacer visible la memoria de los movimientos sociales urbanos, algo que puede parecer obvio, pero que es negado en la medida que la memoria de las reivindicaciones vecinales va siendo sistemáticamente borrada. De esta manera, parece que la ciudad, tal como es, es un resultado natural: así ha sido planificada y construida. Se olvida que uno de los motores esenciales de las mejoras sociales y de una parte importante de los edificios y espacios públicos son los movimientos urbanos, cuya memoria el poder tiende a ir lavando y blanqueando, construyéndose una historia falsa, que lleva a presentar hoy una Barcelona burguesa del modernismo, de la que se ha borrado la memoria industrial y obrera de los barrios que la hicieron posible, como si la arquitectura de los propietarios hubiera salido de una riqueza innata, heredada o nobiliaria.
Tal como señalaba la exposición En transición en el CCCB, un proceso emblemático en la Cataluña de la transición fue la defensa de la calidad de la enseñanza pública, culminando en luchas como la que entre 1974 y 1977 consiguió que se construyera una nueva escuela pública en los terrenos de la antigua fábrica Pegaso en Sant Andreu.
De la misma manera que no podemos olvidar que el parque Catalunya, en Sabadell, existe porque la asociación de vecinos de la Creu Alta luchó durante años, desde 1977, para que no se construyeran viviendas en esta reserva de suelo verde, con manifiestos y campañas, plantadas de árboles reprimidas por la policía y acciones simbólicas como enterrar un automóvil para demostrar que el terreno era sólo de los peatones.
O que el actual Museo de la Ciencia y la Técnica de Cataluña en Terrassa, en el vapor Aymerich, Amat i Jover, que hoy celebramos como joya del modernismo catalán, obra de Lluís Muncunill, tenía en 1970 un proyecto por el que iba a ser derribado en su totalidad para hacer viviendas de promoción privada, y la movilización de la sociedad civil -vecinos y técnicos- consiguió pararlo en 1975 y que se fueran salvando paulatinamente partes de la antigua fábrica hasta que se salvó toda y fue adquirida por la Generalitat de Cataluña en 1983, y se convirtió en sede del museo.
Por lo tanto, detrás de cada parque, de cada equipamiento o de cada conjunto patrimonial que se salva hay, generalmente, un movimiento vecinal que no se debe olvidar, una memoria que en Barcelona tiene expresión en la revista de la FAVB, La Veu del carrer y que han mantenido viva artículos y libros de personas admirables como el desaparecido Josep Maria Huertas Clavería.
También en la Barcelona actual hay ejemplos que son resultado de reivindicaciones. El llamado forat de la vergonya en Ciutat Vella no sería hoy la plaza de la diversidad y la convivencia que es, más allá de algunos errores como los huertos comunitarios mal situados, si no llega a ser porque los vecinos, en una lucha que fue duramente reprimida, no se hubieran enfrentado a que allí hubiera un aparcamiento. Incluso la parte representativa del conjunto fabril de Can Ricart que se ha salvado y se ha convertido en BCIN, a pesar de la destrucción de algunas partes imprescindibles, lo ha sido gracias a la larga lucha de sus antiguos trabajadores, de los vecinos y de las plataformas de apoyo, cuando el proyecto inicial sólo preveía mantener una torre y una chimenea.
Cada uno de estos casos demuestra que el resultado final no acostumbra a ser ni tal como se proyectó, sin haber tenido en cuenta a los vecinos y el contexto, pero tampoco ha sido exactamente tal como soñaron y reclamaron sus habitantes. En cada caso ha habido un proceso de pugna y negociación, de transformación y revisión de proyectos, que ha llevado a resultados híbridos, en los que ninguna de las partes se puede apuntar victorias o derrotas rotundas. Y así es como se construye la ciudad, dialécticamente, a partir de los conflictos.
Por esto es tan importante reclamar el derecho a mantener la memoria de estos movimientos, en los medios de información progresistas, en las investigaciones universitarias o en las actividades de los grupos alternativos, construyendo historias que se centren en los actores reales de la ciudad y del territorio. Sino, las administraciones y el silencio de los medios dominantes de información conseguirán acabar borrando la memoria crítica y haciéndonos creer que siempre se había proyectado así y que no hubo ni lucha ni reivindicación alguna.
Josep Maria Montaner es arquitecto y catedrático de la Escuela de Arquitectura de Barcelona (UPC).
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Los Teatros del Canal alzarán el telón el 23 de septiembre
El funeral por los fallecidos en el accidente de Barajas y el Debate sobre el estado de la Región modifican la fecha de la inauguración
ELPAÍS.com - Madrid - 03/09/2008
La inauguración de los Teatros del Canal, nueva sede de las artes escénicas de la Comunidad de Madrid, se ha pospuesto finalmente al 23 de septiembre a pesar de que las invitaciones ya estaban enviadas. En un principio estaba prevista para el día 16 y después se cambió al 14, pero ambas fechas planteaban problemas: el funeral por las víctimas del accidente de Barajas y el Debate sobre el estado de la Región -a ambos actos asiste la presidenta, Esperanza Aguirre-. Un portavoz del Canal de Isabel II ha informado a última hora de la nueva fecha después de una tarde de cambios.
Para su inauguración estaba previsto que Nacho Cano adelantara la música de su nuevo espectáculo A, dedicado al agua, el oxígeno y el medio ambiente. El portavoz no ha podido precisar si el cartel se mantiene o se cae por culpa de los cambios. El proyecto, diseñado por Juan Navarro Baldeweg, acumula cuatro años de retrasos, un despido -el del arquitecto- y una reamisión. El edificio combina dos salas de representación y un centro coreográfico. De las dos salas de la nueva sede de las artes escénicas de la Comunidad de Madrid, la frontal es la mayor y tiene espacio para 900 espectadores. Divididos en dos niveles y un foso para 80 músicos.
Problemas con las obras
Sólo 100 localidades menos que el Teatro Albéniz, al que podría sustituir en un futuro. La sala pequeña permitirá aforos comprendidos entre los 400 y los 800 espectadores, en función de la disposición de la grada y el escenario. El conjunto arquitectónico, que ocupa una parcela de 8.700 metros cuadrados, lo completa el centro de danza, dotado de 11 salas. Las obras de este teatro comenzaron en 2002 con un presupuesto de 49,9 millones de euros y un plazo de ejecución de 23 meses, por lo que deberían haber estado terminadas en 2004 y su coste cerrado es de 72 millones de euros.
Este aumento del presupuesto y el retraso en la construcción de debe a que tuvieron que realizar una modificación por algunos cambios normativos e indefiniciones del propio proyecto, que obligaron a aumentar el coste en un 22% y a alargar el plazo de ejecución de las obras, según el Canal. Ante la indefinición tanto del presupuesto como del plazo, el Gobierno de Esperanza Aguirre decidió en octubre rescindir el contrato con el estudio de arquitectura de Navarro Baldeweg.
El Gobierno sostenía que el edificio en construcción tenía "importantes defectos, carencias e imprevisiones". En defensa de su obra, más de un centenar de compañeros de profesión y personalidades del mundo de la cultura firmaron un manifiesto de apoyo al arquitecto.
En diciembre, el Gobierno de Madrid dio marcha atrás y accedió a la continuidad del arquitecto si concretaba plazo y presupuesto. Una vez concretados ambos extremos, el Consejo de Administración del Canal de Isabel II aprobó el proyecto modificado con el presupuesto final de los 72 millones de euros.
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"Mi trabajo se limita a la estética"
MILENA FERNÁNDEZ - Venecia - 03/09/2008
La polémica persigue al creador valenciano. Tras las críticas recibidas por su trabajo en Bilbao, Valencia y Jerusalén, su puente sobre el Gran Canal veneciano no será inaugurado oficialmente por carecer de acceso para discapacitados
Santiago Calatrava (Benimamet, Valencia, 1951) no ha podido inaugurar como habría deseado su "puente más bello", el cuarto sobre el Gran Canal veneciano, el primer guiño de arquitectura contemporánea en la frágil ciudad. Y, de momento, otra fuente de problemas para el arquitecto e ingeniero, a quien la polémica parece perseguir. El puente no se estrenará el 18 de septiembre, según el guión previsto, ni en presencia del presidente de la República, Giorgio Napolitano. Organizaciones de discapacitados denuncian que la pasarela carece de una estructura para ellos. El municipio programó la construcción de un ascensor horizontal para el transporte de un máximo de dos personas, pero aún no está terminado.
Pese a los contratiempos, ahí está la enorme estructura en acero, cubierta de vidrio y piedra de Istria, simbiosis de arquitectura y escultura, de 94 metros de largo. Calatrava paseó el lunes satisfecho por el puente de la Constitución, pero las autoridades no han establecido una fecha para su apertura. El arquitecto recibió ayer a EL PAÍS en Venecia.
Pregunta. ¿Cómo recibió la cancelación de la inauguración?
Respuesta. Soy arquitecto e ingeniero. Tengo 27 años de experiencia. Para mí lo importante es la obra, no las circunstancias que la rodean. Y éste es mi puente más bello. Lamento que los operarios, que trabajaron tanto, no tengan una inauguración adecuada. Se ha trabajado para entregar a Venecia una obra que esté a la altura de la ciudad. Es un acto de amor a Venecia y de amor a la civilización italiana en general. Como español, y valenciano, siento una enorme gratitud por Italia, porque ha sido un punto de referencia extraodinario para todos.
P. Nunca le ha agradado la idea del ascensor horizontal...
R. El 90% de mi trabajo se concentra en obras públicas. He respetado siempre las normas. Mis obras han sido construidas con un espíritu de servicio, particularmente para las personas discapacitadas. Es la primera vez que me encuentro en una situación como ésta. Con quejas de los discapacitados y de ciertos grupos que ven las cosas de otra manera. La polémica, profesionalmente, la encuentro inútil. Antes de ser aprobado el proyecto se expuso durante un año en la plaza de San Marcos y entonces no recibió críticas.
P. ¿Qué hay detrás de la polémica sobre este ascensor, bautizado uvovía por su forma oval?
R. [Ríe] Creo que corresponde a los periodistas encontrar el porqué. He mantenido siempre una actitud profesional. Las obras tienen una misión de servicio público. Hay que pensar en la trascendencia del trabajo del arquitecto y del ingeniero, que se encuentra en la funcionalidad del objeto. No encuentro justo que hayan querido culparme. Al principio, el municipio no creyó necesario la instalación de un ascensor horizontal. Ya existe el vaporetto.
P. ¿Es su obra más polémica?
R. He estado involucrado en todas las fases del diseño del proyecto, pero la ejecución ha estado completamente fuera de mis manos, he sido sólo un consultor artístico, porque así lo dispone la ley. Cuando diseñé el proyecto, lo hice de acuerdo con las bases económicas que me había indicado el municipio. Luego el proyecto fue aprobado. No tuve ninguna influencia en la asignación de la obra a la empresa ejecutora. Han sucedido muchas cosas que se escapan de mis manos; sin embargo, deseo subrayar que mi trabajo de proyectista lo encuentro al nivel de cualquier otra obra que he realizado en el mundo. Son más de 40 puentes en 17 países. El tipo de concurso convocado no era el adecuado para la obra de que se trataba. Se requería una empresa con un mínimo de experiencia en construcción de puentes.
P. ¿Por qué la suma inicial que usted calculó, 4,5 millones de euros, se ha disparado a 20?
R. Hice un cálculo que aprobó el municipio. Y éste asignó la obra. A partir de ahí las cosas ya no estuvieron más en mis manos. Mi trabajo se limita a la estética, según lo que prevé la ley.
P. ¿Qué es lo que más ha lamentado de todo esto?
R. No me ha decepcionado nada ni nadie. Me siento muy agradecido de haber podido dar un puente a Venecia, y particularmente al alcalde de la ciudad, Cacciari, por su interés. Puedo haberme entristecido por las polémicas fuera de tiempo. Sacarlas a flote me parece una instrumentalización.
P. ¿En qué estado se encuentra su proyecto para el centro de transportes en la zona cero? Tras la negativa de la Autoridad Portuaria de Nueva York de permitirle colocar una cubierta móvil... ¿Están paralizadas las obras?
R. Se revisó el proyecto para reducir los costos. Algo muy habitual en Estados Unidos. Esto ha llevado a unos cambios en el proyecto. Las obras de la estación se iniciaron hace dos años y no han sido paralizadas. En este tipo de trabajos consumen un tiempo enorme porque los trenes continúan pasando.
P. ¿Por qué se inundó el Palau de les Arts, en Valencia?
R. Hay que tomar en cuenta dos aspectos: ocurrió una catástrofe natural, porque llovió muchísimo en Valencia. Por otra parte, para el Congreso Mundial de las Familias movieron la tierra. Tapó el flujo natural del río.
P. Sin embargo, su nombre ha sido cuestionado.
R. Estas cosas requieren un poquito de paciencia. Han hablado de mí, pero mi cliente, en este caso la Generalitat o la ciudad, no me han hecho responsable, porque no soy culpable de lo sucedido. El hecho de ser arquitecto, en mis circunstancias, hace que me exponga a críticas colaterales. Es como ver un hijo que sufre, porque amo mucho mis obras.
P. ¿Por qué ha protestado en los tribunales por los cambios de la pasarela sobre la ría en Bilbao?
R. Ha sido muy interesante. La ley que protege las obras de arte se encuentra en un estado primitivo, sobre todo para las obras públicas. Era el momento de dar una señal clara. El esfuerzo que se hizo con el patrocinio de la Asociación Española de Artistas para testimoniar que las obras públicas son también obras de arte. Hemos ido muy lejos, porque el juez aceptó que hubo un daño, pero luego prevaleció el interés público al interés individual, pero es un primer paso para demostrar a la Administración pública que aunque ellos pagaron la obra no les pertenece. La pueden administrar, pero no hacer lo que quieran.
LOS LÍOS QUE NUNCA CESAN
- El cuarto puente sobre el Gran Canal (Venecia). El 26 de agosto de 2008, el Ayuntamiento de Venecia canceló la inauguración del puente, prevista para el 18 de septiembre, ante las presiones de la oposición y de las asociaciones de minusválidos.
- Estación de transportes del World Trade Center (Nueva York). Por motivos presupuestarios, la Autoridad Portuaria de Nueva York anunció el pasado 2 de julio una modificación de la cubierta de la estación de transportes diseñada por el arquitecto en el lugar que ocuparon las Torres Gemelas. La estructura ya no será móvil, tal y como contemplaba la idea inicial.
- El tranvía de la discordia (Jerusalén). El 25 de junio de este año se inauguró un puente por el que pasará un tranvía que unirá los asentamientos judíos de Jerusalén Este, la parte ocupada, con el centro, y del que no se beneficiarán los palestinos.
- Inundación en el Palau de les Arts (Valencia). Las lluvias torrenciales caídas sobre Valencia la noche del 11 al 12 de octubre de 2007 provocaron la inundación del Palau de les Arts.
Los bomberos achicaron agua durante 72 horas.
- La pasarela de Isozaki (Bilbao). El 28 de febrero de 2007, el arquitecto denunció al Ayuntamiento de Bilbao por vulneración de la propiedad intelectual por haber permitido la ampliación del puente Zubi Zuri, de Calatrava, con una pasarela diseñada por el japonés Arata Isozaki. La reclamación fue rechazada pero Calatrava recurrió la decisión del tribunal.
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Sueños en el pabellón español
Las contradicciones de la arquitectura protagonizan la Bienal de Venecia
ANATXU ZABALBEASCOA - Madrid - 02/09/2008
Se cumplían 28 años de la Strada Novíssima cuando, en 1980, el comisario de la Bienal de Venecia, Paolo Portoghesi, propuso mirar atrás. Esa presencia del pasado, que la modernidad había enterrado, marcó la arquitectura de finales del siglo XX con aires a veces pintorescos, otras sabios y otras más, desorientados. Desde entonces, sus comisarios han tratado de reinventar la arquitectura. O de reflejar cómo se redibuja mientras cambia las ciudades y las vidas de las personas. Así, si en 2000 Massimiliano Fuksas pedía Menos estética y más ética, cuatro años después Kurt W. Foster indagaba en las nuevas formas de los edificios (Metamorph) y en 2006 Ricky Burdet relacionaba la arquitectura con la sociedad que la disfruta y padece.
¿Qué queda por analizar? El comisario de este año, Aaron Betsky, apuesta por lo que anda "por ahí" suelto: Outhere: architecture beyond building, más allá de los edificios y de la propia construcción. El tema es tan antiguo como polémico. Los arquitectos vanguardistas han defendido que sobre el plano puede ya haber arquitectura. Y que muchos de los mejores proyectos no han llegado a construirse. Pero quien ha construido sabe que materializar un plano compromete las líneas pero también les da sentido. En medio de esta discusión se mueven hoy los arquitectos. Las nuevas herramientas permiten dibujar en la pantalla edificios sin lugares fijos, aunque la realidad occidental parece ya agotada para los fuegos de artificio.
Ese panorama dual, y esquizofrénico, quiere reflejarlo el pabellón español con la muestra De lo construido a la arquitectura sin papel, que han comisariado Soledad del Pino y Ángel Fernández Alba. Los ordenadores permiten una arquitectura sin papel, pero así se queda sin función. El pabellón español, que se abre el próximo 14 hasta el 23 de noviembre, quiere reflejar esa dicotomía tan visible hoy en obras como el teatro del Canal de Juan Navarro Baldeweg, en Madrid; las bodegas Bell-Lloc del equipo de Olot RCR, en Palamós; la biblioteca Jaume Fuster de Josep Llinás, en Barcelona; la reconversión de una fábrica de curtidos de López Cotelo y Vargas Funes, en Santiago, o unas torres de fachada perforada de Clotet, Paricio y Abeba, en Barcelona. Son obras que permiten hablar de sueños construidos. Entre los proyectos más jóvenes, los colectivos Cuac, Up Arquitectos, Estudio Motocross, Colectivo Cuarto y Mitad o Dosmasuno, que mostrarán sus propuestas en pantallas de ordenador.
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A la Biennale de Venise de l'architecture, l'imaginaire érigé en dogme
Venise Envoyé spécial
La Biennale d'architecture a trouvé en Venise une protectrice bienfaisante, capable de multiplier et de diversifier ses lieux d'exposition selon les caprices des commissaires ou des candidats exposants. La présidence de la Biennale avait confié cette onzième exposition internationale à un commissaire de poids. Aaron Betsky a dirigé pendant six ans avec brio l'Institut néerlandais d'architecture (NAI), à Rotterdam, et a pris depuis 2007 la tête du Musée d'art de Cincinnati. Ce saut dans l'espace de la pensée mondialisée lui a peut-être embrouillé les neurones.
SUR LE MÊME SUJET
L'essentiel des professionnels sérieux s'interrogent aujourd'hui sur l'avenir des villes, sur les aspects techniques les plus pertinents pour adapter la création architecturale à un monde écologiquement fragilisé. Betsky, lui, rebat les cartes et reprend la vieille rengaine des frontières de l'art et de l'architecture, mal camouflée par un thème propice à toutes les interprétations : "Out there : architecture beyond building", autrement dit l'architecture au-delà de la construction.
Cette recherche de ce qui peut se cacher derrière l'architecture s'est exprimée sur trois modes différents, dans l'ancien Arsenal - les vedettes y ont été sélectionnées par le commissaire - et dans les pavillons : certaines représentations nationales ont suivi la directive Betsky. D'autres l'ont détournée avec ironie ou subtilité (la Belgique livre un pavillon vide, jonché de confettis, sur le thème du "Jour d'après"... le décès de l'architecture) ; quelques-uns l'ont contourné, ou s'y sont opposés, comme les pavillons de la plupart des pays producteurs d'architecture. Les Français jouent efficacement la diversité (quel rôle pour l'architecte dans la "généro-cité" ?...) . Les Espagnols envoient quelques bataillons d'élites repenser les zones abandonnées par l'urbanisation. Les Nordiques exposent Norvégion Sverre Fehn, inventeur de formes contemporaines qui se souviennent de la force des matériaux naturels.
Si les Russes offrent un patchwork de modèles d'importation pathétiques, les Ukrainiens rappellent la présence paradoxale de la nature en évoquant l'explosion de Tchernobyl, tandis que les Allemands travaillent avec les ressources de la terre. Les Américains jouent la carte d'un urbanisme humanisé. Rares sont toutefois les pavillons où les professionnels ont placé les questions urbaines au coeur de leur présentation, alors que la ville occupait une place centrale au cours des deux précédentes biennales...
PROTOTYPES DÉGLINGUÉS
L'ancien pavillon italien, qui joue désormais le rôle de complément de l'Arsenal, est un impressionnant fourre-tout. Dans ce labyrinthe de cabanes sans esprit ou de prototypes déglingués d'architecture chewing-gum, les vedettes de la scène internationale tirent leur épingle du jeu : le Suisse Jacques Herzog, associé ici au Chinois Ai Weiwei (coconcepteur du grand stade de Pékin), propose une sculpture de chaises et de bambou qui dévore l'espace tout en le laissant libre, l'Anglo-Irakienne Zaha Hadid y montre ses peintures, avec ou sans orientation constructive. Le Hollandais Rem Koolhaas enfin a laissé la famille Lemoine, commanditaire d'une fameuse maison à Bordeaux, tourner un document à la fois émouvant et ironique sur cet édifice d'exception.
Les occupants actuels de l'Arsenal font exploser toute idée sérieuse sur la construction et ses traductions formelles. Tous en bonne place dans le bottin mondain de la profession, ils semblent pour la plupart indifférents au site : ils montrent leur nombril, et pas leur savoir-faire, puisque Betsky les aime ainsi.
Beaucoup ont choisi d'exposer leur mobilier, comme Zaha Hadid, d'autres soulignent le caractère sculptural de leur oeuvre, comme Frank Gehry (honoré par un Lion d'or qui récompense l'ensemble de sa carrière) ou Coop-Himelblau. D'autres encore fabriquent de grands objets ludiques accompagnés de messages incompréhensibles ou d'une vacuité sidérale. En somme, plus l'espace de l'Arsenal se dilate, plus les idées s'y dissolvent. Reste, au fin fond du parcours, un pavillon chinois qui montre de très belles et justes photos de Pékin au milieu de cuves à mazout. Et, au-delà encore, un délicieux jardin potager imaginé par des Britanniques et des Américains. Difficile à interpréter mais au moins comestible.
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Vicente Guallard representa a España en la Bienal de Arquitectura
Sábado, 13-09-08
V. B.
ROMA. Tras la inauguración de hoy, la Bienal Internacional de Arquitectura de Venecia se abrirá mañana de forma oficial al público en sus dos sedes, por un lado en el parque frente a la laguna, y por otro en el Arsenal. España participa con un pabellón proyectado por los arquitectos españoles Ángel Fernández Alba y Soledad del Pino, bajo el título «De lo construido a la arquitectura sin papel». La sección española apuesta por presentar las respuestas vanguardistas de distintos arquitectos españoles -en la sección «Sin nombres, lugares»-, y por la arquitectura web, en la que no hay papel, siendo una pantalla la que sustituye el soporte tradicional del arquitecto, en la sección «Arquitectura sin papel». «En España se está evolucionando mucho en el panorama arquitectónico, declaró a ABC el comisario del Pabellón español, Ángel Fernández Alba. Ahora hay voluntad de construir cosas que en otros países no se atreven, hemos pasado de la arquitectura del papel de los años 80 y 90, en la que sólo se dibujaba pero no se pasaba a la práctica, a construir lo plasmado en un boceto».
Medio centenar de arquitectos españoles participan en este pabellón, pero uno en particular fue seleccionado para representar a nuestro país. Se trata del valenciano Vicente Guallart, que expone junto a otros 21 arquitectos internacionales de reconocido prestigio. La obra del español lleva por título «Hyperhabitat» y recrea a escala 1:1 una planta de un edificio de viviendas para jóvenes con espacios compartidos que se está construyendo en Valencia. La presencia española no termina aquí, ya que cuatro estudios de arquitectura de nuestro país fueron seleccionados para presentar sus propuestas al Pabellón de Italia en el apartado de Arquitectura Experimental. En esta edición el director artístico, Aaron Betsky, ha querido ir más allá de la arquitectura, «mostramos una perspectiva completamente diferente de la arquitectura, que no es sólo construir, va más allá». El presidente de la Exposición y promotor principal del evento, Paolo Baratta, expresó su satisfacción por la acogida de este evento porque «la arquitectura tiene que volver a encontrarse a sí misma, separada de la ciencia o del pensamiento; nuestro objetivo es mostrar la arquitectura que precede a su fusión con otros campos». El León de Oro a toda una carrera lo recibirá Frank O. Gehry, autor del Guggenheim de Bilbao, y el León de Oro especial, el histórico arquitecto américano James S. Ackerman, uno de los grandes nombres de este arte.
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La vida interconectada
Vicente Guallart, arquitecto valenciano afincado en Barcelona, aporta con su Hyperhabitat - elocuentemente subtitulado Reprogramando el mundo-una de las instalaciones más complejas y ambiciosas de la Mostra. Guallart centra su trabajo, desde hace años, en la construcción multiescalar, en los entornos amplios y comunes, más que en los edificios ensimismados. Este Hyperhabitat - que ya esbozó meses atrás mediante una exposición en el Institut d´Arquitectura Avançada de Catalunya- es la reproducción a escala 1/ 1 de seis viviendas para jóvenes: un macropiso con espacio central compartido. Dicho piso, de planta similar a uno que Guallart construye en Gandía, reúne muebles de metacrilato equipados electrónicamente e interconectados. Completa la instalación una enorme pantalla donde se recogen y articulan las coordenadas de un futuro de redes, nódulos y conexiones (de la bombilla hasta la central nuclear, del crucifijo casero hasta el Vaticano), y en el que sería posible optimizar los servicios, la interrelación y la autosuficiencia de diversas concentraciones de población. ...
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Edificios o arquitectura
LA UNDÉCIMA MOSTRA INTERNAZIONALE DI ARCHITETTURA
Ante el exceso de arquitectura-espectáculo, Venecia apuesta por la experimentación
LLÀTZER MOIX - Venecia Enviado especial - 13/09/2008
"Edificios o arquitectura". Esta es la sorprendente disyuntiva, casi una proclama insurgente, formulada por Aaron Betsky, comisario de la undécima Mostra Internazionale di Architettura de la Bienal de Venecia, que mañana domingo -y hasta el 23 de noviembre-abre sus puertas al público. Han pasado once años desde la inauguración del Guggenheim Bilbao: una década en la que han proliferado en todo el mundo los edificios llamativos, los gigantescos bibelots cincelados por arquitectos estrella para las ciudades que dicen querer descollar en el mapa global. Y Betsky cree que ha llegado la hora de convertir la cita veneciana en un manifiesto. De ahí su lema: Out There. Architecture Beyond Building -Arquitectura más allá de la construcción (o del edificio)-. Y de ahí que la exposición central, desplegada en las imponentes naves del Arsenale, no sea una colección de docenas y docenas de proyectos arquitectónicos recientes, sino una sucesión de instalaciones, firmadas, eso sí, por arquitectos. ...
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The Venice Architecture Exhibition
Sane meets silly at the International Architecture Exhibition in Italy
Lucy Alexander
Architecture: from the sublime to the ridiculous; from the practical to the farcical. This would be a more apt theme for the 11th International Architecture Exhibition at the Venice Biennale this weekend (until November 23) than the real one, Out There: Architecture Beyond Building. According to the publicity materials, the British presence promises to be a mixture of serious debate and pretentious posturing.
In the former category is a British Council debate entitled “How lovely is thy dwelling: building homes in the 21st century”. This will examine such crucial questions as: “Is it possible to mention leading architectural design and volume housebuilding in the same breath?” and “Is it possible to shake off the cynicism and lethargy that beleaguers UK housebuilders, particularly in the current economic climate?” The speakers include John Callcutt, the author of the 2007 Callcutt Review into housebuilding, plus a panel of five architects, whose concurrent exhibition, Home/Away: Five British Architects Build Housing in Europe, will “explore the roots of the British obsession with home ownership”.
All very sensible and interesting - unlike the description of the Hypnerotosphere exhibition, pictured, by Nigel Coates, the head of architecture at the Royal College of Art, which includes a film of “sensuous dance” intended to “explore architectural relationships through the medium of the body”. How? Well, the dancers' “flow” takes place “against the unsympathetic and brutal backdrop of some well-known Italian social housing”, and the “physical interaction between these bodies, their libidinous attraction even, suggests a paradigm that could underpin architecture with a new humanism”.
But top prize for pomposity goes to the director of the Biennale, Aaron Betsky, for his description of a fringe debating forum, the Darkside Club: “A coven of knowledge, in which the secret history of architecture that is critical and constructs alternatives to the built affirmation of the social, political and economic status quo receives a documentation and discussion, strategies are developed for fighting the power, and poems and paeans to other worlds are developed.” Eh?
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Puesta de largo de las jóvenes promesas de la arquitectura española
104 arquitectos menores de cuarenta años presentan su obra en el centro de Madrid
Actualizado jueves 11/09/2008 17:18
LAURA CASO
MADRID.- Con el otoño a la vuelta de la esquina, la arquitectura nacional no puede disimular que se encuentra en plena primavera. A pocos días de la gran cita de la bienal de Venecia, en la que España es el sexto país con más participantes, Madrid acoge la exposición 'Jóvenes Arquitectos de España'(11 de septiembre- 12 de octubre) en la sala Arquería de Nuevos Ministerios de los Nuevos Ministerios, en la que podrá contemplarse lo más granado del panorama profesional por debajo de los 40 años. [ÁLBUM]
"Lo más representativo de la muestra es haber encontrado 62 equipos con una calidad realmente muy alta", asegura Jesús Aparicio, comisario de la muestra, y añade "incluso muchos de los que se han quedado fuera son gente muy competente". Para Aparicio esta 'quinta' de la arquitectura española, representada por 104 participantes (entre ellos seis de otras nacionalidades), abre un nuevo ciclo en el "siglo de Oro" de esta disciplina, cuyo comienzo sitúa en la década de los 50.
Viviendas a medida
'Esta 'quinta' de la arquitectura española abre un nuevo ciclo en el "siglo de Oro" de esta disciplina', afirma Jesús Aparicio, comisario de la muestra
Además de constituir un grupo cultural, estos jóvenes más que 'promesas' son hechos. A diferencia de anteriores generaciones, "casi el 98% de los trabajos presentados ya se han construido", comenta Aparicio; un logro notable tratándose de profesionales que aún son treintañeros.
Casa en altura diseñada por Arturo Franco. [ÁLBUM]
Casa en altura diseñada por Arturo Franco. [ÁLBUM]
Juventud, realización profesional, y también vocación internacional, porque la exposición acoge algunas obras llevadas a cabo en España por arquitectos de otros países y otras realizadas por españoles en el extranjero. En concreto, son cinco las ubicadas fuera de nuestras fronteras y se sitúan en Shanghai (China), Oaxaca (México), Groningen (Países Bajos), Budapest (Hungría) y Berlín (Alemania). Heterogeneidad de lugares y también de propuestas: desde museos hasta construcciones lúdicas, pasando también por proyectos residenciales.
Las viviendas son una parte importante de la selección. El criterio de selección para escoger los trabajos ha sido "ofrecer casas unifamiliares hechas para personas dispuestas a volver a la 'sastrería', desechando el 'prêt-à-porter' de los adosados", resume Aparicio.
Tan importante como la exclusividad es, y más en los tiempos que corren, la economía. Economía monetaria, pero también de medios y espacios. "Lo importante es no derrochar", concluye el comisario de la exposición.
Etiquetas: Arquitectura Española
La Défense : le projet de Ferrier annulé
Source : AFP
09/09/2008 | Mise à jour : 11:36 |
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L'architecte Jacques Ferrier a annoncé qu'il se séparait du promoteur immobilier Hermitage, filiale du groupe russe Stroïmontage, avec lequel il projetait de construire une tour de 300 mètres de hauteur dans le quartier d'affaires de La Défense.
Candidat malheureux au concours remporté par Jean Nouvel pour la Tour Signal en mai dernier, Hermitage avait annoncé le maintien de son projet, une tour en forme de "H" d'une hauteur de 309 mètres.
"Jacques Ferrier ne donnera pas suite au projet de tour de 300 mètres de hauteur qu'il a proposé avec Hermitage dans le cadre du concours Signal à La Défense", a indiqué le cabinet Jacques Ferrier Architecture dans un communiqué.
Etiquetas: Arquitectura Francesa, Paris
La exposición itinerante del arquitecto Rogelio Salmona llega a Tokio
La galería de arte Taisei de Tokio inauguró hoy la muestra itinerante 'Espacios abiertos, espacios colectivos', que recoge más de medio siglo del trabajo del arquitecto colombiano Rogelio Salmona, y que su esposa calificó como un 'reconocimiento' a su trabajo.
Dentro de los actos de conmemoración del centenario de las relaciones entre Japón y Colombia, desde hoy y hasta el 21 de noviembre se podrá ver esta exposición del prestigioso arquitecto fallecido el año pasado a los 78 años a causa de un cáncer.
Rogelio Salmona era uno de los arquitectos más importantes de Colombia, recibió cuatro veces el premio nacional de arquitectura y fue el primer latinoamericano en obtener el premio Alvar Aalto en Finlandia en 2003, considerado uno de los más importantes del mundo.
La también arquitecto y viuda de Salmona, María Elvira Madrinan, y la profesora de arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia Marta Devia, llevan tres años trabajando en la retrospectiva que ya ha visitado numerosas ciudades como Madrid, París, Santiago de Chile o Portugal, desde que se inauguró hace tres años en Colombia.
Ambas se mostraron satisfechas de haber traído esta retrospectiva a Japón, un país que, según dijo a Efe Madrinan, a Salmona 'le interesaba mucho', ya que encontraba 'muchas afinidades entre la arquitectura japonesa tradicional y la arquitectura que él producía'.
La viuda de Salmona matizó que esa afinidad del maestro y discípulo del franco suizo Le Corbusier 'no era por el ladrillo', que caracterizó su obra, sino por 'el respeto por el entorno y cómo se integra el jardín con el paisaje'.
Por su parte, Devia explicó que 'no es una exposición cronológica, sino que los trabajos se mezclan'.
Además, la embajadora de Colombia en Japón, Patricia Cárdenas, dijo sentirse muy orgullosa de 'ofrecer este arte tan maravilloso y exquisito que manejaba Salmona'.
Si hubiera que elegir entre uno de los trabajos del arquitecto, la embajadora colombiana aseguró que sueña 'con vivir en alguna de las casas que diseñó porque están llenas de naturaleza y tienen una combinación sensorial muy impactante'.
Cárdenas indicó que además de esta muestra, durante este año se han adelantado actividades para celebrar 'como Dios manda' estos cien años de relaciones bilaterales entre Japón y Colombia.
Así, ya se ha visto en Tokio el ballet de Antioquía, el carnaval de Barranquillas y próximamente se dedicará un mes al premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, quien precisamente posee una casa en el casco antiguo de Cartagena diseñada por el arquitecto homenajeado.
Etiquetas: Salmona
Parque de concentración
por Josep Maria Montaner
Con el presupuesto de este parque se hubieran hecho cinco o seis magníficas bibliotecas de barrio.
Por fin se ha podido descubrir qué hay detrás de los muros de hormigón, vagamente recubiertos de vegetación, que se han levantado para defender el Parc Central del Poblenou. Y lo que se descubre es un parque decepcionante, vacío de algo que tenga sentido y pueda ser una aportación para las personas.
Tras atravesar las estrechas aberturas, se transita por unos suelos sin interés y no se ve ninguna aportación respecto a lugares de juego para niños, a cómo sentarse y hacer corrillos para hablar, echarse al sol o ponerse a la sombra bajo alguna pérgola ingeniosa, hacer pic-nic, tomar algún refresco o ir al lavabo. Sólo artilugios superfluos: unas pérgolas mal copiadas de las obras de Enric Miralles y Carme Pinós; unos paneles horadados a la manera de Rem Koolhaas; unas luminarias esféricas sacadas de Luis Barragán; una espiral con el rimbombante nombre de cráter, de tratamiento vegetal cursi, que recuerda en malo la bellísima obra de Beverly Pepper en el parque de la estación del Norte; un Giacometti de cuarta categoría; unos lamentables iglús a lo Mario Merz; un paisaje lunar penoso, y unas sillas aisladas antihomeless y antigrupos. En definitiva, un parque cuyos muros y rincones lo hacen tremendamente inseguro, y unos jardines que siguen la concepción francesa de los setos y las pérgolas que ellos mismos hace más de veinte años han rechazado y superado con “los jardines en movimiento” y la libertad de las plantas creciendo.
Entonces uno se da cuenta de que más relevante que los muros absurdos es el desprecio de Jean Nouvel hacia la cultura del espacio público, en la que en Cataluña habíamos avanzado tanto, con buenas plazas y magníficos parques metropolitanos, reclamados por los vecinos, promovidos por los municipios y proyectados por nuestros mejores paisajistas, muchas veces mujeres. Nos habíamos convertido en modelo de diseño de mobiliario urbano, producido en Barcelona, para que ahora se nos imponga el despilfarro de un parque en el que no hay ninguna aportación de lo necesario y muchos kits de lo superfluo. Entonces uno añora obras maestras como el Parc dels Colors en Mollet del Vallès, el Parc de Vallparadís en Terrassa, el Jardín Botánico, el Parc Central de Nou Barris y El Fossar de la Pedrera en Barcelona, el Parc de la Solidaritat en Esplugues de Llobregat, el Parc de les Dunes en Gavà y muchos otros.
Y entonces uno se siente en el funeral del espacio público, en un lugar que ya no tiene el carácter del dominio público, sino que es un lugar común, donde nunca la polis -la manifestación, la reunión, el debate, etcétera- va a poder darse. Un parque puede estar cerrado con rejas, como en el siglo XIX, pero encogido entre muros de hormigón no es un parque. Se supone que va a salir publicado en las revistas y que, incluso, algún jurado le va a otorgar algún premio. Pero está claro que no es un parque para las personas: entre muros que abren ventanas como escaparates, rodeado del tráfico de las calles y al que se accede por aceras estrechas. Solo tiene justificaciones para estúpidos: muros para proteger del tráfico, un parque vanguardista, etcétera.
Las cifras también dan que pensar. Este despilfarro para un pésimo parque ha costado más de 20 millones de euros, sin hablar de los honorarios por triplicado que se han pagado a Jean Nouvel. La nueva biblioteca de La Mina ha costado un poco menos de cuatro millones de euros. Es decir, con el presupuesto de un parque en el que casi todos los costes son para el lujo de elementos prescindibles, se hubieran hecho cinco o seis magníficas bibliotecas de barrio.
Una vez dentro, uno se pregunta qué le recuerda remotamente este parque entre murallas, con un suelo tan pobre, tan vacío de ideas originales y tan lleno de malas copias. Entonces se le hace la luz al recordar la opinión de un vecino que ha declarado que parece una prisión. ¿Ah!, es una prisión al aire libre. Y entonces todo se entiende: casi setenta años más tarde, un arquitecto francés nos ha instalado un campo de concentración como Dios manda, no como aquellos miserables e improvisados campos en las playas de Argelés y Saint Cyprien, donde nuestros antepasados republicanos malvivieron e intentaron sobrevivir.
Y es entonces cuando uno desea salir de este parque de concentración, buscando lo más rápido posible una de las angostas y escondidas puertas. Y ya fuera, respira y piensa: ojalá nunca nadie tenga que volver a estar injustamente prisionero en cárceles, estadios deportivos y campos de concentración.
Josep Maria Montaner es arquitecto y catedrático de las Escuela de Arquitectura de Barcelona (UPC)
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Básico
Las críticas y reseñas sobre obras de arquitectura suelen centrarse en la forma exterior de los edificios.
Las críticas y reseñas sobre obras de arquitectura suelen centrarse en la forma exterior de los edificios.
Jue, 04/09/2008 - 06:03
Las críticas y reseñas sobre obras de arquitectura suelen centrarse en la forma exterior de los edificios, en menor número existen algunas que tratan sobre sus espacios, y es francamente raro encontrar textos que hablen de los detalles constructivos de los edificios. Esto se debe también a que en la arquitectura reciente se ha acentuado el predominio visual sobre las demás formas de percepción sensorial.
Los edificios son hechos para verse de fuera y sus espacios interiores son menos importantes tanto para el diseñador, como para el crítico. Una excepción a esto es una corriente en el diseño interior que se ha especializado en los llamados hoteles “boutique”. Desde hace al menos una década han proliferado ejemplos de pequeños hoteles con gran calidad en su propuesta de interiores y detalles. En México destaca sin duda el grupo Hábita, que ha inaugurado proyectos en las ciudades y en las playas sin repetir modelos, con un ánimo siempre experimental.
Hace cuatro años construyeron el hotel “Básico” en Playa del Carmen, con proyecto arquitectónico de la oficina Central de Arquitectura y el diseño interior y mobiliario de Héctor Galván. El resultado es un edificio que bien podría haber estado en la acapulqueña playa de Caleta en los años 50, sin embargo tiene detalles que lo hacen especialmente relevante para la arquitectura contemporánea. El concepto del hotel es que todos sus materiales son de hechura artesanal, buscando precisamente eliminar todo lo superfluo para quedarse sólo con lo básico. Donde considero que esta idea ha sido mejor lograda es en la terraza que se encuentra en la azotea del edificio. En esta terraza conviven actividades tan distintas como la lectura y el uso del internet por parte de los huéspedes, con la diversión y la música del bar que tiene actividad hasta después de la medianoche. La alberca fue resuelta mediante el reciclaje de dos tanques de acero de uso industrial, al haber elevado ambos por encima del nivel del suelo, los diseñadores crearon una inusitada experiencia del paisaje del mar y del cielo caribeño que será muy difícil de igualar.
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Enfermos de urbanismo
Á.G | BARCELONA
Jueves, 04-09-08
Se dice que Barcelona es una de las ciudades donde con más intensidad se discute sobre urbanismo y arquitectura. Desde la polémica por las plazas duras de principios de los ochenta a los debates sobre el mejor trazado del AVE de ahora mismo. A todo ello, el impacto del Carmel convirtió al ciudadano medio en experto ingeniero, capaz de, entre plato y plato y como si nada, ponderar sobre las bondades del método austriaco o las ventajas del micropilotaje. En definitiva, un interés y saludable espíritu crítico que arranca con las obras y transformación preolímpica y se alimenta en los últimos años con chapuzas diversas: Carmel, AVE...
En esta línea, un nuevo programa escolar impulsado a medias por las áreas de Urbanismo y Educación hará que este extraño virus del urbanismo y la arquitectura empiece a inocularse a los chavales ya en las aulas. El programa se llama «Obra Abierta» y pretende que a partir de cuatro casos prácticos -Glòries, frente litoral, estación de Sants y mercado del Born-, los alumnos de ESO las visiten, reflexionen, aporten nuevas soluciones y finalmente las diseñen.
Según la concejal de Educación, Montserrat Ballarín, el programa nace de la necesidad de «explicar a los jóvenes la importancia de las obras públicas», precisamente en un momento en el que hay cierta crisis de confianza con respecto a la ejecución de las mismas. En la misma línea, y según el concejal de Urbanismo, Ramón García Bragado, el programa pretende también «salir al paso de cierto desprestigio de la ingeniería».
Además de las visitas a las obras, los alumnos trabajarán con un cd editado expresamente para el programa, además de crear un sitio web donde colgarán sus proyectos. Se supone que estos jóvenes, ya enfermos de urbanismo, contribuirán a alimentar la fama de Barcelona como ciudad obsesionada consigo misma.
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Los Teatros del Canal del cántabro Navarro Baldeweg se inauguran este mes
El arquitecto y pintor es uno de los cincuenta creadores españoles selecionados en la Bienal de Venecia
M. LORENCI/REDACCIÓN
Los Teatros del Canal, nueva sede de las artes escénicas de la Comunidad de Madrid, diseñados por el arquitecto y pintor santanderino Juan Navarro Baldeweg, se inaugurarán el próximo 23 de septiembre en una ceremonia durante la que Nacho Cano adelantará la música de su nuevo espectáculo 'A', dedicado al agua, el oxígeno y el medio ambiente. El artista cántabro es uno de los creadores españoles que participan en la Bienal de Arquitectura de Venecia, la cual muestra el trabajo de medio centenar de arquitectos con proyectos realizados o virtuales.
El polémico proyecto de Madrid combina dos salas de representación (la frontal y la configurable) y un centro coreográfico, todo ello con una superficie construida total de 35.520 metros cuadrados, sobre una parcela de 8.700 metros cuadrados. Las obras de los Teatros del Canal comenzaron en 2002 y se abren con cuatro años de retraso y un coste cerrado de 72 millones de euros.
La mayor de las salas es el teatro frontal, con un aforo de 900 butacas dispuestas en dos niveles, así como un foso para 80 profesores músicos. Respecto a la sala configurable, ésta permitirá aforos comprendidos entre los 400 y los 800 espectadores, en función de la disposición del graderío y del escenario. Ambas salas disponen de un foso escénico de 35 metros de altura para albergar toda la tramoya y maquinaria de las distintas representaciones y espectáculos que allí tengan lugar.
El conjunto arquitectónico lo completa el centro de danza, dotado de 11 salas con alturas comprendidas entre los 5,20 y los 9 metros. La inauguración, que estaba prevista para el 16 de septiembre, ha sido pospuesta sin fecha por coincidir con el Debate sobre el estado de la Región de Madrid.
Consagrados y noveles
Ángel Fernández Alba y Soledad del Pino son los comisarios y responsables de la selección de creadores españoles presente en la Bienal de Venecia que equilibra la presencia de consagrados y noveles.
¿Es arquitectura sólo lo que se construye o también lo que se dibuja o se diseña en un ordenador y se queda en proyecto? Este debate, tan antiguo casi como el milenario oficio de ordenar el espacio, es el leitmotiv de la presencia española en la Bienal, que alcanza su décima primera edición. La participación española en la ciudad de los canales la inaugura el próximo día 13 la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor. El pabellón español acogerá hastanoviembre proyectos construidos y no construidos de medio centenar de arquitectos españoles de dos generaciones. Unos profesionales que han colocado a la arquitectura española actual en un primer plano internacional y que no dejan de acaparar un enorme reconocimiento y un respeto que se traduce en encargos en los cinco continentes.
Ángel Fernández Alba y Soledad del Pino (AFA Arquitectos), son los comisarios de la participación española y los responsables de la selección y diseño expositivo de un pabellón que tiene ya medio siglo y al que le ha colocado unas muy venecianas máscaras. Para dejar claras las intenciones de su propuesta, la selección de arquitectos y proyectos se ha hecho bajo el lema 'De lo construido al a arquitectura sin papel'y equilibra la presencia de consagrados y noveles.
Juicios poéticos
Para los comisarios del pabellón español «estas obras muestran distintas respuestas vanguardistas a la modernidad arquitectónica que aún no está agotada aunque cumpla ahora 100 años» «No se han elegido --añaden--nombres que pertenezcan al 'star system' sino obras de reciente construcción y de gran calidad; eso sí, firmadas por profesionales que poseen una amplia trayectoria». «Para la selección -argumentan- nos hemos apoyado, sobre todo, en juicios poéticos que acercan la arquitectura a los presupuestos del arte».
En el apartado 'Sin nombre, lugares'e incluye seis proyectos de reciente construcción, elaborados por arquitectos de reconocida trayectoria «que de forma callada, generaron sus obras cubriendo una demanda cada día más compleja», se ha,la el cántabro Juan Navarro Baldeweg, Premio Nacional de Artes Plásticas y autor entre otras muchas creaciones del nuevo Museo Altamira. Graduado por la Escuela Técnica Superior de la Universidad Politécnica, Navarro Baldeweg ha aportado una mirada novedosa a las prácticas constructivas, en las que la obra es entendida como objeto de activación del contexto físico existente. Ha simultaneado su carrera como arquitecto con el estudio y la práctica de la pintura, la escultura y trabajos que críticos de arte como Ángel González, Juan José Lahuerta o William Curtis han relacionado con las vinculaciones de las vanguardias artísticas del siglo XX con líneas de tradición arcaica.
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El vértigo de la ciudad china
El CCCB acogerá en noviembre una muestra sobre los cambios urbanos del país
OCTAVI MARTÍ - París - 30/08/2008
Antes que nada, unas cifras y una constatación. En 1954 sólo el 13,4% de la población china vivía en ciudades. En 2007 ya era más de un 45%. Hoy el país cuenta con 37 ciudades de más de un millón de habitantes. La ciudad de Suzhou -la Venecia china- acogió una conferencia de la UNESCO sobre protección del patrimonio. Diez años después sólo subsiste entre un 5% y un 7% de las construcciones de Suzhou. En 1980 Shenzhen era una tranquila población de 30.000 habitantes. Diez años después son ocho millones los que se agolpan en su término municipal. Shanghai es una aglomeración de 15 millones...
Una exposición que hasta el 19 de septiembre puede verse en La cité de l'architecture et du patrimoine (CAP) de París aborda el crecimiento urbanístico y la arquitectura de las nuevas ciudades chinas. Entre el 4 de noviembre y el 22 de febrero se instalará en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) y, la parte referida a jóvenes arquitectos chinos, en la sede del Col·legi d'Arquitectes. "Pero será la misma exposición", dice Josep Ramoneda, director del CCCB, "sólo con unas pequeñas mejoras de museografía". En la elaboración del proyecto el CAP y el CCCB han trabajado en perfecta sintonía. "Nosotros nos hemos responsabilizado de la práctica totalidad de los audiovisuales. La idea rectora compartida era que se trataba de hacer más una exposición de sociedad que de arquitectura".
En París, la presencia de la embajada china y las suspicacias creadas entre los gobiernos de los dos países a raíz de la situación en el Tibet obligó a cambiar el título de la exposición y optar por Dans la ville chinoise. En Barcelona las presiones diplomáticas debieran ser menores. "La fascinación que despierta la China entre sectores del empresariado nos lleva a pensar que, en su día, no rechazaban la URSS por comunista sino por ineficaz en materia de explotación de los trabajadores", constata Ramoneda.
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Más problemas para el puente veneciano de Calatrava
AGENCIAS - Roma - 27/08/2008
La polémica no abandona al puente diseñado por el arquitecto español, Santiago Calatrava, sobre el Gran Canal de Venecia. El Ayuntamiento de la ciudad italiana ha decidido cancelar la ceremonia de inauguración, que estaba prevista para el próximo 18 de septiembre, con la presencia del presidente de Italia, Giorgio Napolitano.
La controversia que ha rodeado la construcción del puente, el primero que se levanta en Venecia en 125 años y el cuarto en cruzar el Gran Canal (con los de Rialto, Accademia y Scalzi), ha forzado la marcha atrás del Consistorio. El alcalde ha decidido abrir el puente a mediados de septiembre. Pero sin fastos. Los partidos derechistas en la oposición habían amenazado con protestar durante la inauguración por los altos costes del proyecto (se han disparado de los 4,7 millones de euros inicialmente presupuestados hasta casi 20 millones). También habían anunciado manifestaciones las asociaciones de minusválidos. Según éstas, el puente se iba a inaugurar sin completar la instalación de los ascensores que permitirán el acceso a las sillas de ruedas y carritos de bebé.
Ha sido precisamente la necesidad de improvisar en el último momento este mecanismo una de las causas del aumento del coste. "Era inevitable asumir esas demandas", ha declarado Mara Rumiz, concejala de Obras Públicas, al diario Il Corriere della Sera. "Si bien inaugurar el cuarto puente de Venecia en presencia del presidente Napolitano era la ocasión adecuada para afrontar la cuestión de las barreras arquitectónicas, los plazos no han podido ser respetados", añadía. El tipo de ascensor en cuestión es un prototipo que requiere la autorización del Ministerio de Transporte y, una vez instalado, precisa una inspección ulterior. "No era posible mantener el puente cerrado hasta entonces, puesto que la parte peatonal ya está lista", dijo Rumiz.
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Los arquitectos del estadio del 'Nido' diseñarán la sede del BBVA
C. D. - Madrid - 27/08/2008
El banco BBVA ha elegido al estudio de arquitectura suizo Herzog & De Meuron para que diseñen su nueva sede, que se levantará al norte de Madrid, en la zona de Las Tablas y albergará a 6.500 empleados. Este equipo, que ha conseguido el encargo en un concurso internacional de ideas organizado por la entidad, es el mismo que diseñó el estadio olímpico de Pekín conocido como El Nido o el museo CaixaForum de Madrid.
El edificio, que tendrá una superficie de 100.000 metros cuadrados, albergará el nuevo complejo del BBVA, que la entidad ha ideado con el fin de "racionalizar" su presencia en edificios de Madrid. Este plan incluye la venta de cuatro inmuebles que el banco tenía en la capital y la concentración de trabajadores en el nuevo emplazamiento. El BBVA calcula que se ahorrarán un 32% al año en gastos operativos con esta centralización.
"Todavía no hay un proyecto concreto, pero se va a comenzar a trabajar conjuntamente con el estudio para concretarlo", explicaron ayer fuentes del BBVA que precisaron que la inversión total del complejo ascenderá a 700 millones de euros, "que se sufragarán con la venta de los otros edificios".
El banco prevé que los primeros empleados lleguen al nuevo edificio en 2011, y el resto se vayan desplazando en distintas fases.
Para elegir al equipo suizo de diseño, que se ha impuesto a otros estudios como Zaha Hadid, Cesar Pelli-Ortiz & Leon, Estudio Lamela o Rafael de la Hoz, se tuvo en cuenta según el banco, "la eficiencia inmobiliaria, el desarrollo sostenible, la aplicación de últimas tendencias en tecnologías y construcción con bajo coste de mantenimiento".
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La estrella de la película es el edificio
La historia de 36 iconos arquitectónicos emitida por la cadena Arte llega al DVD
CLARA BLANCHAR - Barcelona - 27/08/2008
Ya no hay que comprarlas en el extranjero, hacer copias pirata o grabarlas a horas intempestivas en canales minoritarios. El sello Editrama ha lanzado en DVD la prestigiosa serie Arquitecturas, un espacio que la cadena francesa de televisión Arte comenzó a emitir en 1994. Son películas -así les gusta llamarlas a sus realizadores, Richard Copans y Stan Neuman- que cuentan la historia de edificios importantes convertidos ya en iconos. Desde la Bauhaus de Dessau y La Pedrera de Barcelona al Auditorium de Chicago o los Gimnasios Olímpicos de Yoyogi.
Las entregas relatan quién los pensó, en qué contexto histórico o cívico nacieron, qué significaron, qué aportaron de nuevo, cómo se construyeron, con qué materiales, cómo se usan, qué destino político o social han tenido... En definitiva, una privilegiada lección de arquitectura en cada episodio, concentrado en desmenuzar los edificios para volverlos a levantar a ojos del espectador, a veces con la ayuda de maquetas que lo convierten todo en un juego.
Los edificios que aparecen en Arquitecturas han tenido un papel definitivo en la historia de la disciplina y han sido excepcionales en su momento, explican Copans y Neuman. Ése es, al menos, el criterio oficial de la selección. Pero hay otro puramente sentimental: "El enamoramiento por los edificios, el placer de la arquitectura", remachan. En cada entrega se han agrupado cuatro edificios: uno contemporáneo, uno moderno, uno pionero -precisamente- de la modernidad y un cuarto ya histórico. Para cada obra, además, se han añadido comentarios de arquitectos entre los que figuran Federico Correa, Óscar Tusquets, Benedetta Tagliabue y Josep Maria Montaner.
No obstante, el protagonismo de los edificios es absoluto: lo importante es siempre la obra. Nadie es entrevistado para explicar la transformación urbana que supuso el Pompidou en París. Tampoco hacen declaraciones técnicos, directores de museos, visitantes, alcaldes, promotores o limpiadoras... Ni falta que hace: la imagen a contraluz de una vecina subiendo la persiana de su balcón, frente al Guggenheim de Bilbao, y saliendo a regar lo dice todo.
Editrama ha publicado ya tres entregas que se ampliarán hasta nueve, con un total de 36 edificios. Los DVD están en castellano, catalán, inglés y francés. El objetivo de Gonzalo Herralde, el editor, es que Arquitecturas entre en las librerías: "Que la producción audiovisual ocupe un lugar en las estanterías, subir el documental al nivel de un buen libro".
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Calatrava, "disgustado" con Venecia por no inaugurar su puente
El ayuntamiento de la ciudad véneta decidió no celebrar la apertura de puente para evitar las protestas
AGENCIAS - Venecia - 27/08/2008
El arquitecto español Santiago Calatrava está "muy disgustado" después de que se haya tomado la decisión de suspender la inauguración oficial del puente que proyectó para cruzar el Gran Canal de Venecia (noreste), explicó hoy el alcalde de esta ciudad, Massimo Cacciari. El Ayuntamiento de Venecia suspendió la ceremonia -prevista para el próximo 18 de septiembre y "en la que habría participado Giorgio Napolitano (presidente de la República), de quien (Calatrava) es amigo", según Cacciari-, después de que algunos sectores amenazaran con protestas durante el acto.
Los partidos derechistas de la oposición habían amenazado con iniciativas en el transcurso del evento para protestar por el elevado coste de la construcción del puente respecto del presupuesto inicial, que pasó de 4,7 millones a 20 millones de euros (de 6,8 a 29,3 millones de dólares). También anunciaron acciones de protesta las asociaciones de discapacitados físicos, que denuncian que el puente se abra al
público sin que se haya completado el mecanismo que permita cruzar el Canal a las personas que utilizan sillas de ruedas.
Aun así, el arquitecto español -creador de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (España) o el Complejo Olímpico de Atenas- acudirá a Venecia el próximo 2 de septiembre para dar a conocer este proyecto a los medios de comunicación. Durante la comparecencia de hoy, Cacciari defendió el puente
de Calatrava y lo definió como "la obra de arquitectura contemporánea cualitativamente más importante que se ha realizado en Italia en el último decenio".
Asimismo, lamentó que las amenazas de protestas hayan obligado a suspender la inauguración, pues aseguró que el puente "se convertirá en nueva atracción para la ciudad y atraerá a más turistas". "Esto causará un daño a la ciudad", añadió Cacciari, que criticó que "algunos sectores hayan desaprovechado la oportunidad de una gran inauguración para hacer una buena promoción de Venecia".
La falta de un acceso para personas minusválidas ha sido uno de los grandes problemas con los que se ha encontrado en la fase de construcción la obra de Calatrava, por lo que se ha tenido que improvisar una especie de telecabina para cruzar el Canal en silla de ruedas. "Hubo un error de evaluación, pues se pensó que sería suficiente para los minusválidos el uso del 'vaporetto' que cruza el Canal exactamente en ese punto", indicó Cacciari, que aseguró que la construcción de la telecabina se concluirá en tres o cuatro meses.
Por otra parte, el alcalde propuso que la obra de Calatrava fuese bautizada con un nombre "antifascista" como "Puente de la Libertad" o "De la Constitución", debido a que coincide con el sexagésimo aniversario de la Carta Magna italiana.
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De vuelta a los orígenes: construir con adobe
Petra Jebens-Zirkel, arquitecta, es la pionera en utilizar el término bioconstrucción, al no encontrar otra manera de traducir el concepto alemán 'baubiologie' (biología de la construcción) al español
MARTA ALBIÑANA - Barcelona - 26/08/2008
Petra Jebens-Zirkel, arquitecta de 55 años y de origen alemán pero afincada en España desde 1987, lo tiene muy claro: la única arquitectura que puede calificarse de sostenible es la que se edifica sobre los fundamentos de la bioclimatización y la bioconstrucción.
Hartos de la vida urbana, ella (de Berlín) y su marido (de Frankfurt), decidieron trasladarse a España en busca de un mayor contacto con la naturaleza y un modo de vida radicalmente diferente. Se establecieron en las áridas y frías tierras de Huesca, donde construyeron su hogar a base piedra, abundante en la zona. "Por aquel entonces era casi imposible encontrar materiales naturales como la termoarcilla, la cal o el adobe", explica la arquitecta.
Estudió la arquitectura de los países de África y Sudamérica
Al especializarse en bioconstrucción, Petra estudió la arquitectura de los países de África y Sudamérica, donde sus habitantes siempre han edificado sus casas con los materiales locales naturales. "Coincidió con cuando en Alemania ya se empezaba a hablar de los edificios enfermos y se miraba hacia alternativas constructivas". Su teoría, basada en la "lógica" es revolucionaria: si Occidente es el objetivo de los países en vías de desarrollo, es fundamental que vean que aquí se construyen casas exactamente como las suyas. Así no minusvalorarán lo que tienen y dejarán de emular nuestras edificaciones, "se aceptarán a sí mismos", comenta Petra.
En 1994 montó su estudio de arquitectura y asesoría en bioconstrucción. Al principio, confiesa, la miraban como si fuera un bicho raro. Pero la concienciación actual de la sociedad española en cuanto al respeto al medio ambiente ha dado un gran paso adelante. "Ahora me escuchan un poco más y me invitan a dar conferencias por todo el país". Ella fue, de hecho, una pionera en utilizar el término bioconstrucción, al no encontrar otra manera de traducir el concepto alemán baubiologie (biología de la construcción) al español.
Edificación con adobe
Petra se ha especializado en la edificación con adobe. Éste es un ladrillo elaborado con una masa de arcilla, arena y agua, en ocasiones con fibras naturales, secado al sol y que no requiere cocción previa. Su producción es muy económica, y funciona muy bien en lugares de clima seco por sus cualidades de aislante térmico (y también acústico), pues refresca en verano y calienta en invierno. Ella utiliza, hace un año, el adobe prefabricado con fibras de cáñamo Cannabric, cuya fábrica, abierta en 2005, está en Andalucía. Las paredes, de 30 centímetros de espesor, cuentan con un revoque interior de barro y otro exterior de cal, pues el adobe solo es muy vulnerable a la humedad. También trabaja con tapial, que es similar al adobe pero que se fabrica con encofrados y da la sensación de ser una sola pieza. Además, requiere menos tiempo de preparación.
Después de esta explicación, ustedes se preguntarán ¿Y las cubiertas?. Pues bien, aquí Petra también tiene respuesta. Los techos de sus casas están hechos de vigas de madera con aislamientos naturales (paja, cáñamo y lana de oveja tratada con sal de bórax) de capas de 20 centímetros de espesor, así como de cubiertas ajardinadas. ¿Y en el interior? Suelos de baldosas de barro cocido, madera tratada con aceites naturales, sistemas de ahorro de agua como inodoros secos y depuración de aguas residuales mediante plantas palustres.
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Venecia cancela la inauguración del puente de Calatrava debido a las protestas

Las críticas que han rodeado a la construcción del puente mueven al consistorio a abrirlo sin ninguna ceremonia
EFE - Venecia - 26/08/2008
El ayuntamiento de Venecia ha decidido cancelar la ceremonia de inauguración del puente sobre el Gran Canal de Venecia proyectado por el arquitecto español Santiago Calatrava tras las numerosas polémicas que han rodeado su construcción, anunció hoy la concejala de obras públicas, Mara Rumiz. En un primer momento, las autoridades municipales habían previsto inaugurarlo el próximo 18 de septiembre con la presencia del presidente de la República, Giorgio Napolitano, que tenía previsto viajar a la Ciudad de los Canales para asistir a un acto conmemorativo por el 60 aniversario de la Constitución italiana.
Pero las polémicas que han rodeado la construcción y las acusaciones que se siguen vertiendo sobre la obra arquitectónica de Calatrava han forzado la marcha atrás del ayuntamiento, que abrirá el puente a mediados de septiembre sin ninguna ceremonia extraordinaria. Los partidos derechistas en la oposición habían amenazado con iniciativas durante la ceremonia de inauguración para protestar por el elevado coste del puente respecto al presupuesto inicial.
También anunciaron protestas las asociaciones de minusválidos físicos, que denuncian que el puente se va a inaugurar sin que se haya completado el mecanismo de acceso para las sillas de ruedas. La falta de un acceso para los minusválidos ha sido uno de los grandes problemas de la obra de Calatrava, por lo que se tuvo que improvisar una especie de ascensor para permitir cruzar el puente en silla de ruedas.
Evitar más protestas
La concejala de obras públicas de Venecia explicó que la decisión de anular la ceremonia de inauguración se ha tomado "para evitar más polémicas y posibles actos de protestas ante el presidente de la República". "Nadie está satisfecho de cómo ha concluido todo el asunto", dijo Rumiz, quien consideró no obstante que el puente "es bellísimo" y que "Venecia necesitaba una gran obra de arquitectura contemporána". "Nos hubiera gustado compartir con la ciudad este momento de fiesta, pero lo importante no es la inauguración sino que finalmente se cuente con un nuevo puente", añadió la concejala. Rumiz aseguró que los ciudadanos venecianos y los turistas sabrán apreciar la originalidad de la construcción y su utilidad, ya que une las dos más importantes "puertas" de entrada y salida de la ciudad: la estación ferroviaria de Santa Lucia y la plaza de Roma.
El primer puente nuevo en más de un siglo
El puente, el primero que se construye después de 125 años en esta ciudad, y que será el cuarto que cruzará el Gran Canal, junto a los de Rialto, Accademia y Scalzi, sigue dividiendo a los propios venecianos y al mundo del arte y la cultura. "Me gusta. Además es útil y la utilidad es belleza. No es la clásica obra que va más allá del necesario o del exhibicionismo", afirmó el presidente de la Bienal de Arte de Venecia, Paolo Baratta, en una entrevista publicada hoy por el diario Corriere della Sera. Para Vittorio Sgarbi, famoso crítico de arte italiano, el puente "no es necesario y por tanto es inútil, peligroso y dañino" para Venecia. Además, a su juicio, "resulta feo" en la silueta de la histórica Venecia. La construcción del puente de Calatrava ha estado rodeada de polémicas desde el inicio y está siendo investigada por la Fiscalía para aclarar los posibles peligros de un derrumbe de la obra.
Asimismo, la Autoridad de Vigilancia sobre las Obras Públicas, el Tribunal de Cuentas, y una comisión municipal extraordinaria, estudian el aumento del coste de la construcción que pasó de los 4,7 millones de euros previstos en el presupuesto inicial a los cerca de 20 millones que ha costado la construcción. El aumento del presupuesto se ha debido a la necesidad de tener que improvisar en el último momento un mecanismo para que las sillas de ruedas puedan acceder al puente. Además, cuando finalmente se termine, un equipo de técnicos tendrá que monitorizar las 24 horas del día y durante al menos cinco años los movimientos del puente ante posibles oscilaciones.
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Claves del poeta de la luz, el espacio y la forma
WILLIAM J. R. CURTIS 19/08/2008
1. Le Corbusier escapa a las definiciones históricas estrictas. Además de ser arquitecto y urbanista, era pintor, escultor, escritor y diseñador de muebles. Figura fundadora de la arquitectura moderna, acudía siempre al pasado y a la naturaleza en busca de inspiración. Obsesionado con la necesidad de que la arquitectura estuviera a tono con la "era de la máquina" y la "era del progreso", hacía referencias constantes a la antigüedad. Admirador de los trasatlánticos, los aviones y los coches, consideraba al Partenón la obra de arte suprema. Utópico, también anhelaba una edad de oro perdida en la que supuestamente la sociedad vivía en mayor armonía con el mundo natural. Le Corbusier fue "radical" en un doble sentido: un revolucionario que volvió a sus raíces.
2. Sus edificios son como mundos inventados, microcosmos, mitos construidos. Al entrar en ellos y caminar por su interior, nuestra experiencia de las cosas se transforma. La mayoría de los visitantes de la Chapel de Ronchamp (1952) salen profundamente conmovidos por los efectos de luz, espacio, textura y escala, y por el modo en que el edificio se relaciona con el paisaje circundante. Es difícil poner en palabras el efecto: el propio Le Corbusier hablaba de "un espace indicible", aludiendo quizá a una dimensión espiritual de la arquitectura. En su libro Vers une architecture (1923), el arquitecto establecía que el propósito de la construcción es hacer que las cosas se tengan en pie y el propósito de la arquitectura es el de conmovernos. Nunca fue un mero funcionalista: lo cierto es que, en realidad, era un poeta de la luz, el espacio y la forma. Su arquitectura nos toca en muchos aspectos.
3. A veces se dice que Picasso reinventó la pintura y la escultura. De hecho hizo algo más: reinventó el mundo y lo hizo encajar en su penetrante visión de las cosas. Las consecuencias plenas de su revolución visual y conceptual no están todavía plenamente agotadas y abarcan todos los campos de expresión. Algo similar puede decirse de Le Corbusier, que reinventó la disciplina de la arquitectura desde sus cimientos. Reveló nuevas dimensiones del espacio, creó todo un lenguaje arquitectónico, y dio existencia a toda una nueva gama de conceptos y formas. Las consecuencias de su obra distan de estar agotadas. De hecho, cada generación parece encontrar algo nuevo en Le Corbusier. Sus prototipos en todas las escalas, desde el edificio individual hasta el plan urbanístico, siguen ejerciendo una influencia en muchas partes del mundo.
4. Cuando Le Corbusier murió en 1965, dejó todo un universo creativo formado por edificios, cuadros, libros, planes urbanísticos, proyectos sin realizar y miles de dibujos y esbozos. Muchos de estos preciosos documentos se guardan en la Fondation Le Corbusier de París. Los primeros escritos sobre el arquitecto tendían a simplificar su función y su contribución para hacerlas encajar en las sagas y leyendas excesivamente simplificadas de la "modernidad". Ahora estas posturas carecen de importancia, y las investigaciones detalladas sobre él revelan un personaje de gran complejidad. Una de las claves de su obra son los dibujos. Para Le Corbusier el dibujo era una forma de ver y de pensar. Sus cuadernos de bocetos eran como laboratorios portátiles en los que probaba ideas y anotaba observaciones de todo tipo sobre fenómenos tan diversos como las formaciones de nubes, los barcos, las botellas y los desnudos. El suyo era un proceso creativo de metamorfosis por el cual les robaba a las cosas su categoría formal y, como un mago, las convertía en producto de su imaginación.
5. Le Corbusier dedicaba varias horas al día a pintar. Lo llamaba su "trabajo secreto". Se inspiró en muchos de los principales movimientos artísticos del siglo XX, desde el Cubismo hasta el Surrealismo y más allá, y definió un vocabulario rico en referencias mitológicas y connotaciones cósmicas. Sus cuadros tenían de hecho una calidad muy irregular, pero eran una de sus maneras de traducir la experiencia en arte. El paso de los cuadros a los edificios no era directo: no se limitaba a trazar sin más las líneas curvas cuando dibujaba un plano. Pero los descubrimientos que hizo como pintor sin duda enriquecieron sus posibilidades de expresión arquitectónica. Más que eso, Le Corbusier imaginaba lo que él denominaba la "síntesis de las artes": fusión de arquitectura, pintura, escultura y urbanismo como una síntesis cultural para la era del industrialismo.
6. Le Corbusier intentó entender las fuerzas y las contradicciones de la revolución industrial, en especial las transformaciones territoriales de la ciudad y del paisaje. Fue un profeta y también el "portador de las malas noticias" sobre el precio que habría que pagar por el progreso. Quizá por eso a veces se le culpaba de todos los males del siglo XX, desde las autopistas que atraviesan ciudades hasta la banalidad de los bloques de viviendas. Esta satanización de un individuo raya por supuesto en la caricatura. Le Corbusier esperaba canalizar lo inevitable para alcanzar una forma urbana más coherente en la que la máquina, la sociedad y la naturaleza encontrasen un armonía utópica. Sus detractores lo acusan de una simplificación grotesca y excesiva, pero lo cierto es que anticipó muchas de las fuerzas y tipos de construcción de la globalización. No deberíamos copiar sus planos, pero ciertamente podemos aprender de sus propuestas y ejemplos transformándolos de manera crítica. El extraordinario ejemplo de la Unité d'Habitation de Marsella (1951) encierra muchas lecciones para el futuro de la vivienda colectiva.
7. Le Corbusier fue un autor que escribió casi cincuenta libros y un inmenso número de artículos. Más que eso, fue un diseñador de libros que captó la importancia de la fotografía como medio para comunicar ideas. Los volúmenes de su obra completa son obras maestras de diseño bibliográfico en el que el texto, la fotografía y el dibujo se coordinan para ilustrar proyectos, pero también para demostrar puntos de doctrina y principios arquitectónicos. En efecto, estos libros constituyen un tratado arquitectónico lleno de ideas sólidas e imágenes inolvidables. Al emplear una técnica de fotomontaje, Le Corbusier conseguía definir un instrumento de comunicación que cruzaba fronteras y trascendía generaciones. No hay nada como experimentar sus edificios de primera mano, pero su arquitectura combina lo único y lo general, y gracias a sus libros se conocen algunas de sus ideas rectoras.
8. Le Corbusier siempre tuvo un concepto universal de la arquitectura, pero también se mostraba sensible a los diferentes climas, culturas y tradiciones. Podríamos considerar la década de 1920 como el periodo del movimiento vanguardista en el que Le Corbusier, Mies van der Rohe, Walter Gropius y los demás "maestros modernos", como se les denominaba, crearon algunas de las obras paradigmáticas de la nueva arquitectura, como la Villa Savoye de Le Corbusier en París (1929) o el Pabellón de Mies van der Rohe para la Exposición Internacional de Barcelona (1929). Algunos historiadores intentaron incluirlos en un llamado "estilo internacional", una idea equívoca porque la nueva arquitectura era algo más que una cuestión de estilo, no era uniforme, y estaba de hecho llena de resonancias del pasado. En la década de 1930, Le Corbusier se inspiró cada vez más en los campesinos autóctonos y en las formas naturales. Su obra está llena de polaridades entre el maquinismo y el primitivismo, y es precisamente esta ambigüedad la que permite a sus seguidores hacer tantas interpretaciones distintas. Reveló las visiones tecnocráticas para el futuro, pero también reveló nuevos modos de entender los diferentes pasados.
9. Su influencia puede encontrarse en muchos países dentro de muchos programas culturales y políticos opuestos en todo el mundo a lo largo del siglo XX. En el periodo de entreguerras, este proceso de difusión estaba ya en camino mediante proyectos construidos o diseñados para lugares tan alejados como Moscú, Argel y Río de Janeiro. Le Corbusier se consideraba uno de los "individuos históricos del mundo" a los que se refería Nietzsche, dotados de una misión mundial y de verdades supuestamente universales. De Brasil a Japón, de México a India, se siente la fuerza de sus prototipos. En el caso de India, por supuesto, planeó toda la ciudad de Chandigarh (1950-1965) y la dotó de grandes edificios monumentales, contribuyendo con ello a la fundación de un Estado poscolonial y a un movimiento moderno indio en arquitectura.
10. Cuando falleció en 1965, se produjo un eclipse contemporáneo. En la década de 1980, durante el periodo del posmodernismo, se le consideró la encarnación del diablo. Ahora el péndulo ha oscilado al otro extremo y el artista corre el peligro de que lo canonicen como figura inmaculada de la "modernidad oficial" anestesiada y carente de estética: un sujeto atractivo para la cultura de consumo de los museos. Pero con independencia de los juegos a los que se dedique el sector económico de la cultura, está claro que Le Corbusier el arquitecto sigue con nosotros. Hace unos años, Frank Gehry decía que nunca habría podido haber llegado a la complejidad espacial del Guggenheim de Bilbao sin el ejemplo de Ronchamp. Apenas hay arquitecto vivo que no haya sido tocado de algún modo por su ejemplo. Entretanto, surgen generaciones jóvenes que empiezan a mirarlo con nuevos ojos. Armados con nuevas preguntas, descubren dimensiones inauditas en esta figura desafiante y carismática. Como la misteriosa esfinge, Le Corbusier persigue al observador con sus acertijos y su presencia enigmática. Es probable que siga con nosotros mucho tiempo.
William J. R. Curtis es autor de numerosos libros, entre ellos La arquitectura moderna desde 1900 y Le Corbusier: Ideas and Forms. Su obra más reciente es Structures of Light, un libro sobre sus propias fotografías.
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Entre el 'Cubo' y el 'Nido'
REPORTAJE: PEKÍN 2008 - Juegos de la XXIX Olimpiada DETRÁS DE LA MURALLA
Pekín se ha llenado de edificios de diseño para demostrar su poderío económico
JOSE REINOSO - Pekín - 14/08/2008
Los atletas, técnicos deportivos, funcionarios y turistas que estos días han desembarcado en Pekín con ocasión de los Juegos se han encontrado una ciudad con algunos de los más modernos y atrevidos diseños arquitectónicos realizados en los últimos años en el mundo. Pekín logró la ansiada competición en 2001, y desde entonces ha vivido un frenesí constructor que ha sembrado esta urbe octocentenaria de edificios futuristas, símbolos del resurgir político y económico de China y de sus avances tecnológicos.
El primer contacto de muchos de los visitantes con este despliegue de diseño se ha producido al aterrizar en la terminal 3 del aeropuerto de la capital. Concebida por el británico Norman Foster, su perfil de dragón, sus ventanas en el techo en forma de escamas y sus dimensiones estratosféricas son un aperitivo de lo que les espera a los aficionados a la arquitectura en Pekín. Su coste: 2.400 millones de euros.
Tras media hora en taxi, si todo va bien, el neófito en la capital se enfrenta al más imponente -y megalómano- proyecto levantado en Pekín: la nueva sede de la Televisión Central China (CCTV, en sus siglas en inglés), un rascacielos en forma de tres L entrelazadas, de 230 metros de altura, ideado por el holandés Rem Koolhas y el alemán Ole Scheeren, del estudio Office for Metropolitan Architecture. El proyecto, en el corazón del distrito de negocios, no ha podido ser finalizado a tiempo.
Acuclillado a la sombra de una enorme valla publicitaria con el eslogan 'Alberga unos excelentes Juegos Olímpicos, construye un nuevo Pekín', Jin, de 34 años, eleva la mirada hacia la tortuosa torre, y afirma: "Me gusta". Dos guardias de seguridad vigilan la puerta de entrada a la obra que, como todas en Pekín, ha sido paralizada durante el acontecimiento deportivo. "Me gusta porque el poder de una persona viene de las piernas, y las dos L verticales parecen unas piernas, mientras que la parte superior es la cabeza. En aquellas plantas, trabajará mucha gente, son el cerebro", dice este joven, que trabaja de transportista.
A 20 minutos de la CCTV, cerca de la plaza Tiananmen, aparece el Centro Nacional de Artes Escénicas, una estructura elipsoidal de 212 metros de largo, de titanio y cristal, diseñada por el francés Paul Andreu, que ha costado 350 millones de euros. En su interior, alberga tres auditorios con una capacidad de 5.500 butacas. Fue inaugurado en diciembre pasado, tras 10 años de polémicas -por su estilo y coste-, retrasos y recortes presupuestarios. Problemas que, junto a las críticas locales por la elección de arquitectos extranjeros, han afectado también a otros proyectos.
El complejo cultural, que parece una gota de mercurio, es conocido popularmente como El Huevo, y se enmarca en el esfuerzo de las autoridades por dotar a Pekín de las infraestructuras e iconos que consideran que debe tener la capital de una de las principales potencias del siglo XXI.
Para deportistas y espectadores, los dos edificios más emblemáticos, sin embargo, son el Estadio Olímpico, conocido como el Nido, por su estructura de vigas entrecruzadas, y el Centro Acuático Nacional, llamado el Cubo de Agua, por su forma ortoédrica de burbujas de plástico. El primero, obra del estudio de arquitectura suizo Herzog & de Meuron, con el asesoramiento del artista chino Ai Weiwei, tiene una capacidad de 91.000 espectadores. El segundo, diseño del estudio australiano PTW y el grupo británico Arup, tiene un aforo de 17.000 personas.
A las puertas del Cubo de Agua, Hou Huizhao, un arquitecto de 25 años, se muestra entusiasmado por los Juegos, y por los cambios que ha experimentado Pekín. "El Centro Nacional de Artes Escénicas es como una perla, y el Nido de Pájaro parece una piedra gigante fabricada por un ser humano". Hou se muestra partidario de la colaboración entre chinos y extranjeros, como ha ocurrido en todos estos edificios emblemáticos, porque "ha permitido un desarrollo urbanístico de Pekín más rápido", aunque los especialistas de fuera supongan, según dice, "una fuerte competencia".
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Bienvenido a la casa digital
España lleva a la Bienal de Venecia una vivienda con todos sus objetos conectados a Internet
ELPAÍS.com - Barcelona - 04/08/2008
Hyperhabitat. Reprogramando el mundo es el nombre de la instalación, obra de un equipo liderado por el arquitecto valenciano Vicente Guallart, que representará a España en la Bienal de Venecia, y que integra los elementos típicos de un hogar, hechos en metacrilato, y conectados a Internet gracias a un microsevidor. Una paella, una lavadora, camisetas, sillas, una televisión, libros, un crucifijo o un simple frutero son algunas de las decenas de piezas que conforman esta propuesta que se verá en la cita veneciana (del 14 de septiembre al 23 de noviembre): una "casa prototipo", a escala 1:1, "hermana" de un edificio real de viviendas para jóvenes con espacios compartidos, que se está construyendo en Gandía (Valencia) en colaboración con el Ministerio de la Vivienda.
Los visitantes que pasen por la sala Arsenale de Venecia, donde se instalará Hyperhábitat, podrán "manipular" los objetos por medio de un ordenador -también se podrá hacer desde Internet-, vincularlos con otros de su propiedad, y realizar aportaciones acerca de cada uno de ellos como, por ejemplo, la posible creación de una gran biblioteca con los libros que los usuarios tengan en su casa.
Un microordenador recogerá todas las propuestas en un registro
Guallart ha explicado en la presentación del proyecto a los medios de comunicación que la instalación tendrá una superficie de 21 por 16 metros cuadrados, que reproducirá seis viviendas para jóvenes, con sus zonas comunes -similar a la proyectada en Gandía- y contará con una gran pantalla en la que se podrán seguir los "vínculos" generados entre los objetos de la casa y los de otros lugares. El mobiliario, el menaje y el resto del contenido de Hyperhábitat -elaborado con piezas de metacrilato transparente encajadas- disponen de un microordenador que permite su "movimiento" gracias a un slider (dispositivo de control) y que recogerá todas las propuestas de los participantes en un registro que, una vez acabado el proyecto, se analizará.
"Se trata de crear una conexión entre los objetos, romper la estructura del mundo industrial", ha asegurado Guallart, quien ha defendido la utilidad de este proyecto basado "en el Internet de la cosas" y que defiende además un modelo filosófico de autogeneración de recursos y de conexión de los ya existentes. "Es un hábitat informacional que pretende explicar cómo reprogramar el mundo desde una arquitectura más inteligente", añade este arquitecto valenciano, que confía en que esta tecnología, que tiene como eje la tercera generación de Internet (Internet Zero), sea aplicable en breve "porque cada vez la utopía está más cerca de la realidad", ha afirmado.
Un pequeño ecosistema
Para sus promotores, la casa es un pequeño ecosistema en el que cada uno de sus objetos tiene un reflejo directo, aunque a una escala superior, en otra parte del mundo: así, la nevera es como una diminuta Mercabarna, o el inodoro o un grifo tendría su reflejo en una gran red depuradoras, que permiten su funcionamiento real. Este proyecto ha sido desarrollado en el barrio del Poblenou de Barcelona por un equipo multidisciplinar formado por Guallart Architects, el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña, The Center for Bits ands Atoms del MIT, así como por miembros de Bestiario, especialistas en este tema.
Guallart: "Se trata de crear un plan urbanístico para cambiar la estructura socioeconómica del mundo"
La idea surgió cuando el estudio se planteó cómo utilizar la arquitectura para relacionarse con las cosas, generando espacios inteligentes coordinados por ordenadores. Se trata de "reprogramar" los edificios y las ciudades para ahorrar energía y para que sean autosuficientes y "más sociales", explica Guallart a ELPAÍS.com... Como si una casa fuera un cerebro formado por neuronas, que serían los objetos domésticos. Este proyecto, pues, quiere materializar el cambio socioeconómico que atraviesa el mundo, en el que se pasa de una economía financiera a una productiva basada en quitar precio a los objetos para darles valor. "La forma de visualizar esta idea es construir hábitats autosuficientes, aplicando la inteligencia artificial a la arquitectura", explica Guallart. El arquitecto valenciano no se detiene en el edificio en sí: se trata de "crear un plan urbanístico para cambiar la estructura socioeconómica del mundo".
Hyperhábitat de Guallart es la única obra española de la exposición Out there, Architecture beyond building, comisariada por el crítico norteamericano Aaron Betsky, en la que participan 25 equipos de arquitectos internacionales con diferentes. Guallart es el único arquitecto español seleccionado para participar en el principal pabellón de la Bienal, y lo hará junto a arquitectos como Zaha Hadid, Massimiliano Fuksas y Ben Van Berkel. La XI Bienal de Venecia se celebra del 14 de septiembre al 23 de noviembre en la ciudad italiana.
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"Los fuegos artificiales han llegado a su fin"
ENTREVISTA: ARQUITECTURA - Entrevista Vicente Guallart
ÁNGELES GARCÍA 02/08/2008
El arquitecto valenciano participa por tercera vez en la Bienal de Venecia
La bienal de Arquitectura de Venecia es el gran escaparate mundial en el que sólo participan los profesionales más innovadores. Vicente Guallart (Valencia, 1963) asiste este año por tercera vez a esta cita mundial. Es el único español que presenta proyecto y manifiesto en el pabellón del Arsenale junto a nombres tan prestigiosos como Coop Himmelb, Diller Scofidio Renfro, Zaha Hadid, Massimiliano Fuksas, MVRDV o Ben van Berkel. El equipo de Guallart viaja con una revolucionaria propuesta de vivienda universitaria, Hyperhabitat: reprogramming the world, en la que hace que el mundo físico funcione a través del mundo digital. El arquitecto, siempre polémico, acompaña su instalación con un jugoso manifiesto titulado ¿Puede el planeta soportar otro siglo XX? La presencia española se completa con tres jóvenes estudios españoles (Ecosistema Urbano, Cloud 9 y Recetas Urbanas) y uno hispanocolombiano (Husos) en la sección Experimental Architecture. El Pabellón de España está comisariado por Soledad del Pino Iglesias y Ángel Fernández Alba.
PREGUNTA. Es la tercera vez que participa en la Bienal de Venecia, algo que consiguen muy pocos. ¿A qué cree que se debe el interés de este certamen por su obra?
RESPUESTA. No lo sé. Me llamó el comisario, Aaron Betsky, y me explicó que el tema de esta edición era La arquitectura, más allá de la construcción. Me pidió que creara una instalación para el Arsenale. La idea de arranque fue mostrar cómo la arquitectura se relaciona con el mundo y cómo éste se puede reprogramar. En el estudio, trabajamos con cinco o seis iniciativas que hemos desarrollado en los últimos años. Partimos de que la arquitectura es la interface a través de la que nos relacionamos con el mundo. Creo que ahora atravesamos una situación en la cual hay que repensar, a través de la arquitectura, cómo nos asentamos con el medio, con la globalización, con las personas, etcétera. Todo esto, en Venecia lo vamos a manifestar construyendo una planta de un edificio de viviendas compartidas. Las viviendas serán construidas con metacrilato. Cada vivienda tendrá un objeto al que llamamos Ordenador cero que nos permitirá visualizar cómo cada vez que interactuamos con un objeto lo hacemos con una organización jerárquica superior. Por ejemplo, si encendemos una bombilla, nos conectamos con una central nuclear; si cogemos un libro, con la Biblioteca de París. La arquitectura y la ciudad están organizadas de una manera jerárquica a base de redes de cosas y hay que ver cómo la información se hibrida con el mundo. Y con la idea clara de que hay que generar estructuras autosuficientes.
P. Suena muy utópico.
R. Nada utópico. La distancia entre utopía y realidad es muy pequeña. Recordemos que hace diez años era inimaginable que buscaras una palabra en el ordenador y que inmediatamente tuvieras a tu disposición toda la información.
P. ¿Cómo va a repercutir en este tipo de proyectos y en las grandes estrellas de la arquitectura la crisis económica general y de la construcción en particular?
R. Los fuegos artificiales que hemos visto todos estos años han llegado a su fin. Soy de los que defienden las propuestas sintéticas y detestan las icónicas. A lo largo de la historia, todo periodo se ha caracterizado por sus palacios y catedrales. En cambio, la nuestra se recordará por sus alardes de formalismo totalmente vacíos.
P. La propuesta que lleva a Venecia es una residencia universitaria.
R. Es una residencia de uso unipersonal de un barrio prototipo. Cada una de las seis viviendas tiene 36 metros cuadrados, más otros 72 metros cuadrados de zonas de servicios (lavandería, zonas de música o vídeo...), un 30% de la construcción.
P. Recuerdan a los famosos minipisos.
R. Los minipisos de 2004 no se entendieron porque no se explicaron bien y por eso fracasaron. Se dio a entender que eran para familias y por eso se rechazaron.
P. ¿Cree que es una propuesta recuperable?
R. Totalmente. Se necesita un plan estatal de viviendas universitarias donde encajaría ese concepto. En el ámbito regional, se está haciendo en Gandía. Cada apartamento tiene 42 metros cuadrados. El plan Sociópolis que hicimos para Valencia es un proyecto para 10.000 habitantes.
P. Es un plan en el que plasma sus planteamientos más ecologistas.
R. Recuperamos la convivencia de la ciudad y la huerta. Las acequias y los huertos están en el centro de la urbanización. Sus habitantes están rodeados del sonido del agua. Se podrá volver a disfrutar de los cultivos tradicionales. En Motril están construyendo un ecobarrio tropical totalmente pionero.
P. No parece que el Ministerio de Vivienda tenga gran interés en este tipo de proyectos.
R. No veo ningún interés. El I+D es inexistente. Cero en turismo y construcción. La próxima generación tiene que contar con barrios autosuficientes que generen el 100% de la energía que consuman. Ahora mismo no se puede hacer porque los suministros están bloqueados por estructuras económicas del pasado.
P. ¿Cuál sería el papel de los arquitectos?
R. No el que tienen ahora, porque la mayor parte se han dejado arrastrar por la moda y no por el conocimiento. Son los que yo llamo La internacional de la forma, pero que no son más que unos listos disfrazados de innovadores. A partir de 2000, los arquitectos se convirtieron exclusivamente en iconos mediáticos y las instituciones empezaron a competir en gasto y relumbrón con los nombres más conocidos.
P. ¿Comparte la idea de que muchos edificios están construidos para epatar, al margen de cuál sea su uso público?
R. Totalmente. Están hechos de espaldas a su uso y al entorno. No hay más que ver esas construcciones geométricas insertadas en las montañas. ¿Qué formas de la naturaleza tienen forma de cubos?
P. ¿Ponemos ejemplos de algunos edificios que le resulte difícil soportar?
R. Los hay por todas partes.
P. En Barcelona, donde trabaja, parece que ya no hay posibilidad de intervención.
R. Eso lo dicen quienes decidieron cerrar el área metropolitana de Barcelona. Se dice que si se toca algo, se pierde. Lo mismo había que replantearse muchas cosas y resultaba beneficiada la ciudad.
P. No ha construido nada en Madrid.
R. Lo mismo es porque soy valenciano con estudio en Barcelona
... Es broma. Pero la verdad es que nadie me ha llamado.
La Bienal de Arquitectura de Venecia se celebra entre los días 14 de septiembre y 23 de noviembre.
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"México 68", entre la arquitectura y el movimiento estudiantil.* Se acerca artista austriaca a procesos constructivos mexicanos.
México, 31 Ago (Notimex).- La Sala de Arte Público Siqueiros (SAPS) recibirá del 10 de septiembre al 2 de noviembre la exposición "México 68", de la artista austriaca Heidrun Holzfeind (1972), quien combina su interés por la arquitectura modernista con imágenes del movimiento estudiantil del 68.
La exposición es resultado de una serie de trabajos realizados por la artista austriaca a partir de su estadía en la Ciudad de México en el 2005.
Holzfeind presenta una revisión de la arquitectura moderna en México a través de una instalación con proyecciones dobles de diapositivas, titulada "C.U." (Ciudad de México, agosto 2006), integrada por 120 imágenes que realizó en Ciudad Universitaria.
CU fue construida entre 1950 y 1952 por los arquitectos Mario Pani y Enrique del Moral, bajo la dirección de Carlos Lazo, y a partir del 2007 fue catalogada como Patrimonio Arquitectónico de la Humanidad por la UNESCO.
Las imágenes de los diferentes detalles arquitectónicos muestran una visión íntima y melancólica del conjunto de construcciones que combinan principios modernos en el uso de los materiales con referencias a la arquitectura tradicional mexicana.
La muestra, que coincide con el 40 aniversario de ese movimiento estudiantil, incluye una selección de los videos con entrevistas que realizó a personajes como Rodolfo Echeverría, Carmen Soler, Renata von Hanffstengel, Marcelino Pereyó y otros 15 protagonistas más, acompañados por material fotográfico de archivo de la época.
Heidrun Holzfeind estudió en la Academia de Bellas Artes de Viena y la Cooper Union de Nueva York. Recientemente ha expuesto en "Manifesta 7", en Trentino, Italia; en el MoMA de Nueva York; el OK Centrum de Linz, Austria; el Architecture Museum de Basilea y el Videoart Center de Tokio.
También ha presentado sus trabajos en los festivales: Transmediale de Berlín, Impakt en Utrecht, Holanda, y el European Media Arts Festival, en Osnabruck, Alemania.
Holzfeind trabaja actualmente en un documental sobre la vivienda de la época comunista en Varsovia y su próxima exposición la exhibirá en el 2009 en la capital de Egipto, en el Museo Photo Cairo 4.
La Sala de Arte Pública Siqueiros se localiza en la calle Tres Picos No. 29, Colonia Polanco, En la Ciudad de México
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Sobrevive el diseño y la arquitectura de Eero Saarinen.* Se cumplen 47 años de la muerte del arquitecto de origen finlandés.
México, 31 Ago (Notimex).- Autor del centro "General Motors", el arquitecto finlandés naturalizado estadounidense Eero Saarinen, quien es reconocido como uno de los arquitectos más destacados de mediados del siglo XX por el eclecticismo de su obra, murió el 1 de septiembre de 1961.
Nacido el 20 de agosto de 1910, en Kikkonummi, Finlandia, Saarinen inició sus estudios de escultura en la Academia de la Grand Chaumiére de París, Francia, pero en 1923 emigró a Estados Unidos, donde se recibió como arquitecto por la Universidad de Yale.
Naturalizado estadounidense, el diseñador recibió una beca para viajar nuevamente a Europa, lugar en el que permaneció dos años. A su regreso fue profesor de arquitectura en la Academia de Arte Cranbrook.
En 1937 comenzó a diseñar muebles, en colaboración con su socio Charles Eames, que fueron objeto de premios de parte del Museo de Arte Moderno de Nueva York. Posteriormente diseñó también muebles para la compañía Knoll, que se convirtieron en clásicos.
Proyectó el multipremiado monumento "Jefferson National Expansion Memorial" (1964), formado por un arco en acero inoxidable de casi 200 metros de altura.
Como arquitecto trabajó en el estudio de su padre hasta la muerte de éste. Sus proyectos más importantes los realizó a partir de la Segunda Guerra Mundial.
Su mayor encargo fue el centro "General Motors" (1948-1957), en Warren, Michigan (Estados Unidos), un recinto con cinco pabellones en los que el diseñador incluyó ladrillos tejidos en varios colores y escaleras de fantasía.
Famoso por sus diseños de líneas curvadas, la labor arquitectónica de Saarinen comenzó a partir de estructuras rectilíneas en acero y cristal del "International Style".
Pronto evolucionó hacia formas más libres de construcción iniciadas por Pier Luigi Nervi, Le Corbusier y otros arquitectos de principios del siglo XX.
En la década de los 50 realizó diversas estructuras cubiertas con cúpulas muy espectaculares, como el auditorio "Kresge", en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (1955) y el "Ingalls Hockey Rink" (1959).
Su máxima brillantez creativa la alcanzó con la terminal de la compañía aérea TWA, en el aeropuerto internacional Kennedy, de Nueva York, terminada en 1962.
En sus planos para el Aeropuerto Internacional de Dulles, acabado en 1963, introdujo el nuevo concepto de sala de embarque, que cubrió con un tejado de losas de hormigón suspendidas por una serie de cables.
De acuerdo con sus biógrafos, Eero Saarinen prefería construir edificios institucionales, pues su único rascacielos, el de la CBS, concluido en 1965, fue el primero en Nueva York realizado en hormigón armado.
El destacado diseñador, quien de manera póstuma recibió la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos, murió el 1 de septiembre de 1961 en Ann Arbor, Michigan.
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Norten: “La arquitectura no es un proceso divino”
Obtuvo el Premio Mundial de las Artes “Leonardo Da Vinci” en el 2005
“Les debo la Torre Fundadores”, dijo en relación con modificaciones hechas.
31-Agosto-08
Hacer arquitectura no viene de un chispazo mágico, tampoco es producto de una inspiración momentánea, ni mucho menos viene de la ayuda divina. Hacer arquitectura, como lo demostró el arquitecto Enrique Norten, es un complicado proceso que involucra la creatividad, la ética y, en el caso del ponente, hacer “más de cien maquetas del mismo proyecto”.
De esta manera, Norten reveló un poco lo complejo que resulta desarrollar un complejo arquitectónico en una charla que ofreció en el auditorio del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, Marco.
Una buena asistencia se registró en el museo, aún y con la fuerte lluvia que caía en la ciudad. “Les agradezco que hayan venido, aun con la lluvia y este tráfico”, expuso Norten al comenzar.
Durante poco más de una hora, el reconocido arquitecto explicó parte del proceso creativo de algunos de sus proyectos que sí han podido concretarse, como el rescate y adecuación al Museo del Chopo, en el Distrito Federal; un edificio multifamiliar que se desarrolla en Nueva York, la nueva sede de los Poderes Estatales en la bahía de Acapulco y la próxima sede del Museo Guggenheim, en Guadalajara.
“Ahí les debo la Torre Fundadores, es que se han hecho algunos cambios y no me siento con la seguridad de presentarlos”, expresó el arquitecto al público, haciendo referencia a la torre que planea construir en la zona de Valle Oriente.
Conforme avanzaba la plática, Norten hacía referencia constantemente a todas las variables que se tienen que revisa antes de visualizar el proyecto de construcción. Planos, dibujos, diseños, fotomontajes, maquetas, éstas se ven por cientos antes de señalar cuál será el proyecto definitivo.
“El diseño y la arquitectura demanda disciplina… mucha gente cree que la arquitectura viene de un proceso divino, de estar sentado y que de repente se nos venga la idea. Pero es todo lo contrario”, refirió el arquitecto.
Catálogos del INBA e INAH, “mal hechos”
Para promover el cuidado de edificaciones con un valor histórico o estético, el arquitecto Enrique Norten señaló que “cada caso hay que estudiarse” pues “no todo lo que es viejo requiere conservarse”.
Las antiguas casonas, edificios o palacios anteriores al siglo XX se encuentran clasificados en el Catálogo Nacional de Monumentos del INAH, mientras que las esculturas e inmuebles posteriores al siglo XX son protegidos por el INBA.
“Sí también (hay que revisar los catálogos por parte de los arquitectos), pero además hay que entender que hay fuerzas de mercado, que hay visiones de ciudad, que muchas veces ciertas condiciones impedirían ciertos niveles de desarrollo, es difícil y peligroso esto… además están mal hechos (los catálogos) y muchas veces desde escritorios lejanos”, respondió el arquitecto.
Sobre el proyecto de la Torre de Fundadores, Norten comentó que el diseño original sufrió algunos cambios, pues ahora ya no será una sola torre, sino un complejo de edificios paralelos, lo que disminuiría un poco su altitud original. El proyecto está fechado para que inicie en enero del 2009 y culmine a mediados del 2010.
Monterrey/Gustavo Mendoza Lemus
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