domingo, septiembre 30, 2007

Un revés de altura

Por Emilio Godoy

MÉXICO, 28 sep (IPS) - La fuerza de la sociedad civil echó por tierra los planes del gobierno de la capital mexicana de construir la llamada Torre Bicentenario, prevista para que fuera el edificio más alto de América Latina.

La férrea oposición de vecinos de barrios del noroeste de la ciudad de México, donde se proyectaba el rascacielos, hizo que el alcalde izquierdista del distrito, Marcelo Ebrard, decidiera suspender la obra, planificada para celebrar los 200 años del comienzo de la guerra de independencia de España y los 100 de la Revolución Mexicana.

"Ese predio está sujeto a un juicio que quién sabe cuánto vaya a tardar, (por eso) es materialmente imposible hacer algo ahí, alguna obra, en tanto no concluya", dijo Ebrard a la prensa.

Aludió así a la calificación de monumento artístico que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) le impuso al inmueble a demoler para que se levantar la torre, decisión que fue impugnada por la empresa encargada de la construcción de la torre.

De esa forma, el alcalde acusó el impacto del empuje de los habitantes de la zona, aledaña al Bosque de Chapultepec, considerado el mayor pulmón de la ciudad, en uno de los pocos casos en donde la organización ciudadana logra imponerse a la voluntad gubernamental en México.

Ebrard, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), dio a conocer el 23 de julio, entre fanfarrias, las características de la obra, que tendría 300 metros de altura con 70 pisos, requeriría una inversión privada de 600 millones de dólares, abriría 4.400 puestos de trabajo durante su construcción e impulsaría la economía de la zona luego de su inauguración en 2010.

El anuncio de la monumental obra atrajo de inmediato el rechazo de los vecinos y de Gabriela Cuevas, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), responsable de la demarcación territorial de Miguel Hidalgo, una de las 16 en que se divide la ciudad.

Estudios realizados por tres comités vecinales del área involucrada determinaron que la Torre Bicentenario tendría un impacto negativo en 25 manzanas a la redonda, implicaría una circulación agregada de 5.000 automóviles diarios y 20.000 personas más que requerirán de 100 autobuses urbanos adicionales, en una ruta caracterizada por el intenso tráfico.

La dirigente del PAN, el partido opositor al PRD en lo local y responsable del gobierno nacional, acogió con agrado la noticia de la cancelación del proyecto, pero urgió a las autoridades capitalinas a informarlo en un acto público, para despejar las dudas respecto de sus verdaderas intenciones.

La edificación nació en medio de dificultades, pues su perfil choca con las disposiciones de la Ley de Desarrollo Urbano del Distrito Federal y el Programa Parcial de Desarrollo de la demarcación territorial, que prohíben la construcción de inmuebles superiores a seis pisos.

Pero los obstáculos de la torre no terminan ahí, pues el edificio a demoler para darle lugar data de 1948, por lo cual está entre los sitios protegidos por el INBA, que desde 1990 lo puso en su lista de valor artístico por su valor arquitectónico e histórico.

La Torre Bicentenario estaba previsto que abarcara un área de 387.000 metros cuadrados y contara con tres auditorios, un salón de fiestas, tres restaurantes y un museo. Su diseño, en forma de ataúd vertical, es autoría del holandés Rem Koolhass y tres estudios de arquitectos mexicanos.

Koolhass ganó el premio Pritzker de Arquitectura en 2000, considerado el equivalente al premio Nobel en esa disciplina.

La obra superaría en altura a la Torre Mayor, también mexicano y hoy el mayor rascacielos de América Latina, con 225 metros de altura.

"¿Cómo interactuará este proyecto de gran envergadura con su entorno urbano, tanto el más próximo como el remoto? Este tema es central a muchas de las genuinas preocupaciones y protestas de los ciudadanos y grupos opuestos al proyecto", escribió Antonio Purón, experto asociado a la no gubernamental Metrópoli 2025, organización dedicada a los estudios metropolitanos, en el boletín de esa institución.

No queda claro si la obra será reubicada, aunque cinco demarcaciones territoriales se han ofrecido para albergarla. "El secretario de Desarrollo Urbano está buscando otras alternativas para hacer, si no exactamente el mismo proyecto, algo similar, que le pueda servir a la ciudad", indicó Ebrard.

La edificación es una de las puntas de lanza de la constructora Grupo Danhos, con 30 años de actividades en la ciudad y que se alió con la española Pontegadea para esta iniciativa.

El proyecto del Grupo Danhos es dirigido por Jorge Gamboa de Buen, quien fue secretario (ministro) de Desarrollo Urbano de la capital a comienzos de la década pasada, cuando Ebrad ocupaba la Secretaría de Gobierno (Interior) en la administración municipal de entonces.

El actual secretario de Desarrollo Urbano, Arturo Aispuro, fue colaborador cercano de Gamboa de Buen en la alcaldía de la ciudad.

"El debate del proyecto Torre Bicentenario proporciona la oportunidad de sentar las bases de un diálogo de altura y civilizado sobre algunos de los elementos fundamentales del desarrollo urbano y de la relación entre los diversos actores de nuestra sociedad metropolitana", planteó Purón en su texto.

El gobierno capitalino tiene registrados 191 proyectos de inversión inmobiliaria que se encuentran en preparación.

En los últimos 15 años se han construido 50 rascacielos en Asia, 40 en Medio Oriente, 30 en Europa y 25 en América del Norte. (FIN/2007)

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sábado, septiembre 29, 2007

Montjuïc: la acrópolis parcelada

JOSEP MARIA MONTANER 27/09/2007

El Plan de Usos de Montjuïc, presentado por el Ayuntamiento de Barcelona en julio de 2006, pendiente del proceso participativo antes de su aprobación inicial, no va más allá de poner orden al estado de la cuestión, legitimando la evolución seguida en las últimas décadas como lugar de ocio, consumo y turismo, y como reserva para ir construyendo, y no afronta las tres mayores dificultades: la excesiva subdivisión y privatización, su problemática accesibilidad y relación con los barrios colindantes, y la amenaza a parte de su memoria y a sus valores medioambientales.

Montjuïc, durante siglos reserva de vestigios geológicos y arqueológicos, enclave de bosques espontáneos, lugar de control militar, cantera para alimentar la construcción, plataforma de campos de cultivo, a principios del siglo XX se convirtió en la alternativa para crear símbolos, levantar pabellones y experimentar una renovación pedagógica. La exposición de Industrias Eléctricas, pensada para 1917 y finalmente realizada en 1929, y los jardines escalonados proyectados por Jean-Claude-Nicolás Forestier y Nicolau Maria Rubió i Tudurí, poseían una idea unitaria de ciudad noucentista: un sistema de paseos y plataformas, relacionados por escaleras y ejes de agua, que aportaba las reservas de verde, museos e hitos necesarios para la naciente metrópoli del siglo XX.

A partir de la dictadura y del porciolismo se inició su uso intensivo, como trastero para ir urbanizando, explotado como parque para ferias, atracciones y un Poble Espanyol como recinto cerrado. El proyecto de Josep Lluís Sert para la Fundación Joan Miró, que se situó sobre un alto muro de contención que destrozaba la continuidad de los jardines Laribal de Forestier y de Rubió i Tudurí, favoreció la tendencia a la fragmentación. Y el proceso se agudizó con los Juegos Olímpicos y la barrera de la plataforma del Anillo Olímpico y su torre de telecomunicaciones no operativa.

La última operación que desvirtúa el carácter público de Montjuïc es el hotel de lujo en Miramar, inaugurado estratégicamente tras las elecciones municipales. Esta apropiación exclusivista y elitista del espacio legitima la privatización de uno de los enclaves más privilegiados por su situación y sus vistas sobre el puerto, y mutila aún más el sentido popular de la montaña.

Si Montjuïc es un buen muestrario de plantas, árboles y pájaros, desde los cactus de los jardines Mossèn Costa i Llobera hasta la flora mediterránea del Jardín Botánico, pasando por la colonia de cernícalos en el Morrot, está tan subdividido que también lo es de todo tipo de vallas, muros, cercas, jardineras que obstaculizan el paso, separaciones, divisiones y fronteras.

El segundo problema no resuelto es la inadecuada accesibilidad, a favor del recorrido de vehículos privados y autobuses turísticos, y falta de una buena infraestructura de transporte público, de la cual la principal insuficiencia es el endémico retraso de la línea de metro que uniría el centro histórico con el MNAC, haciéndolo menos inaccesible. Ello viene agravado por el uso abusivo e inaceptable que muchas ferias hacen de la avenida de Maria Cristina cerrándola al público. No sólo provocan la disminución de visitantes al MNAC, al pabellón de Mies o al Caixafòrum, sino que taponan el más importante acceso peatonal y simbólico a Montjuïc.

Al mismo tiempo, sigue siendo prácticamente inexistente la conexión peatonal con los barrios colindantes. Falta un plan de movilidad integral que, además de potenciar las rutas turísticas rodadas, tenga en cuenta los recorridos desde los barrios cercanos. Esto queda patente en las dificultades de accesibilidad desde Poble Sec o desde otros núcleos urbanos que quedan separados de Montjuïc por fuertes desniveles y por áreas abandonadas y peligrosas. El nuevo plan de usos no enriquece la calidad de vida y de equipamientos cotidianos de los barrios cercanos: Can Clos, el Polvorí, Font de la Guatlla, la Satalia y Poble Sec.

Y esto enlaza con la tercera cuestión: la amenaza a las pervivencias biológicas y patrimoniales de una montaña que, tal como se sostiene en el número 101 (2007) de La Veu del Carrer, de la FAVB, debería ser reserva biológica y geológica, y en realidad está sometida a movimientos de tierra y mal mantenida, y acumula basura; una parte de los caminos históricos utilizados por los vecinos han ido siendo recortados, deshechos o borrados, y lugares de alto valor medioambiental, como los acantilados del Morrot, la laguna de la Foixarda y los alrededores del castillo, siguen en peligro.

El plan de usos deja constancia de algunos de los grandes logros conseguidos, como el Jardín Botánico y el nuevo teleférico, y propone una serie de actuaciones poco justificadas, como definir más fachadas y accesos a la montaña, o reforzar un nuevo paseo F, además del ya existente paseo K y del que está en obras, el Camí del Cim, que va de los jardines de Miramar, pasando por los jardines Joan Brossa, el Mirador del Alcalde, las murallas del castillo y el Jardín Botánico hasta el Mirador del Migdia y la calle del Foc.

No parece, por tanto, que haya voluntad de resolver ninguna de las tres tendencias negativas que dominan la montaña: aumenta el impacto de la fragmentación ocasionada por más construcciones y plazas de aparcamiento en superficie; se mantienen las dificultades de relación y accesibilidad con el centro y con los vecindarios cercanos, y la protección de los espacios de interés natural prioritario, en especial el Morrot (desde su base, La Riviere), el Camí de l'Esparver y el Turó del Port, sigue siendo insuficiente. En definitiva, un parque que debería ser más integral, accesible y público es cada vez más una urbanización parcelada y acumula más impactos de edificios y actividades.

es arquitecto y catedrático de la Escuela de Arquitectura de Barcelona (UPC).

Josep Maria Montaner

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"Soy fundamentalista de la globalización"

ANATXU ZABALBEASCOA 29/09/2007



Tiene proyectos en marcha en Oriente y Occidente. Acaba de proyectar cuatro rascacielos en Dubai y de culminar un edificio de viviendas sociales en el barrio de Carabanchel, en Madrid, y el Centro Tecnológico del Gobierno de La Rioja, en Logroño. Además, el arquitecto madrileño ha decidido retirarse del proyecto para los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres, ciudad en la que vive.

Alejandro Zaera Polo (Madrid, 1963) vive en Londres. Pero trabaja en el mundo. Tras estudiar en Harvard y colaborar en Rotterdam con Rem Koolhaas, el último gran gurú de la arquitectura mundial, abrió estudio en la capital británica y lo llamó Foreign Office Architecture (FOA). Todo un alegato para quien declaraba querer vivir en permanente alerta, como un extranjero. Luego ganó el concurso para la terminal del puerto de Yokohama y se hizo famoso. Hoy tiene 45 empleados, ha abierto oficinas en Madrid y Barcelona. En estos meses ha concluido, por ejemplo, el Centro Tecnológico del Gobierno de La Rioja y el diseño de cuatro rascacielos residenciales para Dubai. Y, al lado de otros pocos arquitectos españoles -Calatrava, Bofill, Moneo-, Zaera ya levanta edificios por todo el planeta. Aunque hace sólo una década que saltó a la fama. Entonces, cuando logró desbancar a estrellas internacionales para construir en Japón era un osado treintañero, de aspecto más profesional que irreverente. Luego tardó casi una década en concluir ese proyecto, en el que el suelo y el techo se confundían. En esos años continuó escribiendo en revistas y dando clases en la Architectural Association de Londres. Tuvo que recurrir a trabajos de interiorismo. Pero salió adelante. Hoy su nombre se baraja en los concursos más famosos del mundo. Así, fue finalista en el convocado para reconstruir la zona cero de Manhattan. Es evidente que Zaera se mueve en las alturas sin vértigo. Asegura que vivimos una epidemia mundial e imparable de edificios en altura: "La causa, además de la falta de suelo, es que las ciudades más densas consumen menos combustible", apunta. "Además, la vida en la altura tiene una escala más humana que las grandes extensiones del urbanismo suburbano norteamericano". Y defiende, con argumentos antiguos, este tipo de construcción: "Pensemos en las catedrales. Históricamente, la altura daba visibilidad, la visibilidad conciencia de su importancia y eso cuidaba los edificios", dice. Al tiempo que explica cómo levanta torres en Corea con un doble sistema de planos: unos, para la normativa, con las plantas organizadas como oficinas. Otros, para los clientes, con las mismas plantas organizadas como viviendas.

La vida de este arquitecto español de escala planetaria "no es de estrella del rock & roll. No hay fiestas. Hay disciplina y trabajo", afirma. Él, que empezó reivindicando la condición de extranjero, hoy es un extranjero profesional. ¿Influye ese desplazamiento continuo su manera de entender la arquitectura? "No somos ni extranjeros ni locales en casi ninguna parte. Y al mismo tiempo, todos los sitios empiezan a ser cada vez más globales. Vas a Seúl y te das cuenta de todo lo que no es coreano, que es mucho. Cuando trabajas en una geografía amplia tratas de entender lo que está pasando en un sitio y para ello comparas y asocias con los sistemas que conoces. Al final te das cuenta de que entre Dubai y Corea es más lo común que lo distinto". Y matiza que habla de los sitios a los que va: lugares globalizados. "No voy a África".

Zaera, que construye rascacielos residenciales, vive entre los barrios londinenses de Belgravia y Victoria, entre el lujo y el viaje, en una casa georgiana que remodeló con su mujer, la arquitecta iraní Farshid Moussavi. "En España mucha gente dice que como aquí no se vive en ningún sitio. Pero en España hoy hay un poco de cada sitio", comenta. "Soy una especie de fundamentalista de la globalización. Tiene un enorme potencial liberador, aunque también lo tenga de esclavizar o atontar. Es un fenómeno de colonización cultural, pero en el fondo, esa colonización es la que permite que podamos hablar y hacer negocios con los japoneses y los coreanos. No se trata de decir si ese sistema es bueno o no. Es el que nos ha tocado. Luchar contra él porque no es el mejor es absurdo. Prefiero ser Adriano que Asterix. Es mejor aprender a utilizarlo no para hacer lo mismo en todas partes, sino para intensificar las diferencias que son las que hacen el mundo interesante", dice. Dentro de ese sistema global, Zaera participa en la construcción del nuevo Londres con un gran complejo, de 120.000 metros cuadrados, que se empezará a levantar este año en la City, el corazón financiero. Sin embargo, su estudio ha optado por abandonar el encargo para firmar el urbanismo de la zona olímpica de 2012: "de momento queremos concentrar nuestros recursos en otros proyectos con mayores réditos intelectuales", comenta diplomáticamente. "Lo que sucede en Londres y en Nueva York es que la falta de confianza en la eficacia de los arquitectos resta potencia a los proyectos. Priman la economía y la facilidad. Eso no es necesariamente malo. Es también una protección contra mecanismos pervertidos. Y ciertamente en los países anglosajones los réditos políticos de una arquitectura de calidad son menores".
En los quince años que lleva

viviendo en Londres, este arquitecto español ha seguido de cerca su renacimiento urbano: "Cuando llegué, Londres estaba hundido: las calles sucias, la gente en paro. Ha cambiado mucho, pero de forma muy discreta. Ahora en la City se empieza a ver cómo despuntan esos cambios en forma de nuevos edificios. Han tirado los antiguos por dentro. Los han rehecho". ¿A qué atribuye esa transformación? "El gobierno laborista, nos guste más o menos, se abrió al mundo. Al modo habitual de los ingleses de encerrarse, aislarse y conservar opuso una apertura exterior. Y la ciudad lo ha reflejado. El gran público se dio cuenta de que no merece la pena conservarlo todo y mi impresión es que han empezado a vivir más como en el continente. Han cambiado la manera de relacionarse con la comida, con las exposiciones, con los cafés y, en suma, con la ciudad. Económicamente, la City se ha convertido en el mercado de valores más importante, con más operaciones internacionales que Nueva York. Inglaterra, que había sido una potencia colonialista, ha cambiado de estrategia".

En su otra ciudad, Madrid, Zaera ha terminado un edificio de viviendas en Carabanchel. "Viviendas sociales con terrazas de lujo", apunta. ¿Cómo ve el crecimiento aquí? "Reconozco que lo veo de pasada y de lejos, pero creo que lo que se está haciendo tiene el mejor nivel". Le gusta especialmente la T4 de Barajas. "No sólo lo digo como madrileño. Creo que el que llegue verá que ha aterrizado en una ciudad importante. Y toda la obra de infraestructura que se está haciendo en la M-30 es impresionante. No conozco el plan ni los detalles, pero la escala y la ambición con las que se está actuando son admirables. Esto no se está haciendo, ni de lejos, en ninguna otra ciudad de Europa. Ya sé que a mí no me está tocando aguantar los atascos, pero estas inversiones van a revertir de forma tremenda en la economía de la ciudad. Invertir hoy en la ciudad es un negocio seguro. En el mundo hay seis billones de personas que quieren vivir en 25 ciudades. Y Madrid es una de ellas".

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viernes, septiembre 28, 2007

Public Architecture of Curitiba

by Kevin Matthews

Curitiba, Brazil � called "the world's greenest city" by the New York Times Magazine in May 2007 � is increasingly well known for its long-term success in integrated land use, transportation, and environmental planning, including its exciting public bus system. Less well known is the extensive program of public architecture that helps animate the urban fabric of the city, weaving together parks and open space, tourism, urban identity, and industrial reclamation.

Is intensive, activist environmentalism antithetical to design and aesthetics? The word from this gritty, hard-working city is, "Heck, no." In Curitiba, broadly integrated environmentalism and outstanding design aesthetics go delightedly hand in hand — and the samba plays all night!

The obvious headliner, known locally as the "Eye Museum," is the Museo Oscar Niemeyer, a recent work by the giant of Brazilian modernism himself. The bulk of the museum is composed of a broad horizontal slab hovering a short story above a broad matching plinth that houses a majority of the program space. This layered block is accessed by sinuously curving pedestrian ramps, connecting across the center of a large reflecting pool, via a sensuously expressive urban-observatory tower, the urban "eye" itself.

With about 1.8 million residents, Curitiba occupies rolling terrain in the southern Brazilian state of Paran�, far from Amazonia. High-rise dwellings and substantial density around thoughtfully planned transportation corridors characterize the urban core, relieved by green belts, parks, and a widely green landscape supported by extensive tree planting and strict tree preservation rules.

One would like to think that, in a city governed for a generation largely by architects, there might be a significant role for public architecture. And so it is in Curitiba. >>>

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miércoles, septiembre 26, 2007

Universidad, arquitectura y calidad

PABLO CAMPOS 24/09/2007

La calidad de la Universidad está indisolublemente ligada a la de su Arquitectura. Esto es demostrable con una mera revisión histórica, cultural y psicológica. Por ello, ¿no es tiempo de dedicar la atención necesaria al espacio físico de la Universidad, desde todas las esferas? Una de esas esferas -decisiva en la coyuntura actual- debe ser la ministerial.

Ni la Ley Orgánica de Universidades ni el Informe Universidad 2000 elaborado por la CRUE hacen mención expresa a la Arquitectura. Un inexplicable vacío que debe rellenarse. Es por tanto tiempo de innovar: invito a que el texto legal recoja como mínimo la conveniencia de potenciar la calidad urbanístico-arquitectónica.

Las autoridades educativas han de promover la excelencia de la Universidad y de su relación con la Ciudad (lo que es sinónimo de relación con la sociedad). No hacerlo supone una carencia tan desafortunada como absurda, puesto que el espacio físico es parte esencial de la educación desde hace más de diez siglos. Ya en el siglo XIII, las Siete Partidas alfonsinas subrayaban la importancia del lugar donde desarrollar el Estudio General: "De buen aire e de fermosas salidas debe ser la Villa do quisieren establecer el Estudio".

El modelo universitario medieval se identifica con el claustro; la Universidad europea tradicional, con los conjuntos policéntricos insertos en los cascos urbanos; el paradigma norteamericano del campus lo hace con el ideal de ciudad autosuficiente, etcétera... No ha habido a lo largo de la Historia ningún modelo académico y vivencial que no se haya acompañado de un espacio ad hoc.

Pero regresemos al presente. Utilizamos el espacio, lo alabamos o -las más de las veces- lo denostamos cual si fuera el fruto de decisiones ajenas. No deben ser ajenos, sino propios e intencionados los argumentos que lo planifiquen y estructuren. De la oportunidad de fijarlos con rango de ley nacería una línea vanguardista que aún no se ha explotado.

Algunos campus españoles ya están comprometidos con la planificación. Hay magníficos ejemplos de Arquitectura y de ensamblaje Universidad-Ciudad, desgraciadamente escasos, apareciendo como islotes de trascendencia en un océano de improvisación.

Apunto otro rumbo: la ANECA se encarga de parametrizar todos aquellos elementos a los que debe exigirse la cualificación mínima que dicta la excelencia en general y la convergencia europea en particular. ¿Por qué no incluir aspectos urbanístico-arquitectónicos? (Un proceso europeo, por cierto, que por sí solo va a obligar a una profunda reestructuración de todas las infraestructuras académicas).

Coincidiendo con el debate de la LOU en el Senado, leí hace poco que la ley "fortalece la apertura de las universidades hacia la sociedad, al tiempo que mejora la calidad de las mismas y la relación entre estudiantes y profesores". Pues no hay más que retomar este díptico ideológico y extrapolarlo al ámbito de la Arquitectura y la Ciudad. No hay Universidad que pueda "abrirse" al contexto social sin las sinergias generadas por la integración geográfica de la Universidad, y no hay relación profunda y formativa entre alumnos, profesores (y PAS) sin el contacto que posibilita la Arquitectura.

Soy consciente de la autonomía de las administraciones e Instituciones de Enseñanza Superior en materia de gestión de sus espacios, pero lo entiendo compatible con que desde el ministerio se oriente y exhorte a todas las Universidades a revisar y planificar sus implantaciones.

Me declaro enemigo del llamado "campus virtual". Vivimos tiempos de cambio, donde se ensalzan las virtudes de la telecomunicación como paradigma educativo. Fatal error. La formación integral (misión de toda Universidad) está umbilicalmente ligada a la relación humana, y ésta se desenvuelve solamente en marcos construidos, que propician el verdadero encuentro. Y ahí es donde se descubre el imprescindible papel de la Arquitectura, como factor que estimula la transmisión del conocimiento. Ya lo apuntan los teóricos que han indagado en la percepción psicológica: "Los edificios moldean el comportamiento" (Rudolph Arnheim).

La buena Arquitectura debe acompañar a cualquier actividad (residencia, trabajo, esparcimiento...), pero resulta crucial en la formación: la Arquitectura puede ser didáctica en sí misma, educando el consciente y el subconsciente, y sirviendo de catarsis colectiva para que los seres humanos identifiquen en ella un ideal estético y de cohesión social.

La mayoría de ciudadanos seleccionamos cuidadosamente nuestra vivienda, eligiendo aquella que mejor cumple ciertos requisitos de calidad: ubicación geográfico-urbana, orientación solar, altura, distribución interior, materiales, texturas, etcétera. Nuestro bienestar dependerá en buena medida del marco arquitectónico donde permaneceremos años o décadas. Siendo esto tan fácilmente comprensible, ¿no deberían los responsables de la Enseñanza Superior dedicar un tiempo y una atención equivalente al espacio por el que transitarán generaciones y generaciones de jóvenes durante un periodo tan crítico en su vida como el de la formación integral?

Las futuras generaciones nos agradecerán, al menos, el haberlo intentado.

Pablo Campos es doctor en arquitectura.

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La Arquitectura ya tiene su ciudad

Francia, acostumbrada a ofrecer muestras de grandiosidad, ha encerrado diez siglos de patrimonio urbanístico y arquitectónico, desde el románico hasta la era de los guggenheim y los estadios olímpicos, en la Cité de l'Architecture, un museo único en el mundo que corona la colina parisina de Chaillot.

La Cité, una ciudad dentro de la ciudad, nace entre los muros y los ventanales del Palacio de Chaillot, frente a la Torre Eiffel, con el objetivo de desvelar al gran público los misterios de un arte tan próximo a la ciencia como a la filosofía.

Al mismo tiempo, la Cité servirá de punto de reunión y reflexión para profesionales de la arquitectura y urbanistas, con auditorio, salas de exposiciones temporales, una escuela de rehabilitación arquitectónica y una biblioteca que pasa por ser la mayor de Europa en arquitectura contemporánea.

El espacio, inaugurado la semana pasada, ocupa una superficie de 23.000 metros cuadrados en los que se distribuyen tanto la colección permanente como las salas temporales, gestionadas por el Instituto Francés de Arquitectura (IFA), y la Escuela de Chaillot.

La Cité es producto de trece años de proyectos y obras, sometidas a varias interrupciones y modificaciones, que han costado 80 millones de euros, 35 millones más de lo presupuestado.

Consciente del poder de la arquitectura para moldear los sueños y representar estados de ánimo nacionales, el presidente francés, Nicolás Sarkozy, aprovechó la inauguración de la Cité, el pasado 17 de septiembre, para exhortar a arquitectos, políticos y urbanistas a 'un nuevo aliento creativo' y comprometerse a que la arquitectura regresará 'al corazón' de la política.

Sarkozy hereda la tradición monumental, a veces tildada de faraónica, de sus predecesores: el Centro George Pompidou, el museo d'Orsay, de Giscard, la pirámide del Louvre y el arco de la Defense, de Mitterrand, o el museo Quai Branly, de Chirac.

Por lo pronto, el presidente aprovechó la apertura de la Cité para invitar a trece arquitectos de fama mundial al Elíseo, entre ellos el británico Richard Rogers, el francés Jean Nouvel o la iraquí Zaha Hadid.

La Cité homenajea, en sus salas de arquitectura moderna y contemporánea, la obra de estos nuevos creadores que han convertido sus espectaculares edificios en iconos de las grandes ciudades que los albergan.

A través de maquetas de gran calidad, donadas por los estudios de arquitectos o construidas para la ocasión, el visitante se acerca a la historia reciente de la arquitectura partiendo del Crystal Palace de Joseph Paxton, erigido en 1851 en el Hyde Park de Londres para la primera Exposición Universal, y culminando el recorrido en las excéntricas esculturas habitables de André Bloc (1896-1966) o a las casas prefabricadas que Francia montaba en ultramar.

En estas salas, a escasos metros de los frisos y las vidrieras medievales, el museo se rinde ante la modernidad de Le Corbusier (1887-1965), de quien exhibe una maqueta de la casa de 1932 ('Une maison, un arbre') que nunca llegaría a construir en Barcelona.

El visitante, en cambio, puede pasear por uno de los apartamentos de la Unidad Habitacional de Marsella, una de las obras emblemáticas del arquitecto franco-suizo en la que dio rienda suelta a su concepto de la vivienda moderna y que ha sido reconstruido a escala real en la Cité.

Como explica el presidente de la Ciudad de la Arquitectura y el Patrimonio, Francois de Mezieres, la modernidad, en este museo de réplicas y maquetas, entabla un diálogo arriesgado con la antigüedad, expuesta a tamaño real en las salas medievales en donde cientos de moldes arquitectónicos y escultóricos dan fe del patrimonio monumental de Francia desde el siglo XII.

En los espacios heredados del Museo de Escultura Comparada, creado para la Exposición de 1878 con objeto de mostrar la riqueza escultórica de Francia, sobresalen las reproducciones de los pórticos románicos del Languedoc y la Provenza o las vidrieras de la catedral de Chartres, con el fondo de unas paredes de rojo pompeyano, el mismo color elegido por el español Rafael Moneo para el Nuevo Prado.

La Cité, repleta de pantallas interactivas en las que el visitante puede jugar a la arquitectura con un 'joystick', es obra de Jean-Francois Bodin, responsable del reciente lavado de cara del Pompidou.

Y enfocado al futuro, el museo se acercará en 2008, el año de los Juegos Olímpicos de Pekín, a la arquitectura contemporánea de China en una muestra organizada conjuntamente con el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB).

Se esperan medio millón de visitantes al año, aunque, como sugieren los responsables de la Cité mirando a través de los grandes ventanales que dan a la Torre Eiffel, aquí no hay más que réplicas y, para ver arquitectura, lo mejor es 'salir ahí fuera'.



Terra Actualidad - EFE

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domingo, septiembre 23, 2007

El nou Camp Nou

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Ampliación del estacio del Barca

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Foster ficha a Gaudí para el Barça

POR FREDY MASSAD
«Influencia gaudiana», enfatizaba ayer Norman Foster al presentar en Barcelona la imagen del futuro Camp Nou, tras anunciarse esta semana que será la propuesta con la que su macroestudio de arquitectura, Foster+Partners, concurrió al concurso para la remodelación del actual estadio, proyectado por Francesc Mitjans y del que este año se conmemoran sus cincuenta años.
El nuevo edificio estará contenido dentro de un volumen claramente definido, con una apariencia externa unificada producida por un mosaico inspirado en el trencadís distintivo de las obras de Antonio Gaudí, cuyo cromatismo toma como referencias el azulgrana del club barcelonés y el rojo y amarillo de la bandera catalana. El exterior del estadio ofrecerá el efecto visual de un mosaico de color, sombras y reflejos, con un aspecto cambiante de día y de noche, y que puntualmente podrá actuar como pantalla. Una cubierta de cables de acero prolongará este mosaico sobre las gradas.
Interiormente, respetando la actual estructura de hormigón, el volumen integrará espacios e instalaciones añadidas, tanto funcionalmente como arquitectónicamente, mejorándose la circulación interior y la accesibilidad a los diferentes ámbitos del estadio.

Sir Norman Foster (Manchester, 1935) se halla a la cabeza de Foster+Partners, una gran corporación con oficinas diseminadas en 22 ciudades del mundo que lleva casi cuatro décadas desarrollando proyectos entre los que se cuentan algunos de los edificios más emblemáticos de las últimas décadas. Edificios que se han convertido en símbolos para la ciudad donde se han ubicado. No se trata sólo de la envergadura y de la trascendencia que intrínsecamente poseían algunos de los proyectos acometidos por este masivo despacho sino porque puede asegurarse que es la adición de la firma «Norman Foster» a cualquier gran proyecto de nuestro tiempo la que incrementa automáticamente esa garantía de «iconicidad» para el nuevo edificio. Y esto no constituye una excepción en el caso de la remodelación del Camp Nou. «Éste era un concurso donde debía estar», declaraba el arquitecto tras haberse conocido el pasado martes que su proyecto se había impuesto a los de cinco estudios internacionales (Herzog & de Meuron, Claus En Kaan Architecten, GMP International, SANAA) y cinco nacionales (Domingo-Ferré, Martinez Lapeña-Torres, MAP Architects, CRV Arquitectos y Carlos Ferrater, siendo la propuesta de éste último con la que Foster estuvo en pugna final), haciendo patente su interés en no dejar escapar la posibilidad de trabajar sobre la reforma de un edificio que le brindará nuevamente la oportunidad de reforzar su prestigio, con algo que podrá ser «especial a nivel mundial, no sólo para el club, Barcelona y Cataluña».
Foster no es un ningún apasionado del balompié, pero sí uno de los nombres poderosos de la arquitectura actual a escala global. Los clubes de fútbol se desesperan por atrapar estrellas y es lógico que la elección de Foster forme parte de esa misma actitud, que a menudo no ha dado los resultados que esa sobrevaloración llevó a creer previsibles. La persecución del fichaje del arquitecto estrella dará brillo a un proyecto que tendrá una marca, pero que carecerá de identidad propia, transformándose en una pieza más en la colección de objetos de alta tecnología industrial para Barcelona.
Pese a la manidas alusiones a la estética barcelonesa, Foster opera más allá de sentimentalismos de afición y ciudad: su cometido será producir un edificio que devendrá una imagen que pasará a formar parte del imaginario del planisferio global. Resulta sintomático, cuando el proyecto carece de solidez conceptual, el recurrir a las reminiscencias gaudianas: esto menoscaba el proyecto y muestra claramente la falta de ideas que se camuflan y hacen caer en tópicos un proyecto poco inspirado, algo que se debería tomar como un menosprecio folclorista a la identidad de la ciudad y a la inteligencia de los comitentes.
Foster ha presentado un proyecto que refleja una concepción desfasada de nuestro tiempo: la creación de un icono de la modernidad tanto formal como ideológica, la comprensión de la arquitectura como un mero hecho objetual, como hito. Sólo lograr el estadio más grande, más moderno.
Norman Foster es una marca, en el mismo sentido en que lo es David Beckham. Y Foster+Partners es un macroestudio de arquitectura a nivel global que seguramente realizará eficientemente este proyecto. Pero el Fútbol Club Barcelona, apostando por el patrón despersonalizado pierde la posibilidad de innovar al apostar por una idea conservadora, por empeñarse en lograr el objeto icónico. Una obra de esta envergadura debe interesarse no sólo por generar una pieza atractiva sino por entender que un concepto sólido y coherente de arquitectura pasa por mejorar el entorno y crear alrededor de ésta un nuevo y mejor paisaje urbano. Sin contribuir a la mera dinámica de dispersar más piezas «icónicas» por la ciudad.
No es ésta la primera incursión de Norman Foster en el mundo del fútbol. En los 90 diseñó una propuesta -finalmente no construida- para el Estadio San Mamés, y actualmente tiene en cartera el National Arena Scotland. Hasta la fecha, el nuevo estadio de Wembley en Londres, que reemplazó al mítico estadio en 2006, cuadruplicando su altura original y que constituye el estadio cubierto más grande del mundo, es el proyecto de arquitectura deportiva más emblemática de este arquitecto e indudablemente ha sido un aval de peso para ganar este encargo.

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Liberalizan práctica profesional de arquitectos en países del TLCAN

Arquitectos de México, Estados Unidos y Canadá podrán trabajar en los tres países bajo condiciones reguladas, luego de la firma de un acuerdo en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), informaron hoy fuentes oficiales.

El ministerio de Economía mexicano dio a conocer en un comunicado que el Acuerdo Trilateral de Reconocimiento Mutuo para la Práctica Internacional de la Arquitectura fue aprobado el 14 de agosto por la Comisión de Libre Comercio del TLCAN.

'Con ello se busca elevar la competitividad del sector, pues se establecen criterios, procedimientos y medidas para el mutuo reconocimiento de credenciales de los arquitectos, con base en el principio de reciprocidad, para ofrecer servicios dentro de los países miembros del TLCAN', indicó el organismo.

Esta es la primera profesión con título universitario que podrá ser ejercida de manera indiscriminada en los tres países.

En México, según datos del gobierno, existen 70 Colegios de Arquitectos, que agrupan unos 40.000 miembros.

Entre las condiciones para que los tres países miembros acepten las credenciales de esos profesionales extranjeros destaca contar con el título para ejercer la arquitectura en su país de origen, así como una experiencia certificada mínima de diez años.

Por México, participaron en la firma del acuerdo el Comité Mexicano para la Práctica Internacional de la Arquitectura y la Federación de Colegios de Arquitectos de la República Mexicana.

Por parte de Estados Unidos avaló la Junta de Registro del Consejo Nacional de Arquitectura y por Canadá el Comité de Consejos de ese sector de profesionales.

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El arquitecto sir

CATALINA SERRA - Barcelona - 19/09/2007

Todos los días los barceloneses ven el trabajo de Norman Foster. Suya es la torre de Collserola, una de las obras más emblemáticas de la ciudad y el hito con el que ésta marcó el inicio de las reformas olímpicas. Los londinenses también lo tienen muy presente porque resulta difícil no atisbar en algun momento el perfil de la torre Swis Re (conocida popularmente como el "pepinillo"), muy parecida, aunque más estilizada y espectacular, a nuestra Torre Agbar. Y es que este arquitecto nacido en Manchester hace 72 años se hace notar, no sólo por la elevada calidad de su arquitectura -cuenta desde 1999 con el premio Pritzker, el llamado Nobel de la arquitectura-, sino también porque lo suyo, además del interés por la tecnología (fue uno de los pioneros de la denominada arquitectura high tech) y por la investigación en los temas de sostenibilidad, son las construcciones a lo grande.

En Pekín está construyendo el que será el aeropuerto más grande del mundo, en Moscú ha puesto ya la primera piedra del que será el rascacielos más alto de Europa y en Madrid está a punto de acabar el techo de la capital con la Torre Caja Madrid, en los antiguos terrenos de la ciudad deportiva del Real Madrid.

La lista de proyectos y obras emblemáticas de Foster es amplia -desde el metro de Bilbao a la cúpula del Reichstag de Berlín, pasando por la Torre Hearst de Nueva York, el banco de Hongk y Shanghai, el aeropuerto de Stansted y el puente del Milenio de Londres-, pero tal vez en la decisión del Barça de elegirlo para reformar el histórico estadio de Mitjans podría haber influido sobre todo su trabajo en el nuevo Wembley. Fue inaugurado en marzo con dos años de retraso y un presupuesto de 1.118 millones de euros, mucho más de lo previsto. El nuevo estadio londinense cuenta con 90.000 asientos y una cubierta retráctil que se despliega en una hora en caso de lluvia además de un gran despliegue audiovisual, algo que seguramente utilizará en el Camp Nou.

Gran conocedor de Barcelona, Foster es amigo personal de Pasqual Maragally defensor a ultranza de la ciudad densa mediterránea tan afín a los técnicos municipales. Su relación con España es intensa, no sólo porque está casado con la doctora Elena Ochoa, directora de una revista de arte, sino porque tiene proyectos en muchas ciudades. En su país es toda una figura. Es más, fue nombrado sir en 1990 y en 1999 la reina le otorgó el título nobiliario de barón Foster de Thames Bank. Será el arquitecto noble del Barça.

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"En nuestro proyecto para el Camp Nou valoramos más la labor de equipo que la figura"

CATALINA SERRA - Barcelona - 20/09/2007

Llegó a la final, pero no pudo hacerse con el título. En algún momento parecía que el jurado apostaba por el proyecto de reforma del Camp Nou del amplio equipo que ha liderado Carlos Ferrater (Barcelona, 1944) en el que además de los arquitectos de su estudio -Oficina de Arquitectura en Barcelona (OAB)- figuraban los urbanistas Enric Serra y Luis Vives y la firma Arupsort, pero a media tarde cayó la ducha de agua fría cuando le avisaron de que no, que el ganador era el británico Norman Foster.

"El esfuerzo había sido grande y hemos llegado a la final porque actuamos bien como un equipo en lugar de como una figura; digamos que éramos más el Sevilla que Ronaldinho", comenta Ferrater, autor de obras emblemáticas como el nuevo jardín botánico y el hotel Juan Carlos I, ambos en Barcelona y con proyectos en marcha como la reforma del paseo marítimo de Benidorm y la Ciudad de las Ciencias de Granada. Considera que el suyo era "un estadio que sólo podía estar en Barcelona, muy arraigado al barrio y al entorno" , nada que ver con este tipo de estadios intercambiables que sirven para cualquier ciudad. No critica a Foster -"es un número uno"- ni se queja del resultado, es más, elogia el procedimiento y la actuación del Colegio de Arquitectos y de las instituciones, pero lamenta que se haya extendido este tipo de arquitectura "de franquicia", en el que tanto da el sitio en el que se ubica.

De lo que parece más orgulloso era del aspecto icónico del nuevo estadio que había diseñado, con forma de copa, ovalado y rodeado de una especie de costillas metálicas que creaban un espacio intermedio transitable y público al tiempo que en sus intersticios unos paneles con leds permitían iluminar todo el estadio con la senyera, los colores del Barça o reproducir incluso a gran escala los goles del interior. "Era muy de aquí, muy mediterráneo", señala. "Un edificio muy en la línea de Coderch o de Gaudí en el que seguíamos el trazado que diseñó Francesc Mitjans en su proyecto para el campo a partir de la segunda gradería".

Su principal objetivo, sin embargo, era la relación con el entorno urbano. "Abríamos el estadio a la ciudad creando un parque, organizando bien los accesos salvando los desniveles actuales y, sobre todo, teniendo muy en cuenta las necesidades del barrio porque ésta es una zona muy problemática". Su proyecto incluía un megastore accesible al barrio, un centro de congresos y nuevas oficinas para el club.

En el aspecto funcional, lo más destacado era la cubierta traslúcida que protegía todas las localidades y que sobre la parte de césped era retráctil, y que se ganaban 200 palcos y se mejoraba la visibilidad de todas las localidades -"lo hacíamos más democrático", dice- ya que se eliminaba la tercera gradería, que considera obsoleta y mal diseñada, y a cambio se ganaba sitio en otras partes. "Incluso habíamos ideado un ingenioso sistema para que los asientos pudieran moverse de manera que se podía estar más o menos ancho en función del público", indica.

Sobre las críticas de que se perdían durante las obras 10.000 localidades y dejaba al descubierto la tribuna, señala que eran cuestiones resolubles. "Había soluciones para ello, pero como no se ha podido explicar el proyecto no lo hemos podido defender", indica, al tiempo que asegura que no le hubiera disgustado un debate previo.

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El mismo Camp Nou, pero al estilo Gaudí

El arquitecto Norman Foster ha explicado el proyecto de remodelación del estadio azulgrana con motivo del 50 aniversario

EFE - Barcelona - 22/09/2007

El arquitecto inglés Norman Foster, elegido por la directiva del FC Barcelona para remodelar el Camp Nou, se ha inspirado en los mosaicos representativos de la obra del catalán Antoni Gaudí para vestir con los colores del Barça (azul y grana) y de Catalunya (rojo y amarillo) el exterior y la nueva cubierta del estadio, cuya futura imagen, que adopta la forma de una olla, fue presentada hoy en el estadio, coincidiendo con el 50 aniversario del Camp Nou.

El Camp Nou estará recubierto en su exterior, tanto en la fachada como en la nueva cubierta que protegerá todas las localidades, con una estructura de paneles de colores que formarán mosaicos, inspirados en el famoso 'Trencadís' de la obra de Gaudí, y que ofrecerán un efecto visual de luces y reflejos que podrá transformarse de día y de noche. Los paneles estarán fijados a una red de cables que soportará toda la estructura.

El presidente del Barcelona, Joan Laporta, y el autor del proyecto del nuevo Camp Nou, Norman Foster, han descubierto esta tarde la maqueta y la imagen de la remodelación del estadio. Foster explicó que el proyecto supone un gran reto personal y que se propone que el Camp Nou sea "el mejor estadio del mundo".

"El campo tendrá diez niveles extra, utilizando una red de cables que protegerá a los espectadores de la lluvia y el viento. La red será flexible para que pueda entrar el sol en el campo en una solución ecológica", ha indicado Foster, cuya idea es que el Camp Nou se pueda ver como "una entidad arquitectónica por sí misma". El edificio del estadio estará contenido dentro de un volumen claramente definido, con una apariencia externa unificada creada por mosaico y con una influencia claramente ''gaudiniana''.

Foster, quien asegura que se ha inspirado en la ciudad para crear el diseño, jugará con los colores y con las formas para dar forma a una apariencia externa de gran ''trencadís'', una de las técnicas utilizadas en la arquitectura modernista, un mosaico compuesto por pequeños fragmentos cerámicos unidos entre sí.

Todo el estadio estará rodeado por un mosaico de baldosas como si fuera un velo de colores. Se trata de una serie de paneles de policarbonato coloreado y de vidrio, lo que otorgará al estadio un efecto visual de un mosaico de colores, sombras y reflejos. Los paneles estarán fijados a una red de cables que estarán tensados entre la altura de la cubierta por encima de las gradas y el suelo. El efecto acumulado de la pantalla protegerá de la lluvia las zonas de libre acceso dentro del estadio, incluyendo las zonas públicas.

El arquitecto inglés ha explicado que había tenido presente el lema del club: "El Barça es más que un club". También que es una institución de la que son propietarios sus socios. Además, destaca, "ha sido un reto tener que hacerlo sin interrumpir la acción del club. La segunda inspiración es el estadio en sí. Su 50 aniversario y que sea el estadio más grande de Europa. Ese es el punto de partida. Tomamos la decisión de remodelarlo sin derribarlo, manteniendo el punto de partida: el estadio existente", ha declarado.

El arquitecto ya había trabajado anteriormente en Barcelona, puesto que había dirigido el proyecto de la torre de telecomunicaciones de Collserola, encargada para los Juegos de 1992. Entre sus trabajos recientes se incluye el proyecto del aeropuerto de Pekín, el viaducto de Millau (Francia), las torres Swiss Re, el gran patio del Museo Británico, el campus universitario para las torres Petronas en Malasia y la torre de la oficina central Hearst en Nueva York.

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Norman Foster se inspira en Gaudí

El arquitecto presenta en Barcelona su proyecto de reforma del Camp Nou

ÀNGELS PIÑOL - Barcelona - 23/09/2007

El austero Camp Nou, que mañana cumple 50 años desde su inauguración, tendrá dentro de unos cinco años, si los plazos previstos para las obras no se demoran, una faz completamente diferente. El arquitecto inglés sir Normal Foster, ganador del concurso internacional de reforma del complejo fallado el pasado martes, presentó ayer en Barcelona la maqueta del nuevo estadio. El Camp Nou tendrá una segunda piel inspirada en el trencadis de Gaudí en el Park Güell con un estallido de colores que serán azul y grana, en homenaje al club, y rojo y amarillo, por la senyera catalana. La silueta del estadio se asemejará a una olla tapada cubierta, que permitirá que los aficionados puedan protegerse tanto de la lluvia como del sol. El proyecto de Foster permitirá algo que era fundamental para el Barça y que muchos de los otros nueve aspirantes al proyecto no preveían: las obras no evitarán que el equipo azulgrana dispute sus partidos en el mismo campo.

"Que éste sea el estadio más grande de Europa y que cumpla ahora 50 años es una inspiración única. Prometo la total dedicación, porque éste es un reto personal para mí", explicó ayer Foster, que ya diseñó el nuevo estadio Wembley en Londres, inaugurado en marzo de este año. A sus 72 años, Foster es una de las estrellas del firmamento arquitectónico actual -desde 1999 cuenta con el premio Pritzker, el llamado Nobel de la Arquitectura- y su arquitectura, marcada por el interés por la tecnología (fue pionero del denominado high tech) y la sostenibilidad, suele tener como común denominador lo superlativo. En Pekín construye el aeropuerto más grande del mundo; en Moscú ha diseñado el rascacielos más alto de Europa, y de entre sus proyectos españoles actuales (ya diseñó el metro de Bilbao y la Torre Collserola de Barcelona) destaca la Torre Repsol, que pondrá techo a Madrid.

La maqueta del Camp Nou que ayer presentó mostró un estadio con las costillas blancas, pero salpicada de los colores azulgrana en la parte baja, mientras en la superior dominan el rojo y amarillo con unas baldosas en forma de flecha. El mosaico gaudiniano estará formado por paneles de policarbonato y de vidrio, todos coloreados, que permitirá una mezcla de luces y sombras y que se iluminará por la noche. La nueva imagen fue acogida con aplausos por los asistentes, entre ellos la esposa de Foster, la doctora Elena Ochoa, y representantes del Ayuntamiento de Barcelona, institución vital para el futuro de las obras al tener que recalificar el solar del Miniestadi para afrontar el coste de la obra, estimado en 250 millones de euros.

El arquitecto señaló que la primera inspiración de su proyecto era la de "no destruir" el estadio diseñado originalmente por Francesc Mitjans. "Pensamos que la asimetría del mismo y su forma de olla tenían que mantenerse. El campo era el punto de partida", explicó. "Y por eso conservaremos la estructura de hormigón, elevando 10 pisos su actual nivel". El Camp Nou tendrá además un techo retráctil, soportado con una estructura de cables. "Es una solución flexible, sostenible y ecológica", indicó.

Consciente, dijo, de que el fútbol es el alma del estadio, Foster señaló que el principal reto y su segunda inspiración era no interrumpir la vida deportiva del campo. "Los cables no pueden estar por medio, y hemos ideado acometer las obras entre los partidos", dijo para aclarar que la instalación mejorará los accesos a los socios y a todas aquellas personas discapacitadas. Por ejemplo, el acceso a la tercera gradería se hará con escaleras mecánicas.

Y la tercera inspiración, comentó, es el color. "Hay aquí una influencia de Gaudí. Los colores de Cataluña y Barcelona envuelven de forma simbólica el estadio con un tejido de baldosas. Tendrá unos efectos muy bonitos por el día y muy dramáticos por la noche", dijo para acabar entre aplausos. Toda la fachada tendrá un sistema que le permitirá transformarse en una enorme pantalla de cine o también ofrecer espectáculos de luz.

Exultante, el presidente azulgrana, Joan Laporta, definió a Foster con el lema del Barça: "Para nosotros, usted es más que un arquitecto", dijo. "Igual que el Camp Nou fue una joya arquitectónica que se avanzó a su tiempo, ahora, con la idea de Foster, se proyecta hacia el futuro", añadió. Pero todo irá paso a paso: el Barça prevé tener el próximo año el proyecto definitivo y empezar las obras en el primer semestre de 2009, para estar acabado en la temporada 2011-2012.

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Camp Nou. ¿Nuevos Mitjans?

TRIBUNA: La nueva 'piel' del Camp Nou IGNACIO LÓPEZ ALONSO

IGNACIO LÓPEZ ALONSO 23/09/2007

Reseñar el Camp Nou es reseñar uno de los edificios más populares de este país, y no sólo porque en su interior resida el museo más visitado de Barcelona. Aproximadamente, una vez por semana, el Camp Nou es ocupado durante unas horas por una población superior a la de algunas capitales de provincia españolas, tales como Ávila, Cáceres, Lugo y Toledo. Es inevitable que tal movimiento migratorio, puntual y reversible, origine alteraciones sustanciales en la vida cotidiana de la ciudad.

El Camp Nou fue proyectado por Francesc Mitjans i Miró y firmado junto con Josep Soteras y Lorenzo García Barbón. El proyecto respondía escrupulosamente al programa aportado por la directiva del Futbol Club Barcelona en 1954. En él se definieron las claves de la propuesta, tales como la correcta orientación del campo, la óptima visibilidad desde todos los asientos o una capacidad final para 150.000 espectadores. El listado finalizaba con tres puntos esenciales en el desarrollo del proyecto: una urbanización de la máxima amplitud, el desarrollo de la construcción en dos fases y, finalmente, dotar al estadio de la más alta categoría arquitectónica.

Mitjans asume este programa y configura una respuesta tipológica sin duda deudora de algunos estadios internacionales contemporáneos, como el Olympiastadion de Helsinki de Yrjö Lindegrén y Toivo Jäntii o la propuesta para Maracaná realizada por Oscar Niemeyer. Esta tipología de estadios tiene origen en el estadio Centenario de Montevideo. Construido para la celebración del primer mundial, es uno de los primeros estadios preparado para entender el fútbol como deporte de masas. Atrás quedan las pequeñas graderías y los cobertizos de los primeros campos ingleses, o los parques que acaban en una zona de campos de fútbol tan propios de los primeros clubes en Sudamérica.

La mayor habilidad de Mitjans en el Camp Nou, como en tantas otras de sus obras, consiste en superar los modelos preexistentes adaptándolos a las condiciones propias del lugar y del programa concreto. El edificio confía su imagen al rigor geométrico y a ritmos estructurales, hábilmente adaptados a la situación del espectador, y no a los elementos dermatológicos tan frecuentes en algunas arquitecturas actuales. El conjunto aúna las sutiles condiciones de la correcta visibilidad con las brutales exigencias del flujo de masas, un equilibrio que lamentablemente algunas intervenciones posteriores han convertido en inestable o incluso han suprimido.

Mitjans proyectó el Camp Nou como el núcleo de un polo verde de equipamientos deportivos, sin renunciar a la fácil accesibilidad de vehículos, medios de transporte públicos y peatones. La posterior acumulación frente al estadio de diferentes instalaciones del club y la deficiente resolución de los bordes topográficos del conjunto acabó con la posibilidad de sumar las inmediaciones del Camp Nou al continuum urbano.

Las dificultades de convivencia entre las grandes infraestructuras deportivas y la ciudad consolidada han originado la construcción "extra muros" de nuevos estadios emblemáticos, como Saint Denis en París. La suburbanización y la reconversión del antiguo campo de fútbol en un centro lúdico-comercial ha promovido una tercera generación de estadios. Muchos de ellos se construyen ya alejados de la ciudad, a la que como dijera un presidente del Futbol Club Barcelona "han dado nombre". Este alejamiento implica, por otro lado, una condición nueva infraestructural y de hipersignificación para los estadios. En el Allianz Arena de Múnich, obra de Herzog y de Meuron, los accesos se realizan desde un viario específico, íntimamente ligado con la estructura del estadio. Éste se entiende prácticamente como un cascarón de accesibilidad que separa el espectáculo del movimiento de una vía rápida. Este cascarón tecnológico se hipersignifica, se convierte el mismo en espectáculo de luz y de color, como los casinos de Las Vegas frente a la autopista. El espectador del siglo XXI aparentemente precisa de una sobreestimulación. La hipersignificación se acumula en fachadas pixeladas y retroproyectadas, en torres de iluminación cambiadas de escala, en aparatosas cubiertas retráctiles. Cuando el fútbol ya no es suficiente espectáculo, el edificio se convierte en espectáculo en sí mismo. Y como en todo espectáculo prima el "más difícil todavía", el arco de mayor luz, la mayor cubierta móvil, la mayor pantalla en la fachada del edificio. ¿Todos los Mitjans son válidos?

Quizá la condición de arquitectura espectacular, "¡¡¡gaudiniana!!!" como algunos han comentado, ha pesado en la elección de Sir Norman Foster como arquitecto del nuevo estadio. Quizá esa condición de espectacular, tan contemporánea, haya sido valorada por encima de propuestas con estrategias urbanas de consolidación, como la del equipo de Ferrater / Serra, Vives y Cartagena con Arupsport. Quizá esa misma condición haya primado sobre la propuesta de MAP Arquitectes, profundamente atenta con el edificio de Mitjans y a las relaciones de éste con sus elementos próximos. O quizá se haya priorizado la condición de arquitectura espectacular sobre lo sutil e íntimo de propuestas como las de SAANA o Domingo / Ferré.

Foster & Partners es, sin duda, una de las firmas de arquitectura de mayor prestigio internacional. Sus edificios se reparten por decenas de capitales mundiales con gran éxito de crítica y público. Más allá de cuestiones de "imaginería arquitectónica" recuperar el estadio para la ciudad y convertirlo en una pieza de uso urbano es el gran reto que deberá afrontar Norman Foster, ganador del concurso para la remodelación del Camp Nou.

Al menos hasta que, en los próximos 25 años, alguien decida acabar con el cementerio de elefantes del Estadio Olímpico de Montjuïc. Quizá la ciudad se atreva a situar en lugar del dudosamente útil anillo olímpico actual uno el campo del Barça, uno de los pocos Mitjans capaces de dinamizar el pulmón verde de Barcelona.

Ignacio López Alonso es arquitecto por la Etsab, socio fundador de Lagula Arquitectes y profesor asociado a la cátedra de proyectos de la Etsav. En la actualidad desarrolla su tesis doctoral acerca de Francesc Mitjans y el Camp Nou.

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Concurso FAUM 2007

Concurso realizado en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor en Chile.

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sábado, septiembre 22, 2007

En conservación de CU no habrá tregua

El rector Juan Ramón de la Fuente dio a conocer un plan de preservación mucho más agresivo, en el marco de la entrega de la declaratoria de la UNESCO a ciudad universitaria.

Yanet Aguilar Sosa
El Universal
Viernes 21 de septiembre de 2007
yanet. sosa@eluniversal.com.mx

Tras la declaratoria de Ciudad Universitaria como Patrimonio de la Humanidad, hoy se llevará cabo la ceremonia donde el director general de la UNESCO, Koichiro Matsuura, entregará al rector Juan Ramón de la Fuente el pergamino oficial de dicho reconocimiento.

En el acto, que tendrá lugar en la sala de usos múltiples de Rectoría, se rendirá un homenaje a creadores vivos que participaron en la edificación de Ciudad Universitaria.

A partir del anuncio de esta declaratoria de la UNESCO, la UNAM creó un plan de conservación más agresivo para preservar en mejores condiciones el área de las 730 hectáreas que conforman su trazo original.

Así, el rector De la Fuente, emitió dos acuerdos para la creación del Comité de Preservación y Desarrollo de Ciudad Universitaria, y otro por el cual se asignarán mayores recursos para el mantenimiento y conservación.

El pasado 17 de septiembre se dieron a conocer, a través de la Gaceta UNAM, los acuerdos que refrendan el compromiso de la casa de estudios en la preservación y mantenimiento de la Ciudad Universitaria, espacio que fue inaugurado el 20 de noviembre de 1952.

El área que es Patrimonio Cultural de la Humanidad comprende desde el Estadio Olímpico, las facultades de Filosofía y Letras, Derecho, Contaduría y Administración, Economía, Odontología, Medicina, Ciencias Químicas, Ingeniería y Arquitectura, la zona de museos, la alberca olímpica y los campos deportivos.

Ese espacio, en el que participaron más de 200 ingenieros y arquitectos, comandados por Mario Pani y Enrique del Moral, fusiona el pasado del México antiguo expresado en plazas como Monte Albán y Teotihuacán, con los grandes espacios abiertos relacionados con el paisaje, pero con las formas de la modernidad y la arquitectura funcionalista de mediados del siglo XX, a las que le integraron el muralismo mexicano.

Aunque el mantenimiento que realizan actualmente es bueno, no es el óptimo, reconoció Felipe Leal, coordinador de Proyectos Especiales de la UNAM.

El arquitecto y director del proyecto de integración del expediente que presentaron ante la UNESCO, asegura que se requiere un gran esfuerzo para mantenimiento correctivo, dado que en las últimas décadas, por el aumento de la matrícula, se hicieron adecuaciones a los edificios, se construyeron aulas, auditorios y oficinas que poco tienen que ver con la traza original y con la propuesta de vestíbulos libres, abiertos y transparentes.

En opinión de Leal, “preservar no significa prohibir, significa hacer las cosas bien; queremos seguir utilizando esta universidad, que sigan dándole uso el estudiante y el profesor, pero queremos que se haga por los caminos adecuados. Preservar su integridad es muy importante y se va a reforzar, estos últimos años se ha hecho bien”.

Entre las acciones correctivas no sólo están las adecuaciones a edificios de facultades y escuelas, también la transformación de la arquitectura paisajística. Hasta ahora se han sembrado arbustos, ficus y rosales donde existían explanadas extensas de césped y conjuntos de árboles que fueron planeados por el arquitecto Juan Barragán como si fueran floreros.

Con la declaratoria, explicó Leal, la UNAM se obliga a tener un plan de mantenimiento más intenso, pero también a difundir el campus universitario como un bien cultural a través de investigaciones, publicaciones y visitas guiadas.

“Se hará un centro de consulta donde la gente pueda llegar y tener acceso a todas las informaciones de carácter histórico y descriptivo, una pequeña sala de exposiciones donde se narre la historia con imágenes y proyecciones de video, pero sobre todo se debe preservar y difundir este espacio.”

Para el mantenimiento y conservación de la zona declarada Patrimonio de la Humanidad, la UNAM destina entre 2% y 3 % de su presupuesto anual, de ahí que trabajen en crear conciencia en la comunidad universitaria, como ya existe en la Administración Central y en el Patronato Universitario.

Felipe Leal dice que se requiere mantenimiento de infraestructura visible, pero sobre todo en la no visible, en las subestaciones eléctricas, las redes de aguas y drenaje, de tratamiento de agua y en las redes de cómputo, “infraestructura que no se ve pero es básica para el funcionamiento de la universidad”.

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viernes, septiembre 21, 2007

Nicolas Sarkozy s'adresse aux architectes : Attention, culture fraîche !

Le début est brillant. La façon dont parle Nicolas Sarkozy de l'architecture, dont il la définit fera l'unanimité, tout comme le petit Robert. C'est presque à mi-course que l'on s'étonne ou que l'on s'inquiète (ou que l'on se rassure, rayer les mentions inutiles), tant les propos sont ambivalents, interprétables dans un sens ou dans un autre. Tribune signée Christophe Hébert.

publié le 20/09/2007

Cela commence par les tours de Shanghai, de São Paolo, de Mexico, de Singapour qui seraient toutes pareilles comme les pavillons en périphérie des villes... pour très vite en arriver à la conclusion qu'il faudrait préserver les identités régionales, les identités nationales. Très bien, nous sommes d'accord, mais qu'est-ce que l'identité régionale ou nationale ?

En réalité, cela n'a rien à voir avec la créativité des architectes qui serait empêchée par le développement démographique ou par l'économie, puisqu'il y a justement une spécificité "régionale" à développer sur ces sujets. C'est même là que réside en partie toute la complexité, toute la spécificité du projet architectural. C'est peut-être ce qu'ont oublié certains des prestigieux invités, parmi les stars de l'architecture du moment, qui font les mêmes projets
'franchisés" quel que soit la spécificité des lieux. Quelle ironie.

Comment définir une spécificité régionale ? Est-ce le régionalisme, comme le définit le PLU du Raincy : dans le texte, "ton pierre et... verre fumé pour les balcon" ! Je cite cet exemple, car son maire, Eric Raoult est un ancien ministre de la ville (plus exactement, il fut ministre délégué auprès du ministre de l'Aménagement du territoire, de la Ville et de l'Intégration, à la ville et à l'intégration du 07/11/1995 au 02/06/1997. NdR). Pour Eric Raoult, maire du Raincy, ce qui semble définir une spécificité de lieu, c'est le style ou l'apparence du faux-vieux et non une adéquation entre production architecturale et culture.

C'est très bien que les architectes et même les MOF (Maîtres d'Ouvrage Français) partent en pèlerinage au Voralberg pour essayer de comprendre, et rapportent des posters. Cette nouvelle "Mecque" de l'architecture 'ainsi perçue depuis la France), où 80% de ce qui se fait est contemporain avec la bénédiction de la population, est l'exemple même de ce que permet le développement d'une spécificité locale en rapport avec sa "culture". Cette spécificité aboutit à une production contemporaine "naturellement" intégrée et appréciée. Nombreux sont les architectes français à ne pas comprendre que la solution ne réside ni dans l'importation des apparences de l'architecture du Voralberg ou d'ailleurs ni dans le fatalisme d'une conclusion : "ce n'est possible que là bas".

Car c'est bien là un des maux de l'architecture française (avec le mandarinat, les coteries, les réseaux d'influence, entre autres, qui accompagnent la médiocrité de ceux qui recourent à ces procédés) : la copie. La copie des apparences sans saisir, sans comprendre le sens. Ainsi, l'architecture française a été tour à tour post-moderne, néo-moderne, hi-tech, déconstruite, hollandaise, et j'en passe.

L'architecture n'est pas une question de style et ne réside pas dans la mode du moment. Ce sont à la rigueur des moyens. Le "hi-tech" est infiniment plus intéressant dans son contexte, au Royaume Uni, parce qu'il y a une relation forte avec la culture britannique
de l'ingénierie, ... une certaine arrogance aussi. Qui se souvient de la production hi-tech française ? Qui se soucie aujourd'hui d'un fameux centre de formation d'une banque, primée en son époque, de style Hi-tech, au pays des vaches, aujourd'hui démodée ? La qualité de l'architecture ne réside pas seulement dans ses qualités plastiques ou prouesses techniques (conditions nécessaires, mais pas suffisantes).

Lorsque Nicolas Sarkozy pointe la tour Montparnasse, qui n'aiderait pas à débattre de la construction de nouvelles tours, il fait bien référence à un de ces objets, un de ces ovnis "culturels" venus d'ailleurs. La tour Montparnasse, c'était la fascination pour les signes extérieurs d'un modèle culturel américain, que l'on importe en plein Paris, incongru, en rupture avec le lieu. Nécessairement, puisqu'il n'y a pas de lien ou très peu, parce qu'au fond, il n'y a pas vraiment d'usage ou de sens, cet objet est devenu démodé et rejeté. Le temps fait son oeuvre. Pourtant, comme Paris-Match cet été, faîtes donc un montage avec Photoshop de la tour Montparnasse, dans son contexte naturel, Manhattan, par exemple, vous la trouverez sans doute plus attrayante.

Encore une fois, il ne s'agit pas de se replier dans une production du passé, ou pire, comme au Raincy, d'un décor du passé, mais de trouver une expression contemporaine pertinente, puisque la production d'une architecture spécifique au lieu et au temps présent est un enjeu de civilisation.

Aujourd'hui nous vivons une époque où il y a bien sûr des œuvres majeures (comme à toute époque d'ailleurs), mais où les conditions sont toutes réunies pour produire des "tours Montparnasse" à la chaîne. Le cri de guerre de Rem Koolhaas a beaucoup aidé : "Fuck
the context", la notion de contexte n'étant pas la même au pays du sol artificiel. Et puis l'outil informatique y a contribué, dans la mesure où ils sont quelques-uns à penser que toutes les images que peut produire un ordinateur sont bonnes à prendre, peuvent être construites, peu importent les contingences du réel. C'est l'outil qui fait l'architecture, pas l'architecte. C'est la mésaventure qui est arrivée récemment à Zaha Hadid, en France, dont un projet (et les coûteuses études qui l'accompagnent) a dû être abandonné car irréalisable. On peut aussi citer la chimère du fameux repère olympique, une image, rien de plus, qui n'a rien à voir avec la réalité, où il y a un manque flagrant de pensée constructive. On oublie ce qui fait la qualité de l'architecte et la spécificité de l'architecture, on oublie que des oeuvres majeures ont parfois été crées dans une économie de moyens, mais toujours avec intelligence.

Après avoir pillé l'esthétique de l'art contemporain, les films de science-fiction des années 70, le catalogue Habitat, les architectes qui ont recours à ces formes plus ou moins complexes comme seule finalité, font référence à des images qui n'ont rien de fascinantes, issues du domaine connu de longue date des mathématiques ou des arts ménagers des années d'après-guerre, reproduites à grande échelle dans une course aux effets des plus éphémères.

Entre ici, Jean Nouvel... !

Nicolas Sarkozy s'adresse à son "cher" Jean : "Le poète ne doit pas toujours s'effacer devant l'ingénieur". Je ne comprends pas cette phrase. Je pense que c'est une idée typiquement française depuis la construction de la BNF, une idée dévoyée sur l'architecture. Pour produire un "chef d'oeuvre", il faudrait échapper aux contingences du réel ? A une époque où on se préoccupe légitimement de la fin de l'énergie fossile bon marché, y a-t-il une poésie particulière dans la nef entièrement vitrée du musée du Quai Branly, pourvue de tôles
perforées, avec ses déperditions thermiques et son éclairage artificiel qu'il faut faire fonctionner en permanence, dans un musée où il fait sombre en plein été ? Il n'y a même pas de relations entre les vues sur l'extérieur et la muséographie. Quel rapport y a-t-il
entre une vue cadrée sur la tour Eiffel depuis la galerie et les arts premiers ? Et quelle idée fausse sur l'ingénieur qui peut être aussi un "poète". A Neuilly, est-ce que le promoteur s'efface devant le poète ?

Liberté - Réseaux - Fraternité

Le thème du "grand Paris" comme sujet de réflexion pour les années à venir est une des idées pertinentes du discours de Nicolas Sarkozy, mais pour lui, il s'agit de mettre en compétition une petite dizaine d'agences sur le sujet. Car Nicolas Sarkozy a une curieuse idée des concours d'architecture. Comme certains de ses amis "stars de l'architecture", il pense que la règle de l'anonymat empêche "l'éclosion d'un projet original". C'est bien connu, l'Arche de la
Défense, le Centre Pompidou ou l'opéra de Sydney, pour prendre quelques exemples, sont des projets d'un manque d'originalité affligeante ! Ce sont surtout des projets qui n'auraient jamais vu le jour si ces concours avaient donné des chances inégales entre participants connus et moins connus à leur époque !

Parmi les pays les moins corrompus du monde, il y a en tête de liste les pays où les règles de mise en concurrence dans les marchés publics sont les plus égalitaires et les plus strictes, notamment sur le respect de l'anonymat. Autant vous dire que la France n'est pas classée dans les vingt premiers. L'anonymat est une règle évidente d'équité, et ceux qui s'y opposent n'ont que faire des principes républicains, des bonnes pratiques démocratiques. Il est vrai que l'anonymat n'est pas très compatible avec les coutumes de certains jurys en France. Regardez l'exemple de l'opéra Bastille. Il suffisait juste de regarder les planches d'analyse pour
écarter le projet lauréat.

Christophe Hébert, architecte DPLG et chroniqueur régulier de CyberArchi

Lire également nos articles 'Les belles perspectives de Nicolas Sarkozy ne font pas un projet' et 'En bref, les orientations de la politique architecturale présentées par Nicolas Sarkosy'

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jueves, septiembre 20, 2007

Foster cambiará la cara al Camp Nou

El proyecto de remodelación se desvelará el sábado en el partido del Barça ante el Sevilla

EFE - Barcelona - 18/09/2007

El estudio del arquitecto británico Norman Foster será el encargado de remodelar el Camp Nou, según ha acordado la junta directiva del FC Barcelona. La imagen que tendrá el proyecto ganador se dará a conocer el próximo sábado 22 de septiembre, durante el partido de Liga que el conjunto azulgrana disputará ante el Sevilla.

El despacho Foster + Partners se ha impuesto al otro finalista, el estudio catalán Ferrater-Serra/Vives/Cartagena-Arupsport. El resto de proyectos elegidos eran los de Claus En Kaan Architecten (Holanda), CRV Arquitectos (Sevilla), Domingo-Ferre (Cataluña), (Cataluña), GMP Internacional (Alemania), Herzog & De Meuron (Suiza), MAP Architects (Cataluña), Martínez Lapeña-Torres (Cataluña) y Sanaa (Japón). Cabe recordar que Foster ha sido el diseñador del nuevo Wembley, el mítico estadio londinense demolido en 2000 y que ha vuelto a abrir sus puertas siete años después con una imagen totalmente renovada.

Joan Franquesa, uno de los directivos del club azulgrana que ha formado parte del jurado de este concurso arquitectónico, ha querido dejar claro que el rediseño del Camp Nou "no se parecerá en nada" a Wembley, sino que mantendrá una de las principales señas de identidad del estadio barcelonista: "la asimetría de sus gradas, que es un símbolo de la ciudad". El proyecto contempla, además de un estadio "más moderno y confortable", una ampliación del aforo en unos 10.000 asientos, aunque sólo unos 6.000 se destinarán a los socios (los 4.000 restantes se redistribuirán en palcos comerciales y zona de prensa, entre otros).

El Camp Nou pasará, por tanto, de tener un aforo de 98.000 a 104.000 espectadores. Todos ellos podrán presenciar los partidos a cubierto, aunque el diseño no tiene previsto que el estadio pueda cubrirse en su totalidad, sino sólo la zona donde se encuentran las gradas. Franquesa estimó que Foster tendrá listo el proyecto definitivo en "diez o doce meses", por lo que él mismo será presentado al Ayuntamiento de Barcelona "en el segundo semestre de 2008". El consistorio de Barcelona deberá aprobar entonces la recalificación de la zona y otorgar la licencia de obras. Si se cumplen los plazos previstos, la entidad podría tener luz verde para empezar las mismas "en el primer semestre de 2009", según ha adelantado el directivo del Barca.

El proyecto costará alrededor de 250 millones de euros

Joan Franquesa, ha asegurado que ahora mismo es "muy difícil" estimar cuánto costará acometer un proyecto urbanístico de tal envergadura, aunque ha adelantado que la cifra podría rondar los 250 millones de euros y ha confirmado que la financiación "tanto de la remodelación del estadio como de la construcción del nuevo Palau Blaugrana", vendrá de la recalificación de los terrenos del Miniestadi, que será derruido y sobre cuyo solar el club pretende construir bloques de pisos y diversos equipamientos.

Tras recibir 79 solicitudes el jurado del concurso, presidido por el vicepresidente de la entidad Albert Vicens e integrado también por el propio Franquesa; el decano del Colegio de Arquitectos de Cataluña, Jordi Ludevid; y el gerente del Area de Urbanismo e Infraestructuras del Ayuntamiento de Barcelona, Ramon Massaguer, eligió las diez propuestas anteriormente mencionadas. El jurado se reunió por última vez ayer mismo, y escogió, además del proyecto de Foster, el del equipo encabezado por el arquitecto español Carles Ferrater, como finalista. "Foster tiene grandes obras y experiencia en este tipo de proyectos, al ser el autor de Wembley, y trabajar con él será para el club una asociación interesante, y me consta que para él no será un proyecto más, sino que participará como algo personal suyo", ha argumentado Franquesa sobre la elección. Además, el directivo del FC Barcelona explicó que se ha valorado "que el proceso constructivo es innovador y que es posible afrontarlo sin que afecte el calendario del equipo de fútbol".

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I-Beam Design en New York City

Aquí esta “un video que muestra un loft de Soho diseñado por Azin Valy y Suzan Wines del I-Beam Design en New York City.”


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Sarkozy acude a los grandes arquitectos para crear el Gran París del siglo XXI


JUAN PEDRO QUIÑONERO. CORRESPONSAL EN PARÍS
En su discurso solemne de inauguración de la Ciudad de la Arquitectura, Nicolas Sarkozy anunció el lanzamiento de un proyecto de «Gran París» para el próximo medio siglo, con participación de arquitectos y urbanistas franceses y europeos, invitados a «dar un nuevo aliento creativo, para afrontar los desafíos de una vida mejor, humanizando los suburbios, devolviendo a la arquitectura su audacia creativa, al servicio del hombre».
Jean Nouvel, arquitecto del Instituto del Mundo Árabe parisino y del Reina Sofía madrileño, entre otras obras famosas, comentó de este modo las ambiciones de Sarkozy: «Es la primera vez en la historia de la V República que un presidente es consciente de los fallos de fondo que hoy amenazan la vida de cada día en el terreno arquitectónico».
Sarkozy avanzó en su intervención ideas teóricas de fondo y proyectos en estado de embrión, llamados a tomar forma política a corto o medio plazo. En el terreno teórico, el presidente de la República hizo el elogio de una arquitectura «más humana», apegada a cada territorio, «volviendo a un arte de construir más sensible, creativo, atento a los problemas de la vida de cada día».
En el terreno práctico, Sarkozy avanzó dos ideas básicas: el papel de los arquitectos y urbanistas en la lucha contra la miseria cívica en los suburbios; y el lanzamiento de un proyecto de Gran París, que parece llamado a ocupar la escena de las elecciones municipales de la primavera del 2008.
Ante los guetos étnicos, religiosos y culturales, Sarkozy propone integrar a los arquitectos y urbanistas en la «reflexión gubernamental». Ante el Gran París, Sarkozy avanza peones políticos de gran calado. Numerosos equipos de arquitectos y urbanistas, franceses, europeos, americanos y de otras nacionalidades, serán invitados a concebir el París de mediados del siglo XXI. Ambición cultural, urbana, y eminentemente electoral...

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"Un estadio es la máxima expresión de la arquitectura"


NOELIA SASTRE
NUEVA YORK

LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO MANCHESTER, 1 DE JUNIO DE 1935
OBRAS MÁS DESTACADAS ESTADIO DE WEMBLEY, TORRE GHERKIN, TORRE DE COLLSEROLA, PUENTE DEL MILENIO, VIADUCTO DE MILLAU, CÚPULA DEL REICHSTAG, UNIVERSIDAD DE PETRONAS
GALARDONES PREMIO PRITZKER 1999, PREMIO MIES VAN DER ROHE 1990

Norman Foster es muy consciente de que el Barça es más que un club. Tanto, que el británico con título de sir y trono propio en el olimpo de los dioses de la arquitectura repite la frase antes de que se la recuerden. Sabe que su nombre dará más prestigio al equipo, pero también que la transformación del Camp Nou le proyectará aún más en todo el mundo. Foster estaba en Moscú cuando el martes por la tarde los directivos del Barcelona anunciaron como ganador su proyecto. Veinticuatro horas después de la gran noticia, el arquitecto aterrizó en Nueva York en su avión privado para acompañar a su esposa, la española Elena Ochoa, en la presentación de una revista. Y entre la visita a una galería de arte en la Quinta Avenida y su almuerzo en un restaurante italiano de Chelsea, habló en exclusiva con EL PERIÓDICO sobre el nuevo desafío.

--¿Cómo se siente tras la noticia?
--Ha sido un concurso extraordinario y estamos muy entusiasmados. Los desafíos que plantea se pueden definir en términos técnicos, culturales y emocionales. Estoy encantado porque se trata de una obra muy especial. El Barça es más que un club. Es una institución. Cada proyecto es significativo, pero algunos lo son aún más, como el Camp Nou. Estamos muy emocionados.

--¿Por qué acudió al concurso?
--Por el prestigio, el simbolismo, el desafío técnico. Por la oportunidad de hacer algo tan especial no solo para el club, la ciudad y Catalunya, sino también a nivel mundial. Este era un concurso donde debía estar. Debía intentarlo.

--¿Es un hincha del fútbol?
--Lo soy al compartir la magia en un estadio con todo ese color, competición y drama. Y aunque no sigo el deporte como algún colega, no me impide disfrutar inmensamente de la emoción de un partido.

--¿Y qué colores defiende?
--(Risas). Me preguntaron lo mismo cuando inauguré el estadio de Wembley y dije que estaba entre el Manchester, mi ciudad, y el Chelsea, el lugar donde vivo. Claro que en aquella ocasión el partido era entre esos dos equipos. Ahora creo que, tras la nueva noticia, mis simpatías van hacia al Barcelona.

--¿Qué le parece entonces su nuevo equipo y la pasión de sus fans?
--Estoy encantando por su reputación y el hecho de que el Barça es una forma de vida para muchos. En ese sentido refuerza la sensación de responsabilidad. Obviamente, como arquitecto eres responsable en cualquier proyecto, pero por este siento la máxima responsabilidad y un tremendo compromiso.

--¿Cómo vive esta fusión entre un deporte de masas y la arquitectura, una disciplina elitista cada vez más familiar para el público?
--El fútbol es una fuerza muy poderosa que no distingue entre clases sociales, sino que las une. Por eso en un estadio, de una forma más democrática que en cualquier otro tipo de edificio, no solo se trata de sentimiento, protección o acústica. No es solo eso, que por otro lado lo es todo. En nuestro mundo un estadio es una imagen global. Si crees que la arquitectura tiene una gran agenda social, además de estética, eres el encargado de crear el material para algo que se distribuye en imágenes por todo el planeta. Y en ese sentido un estadio es la mayor expresión de la arquitectura. De modo que sí, creo que hay una maravillosa conexión entre el fútbol y la arquitectura.

--Ya tiene experiencia en un gran estadio como Wembley. ¿Qué se plantea ahora?
--Ambos proyectos comparten el juego, el fútbol, el hecho de que congregan a mucha gente en el mismo espacio. Pero hay diferencias culturales por sus identidades nacionales. Y en el caso de Barcelona no es solo el club o la ciudad, sino también su dimensión dentro de Catalunya. Todo eso lo hace especial. Además, hay que recordar que Wembley fue demolido para crear un estadio completamente nuevo. Lo del Camp Nou es una transformación.

--Tendrá forma de olla y elementos de la cultura catalana. ¿Cuáles son los más reconocibles?
--Los que hemos captado en el diseño. Esos elementos que no puedes medir pero que, cuando están ahí, son tangibles. Por un lado está el sentido de identidad, que es una dimensión espiritual, y esas otras cosas que se deben cambiar con el tiempo en un sentido material. Es el desafío entre lo espiritual y lo material.

--¿Qué opina los últimos proyectos arquitectónicos de Barcelona?
--No estoy tan al tanto como me gustaría de los proyectos más recientes, pero creo que ha conseguido mantener y ampliar las iniciativas por las que destacó en el pasado, encargando nuevos proyectos a colegas con mucho talento que continúan trabajando bajo un tradicional modelo de patronazgo municipal. Personalmente me sirve para observar el trabajo de otros. Es una ciudad que inspira.

--Volverá a trabajar allí tras dejar su firma en la torre de Collserola. ¿Con qué se queda de la ciudad?
--Uff... ¿Por dónde empiezo? Es muy cosmopolita, pero también tiene ese extraordinario y poderoso sentido de vieja identidad.

--¿Alguna zona en especial?
--Me gusta su diversidad. Los paseos a la orilla del mar, por las Ramblas y junto a los increíbles edificios del Eixample, con sus jardines interiores. Me gusta el olor. Y el hecho de que cuando estás allí sientes que no podrías estar en ningún otro lugar. Esa es una cualidad muy especial.

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miércoles, septiembre 19, 2007

M. Sarkozy : "Remettre l'architecture au coeur de nos choix politiques"

Lundi 17 septembre, le président de la République inaugurait, sur la colline de Chaillot, la Cité de l'architecture et du patrimoine (Le Monde du 14 septembre). Le 15 et le 16 septembre, à l'occasion des Journées européennes du patrimoine, 18 000 visiteurs s'étaient pressés avant lui pour admirer les maquettes des édifices des XIXe et XXe siècles et les grands moulages médiévaux.

C'est devant la reproduction du porche royal de la cathédrale de Chartres que Nicolas Sarkozy a prononcé son discours consacré au patrimoine et à l'architecture, puisque, a-t-il souligné, "une politique de l'architecture doit tenir les deux bouts du patrimoine et de la création".

"Il ne sert à rien d'être si fier de notre patrimoine et de continuer à mégoter pour l'entretenir", a attaqué Nicolas Sarkozy. Après avoir demandé à la ministre de la culture, Christine Albanel, présente à ses côtés, de "dresser rapidement un état sanitaire des monuments classés et inscrits", il a évoqué le financement de cet entretien trop souvent différé en modifiant la règle du jeu. Il faut, a-t-il indiqué, "augmenter les possibilités de partenariat public/privé, en s'inspirant par exemple des fonds et sociétés d'investissement dans le cinéma ou le développement durable".

Mais son "discours de Chaillot" était surtout pour le président de la République "l'occasion de remettre l'architecture au coeur de nos choix politiques (...), car l'architecture est aussi une politique". Il a donc passé en revue - au galop - de nombreux sujets, plaidant pour "une nouvelle ambition" et "un nouveau souffle créatif" de l'architecture en France et lançant aux professionnels venus l'entendre : "Vous avez un défi fantastique à relever."

Le plus important à ses yeux étant sans doute le chantier de la capitale, déjà évoqué publiquement en juin. Nicolas Sarkozy entend ouvrir "un nouveau projet d'aménagement global du Grand Paris". Il veut "intégrer (les banlieues) à la capitale par des moyens de communication adaptés".

Pour favoriser la réflexion, il souhaite "qu'en concertation avec l'ensemble des collectivités concernées, à commencer par la Ville de Paris, huit ou dix agences puissent travailler sur un diagnostic prospectif, urbanistique et paysager, sur le Grand Paris à l'horizon de 20, 30, voire 40 ans".

L'architecte urbaniste Roland Castro, très engagé à gauche, qui travaille depuis longtemps sur les banlieues - il vient de publier un essai : Faut-il passer la banlieue au Kärcher ? - pourrait se voir confier une mission sur l'évolution de la région parisienne. En attendant, l'apôtre de Banlieue 89 intervient le 18 septembre, à Lyon, sur le thème du Grand Paris, à l'invitation de Christine Boutin, ministre du logement.

De plus, le président de la République a évoqué l'épineux problème des tours, refusées par Paris. "Il faut dépasser certains débats simplistes, a-t-il indiqué. Et juger au cas par cas." M. Sarkozy a insisté sur l'enseignement : "Une formation d'excellence pourrait voir le jour en plein coeur de Paris sur le modèle de l'Académie des beaux-arts de Vienne." Et il a dénoncé la règle de l'anonymat des concours internationaux d'architecture : "Il est nécessaire qu'un dialogue puisse s'établir entre le maître d'ouvrage et l'architecte, y compris au moment de la définition du projet." Ce qui suppose l'aval des partenaires européens de la France.

Ce copieux état des lieux sera-t-il suivi d'effets ? M. Sarkozy n'a guère ouvert la voie à des solutions concrètes.
Emmanuel de Roux

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Parisot : discours de Sarkozy "fondateur" d'une nouvelle architecture sociale

La présidente du Medef, Laurence Parisot, a estimé mardi que le discours de Nicolas Sarkozy sur la politique sociale du gouvernement était "un discours fondateur", esquissant une "nouvelle architecture sociale".

"Aujourd'hui, il a prononcé un discours fondateur car il a, avec beaucoup de vérité, beaucoup de maturité, abordé tous les thèmes sociaux importants et à partir de là, il a esquissé une nouvelle architecture sociale", a expliqué Mme Parisot à des journalistes.

Elle a comparé ce discours avec celui "historique", selon elle, prononcé par le président français aux universités d'été du Medef, dans la mesure où "il mettait l'entreprise au coeur de tout projet de société".

La responsable du Medef s'exprimait dans la cour du Sénat, suite à l'allocution de M. Sarkozy devant l'Association des journalistes d'information sociale (Ajis).

"Tous les Français savent que nous sommes amenés à redéfinir les paramètres de notre modèle social. Il (le président, ndlr) a donné la ligne directrice pour que, d'ici à assez peu finalement, nous soyons capables en France de nous reposer sur un modèle sociale stable, durable et performant", a ajouté Mme Parisot.

Quant à la rapidité de la mise en place des réformes demandée par le président, elle a estimé qu'elle n'était pas contraire à la concertation.

"C'est un tempo sur des sujets que nous connaissons tous, nous les experts de la question sociale mais aussi les Français", a-t-elle souligné.

Elle a approuvé en particulier le rythme "soutenu" réclamé pour les retraites, un "problème majeur" reconnu par tous, mettant en avant que les "diagnostics ont été posés".

Enfin, concernant la fusion entre l'ANPE et l'Unedic, la président du Medef s'est dit satisfaite de la "place donnée aux partenaires sociaux".

Nicolas Sarkozy "est même allé au-delà de ce que l'on pouvait espérer, par exemple, en disant qu'à l'occasion de la fusion ANPE-Unedic, il fallait donner plus de responsabilité aux partenaires sociaux", a-t-elle dit.

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Architecture politique

LE MONDE | 18.09.07 | 14h15 • Mis à jour le 18.09.07 | 14h15

Nicolas Sarkozy a profité de l'inauguration de la Cité de l'architecture et du patrimoine, lundi 17 septembre, à Paris, pour souhaiter "remettre l'architecture au coeur de nos choix politiques" et appeler, là encore, à une "nouvelle ambition" et à un "nouveau souffle créatif". On peut se réjouir que l'art de bâtir revienne au centre des préoccupations. Car le nouvel hôte de l'Elysée succède à deux présidents de la République aux attitudes fort contrastées.

Monarchique, François Mitterrand avait fait de l'architecture l'un des vaisseaux amiraux de son armada culturelle. La physionomie de Paris en fut bouleversée, pour le meilleur et pour le pire, de la Pyramide du Louvre à l'Opéra-Bastille. Jacques Chirac, hors ses passions projetées sur les arts dits primitifs d'où sortira le Musée du quai Branly, ne semblait pas s'y intéresser. L'interminable accouchement de la Cité de Chaillot, lancée sous son premier septennat, lui importait si peu qu'il aura laissé à son successeur le soin d'inaugurer cette institution majeure pour l'ensemble des professions intéressées par les exigences de la construction.

Toujours aussi boulimique d'initiatives et de discours, M. Sarkozy n'a pas manqué l'occasion. Il aurait été mal venu que le président affiche ses goûts, joue l'arbitre des élégances, voire annonce de nouveaux grands projets dont on sait les risques et le poids financiers. Il a habilement préféré "parler de politique. Car l'architecture est aussi une politique".

L'ancien président du conseil général des Hauts-de-Seine, qui s'était jusqu'alors surtout intéressé à l'hypothèse d'un tunnel ruineux sous l'avenue Charles-de-Gaulle, à Neuilly, a brossé un vaste panorama du patrimoine et de l'architecture. En insistant sur ses points faibles - monuments dont l'"état sanitaire" relève des urgences, banlieues abandonnées, cités ghettoïsées, entrées de villes défigurées, enseignement insuffisant - pour mieux les relier à une politique urbaine en déshérence. Avant de rencontrer, à l'Elysée, un échantillon d'architectes internationaux assez représentatifs pour exaspérer les absents, M. Sarkozy a poussé le soin du détail jusqu'à aborder les règles du jeu des concours d'architecture ou évoqué à nouveau l'un de ses sujets de prédilection : l'avenir d'un "Grand Paris".

Mais un inventaire, aussi complet soit-il, ne constitue pas une politique. Celle-ci doit s'articuler sur des propositions concrètes, économiquement viables, que le président n'a pas esquissées. Dans le cas de l'urbanisme et de la politique de la ville, elle suppose de privilégier une concertation avec des partenaires souvent difficiles, et non des annonces unilatérales. M. Sarkozy ne peut pas davantage ignorer que l'élaboration d'un "Grand Paris" ne pourra se faire sans les élus des villes, des départements et de la région.
Article paru dans l'édition du 19.09.07.

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martes, septiembre 18, 2007

Inauguran en París la Ciudad de la Arquitectura y el Patrimonio


El complejo reunirá un museo, el Instituto Francés de la Arquitectura y la escuela de restauración del palacio Chaillot.

17/09/2007 | Actualizada a las 14:04h

París. (EFE).- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, inauguró hoy en París la Ciudad de la Arquitectura y del Patrimonio, que reunirá un museo, el Instituto Francés de la Arquitectura y la escuela de restauración del palacio Chaillot.

Con esta nueva institución, Sarkozy pretende "dar una nueva ambición y un nuevo impulso creativo a la política de arquitectura" del país, indicó el presidente durante la inauguración, en la que estuvo acompañado de catorce arquitectos de fama internacional y de la ministra de Cultura, Christine Albanel.

"La arquitectura es la identidad de nuestro país para los próximos 50 años. Démosle la posibilidad de la audacia", añadió.

Entre las funciones de la nueva institución figura la de estudiar las formas en las que pueden convivir la arquitectura vanguardista con el respeto al patrimonio histórico de las ciudades.

En este sentido, los arquitectos participaron en un debate titulado "Arquitectura de hoy, patrimonio de mañana". Entre los arquitectos invitados figuran la iraquí Zaha Hadid, los británicos Norman Foster y Richard Rogers, los japoneses Shigeru Ban y Kazuo Sejima, el italiano Massimiliano Fuksas, el suizo Jacques Herzog, el holandés Rem Koolhaas y el estadounidense Thom Mayne.

Completan la lista los franceses Patrick Berger, Jean Nouvel, Dominique Perrault, Christian de Portzamparc y Rudy Ricciotti.

La Ciudad de la Arquitectura y el Patrimonio, que ocupará 22.000 metros cuadrados dentro del palacio Chaillot, situado en el complejo del Trocadero, junto a la Torre Eiffel, alberga maquetas de algunos de los monumentos más representativos de Francia.

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lunes, septiembre 17, 2007

De Zaha Hadid à Norman Foster, le gotha de l'architecture à l'Elysée

PARIS (AFP) — Quatorze des plus grands architectes mondiaux, de l'Irakienne Zaha Hadid au Britannique Norman Foster, sont réunis à l'Elysée dimanche et lundi pour dialoguer et proposer, avant d'inaugurer avec Nicolas Sarkozy la Cité de l'architecture et du patrimoine, a indiqué la présidence.

L'ouverture lundi de cette cité, gigantesque ensemble (23.000 m2) sis sur la colline du Trocadéro, au palais de Chaillot et voué aux architectures d'hier et d'aujourd'hui, sera l'occasion pour le chef de l'Etat de prononcer un discours annoncé comme important sur architecture et patrimoine.

Son ambition : donner "un nouveau souffle" à l'architecture en France, assure-t-on à l'Elysée.

Nicolas Sarkozy a ensuite convié à déjeuner au palais présidentiel lundi à 13H00 les 14 super architectes.

Ceux-ci auront eu auparavant un dîner de travail dominical, puis une nouvelle séance de dialogue lundi matin autour de thèmes comme "la périphérie", l'écologie, leurs relations avec le monde politique.

Leurs travaux seront couchés noir sur blanc et publiés, probablement avant la fin de l'année, a indiqué à l'AFP Georges-Marc Benhamou, conseiller de Nicolas Sarkozy pour la culture et les médias.

Le Japonais Shigeru Ban (centre Pompidou à Metz), l'Italien Massimiliano Fuksas (Maison des arts de Bordeaux), le Suisse Jacques Herzog (Tate Modern à Londres), le Néerlandais Rem Koolhaas (centre EuraLille) figurent parmi les invités.

Egalement autour de la table élyséenne, outre Hadid (opéras de Cardiff et de Canton) et Foster (mairie de Londres, Reichstag de Berlin): l'Américain Thom Mayne (Tour Phare à la Défense), le Britannique Richard Rogers (Centre Pompidou à Paris), la Japonaise Kazuo Sejima (musée d'art de Valence).

Ils ont rejoint les Français Patrick Berger (Serres du parc André Citroën), Jean Nouvel (IMA, musée du quai Branly), Dominique Perrault (BNF), Christian de Portzamparc (Cité de la Musique) et Rudy Ricciotti (Grands Moulins de Paris Rive gauche).

Beaucoup de ces créateurs ont été couronnés du Prix Pritzker, le "Nobel de l'architecture". C'est le cas de Mayne, Hadid, Foster, Herzog, Portzamparc...

Selon certaines sources bien informées, Nicolas Sarkozy pourrait déclarer lundi qu'à ses yeux, la question de "tours", ces immeubles de grande hauteur désormais quasiment bannis des villes françaises, n'est plus taboue.

Il devrait aussi évoquer la question des concours internationaux d'architecture.

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domingo, septiembre 16, 2007

Rogelio Salmona será reconocido con el ArpaFIL


El Occidental
13 de septiembre de 2007

El arquitecto se ha consolidado como una de las figuras más valoradas de
América Latina

Guadalajara, Jalisco.- El homenaje ArpaFIL, que se realiza cada año en
el marco de la Feria Internacional del Libro, se otorgará a Rogelio
Salmona (1929) --quien se ha consolidado como la figura más
sobresaliente en el panorama arquitectónico colombiano contemporáneo-- y
es uno de los expertos en esta rama más valorados de América Latina.

Salmona inició estudios de arquitectura en la Universidad Nacional de
Colombia, en Bogotá, y los interrumpió en 1948 para viajar a París,
donde trabajó en el estudio de Le Corbusier (seudónimo de Charles
Edouard Jeanneret-Gris) por casi 10 años. Estudió Sociología del Arte y
de la Arquitectura en la Escuela Práctica de Altos Estudios Sociales de
la Sorbona con el profesor Pierre Francastel. Dentro de sus obras
fundamentales en Colombia destacan el Archivo Nacional de la Nación, las
Torres del Parque, la Casa de Huéspedes Ilustres de Cartagena y la
Biblioteca Virgilio Barco.

Su principal aporte según dijo el semiólogo Juan Carlos Pérgolis, a "El
Tiempo", es la comprensión de la vida de la ciudad: "El siempre ha
entendido la relación entre cultura y espacio". Sus edificios siempre
han estado abiertos para quienes los quieran recorrer. El arquitecto
Alejandro Canales --coordinador general de ArpaFIL-- destacó que Rogelio
Salmona "es uno de los arquitectos que tiene una claridad en cuanto al
manejo de los espacios y los materiales y, sobre todo, en su obra él ha
tenido todo el tiempo muy presente un sentido social. Son obras en donde
las personas se apropian de ellas, las gozan, las disfrutan y se
identifican. Podemos decir que es un conjunto que con el tiempo va a
entrar a la categoría de patrimonio cultural de la humanidad".

Algo que subraya Canales, es que Salmona es un arquitecto que ha
desarrollado proyectos desde vivienda de interés social, espacios
culturales, hasta edificios públicos y ha generado influencia importante
en diversos arquitectos latinoamericanos por la claridad de sus
conceptos y el manejo de los espacios.

El homenaje a Rogelio Salmona se realizará el sábado 24 de noviembre, en
el marco de la 21 edición de la Feria Internacional del Libro de
Guadalajara. Dentro del programa de actividades de Colombia, país
Invitado de Honor a la FIL Guadalajara, el arquitecto presentará su
exposición Espacios abiertos / Espacios colectivos en el Museo de las
Artes de la Universidad de Guadalajara, muestra que actualmente se
encuentra en el Museo Cité de l'Architecture et du Patrimoine en París.

La muestra ilustra la búsqueda de Salmona por una arquitectura apropiada
para el lugar, su interés por el espacio público y la ciudad, y las
indagaciones técnicas y constructivas en sus proyectos. La exposición,
organizada de manera temática y presentada a través de planos, fotos,
maquetas y videos, busca establecer correspondencias y vínculos entre
una selección de obras realizadas a lo largo de 10 años.

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El IVAM revisa la arquitectura de Vicente Guallart y la "arqueología del futuro"

EL AUTOR DE SOCIÓPOLIS DICE QUE ES "EMOCIONANTE" VER CÓMO SE HACE REALIDAD Y DICE QUE LA PROMOCIÓN PRIVADA DESARROLLARÁ LOS PROYECTOS

El Institut Valencià d´Art Modern (IVAM) inaugura este jueves la exposición ´Lógica natural´, en la que el arquitecto Vicente Guallart exhibe algunos de sus proyectos urbanísticos más importantes a través de un original y sofisticado montaje que pretende reivindicar una "arqueología del futuro". La muestra, que se podrá visitar hasta el próximo 11 de noviembre, se ha instalado en la Sala de la Muralla del museo y, por primera vez, los restos del antiguo muro defensivo cristiano.

Para Guallart, "la modernidad del siglo XX consistió en hacer tabula rasa sobre el pasado pero la del siglo XXI debe saber conectar con las estructuras profundas tanto sociales como humanas", subrayó.

Así, las piezas aparecen suspendidas sobre la muralla -de 80 metros de largo por dos y medio de ancho y que articula todo el recorrido expositivo- aunque sin tocarla, ya que se trata de un bien protegido. Además, sobre ella se proyectan distintas imágenes que sirven de hilo narrativo de la selección, que se inicia con un apartado dedicado a la naturaleza para evolucionar hasta los proyectos de carácter más social.

En total, ´Lógica natural´ reúne 22 maquetas y 12 vídeos y prototipos de sus trabajos más destacados, entre ellos los de los puertos de Fugee y Keelung en Taiwan, la Sharing Tower de Sociópolis -que también se expuso en el MOMA durante la muestra dedicada a la arquitectura española- y la Montaña Artificial en Wroclaw (Polonia), una construcción que pretende ser el buque insignia de esta ciudad que aspira a acoger la Exposición Universal de 2012.

Vicente Guallart destacó que las maquetas que se exhiben han sido elaboradas con las "más modernas" técnicas digitales, como las cortadoras de láser, y que algunas de ellas han tenido que ser realizadas expresamente para aumentarlas debido a las grandes dimensiones de la muralla.

En la muestra, la primera gran exposición individual de Guallart, el arquitecto valenciano defiende su modelo de urbanismo, que no rechaza los grandes iconos internacionales, pero que prefiere que éstos se basen en "sistemas de calidad". "La arquitectura no puede ser sólo grandes iconos muy bellos y una ciudad muy vulgar, sino que hemos de conseguir hacer ciudades excelentes para generar una calidad de vida a las personas", mantuvo.

Un ejemplo práctico de esta filosofía es el de Sociópolis en Valencia, del que "ya se están construyendo las calles e infraestructuras", aseguró. De hecho, Guallart apuntó que "ayer mismo vi que por las nuevas acequias que ya se han instalado está discurriendo el agua".

Por ello, recalcó que es un "momento superemocionante ver cómo una visión de hace años está ya materializándose" y se congratuló de que la llegada a la Conselleria de José Ramón García Antón haya "acelerado e impulsado el proyecto". Así, hace unos días "se han puesto a la venta unas parcelas del Instituto Valenciano de la Vivienda (Ivvsa), algunas de ellas con proyectos de arquitectos españoles e internacionales". A partir de ahora, la idea es que "sea la promoción privada la que a partir de unos proyectos que ya se han redactado y se ha pedido licencia al Ayuntamiento pueda desarrollarlos".

Vicente Guallart está desarrollando otros dos proyectos de barriadas en Motril (Granada) y el entorno de Albacete, además de la de Bogotá (Colombia). Con este tipo de iniciativas, su pretensión es "que la arquitectura vuelva a trabajar con el urbanismo", un concepto que, en su opinión, "ha estado últimamente demasiado manoseado".

ARQUITECTURA "HUMANA"

Al acto de presentación de la muestra asistieron también los dos comisarios, la directora del IVAM, Consuelo Ciscar, y el director del Cincinnati Art Museum, Aaron Betsky. Este último experto destacó que "lo más importante de la arquitectura de Guallart son las formas que extrae de la geografía, la geología y la física y cómo las transforma a través de complicados procesos informáticos". Asimismo, el especialista observó que el autor valenciano entiende que "las formas son parte del paisaje" y construye "para seres humanos".

Por su parte, Consuelo Ciscar manifestó que la obra de Guallart "exige una renovación, una integración y una protección de los elementos paisajísticos, naturales y geográficos dentro de las nuevas construcciones con la finalidad de conquistar el bienestar del ser humano y que éste mantenga un pensamiento limpio y ecológico simultáneos a su entorno.

Con motivo de la exposición, que patrocinan Construcciones Riera y Ferrovial, se ha editado un catálogo que contiene una serie de referencias de trabajos científicos que utiliza el arquitecto a la hora de realizar su trabajo, como los fractales de Benoit Mandelbrot, los autómatas celulares de Aristid Lyndenmayer o las estructuras geológicas de Villet le Duc.

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sábado, septiembre 15, 2007

París inaugura una gran Ciudad de la Arquitectura

El museo, de 23.000 metros cuadrados, recorre el nacimiento y la historia del urbanismo

OCTAVI MARTÍ - París - 15/09/2007

Había que resucitar las "máscaras mortuorias de la arquitectura", los moldes sacados a finales del XIX de grandes monumentos franceses románicos, góticos y renacentistas, muchos de ellos destruidos por sucesivas guerras. Esos moldes, de "tamaño natural", ya estaban conservados en Chaillot, en una de las colinas de París, en un museo que ardió en 1997 y que se había quedado viejo.

Transformado en Cité de l'Architecture (Ciudad de la Arquitectura), ahora se abre al público un lugar de 23.000 metros cuadrados. En 10 años de obras se ha dotado de una biblioteca, un auditorio, espacio para exposiciones, salas repensadas para esos moldes, restaurante, un lugar concebido para el público infantil -ahí encontramos una gigantesca Sagrada Familia hecha a base de piezas de mecano- y una galería de 1.500 metros cuadrados dedicada a la arquitectura moderna, de 1851 -año en que se levantó el Crystal Palace de Londres- hasta ahora. Un arquitecto español, Fernando Marzá, ha sido el comisario de ese espacio que ahora quedará en manos de Corinne Bélier, conservadora.

Este museo, único en el mundo dedicado a la evolución de la arquitectura y al nacimiento del urbanismo, obvia algunos periodos. Los previos a la existencia de la propia Francia como nación, pero también el barroco o el neoclásico impuesto por la Revolución de 1789 en su afán de dotarse de respetabilidad. Esos periodos son olvidados por las mismas razones político-estéticas que pone en marcha la elaboración de los moldes como testimonio de un genio artístico específicamente francés.

Si los moldes se presentan desde un criterio historiográfico y estético, las maquetas, dibujos y filmes de la arquitectura reciente responden a otros criterios museológicos. "La arquitectura del siglo XX tiene como gran principio rector el tener que construir para mucha gente", explica Marzá. De ahí la atención que se presta al urbanismo junto al mar o en la alta montaña, pensado para vacaciones de masas.

El arquitecto Tony Garnier juega un papel de protagonista: "Es el primer arquitecto francés en imaginar la ciudad moderna, industrial, desde criterios higienistas, teniendo en cuenta los servicios culturales o la necesidad de un área especializada en cuestiones comerciales. Tras él vienen dos grandísimas figuras: Le Corbusier y André Lurçat. El primero -de él se ha reconstruido a escala 1/1 una de sus míticas viviendas en Marsella- es más conocido porque, además de ser muy bueno, era un hombre que sabía vender lo que hacía, mientras que el segundo era militante comunista y sus clientes eran ayuntamientos humildes", dice Marzá.

Arquitectura y poder, la altura y la luz, la generalización del prefabricado, las instalaciones deportivas y culturales son algunos de los temas que ilustran las maquetas -un 70% realizado expresamente para el museo-, libros, planos y otros tipos de documentos. En algunos casos, tres maquetas contemporáneas declinan un mismo tema. Es el caso de los tres palacios de Justicia. Si el de Nantes -Jean Nouvel- retoma para modernizarla una idea clásica de la justicia, vista como una máquina implacable e inhumana, Christian de Portzamparc, en Grasse, ofrece a los magistrados y justiciables un espacio afable, casi escolar, mientras Richard Rogers, en Burdeos, no distingue las salas de audiencia de los multicines o de los almacenes. En las pantallas, a veces de manera muy didáctica y no exenta de humor, se ilustra la continuidad y lógica de las fases que las maquetas tienden a aislar. La relativamente reciente obsesión por la piel de los edificios aparece así explicada por la estandarización constructiva, hecha de plataformas idénticas que sólo reclaman ser cubiertas con paredes-piel de cristal y acero, a veces serigrafiadas, en otras oportunidades transformadas en espejo, como si la inanidad de la propuesta arquitectónica quisiera camuflarse en la reproducción del entorno. Es el caso de la fábrica Aplix, de Dominique Perrault.

En total, la Cité de l'Architecture remozada habrá costado 80 millones de euros, dispone de un presupuesto anual de 20 millones y emplea a 130 personas. Se trata de un equipamiento presidido por François de Mazières y sometido, desde su inauguración, a la lógica de rentabilidad impuesta por el presidente Sarkozy al Ministerio de Cultura y que puede resumirse en dos objetivos claros: 500.000 visitantes al año y capacidad para buscar cada año seis millones entre patrocinadores privados o beneficios generados por la explotación.

La apertura al público coincide con un debate -en Le Havre- sobre la evolución de cuatro utopías urbanas: Brasilia o la confianza en el progreso concebida por Oscar Niemeyer; Chandigarh o la modernidad internacional según Le Corbusier; Le Havre o el racionalismo al servicio de la reconstrucción rápida bajo la orientación de Auguste Perret; Tel Aviv o la mediterraneización de la ciudad-jardín defendida por Patrick Geddes. De momento, el próximo lunes, el presidente Sarkozy recorrerá el lugar y cenará luego en el palacio del Elíseo con 11 arquitectos mundialmente conocidos, una operación de relaciones públicas en la que el poder político destiñe sobre los creadores mientras el poder creativo de éstos destiñe a su vez sobre el príncipe. O cuando menos ésa es la idea.

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"No me interesa la arquitectura como servicio"


ENTREVISTA: ARQUITECTURA Greg Lynn

ANATXU ZABALBEASCOA 15/09/2007



Ha pregonado por el mundo la revolución digital en la arquitectura. Y anunciado curvas precisas para definir los nuevos edificios. Con esa promesa, este estadounidense se hizo un hueco en el mundo de las estrellas arquitectónicas. Sus ideas se han materializado en escritos y exposiciones más que en proyectos construidos.

Greg Lynn (Ohio, 1964) era un estudiante diestro en informática cuando Peter Eisenman, que entonces daba clase en su universidad, lo llamó para que le echara una mano con los ordenadores. Lynn vio un hueco. Y se hizo un sitio en el que, a la estela de los grandes arquitectos de las teorías derivadas de la filosofía, consiguió hacerse un nombre antes de levantar edificios. Hoy ha firmado dos proyectos importantes, una iglesia presbiteriana en Queens (Nueva York) en 1999 y una escuela en Cincinnati (Ohio) en 2001. Siendo la estrella de las curvas, la digitalización y los pliegues, ha ideado cafeteras irreconocibles para Alessi y un orejero con un hueco por cabezal para la empresa de sillería Vitra.

PREGUNTA. ¿Cómo ha afectado el diseño por ordenador a la arquitectura?

RESPUESTA. Al principio, los arquitectos perdieron el control, los ordenadores los convirtieron en amateurs. Los arquitectos suelen alcanzar la cima de su carrera con cincuenta o sesenta años. Y yo no conozco a ninguno de esa edad que emplee ordenadores para pensar edificios. Los utilizan para producir dibujos. Por eso pienso que el efecto de los ordenadores en la arquitectura no lo veremos hasta dentro de 15 o 20 años.

P. ¿Y cómo será la arquitectura digital?

R. Empleará un idioma deconstructivista, de capas y superficies, un contraste que no hemos visto desde las épocas del Renacimiento y del Barroco. La era digital traerá síntesis y voluptuosidad. Precisión y rigor. Ésa es la promesa. Hoy el ordenador es un experimento extraño. Y debería ser una herramienta clásica, rigurosa y profunda.

P. ¿Por qué tenemos que esperar 20 años para ver resultados convincentes?

R. Porque necesitamos expertos, gente que integre las posibilidades de los ordenadores en su idioma arquitectónico sin esfuerzo.

P. Pero en arquitectura llevamos años viendo pliegues, bucles y rizos. ¿No nos cansaremos de esperar si al final vamos a ver lo mismo?

R. No creo. La gente empezó a usar el compás y el Renacimiento y el Barroco duraron siglos. En el mundo de los coches, algunos no fueron bien recibidos, pero siguieron diseñándolos con ordenador porque era más económico. Resultaba más rápido producirlos. Los seres humanos no vamos hacia atrás. Cuando tenemos una herramienta nueva no la abandonamos.

P. Empezó en esto muy joven, con 20 años. ¿Qué le interesó?

R. Ya de estudiante me gustaban las herramientas. Y las curvas. Cuando me metí en los ordenadores me di cuenta de la precisión con la que podía diseñar curvas. Utilizarlos me convenció de su importancia como medio. Además, todos los filósofos que admiro, Deleuze por ejemplo, dedican buena parte de sus escritos a hablar de la importancia de las máquinas.

P. Las curvas. La morfología de un organismo vivo es vieja como el mundo. Llámelo orgánico o barroco. ¿Qué lo hace diferente si está hecho con ordenador?

R. Lo curioso del caso es que la naturaleza no me interesa mucho. Quiero decir, me encanta como le encanta a todo el mundo. En realidad es la última gran narrativa. El último refugio. A mis hijos les enseñan naturaleza en lugar de religión. La naturaleza es algo bueno. Pero no es mi inspiración. Preferiría ubicar mi trabajo en la historia de la arquitectura más que en referencia a una hoja porque no vengo de ahí. Aunque entiendo que se pueda creer que viene de ahí por la forma que tiene.

P. ¿Dónde se sitúa en la historia de la arquitectura?

R. Como una reacción al Movimiento Moderno. Nunca entendí la fascinación de todos con Mies. Nunca me interesó el refinamiento. Siempre aposté por la provocación.

P. ¿La curva es su manera de protestar?

R. Es lo que me gusta. Mi opción contra una cuadrícula cartesiana.

P. ¿Incluso los diseños más osados pierden osadía cuando se construyen?

R. No creo. Veo muchas cosas construidas que me gustan.

P. ¿Por ejemplo?

R. La biblioteca de Seattle de Kolhaas está mejor construida que dibujada. Muchos proyectos de Frank Gehry son extraordinarios. Lo extraño es que no se le preste atención a Gehry. La comunidad de arquitectos no le hace caso.

P. Pues en España es poco menos que un héroe.

R. La importancia de Frank es Rem. Rem (Koolhaas) es el intelectual y Frank está más volcado a la historia del arte.

P. ¿Hay una arquitectura para pensar y otra para vivir?

R. Los grandes arquitectos construyen tarde. Es muy difícil construir joven. La iglesia que terminé en 1999 me asustó mucho. Tal vez yo era demasiado joven. Y el proyecto demasiado grande. No pude trabajarlo lo suficiente. Tengo claro que si hubiera podido hacer tres o cuatro proyectos más de esas características lo lograría. Para mí es importante saber que a Tschumi, Koolhaas, Zaha Hadid o Peter Eisenman también les costó llegar. No hay que ceder cuando eres joven. Cuando hice la iglesia tenía un presupuesto de 110 dólares por metro cuadrado. No quisiera hacer más proyectos en esas condiciones.

P. Lo que usted llama concesiones otros arquitectos lo llaman retos.

R. Creo en las condiciones. Pero el diseño debe tener un peso en la ecuación. No estoy interesado en dar un servicio. El 99% de la arquitectura debe ser un servicio. Estupendo. Pero a mí me interesa el 1%, el que tiene capacidad para transformar la cultura.

P. ¿Cómo se transforma la cultura?

R. Si vas a hacer una institución cultural la arquitectura debe hablar, no puede sólo solucionar un problema. Tiene que definir un problema. Crearlo incluso.

P. Como arquitecto usted tiene más exposiciones que edificios.

R. Alberti y Palladio hacían lo mismo.

P. Ellos escribían, pero también construían, y mucho.

R. Pero Palladio es famoso por sus libros.

P. ¿No lo es por sus villas?

R. Por los libros sobre las villas.

P. Pero él hizo las villas.

R. Es importante tener una posición. Más importante que cualquier edificio. Frank Lloyd Wright escribió más de 50 libros. Estaba en la esfera cultural. Y yo creo en eso. Creo que los arquitectos se deben quedar en la esfera cultural.

P. ¿Cree que los edificios firmados por "arquitectos de la esfera cultural" son mejores?

R. Sí.

P. ¿Mejores para quién?, ¿la sociedad?, ¿la historia?

R. Para los otros arquitectos. Koolhaas era ya archifamoso antes de construir ningún edificio. Más allá de lo que ha levantado, ha creado una escuela de estudiantes que hoy hacen edificios que derivan de lo que él ha estado predicando. Y por cierto, España está llena de eso. Y eso es lo que hace a la arquitectura española una de las culturas arquitectónicas más fuertes hoy.

P. ¿Los epígonos de Koolhaas?

R. Sí. Lo digo como algo positivo. Barcelona, Valencia y Madrid son escenarios muy estimulantes aunque su trabajo sea derivativo de una única persona.

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Enfin terminée, la Cité de l'architecture et du patrimoine au défi de mobiliser les foules

C'est un pari et un événement. La Cité de l'architecture et du patrimoine ouvre en avant-première à Paris, samedi 15 et dimanche 16 septembre, à l'occasion des Journées du patrimoine. La Cité a l'ambition de promener ses visiteurs à travers dix siècles d'architecture en France dans la vaste aile est du palais de Chaillot. Un événement, car ce projet né en 1994 aura mis treize ans à se concrétiser, au gré de moult vicissitudes. Un pari, car on sait la difficulté à montrer des bâtiments dans un musée. Et à déplacer les foules pour voir des maquettes.

Objectif affiché : 500 000 visiteurs par an. Un minimum, pour faire vivre ce mastodonte qui regroupe trois institutions (le Musée des monuments français, l'Institut français d'architecture et l'Ecole de Chaillot), cumule des missions d'exposition, de conservation, de recherche et d'enseignement, emploie 130 personnes, a coûté 80 millions d'euros et prévoit de consommer 20 millions d'euros de budget chaque année.

Pour atteindre ce but, la Cité de l'architecture et du patrimoine compte d'abord sur l'effet de la nouveauté. "C'est un lieu étonnant, l'ouverture va faire beaucoup de bruit et il y aura un effet boule de neige", escompte le président de l'institution, François de Mazières. La spectaculaire collection de moulages de sculptures médiévales ou Renaissance et de copies de peintures du Musée des monuments français et les belles maquettes de la galerie d'architecture moderne et contemporaine (1851-2001) ont sans aucun doute de quoi séduire.

Mais les visiteurs feront-ils le lien entre les façades sculptées reproduites au rez-de-chaussées et les maquettes du premier étage ? Ils risquent également de souffrir du grand écart imposé entre les deux présentations. Chronologique d'abord : les XVIIe et XVIIIe siècles, l'architecture classique et le baroque sont inexistants. Problématique pour un musée qui entend raconter une histoire de l'architecture et gênant pour comprendre comment on passe de la Renaissance à la révolution industrielle.

Ecart conceptuel ensuite : la première approche, esthétique, présente des détails grandeur nature de monuments, dans une muséographie à l'ancienne et avec une continuité temporelle ; la seconde partie, analytique, montre les édifices entiers, en réduction, regroupés selon des thématiques qui pourront sembler aléatoires, dans une scénographie ultramoderne et une logique de zapping qui risque de décontenancer le public traditionnel des musées.

LARGE GAMME DE MÉCÈNES

Comment renouveler le public de ce parcours permanent, peu appelé à évoluer ? "Notre dynamisme va s'appuyer sur les touristes étrangers, les visiteurs de province et le public familial", précise M. de Mazières. Dans ce quartier du Trocadéro, la Cité de l'architecture et du patrimoine côtoie notamment le Musée du quai Branly, le Musée Guimet et le Musée d'art moderne de la Ville de Paris. Une large palette culturelle, qui a de quoi attirer les visiteurs les plus divers. Mais cette concurrence a aussi son revers : les tour-opérateurs comme les particuliers sélectionnent un nombre de visites limité. Pour faire vivre le bâtiment une fois passé l'effet de nouveauté, la Cité compte sur ses expositions temporaires. Les galeries d'actualité, d'une part, orientées vers les professionnels et les amateurs éclairés, et les expositions grand public d'autre part.

Le rôle de ces dernières est aussi de combler les lacunes des galeries permanentes : la prochaine à ouvrir en novembre est consacrée à Vauban palliera la faiblesse de la section du XVIIe siècle. "Les gens sont sensibles au patrimoine, mais il faut être volontariste pour les attirer vers l'architecture, estime M. de Mazières. C'est pourquoi les galeries d'actualité sont gratuites. Et par la galerie des moulages et les expositions temporaires, on veut guider les visiteurs vers la galerie moderne et contemporaine."

Même le restaurant est mobilisé pour attirer le chaland dans les expositions. Situées à l'entrée de la galerie des moulages, les tables seront équipées d'écrans tactiles permettant de préparer sa visite. "Nous avons voulu un restaurant abordable pour faire venir des visiteurs du quartier", précise le président de la Cité.

Peu de chances malgré tout que les visites suffisent à faire fonctionner une institution qui bénéficie de 14 millions d'euros de subventions et doit donc trouver plus d'un quart de son budget. Les mécènes sont mis à contribution. Etablissement public à caractère industriel et commercial, la Cité veut "offrir une place à part entière aux entreprises concernées par l'architecture et le patrimoine, par leur activité ou par affinité".

On trouve ainsi comme partenaires fondateurs de la Cité Bouygues immobilier, l'éditeur de mobilier Vitra et le groupe de presse professionnelle Le Moniteur, sans oublier une large gamme de mécènes pour les expositions et de sponsors pour le chantier.

A tout seigneur tout honneur, ces "partenaires" se sont vus réserver pour leurs rencontres les anciens appartements de fonction, dont les terrasses comptent parmi les plus belles vues sur Paris - le véritable musée d'architecture grandeur nature.

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L'architecture a son musée


22000 m2 consacrés à l'architecture à Paris. C'est chose faite avec la Cité de l'architecture et du patrimoine

par Pierre Magnan

Ce nouveau musée, ouvert samedi dans une aile du Palais de Chaillot, a pour ambition d’être «une école d’architecture pour tous» en mêlant patrimoine et architecture contemporaine, expos permanentes et temporaires.

Cette cité agrège trois éléments : le Musée des monuments français, l’Institut français d’architecture et un centre de formation.

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Diez en arquitectura

Europa está a la cabeza de los proyectos arquitectónicos. Una generación de profesionales ha tomado el relevo a las firmas más prestigiosas y sus nombres se codean ya con los grandes del siglo XX. Los nuevos estudios buscan soluciones sostenibles antes que la fama.

ANATXU ZABALBEASCOA 09/09/2007

Cuando Anne Lacaton y Jean Philippe Vassal recibieron el encargo de remodelar la plaza de Léon Aucoc, una pequeña sombra en un barrio de Burdeos, fueron a ver el lugar. Observaron los alcorques de los árboles, el polvo del pavimento. Se sentaron en los bancos, buscaron las papeleras, se fijaron en el grosor de la acera y, finalmente, presentaron un presupuesto para mantener en buen estado lo que había. Ése fue su diseño: no intervenir. Dar un paso atrás en arquitectura es algo atípico. Pero contener la urgencia de dejar una huella en el territorio es a veces, y paradójicamente, la condición indispensable para lograr, llegado el caso, dejar esa huella permanente, una construcción que termine por asimilarse a un lugar sin parecer impuesta. Así, aunque todos los proyectos de esta pareja de arquitectos franceses conservan el patrimonio existente y aunque sus propuestas sean siempre económicas y siempre lógicas, sus trabajos se leen hoy como revolucionarios. Y podrían verse como el estandarte de buena parte de la arquitectura que viene. La que, a falta de poder competir con los estudios de novecientos empleados que se reparten la construcción de las nuevas ciudades, compiten por la autoría de los museos del mundo y se disputan el rascacielos más alto, se concentra en preocupaciones que devuelven a la arquitectura sus atributos más básicos.

A la estela de las dos grandes tendencias europeas, el modelo suizo -de formas sencillas y acabados exquisitos, discretos y con materiales duraderos, el clásico de nuestro tiempo- y el modelo holandés -industrial, osado, rápido y eficaz-, aparece una voluntad de hacer callada, discreta, buscando más solucionar que clasificarse. Es la apuesta de muchos de los jóvenes ante el errante liderazgo de las estrellas. Nunca tan pocos arquitectos habían construido tanto. Firmas como la de Norman Foster (que roza los 1.000 empleados) se reparten los mayores proyectos del mundo. Así, a las nuevas generaciones les quedan cuatro opciones: llamar a la puerta de los grandes y subirse a uno de sus barcos; tratar inocentemente de emular su camino y lanzarse a construir en los nuevos territorios asiáticos; contentarse con las migajas o idear otras estrategias. Hemos elegido 10 estudios europeos internacionales con ideas propias. Están los que, como los franceses Jacob & MacFarlane, empezaron por dentro y sólo con gran cautela empiezan a sacar la cabeza fuera. Hay grupos, como OFIS, que en un país como Eslovenia, donde había mucho por hacer, han apostado por trabajar bien antes que rápido, y han creído que ser singular era más importante que ser espectacular. Entre los holandeses, MVRDV y UN-Studio apuestan más por preguntar que por responder. En España, Tuñón y Mansilla no sólo han tomado el relevo, sino que se han convertido en los arquitectos más prometedores de nuestro país. Ellos, como los hermanos portugueses Aires Mateus, también han elegido la técnica del paso atrás. De buscar en el pasado antes de dar palos de ciego en el futuro. En Inglaterra ha sido una arquitecta, Sarah Wigglesworth, la que ha llevado nuevos aires a la construcción high tech. La sostenibilidad y la opción de hacer gran arquitectura desde la pequeña escala acerca al estudio londinense con el que en Praga lidera Ivan Kroupa, que ha sabido demostrar cómo con tan sólo una casa se puede obtener fama mundial.

Con ese material trabajan hoy los arquitectos en un momento sin líderes claros y con un mundo complejo y frágil. Con todo, junto a estos 10 estudios, hay otros con ideas, preguntas y proyectos que no están pidiendo paso. Están avanzando. Y con su avance, cambian la arquitectura y el lugar donde vivimos.

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domingo, septiembre 09, 2007

A lo Babilonia


La Torre Mutua tendrá un jardín colgante a más de 200 metros

EFE - Madrid - 03/09/2007

La Torre de Cristal de la Mutua Madrileña, el más alto de los cuatro rascacielos que se construyen en los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, tendrá un jardín vertical que colgará desde la cima del edificio hasta cuatro plantas más abajo y será visible desde el Paseo de la Castellana. Lo veremos en 2008.

Según explica una portavoz de la empresa, el jardín, cuya estructura ya está terminada, estará rodeado de paredes de cristal, aunque no tendrá techo, y la parte trasera se podrá ver igualmente desde las últimas plantas de oficinas de la torre. El diseño de esta obra ha corrido a cargo del botánico francés Patrick Blanc, responsable del novísimo primer jardín vertical que se ha instalado en España, situado en un lateral del número 36 del Paseo del Prado de la capital, frente al Jardín Botánico.

Por la noche, el jardín de invierno estará iluminado y tendrá, según la web de la Mutua Madrileña, el aspecto de "un inmenso farol" cuya luz podrá verse en todo el paseo de la Castellana y desde muchas zonas del norte de Madrid.

12 grados de diferencia

La Torre de Cristal, cuya obra, incluido el jardín colgante, terminará en el primer trimestre de 2008, se convertirá, con sus 250 metros de altura, en el edificio de oficinas más alto de España y entrará en la lista de los 100 rascacielos más altos del mundo. Esta altura provoca que el frío y el calor sean más intensos en las plantas superiores, hasta el punto de que la diferencia entre la temperatura en la planta baja y en las más altas sea de hasta 12 grados.

Otro elemento destacado de la torre de la Mutua Madrileña es su amplio vestíbulo de diez metros de alto, que abarcará toda la planta baja y tendrá todas las paredes de cristal. Este material, como indica el propio nombre de la torre, es el empleado en todo el exterior del edificio, que tendrá más de 4.500 ventanas. Además, el rascacielos contará con un dispositivo de medición de movimientos sísmicos en tiempo real que monitorizará posibles temblores de tierra, con un registro constante de los mismos que se podrá consultar en Internet de forma instantánea.

Mutua Madrileña no ha comenzado aún a comercializar los más de 76.000 metros cuadrados de oficinas, repartidos en 46 plantas de las que dispone la Torre de Cristal, cuya superficie útil se dedicará íntegramente al alquiler de oficinas. La Torre de Mutua ha entrado en la recta final de su construcción y sólo le quedan 10 metros para alcanzar su altura máxima, a 972 metros sobre el nivel del mar.

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Cambios en Medellín

ORIOL BOHIGAS 06/09/2007

La ciudad colombiana de Medellín ha sido publicitada durante mucho tiempo como un centro de graves conflictos, atribuidos a problemas generales y, en buena parte, a la delincuencia del narcotráfico relacionada de manera muy compleja con acciones revolucionarias reivindicativas, que han derivado en graves anomalías sociales. Pero quizás se ha insistido poco en unos hechos estructurales que han formado el escenario idóneo para esos desastres. En Medellín el 40% de la población vive en los llamados tugurios, unos guetos nacidos en el desorden y la barbarie de una autoconstrucción incontrolada, sólo habitables en condiciones infrahumanas. En paralelo, el grupo social más adinerado ha organizado sus propios guetos: unas áreas en forzado aislamiento que no llegan a constituir auténticos barrios, no sólo por su especificidad social, sino tampoco por la ausencia de un entramado de espacios y equipamientos públicos significativos. Sólo una pequeña parte de la población vive en los restos salvables de la reducida área que todavía puede interpretarse como ciudad. Así, una colectividad de más de dos millones de habitantes vive prácticamente subdividida en varios guetos que, por razones opuestas, no alcanzan las mínimas condiciones de habitabilidad -seguridad, cohesión, información, etc.- con un carácter definitivamente urbano.

Desde hace pocos años, el actual equipo municipal de gobierno -con el alcalde Sergio Fajardo y un grupo de técnicos pilotado por Alejandro Echeverri- ha iniciado un plan de reforma social de la ciudad, basado primordialmente en una reconstrucción urbanística. Es un hecho importante y un intento de gran trascendencia para las experiencias urbanísticas y políticas contemporáneas.

Una primera línea de este plan parte de la atención puntual a los graves problemas de las comunas, es decir, de los tugurios de autoconstrucción, absolutamente aislados, situados -como en Río, Bogotá, Lima y tantas ciudades latinoamericanas- en terrenos escabrosos, desurbanizados, inasequibles y sin servicios. La estrategia ha sido empezar con la construcción, en medio de la comuna, de un centro de actividad colectiva: un parque o una plaza que incluye un equipamiento plurifuncional -escuela, biblioteca, centro cívico- de elevada calidad arquitectónica y a la que llegan los terminales de los nuevos transportes públicos, a pesar de las casi insalvables dificultades topográficas y a la impenetrable densidad de las chavolas. Muchas líneas de estos transportes han tenido que adoptar sistemas muy radicales como el llamado metro-cable, un sistema teleférico de cabinas que acceden a la montaña desde el centro de la ciudad.

Con la coincidencia del transporte público y la nueva área cívico-cultural se consigue una centralidad de uso casi obligatorio que está produciendo un efecto de cohesión social donde prácticamente no existía. El mismo efecto se está logrando con la construcción de puentes de enlace entre comunas vecinas, hasta ahora siempre separadas por profundas vaguadas que han sido escenarios de violencias vecinales y que ahora empiezan a ser centros de concordancia y participación.

La segunda línea es la de la jerarquización y dignificación del espacio público y los sistemas viales de lo que podríamos llamar sectores urbanizados. También esta línea se enfoca con actuaciones simultáneas: construcción de grandes equipamientos metropolitanos -palacio de convenciones y ferias, teatro, biblioteca central, etc.-, creación de una red de transporte público de manera que no sólo sea funcionalmente adecuado, sino que, además, aporte una lectura coherente, comprensible, de aquella parte de ciudad que todavía puede ser representativa de una nueva cohesión social.

Otra consideración importante: la nueva arquitectura -en las comunas y en el centro urbanizado- es de una calidad sobresaliente, alejada de cualquier populismo e incluso de cualquier pintoresquismo, atenta a una pasada tradición colombiana de modernidad, al cobijo de maestros que marcaron una época brillante con nombres tan significativos como Salmona, Bermúdez, los lecorbusianos de su época y una estela que ahora está dando sus segundos frutos. Esta exigencia de calidad, a pesar de los apuros y de las necesidades urgentes, está participando en la creación de una nueva autoestima colectiva.

Hay que observar atentamente la evolución de todas estas actuaciones, no sólo para comprobar sus resultados, sino para tener nuevos testimonios respecto a la eficacia social de la reconstrucción urbana en un lugar que ha sido tan conflictivo como Medellín. ¿Hasta qué punto será un elemento crucial y quizás definitivo en el logro de una elevada convivencia, una reducción de conflictos mortales, una elevación de la civilidad? ¿Hasta qué punto la operación urbanística reforzará e incluso provocará las indispensables medidas públicas para asegurar un nuevo orden social? ¿No hay que temer, incluso, una posible banalización de ese urbanismo que tan acertadamente prefiere transformar la realidad a derribarla, ofreciendo el conformismo de lo pintoresco como un sustituto de los cambios radicales? ¿Será posible mejorar la vida de esa multitud sin cambiar de golpe toda la estructura residencial? Sería lastimoso que el metro-cable, por ejemplo, se convirtiese en un sistema turístico para contemplar desde el aire, sin contaminarse, la belleza pintoresca de la vida aglutinada, espesa pero vibrante, del tugurio con sus habitantes mal alojados.

Oriol Bohigas es arquitecto

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La mayor favela de Río de Janeiro contará con una obra del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer


EFE - Río de Janeiro - 06/09/2007

La favela de Rocinha, la más grande de Río de Janeiro, acogerá una obra del famoso arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, como parte de un ambicioso programa de reurbanización apoyado por el Gobierno federal, informaron ayer medios locales.

El proyecto consiste en un enorme arco y una pasarela para peatones que integrará esta barriada pobre, asentada en una ladera, con las avenidas adyacentes y con el exclusivo barrio de San Conrado, según detalles de la obra publicados por el diario O Globo.

Las nuevas obras en Rocinha incluyen además un complejo deportivo con una enorme piscina, un plano inclinado de acceso a la comunidad, dos guarderías, un minihospital y 500 viviendas, destinadas a las familias que serán desalojadas a causa de las obras de reurbanización en la parte baja.

Los proyectos de mejoras en las cuatro más importantes y peligrosas barriadas pobres de Río comenzarán a finales de este año y requerirán inversiones por el equivalente a unos 450 millones de dólares, según el Gobierno.

Estas obras fueron anunciadas en julio pasado en Río por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, como parte de un paquete de inversiones millonarias en obras sociales en la segunda ciudad más populosa de Brasil.

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Maider López creará una efímera ampliación del Guggenheim

I. CUBILLO - Bilbao - 08/09/2007

Dentro de las celebraciones de su décimo aniversario, el Guggenheim Bilbao ha encargado a Maider López (San Sebastián, 1975) la realización de una acción artística con participación de los Amigos del Museo que lo deseen, como forma de homenajear a este colectivo, que suma 15.600 personas. La artista simulará el próximo 7 de octubre una ampliación del edificio de Frank Gehry, una muestra de arquitectura efímera "concebida para ser vivida, no para ser vista", que permitirá adosar al museo una galería y una pared adicionales.

AdosAdos limita la invitación a un máximo de 1.000 amigos del museo que, en tres actos, portarán y alzarán placas ligeras que imitan el color, el tamaño y los reflejos de las escamas de la conocida piel de titanio de la pinacoteca. En la primera parte se hará aparecer y desaparecer una galería recurriendo a la técnica de la tortuga, una de las maniobras clásicas de las legiones romanas.

Después, los paseos de los participantes con sus láminas permitirán ampliar los límites de la arquitectura y, finalmente, alzarán sus pancartas para alzar una nueva pared.
"Proyecto complejo"

López ha abordado con anterioridad otras acciones artísticas con participación de numerosas personas. Las más destacadas han sido Ataskoa (2005), en que representó un caótico atasco de tráfico en medio del campo, y Playa de Itzurun 2 (2006), la vista de un arenal lleno de bañistas todos con toallas rojas.

"Éste es un proyecto complejo, porque implica involucrar a bastante gente haciendo cosas a la vez", apuntó ayer López en la presentación del nuevo trabajo. "En Playa de Itzurun todos usaban una toalla que yo les ofrecía y a partir de ahí hacían lo que ellos quisieran. En Ataskoa venían, colocaban el coche y participaban en un ambiente festivo. Aquí, sin embargo, además de participar, ellos construyen una estructura arquitectónica más", subrayó. La artista realizará además una serie fotográfica del evento en la que de nuevo jugará con la geometría del paisaje.

Los amigos del museo que quieran participar en proyecto deberán confirmar su participación entre hoy y el 28 de septiembre en los teléfonos 94 435 90 20 o 94 435 90 12 o en la web www.gubilbao.com.

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Patrimonio vivo de la humanidad


MIQUEL ADRIÀ 08/09/2007



La Ciudad Universitaria de México fue declarada este año por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Junto con la Ópera de Sidney son las dos únicas obras modernas que engrosan las listas patrimoniales de la humanidad. Este complejo de edificios levantado por casi sesenta arquitectos está considerado como máximo exponente del funcionalismo en Latinoamérica. Actualmente están en marcha diversas construcciones multidisciplinares.

La Ciudad Universitaria es la obra colectiva más relevante de la mitad de siglo veinte mexicano. Su excepcionalidad radica en hacer compatible la modernidad internacional con el pasado autóctono. Es la culminación de un proyecto coral, en el que participaron más de sesenta arquitectos, para poner en escena los principios del Movimiento Moderno. Resultado de un concurso entre los maestros de Composición de la Escuela Nacional de Arquitectura, el proyecto ganador de Mario Pani y Enrique del Moral -con la determinante colaboración de Teodoro González de León, Armando Franco y Enrique Molinar, por entonces estudiantes- establecía una división por zonas, estructurada por un eje Norte-Sur que divide la zona deportiva de la académica y un eje Este-Oeste que ordena las facultades alrededor del campus lineal. Del Moral y Pani lideraron el plan maestro y proyectaron la Torre de Rectoría, Augusto H. Álvarez diseñó el edificio de la Escuela de Economía, José Villagrán, la Escuela de Arquitectura; Félix Candela, el pabellón de Rayos Cósmicos; Juan O'Gorman, la Biblioteca Central; Ramón Torres y Pedro Ramírez Vázquez, la Facultad de Medicina, y el paisajismo de Luis Barragán, por sólo citar algunos.

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Este ambicioso proyecto asumió la contradicción entre la modernidad internacional y la idiosincrasia mexicana. La planta baja libre, la ventana corrida o la estructura independiente del plano de fachada conviven con rampas y escalinatas de corte prehispánico y con materiales del lugar. Un grupo de pintores y arquitectos funcionalistas incorporaron el concepto de "integración plástica", postulando la fusión de la exuberancia artística mexicana sobre un soporte arquitectónico moderno. Muralistas como David Alfaro Sequeiros y Diego Rivera fusionaron texturas, volúmenes y color a la abstracción prismática de las nuevas facultades.

Si bien algunos campus universitarios como el de Caracas, París o Harvard cuentan con piezas excepcionales de arquitectura moderna -Villanueva, Le Corbusier y Aalto, respectivamente-, ninguno, en su conjunto, se compara con la Ciudad Universitaria mexicana: la noción de este espacio vacío y monumental vertebra el conjunto con una secuencia de plataformas y taludes que remiten a la concepción prehispánica, mientras que las zonas de actividades y la separación de los sistemas de circulación responden a los principios del urbanismo moderno.

Al entusiasmo que llevó a construir esta nueva sede de la Universidad Nacional de México le siguieron los turbulentos años sesenta que desencadenaron un cierto deterioro y no fue hasta fines de los setenta que recibió un nuevo impulso con el Centro Cultural y el Espacio Escultórico, lejos del campus original que, en el mejor estilo de la época, se veía reflejado en el Barbican de Londres, el Lincoln Center de Nueva York, la complejidad escultural de Hans Sharoun y el hormigón arañado de Paul Rudolph. En los años ochenta/noventa se privilegió la restauración y recuperación del patrimonio del centro de la ciudad, como el Museo del Antiguo Colegio de San Ildefonso, restaurado por Ricardo Legorreta, o el Palacio de Minería. Veinticinco años después este organismo urbano sigue vivo y está siendo reactivado por nuevas infraestructuras con edificios, redes físicas y virtuales: una generación de construcciones multidisciplinares que hacen compatible la enseñanza, la investigación y la difusión; ciclopistas, redes peatonales y de transporte público, y redes inalámbricas en todo el campus, recuperando el espíritu moderno que alumbró a la Ciudad Universitaria.
Impulsado por el rector Juan

Ramón de la Fuente, la oficina de proyectos especiales que dirige el arquitecto Felipe Leal, actúa como un comando, eludiendo los obstáculos de una burocracia que regenta más de 250.000 personas -la mitad de ellas en Ciudad Universitaria-. Con cuarenta edificios construidos en dos años y medio, se está generando una nueva imagen contemporánea con infraestructuras que hacen compatible investigación y docencia a la vez que se codean con sus ancestros modernos.

Algunas sedes culturales salpican la capital mexicana, como el Museo Experimental El Eco, una de las joyas de la modernidad, proyectada en 1951 por Mathias Goeritz, restaurada por Víctor Jiménez y ampliada por Fernando Romero, esta última, resultado de un concurso entre menores de cuarenta años, con una afortunada y discreta propuesta. También el Museo del Chopo está por reconvertirse en una sede alternativa, proyectada por TEN Arquitectos, donde una planta baja diáfana articula el auditorio subterráneo y un mezanine climatizado flota sobre el espacio decimonónico.

Dentro del campus se completa el programa universitario con un bicicentro -autoservicio de bicicletas para circular por el campus-; la tienda de los Pumas (equipo de fútbol de la universidad, que juega en primera división), proyectada por Felipe Leal, que es un homenaje a la arquitectura fundacional de CU, donde la grapa de hormigón que la contiene y la rampa de acceso remiten a las primeras obras de Francisco Artigas en El Pedregal sesenta años antes; o la Biblioteca de la Facultad Medicina, diseñada por Aurelio Nuño con la colaboración de Ramón Torres, que rescata el patio inglés ya previsto en el proyecto original, son algunos de las nuevas intervenciones. Fuera de la sede central cabe destacar el conjunto universitario en Juriquilla, Querétaro, que agrupa en una única barra un auditorio, una biblioteca, las aulas y la administración, en una propuesta contundente que se adapta a las pendientes, o la sede regional de la Facultad de Veterinaria en Tequisquiapan, Querétaro, proyectada por Isaac Broid como un rancho de investigación experimental, donde los dormitorios, las aulas y la biblioteca conforman una especie de portaviones wrightiano que se relaciona con el paisaje.

El Museo Universitario de Arte Contemporáneo, que está finalizando Teodoro González de León, es la controvertida y esperada obra insignia del rector saliente. El autor del Museo Tamayo propone una secuencia armónica de espacios iluminados cenitalmente que choca con la neutralidad de los hangares multifuncionales que reclaman algunos artistas contemporáneos. Unos cubos de hormigón blanco, iluminados cenitalmente y contenidos dentro de una circunferencia recuerdan a la planta circular y mandálica de finas membranas de vidrio que Kasuyo Sejima construyó en Kanazawa.

Estas arquitecturas recientes completan la Ciudad Universitaria que acaba de recibir el reconocimiento internacional. Si bien la mayor parte del Patrimonio de la Humanidad está conformado por objetos muertos, CU se reivindica como un conjunto y como un organismo vivo. La lista iniciada en 1978 por la Unesco contaba con 830 bienes hasta mayo de 2007, de los cuales sólo ocho corresponden a bienes patrimoniales de la Modernidad del siglo XX. Desde ahora, dos de ellos están en la capital mexicana: Ciudad Universitaria y la Casa Barragán.

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viernes, septiembre 07, 2007

En marcha, el nuevo Museo Soumaya



El nuevo edificio del museo, que tendrá la imagen de una escultura perimetral, será capaz de traducir y presentar la diversidad de la colección del Grupo Carso.

5-Septiembre-07

El nuevo Museo Soumaya, proyecto del arquitecto Fernando Romero (México, 1971), que se construirá en la colonia Ampliación Granada, en el norte de la Ciudad de México, romperá los cánones arquitectónicos e impondrá tendencias.

El espacio concebido por su creador como un edificio icónico de trascendencia mundial, albergará a una de las más importantes colecciones de arte latinoamericano, la cual está integrada por más de 50 mil piezas, entre antigüedades europeas, textiles, arte virreinal, numismática, arte popular y esculturas de Auguste Rodin.

Tendrán que pasar aproximadamente 30 meses para que el público pueda recorrer este inmueble, el cual pretende llenar el vacío cultural que existe en esa parte de la ciudad.

El joven creador que ha trabajado con los célebres arquitectos Jean Nouvel y Reem Koolhaas, no cree en la arquitectura escenográfica ni en los caprichos formales; para él, la arquitectura que logra trascender es aquella que traduce el contexto social y logra narrar una historia.

Frente a la maqueta del proyecto, el creador explica que el nuevo Museo Soumaya será un edificio que convertirá la visita del usuario en una experiencia orgánica, pues descubrirá un gran espacio.

Delante de la foto de su esposa Soumaya Slim, hija del empresario Carlos Slim, dice que a nivel estructural el museo es un reto. “La estructura está pensada de manera que una serie de columnas tubulares puedan cargar toda la fuerza del edificio. Lo innovador será que el edificio emergerá de una plaza y de que se liberó de las columnas de concreto, considerando que estamos en una zona sísmica”.

El fundador del despacho Laboratorio de la Ciudad de México, especifica que el inmueble, diseñado para la colección del Grupo Carso, contará con seis niveles, uno dedicado exclusivamente a la bodega, donde se depositará cada pieza del acervo del Museo Soumaya.

Dice que ve a su creación “como un edifico continuo y hasta de cierta manera minimalista”. Será un espacio en cierta medida laberíntico para que el usuario lo vaya descubriendo poco a poco.

Apoyado en el diseño del museo muestra cómo estarán distribuidos los espacios: una vez que las personas entren al recinto podrán acceder a un espacio multiusos, donde se planea la organización de diversas actividades. Para llegar a las oficinas y al área de exposiciones el visitante tendrá que subir por una rampa e irá descubriendo el lugar. El camino lo irá guiando hasta encontrarse en la última planta del edificio, la cual estará totalmente abierta y donde apreciará la segunda colección más importante del mundo de esculturas de Rocín. Posteriormente bajará y se topará con La Piedad de Miguel Ángel, una de las 12 copias que hay en el mundo; y una vez que haya saciado su curiosidad podrá pasar a la sala de exposiciones temporales, “para el director del museo era fundamental que estuviera en este lugar, al final del recorrido, para invitar a la gente a que caminara por todo el recinto”.

Cabe destacar que el Museo Soumaya —cuya localización exacta será Lago Zurich 245, colonia Ampliación Granada, delegación Miguel Hidalgo— es parte de un proyecto arquitectónico integral, conformado por un gran estacionamiento, un centro comercial, oficinas, cines, teatros y edificios destinados para la vivienda.

“La conexión de un programa comercial y museístico a nivel global es una cosa que se ha ido propagado en las últimas dos décadas”, dice el director del despacho que ganó el concurso lanzado por la UNAM para construir el anexo del Museo Experimental El Eco de Mathías Goeritz.

Necesitaba mayor espacio

Actualmente , el espacio original del Museo Soumaya, localizado en Plaza Loreto en el sur de la Ciudad de México, es ya insuficiente para albergar y mostrar al público su enorme colección de arte integrada por más de 50 mil piezas, señala su director Alfonso Miranda.

Indica que a casi 13 años de la creación de este recinto, su acervo ha crecido de tal forma que es imposible presentar toda la colección, pues apenas se exhibe 10 por ciento de ella.

“Es momento de que una colección creada por mexicanos pueda tener un espacio ideado para su presentación. Por ello se creará el nuevo museo, que sin duda, será un reto para la arquitectura y para la museografía en México”.

México/Leticia Sánchez

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El rascacielos como emblema... ¿de qué?


A México le falta contar con una obra firmada por un arquitecto del starsystem internacional. Le falta también competir con otros países en altura... con un rascacielos. Si bien el proyecto para construir en la ciudad de México “el edificio más alto de Latinoamérica”, diseñado por el holandés Rem Koolhaas, para inaugurarse en el 2010, encaja con ciertas ambiciones cosmopolitas y económicas, evidencia también que la mayor carencia es la planeación urbana. Y el sentido común. El proyecto de la Torre Bicentenario, anunciado a finales de julio por el titular de la Jefatura de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, prevé la construcción de setenta niveles de altura en la zona residencial de las Lomas de Chapultepec, a espaldas de la Torre de Petróleos, donde sólo se permiten tres niveles y donde los problemas viales han rebasado desde hace tiempo lo imaginable. Además de transgredir la ley de suelo, la torre se plantea en el terreno ocupado por uno de los edificios más valiosos de la arquitectura del siglo veinte en México, considerado monumento de valor artístico por el INBA. El Super Servicio Lomas, diseñado por Vladimir Kaspé en 1948, con su famosa rampa helicoidal, representó la creación de un nuevo tratamiento para una nueva tipología, que integraba una gasolinería, locales comerciales, oficinas, taller de autos y restaurante. Su demolición simboliza la ausencia de herramientas para hacer del patrimonio algo rentable y, sobre todo, una parte viva de la ciudad.
La noticia de la construcción del hito vertical en la calle Pedregal número 24 –en un terreno de forma triangular de 3,800 metros cuadrados– ha causado convulsión tanto a arquitectos, vecinos, políticos e incluso pilotos (a quienes preocupa la cercanía con la ruta de aproximación de los aviones hacia el aeropuerto). Con denuncias improvisadas y defensas ensayadas, la opinión pública y los promotores del proyecto se baten en el suelo resbaladizo que caracteriza las discusiones fugaces sobre las acciones permanentes para la ciudad. La arquitectura, que en su estado actual se describe como la espuma que cubre la esfera inmobiliaria, conoce bien las ventajas de la notoriedad. Un proyecto así –con una inversión de seiscientos millones de dólares– es indudablemente un motor acelerado de crecimiento económico y consumo territorial. Un espectáculo –un envase atractivo– genera prosperidad, que a su vez induce nuevos acontecimientos. Pero la energía financiera no puede desligarse de la energía social ni de las infraestructuras de soporte. Bien planteado, incluso en la glotonería inmobiliaria, brinda la oportunidad de regenerar una zona, dotarla de espacio público y servicios. Mal planteado, resultaría sólo una celebración mediática de una prosperidad urgente y fingida. Un espejismo de riqueza que adormece la conciencia colectiva y hace poco operativa la ciudad. Sobre todo, resultaría una oportunidad perdida.
La Torre Mayor de Pemex –de 225 metros de altura– será superada por los trescientos metros de la Torre Bicentenario, destinados en un 85 por ciento a oficinas y el resto a comercios o espacios de recreación. También será superada por una mejor arquitectura. Pero más allá de cuestiones estéticas, el proyecto de Koolhaas –Premio Pritzker en 2000 y uno de los arquitectos más importantes de la esfera contemporánea– (que tiene como socio local a Fernando Romero, yerno de Carlos Slim) podría servir para abrir la discusión sobre la redensificación como estrategia urbana para una ciudad extensa y marcadamente horizontal. El proyecto, concebido con inventiva en lo formal y desparpajo en lo operativo, es sintomático de la esquizofrenia entre los intereses particulares y las necesidades colectivas que caracteriza nuestros procesos actuales.
Para los 387,000 metros cuadrados previstos de construcción se contará con 6,500 cajones de estacionamiento. El proyecto rebasa el número de cajones que exige el reglamento (ayuda el hecho de apropiarse de un área debajo del Bosque de Chapultepec) y contempla la modificación de la ley de uso de suelo por parte de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, así como la demolición de un inmueble de valor patrimonial que, como el resto de las construcciones del siglo veinte en México, están catalogadas por el INBA pero en un catálogo sin declaratoria oficial (sólo Ciudad Universitaria y la Casa Barragán se encuentran realmente protegidas, al ser Patrimonio de la Humanidad de la unesco). Mientras todo esto se puede obtener –y negociar–, las consecuencias del proyecto quedan desviadas por las ambigüedades del sistema, las terminologías tramposas y la subjetividad imperante. Canjeando el edificio semicatalogado de Kaspé por un museo de sitio en el rascacielos para “honrar” al arquitecto, el proyecto de la Torre Bicentenario cristaliza la trivilización de las relaciones entre desarrollo y conservación. Debido a la inoperatividad de nuestros actuales mecanismos de planeación y discusión, es usual que las propuestas más significativas para nuestras ciudades sigan dos cursos radicales: que los efectos de los proyectos se disfracen y obvien, acelerando su factura en sentido unidireccional y autista (el segundo piso del Periférico), o bien que los proyectos queden en el limbo sin una razón de peso (el rescate del Lago de Texcoco o el nuevo Aeropuerto Internacional…). Entre las prisas prepotentes o la parálisis total, pareciera no existir un punto medio.
El hecho de que la ley de asentamientos urbanos date de 1976 y el primer plan regulador urbano de la capital sea de 1979, cuando la ciudad tenía cerca de quince millones de habitantes, expresa bien la proclividad hacia las implantaciones acríticas. La megatorre simboliza un crecimiento demográfico marcado por propuestas apresuradas y autoritarias, y sólo encabeza una larga lista de rascacielos próximos a construirse en la ciudad (existen cerca de cuarenta proyectos en curso que superan los cien metros de altura, como Torre Reforma, City Santa Fe, Reforma 222, etc.). La Torre Bicentenario, desarrollada por el Grupo Danhos de David Daniel y por el fondo inmobiliario Pontegadea del español Amancio Ortega, se presenta con todos los tintes de una obra ensimismada. Jorge Gamboa de Buen, presidente de Grupo Danhos, ex director general de Reordenación Urbana en la administración de Manuel Camacho Solís y responsable del desarrollo de Santa Fe –tan exitoso económicamente como desafortunado en su condición urbana–, ha de conocer bien el tema.
Como es usual en la obra de Koolhaas, a la par de la propuesta provocadora viene la seducción formal. Famoso por circular en dirección prohibida, el director de OMA (Office for Metropolitan Architecture), quien acuñó la frase “Fuck context” [“que se chingue el contexto”], no pierde oportunidad de situar su trabajo en la agenda del mundo. Nacido en 1944 y creador de obras como la Casa de Música en Oporto y el edificio de la CCTV en Pekín, define la arquitectura como “una máquina para fabricar fantasías”. Autor de algunos de los libros más relevantes en el ámbito de la arquitectura, como Delirious New York y S,M,L,XL, ha dedicado su vida a redefinir la profesión. Conocido como el Le Corbusier de nuestros tiempos, Koolhaas entiende como pocos las formas en que la arquitectura opera en relación con el Estado y el mercado.
En el resto del mundo no se ha podido frenar al rascacielos como emblema de poder y prosperidad, ni ante la paranoia de amenazas terroristas ni ante los pronósticos ecológicos devastadores. Debido a la aceleración económica de las potencias asiáticas y a que el tamaño sí importa, se ha favorecido el protagonismo de edificios espectaculares por su altura. La Torre Bicentenario, formada por una estructura diseñada junto con la empresa Arup, se promueve inspirada en la integración de dos pirámides. Avalada por la seducción de la arquitectura de autor, se inserta como la pieza más importante que celebra el aniversario de la Independencia de México y como la primera de una serie de acciones del actual gobierno capitalino. Como en el caso de las playas urbanas y los intentos por colar el uso de bicicletas en la ciudad, hace falta preparar el soporte para las actividades que se quiere fomentar. Especialmente cuando se trata de acciones no efímeras.
En el resto del mundo, eventos como las Olimpiadas, los centenarios, las ferias mundiales, han sido buenas excusas para repensar las ciudades y convertir la arquitectura en una estrategia integradora. Lo importante, entonces, no sólo sería la Torre Bicentenario, sino lo que ha de acompañarla: el contexto. ~

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Premian escuela de bambú y barro




Una escuela construida con barro y bambú en la ciudad de Bangladesh dio a dos profesionales, la austriaca Anna Heringer y Erik Roswag, de Alemania, el Premio de Arquitectura Aga Khan

Gerardo León
El Universal
Jueves 06 de septiembre de 2007
Una escuela construida con barro y bambú en la ciudad de Bangladesh dio a dos profesionales, la austriaca Anna Heringer y Erik Roswag, de Alemania, el Premio de Arquitectura Aga Khan.

La fundación Aga Khan premió en total nueve proyectos y la presea fue entregada recientemente en Kuala Lumpur, Malasia, como cada tres años.

La edificación que se llevó las palmas fue la escuela pública de Heringer y Roswag que sorprendió al jurado por el empleo de materiales tan simples como el bambú y el barro. Aunque el aspecto de la obra no es vanguardista, cuenta con todos los servicios, resistencia y funcionalidad que requiere para llevar a cabo sus funciones.

Este proyecto es una más de las obras de estos dos arquitectos europeos, quienes se basan en el empleo de recursos sustentables en favor del medio ambiente y son considerados ahora como un equipo innovador que demuestra que la arquitectura puede aportar inmejorables herramientas al cuidado del ecosistema.

Y es que el bambú es uno de los materiales usados por el hombre desde la más remota antigüedad para procurar su comodidad y bienestar.

En el mundo de plástico y acero de hoy, el bambú continúa aportando su centenaria contribución y crece en importancia.

Los muros o techos de bambú permiten una ventilación eficaz, brindando un ambiente agradable y libre de humedad.

La flexibilidad y la alta resistencia a la tensión hacen que el muro de bambú sea sólido ante los sismos, y en caso de colapsarse, su poco peso causa menos daño; la reconstrucción es rápida y fácil.

En el caso del barro, este cuenta con bajo índice de conductividad calórica lo que lo convierte en un excelente equilibrador térmico cualquier estación del año.

Al utilizar la tierra cruda en muros de gran grosor, con una densidad similar al hormigón armado (con cemento), se consigue un excelente nivel de aislamiento acústico.

Todos estos detalles fueron los que estos visionarios arquitectos lograron en un espacio de dos niveles en apenas 200 metros cuadrados: una escuela primaria rural con 8 aulas y dos salones de recreación.

Reconocimientos especiales

Los demás reconocimientos fueron para la Universidad Tecnológica de Malasia, diseñada por Norman Foster´s Foster + Partners, en Bandar; la torre de departamentos Moulmein Rise, del despacho Karim Aga Khan, en Singapur; los edificios de ladrillo hecho con lodo, del despacho Shibam, en Wadi Hadhramaut, Yemen.

La rehabilitación de la también yemenita ciudad de Shibam; la embajada de Holanda, en Adis Abeba; la plaza Samir Kassir, diseñada por el despacho de arquitectura de paisaje libanés Vladimir Djurovi, entre otros proyectos.

El premio se realiza cada tres años gracias a la fundación del príncipe filántropo Karim Aga y tiene como tema principal satisfacer las necesidades y las aspiraciones de la sociedades musulmanas.

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domingo, septiembre 02, 2007

Vladimir Kaspé dotó de estética al funcionalismo

El debate en torno de la construcción de la Torre Bicentenario, que implicaría la demolición del Súper Servicio Lomas, creado por el arquitecto Vladimir Kaspé, ha llevado las miradas hacia el legado de este artista ruso, un creador que le imprimió un sentido estético a la dureza y contundencia de la arquitectura del funcionalismo

Yanet Aguilar y Sonia Sierra
El Universal
Miércoles 22 de agosto de 2007
El debate en torno de la construcción de la Torre Bicentenario, que implicaría la demolición del Súper Servicio Lomas, creado por el arquitecto Vladimir Kaspé, ha llevado las miradas hacia el legado de este artista ruso, un creador que le imprimió un sentido estético a la dureza y contundencia de la arquitectura del funcionalismo.

Con estudios en la Escuela de Bellas Artes de París, Kaspé llegó a México a comienzos de los años 40 invitado por Mario Pani. Aquí creó obras industriales, residenciales y de estudio. Participó en el proyecto de construcción de la Ciudad Universitaria de la UNAM, declarada recientemente Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, diseñando la Escuela de Economía en colaboración con José Hanhausen entre 1950-52. Además, fue maestro de diversas generaciones, entre los años 1943 y 1996, cuando falleció.

El artista dio vida en 1948 al Súper Servicio Lomas, que acaba de ser declarado Monumento Artístico por el Instituto Nacional de Bellas Artes. Pero esta declaración no es definitiva, aseguró ayer en un comunicado el grupo Danhos que propone como alternativas reconstruir la parte más importante del edificio en otro lugar e incluso construir un museo de sitio.

El arquitecto Jaime Ortiz Lajous señala que Kaspé fue un gran innovador en lo que se refiere a la construcción de tipo industrial, y que fue un hombre de una visión universal: “Fue un adelantado del funcionalismo; hizo una arquitectura de una sensibilidad estética fuera de serie en sus proporciones y materiales”.

Para el también arquitecto Carlos Flores Marini, otra de las grandes contribuciones de Kaspé fue en el campo educativo. “La obra que está en peligro es precursora porque era multifuncional, tenía servicios muy variados y todos se conjugaban en una forma muy armónica”. Sobre ese edificio, Ortiz Lajous explica que es un espacio multiusos, “con elementos innovadores que entonces a nadie se le habían ocurrido”.

El orden y la pureza del diseño, y la preocupación por lograr un aspecto impecable en sus edificios, caracterizaron el trabajo de Kaspé, escribe la investigadora Louise Noelle en Imágenes, del Instituto de Investigaciones Estéticas.

“Las obras del arquitecto Kaspé se definen por una excelente calidad de construcción”, apunta y destaca en el Súper Servicio cómo el inmueble que se conserva “actual”.

Otras de las obras que diseñó fueron el Liceo Franco-Mexicano, casas habitación, los laboratorios del Grupo Rousse y el Club deportivo Israelita. “Vladimir Kaspé es un ejemplo del orden y el profesionalismo a que todo buen arquitecto debe aspirar,” señala Noelle, quien es autora del libro Reflexión y compromiso, sobre la vida y obra de este creador, y cuya reedición será presentada hoy a las 13 horas en el auditorio Miguel Febres Cordero de la Universidad La Salle (Benjamín Hill 43, colonia Hipódromo Condesa).

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sábado, septiembre 01, 2007

Curso Profesores FAUM

Del 6 al 17 de Agosto de 2007, se efectúo en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Michoacana un curso para profesores. La temática del curso fue sobre geometría descriptiva aplicando sistemas CAD. Los instructores fueron los Arquitectos Tomás Botello Corte y Javier López León.

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La France archi-tendance


AR STÉPHANE GUIBOURGÉ.
Publié le 06 juillet 2007

De Vienne à Séoul, de New York à Rome, les architectes français sont de plus en plus appelés à bâtir à l'étranger. Comment expliquer leur succès ? Qu'ont-ils en commun ? Enquête et portraits.


Il ne s'agit pas d'une offensive concertée, d'un plan d'attaque soutenu par l'Etat français, encore moins d'un mouvement collectif qui ferait école. Individualistes par essence même s'ils ne travaillent qu'en équipes - en «agences», pour reprendre le terme exact qui qualifie les entreprises d'architecture -, artistes créateurs, donc assez égotistes pour la plupart, et forcément concurrents, les architectes français rencontrent souvent à l'étranger un succès plus important qu'en France. Les raisons tiennent autant aux spécificités de leur talent, à leurs styles parfois très personnels, qu'aux systèmes (français et étranger) d'attribution des commandes. En trois mots : les fameux concours.

En effet, lorsqu'il s'agit pour une municipalité, une région, une collectivité locale ou l'Etat de songer à un projet architectural (c'est-à-dire aussi d'urbanisme), un cahier des charges est élaboré, un appel d'offres est lancé, à l'échelle nationale ou internationale. Certains de ces concours sont rémunérés, la plupart ne le sont pas. La prise de risque est donc totale, qui consiste à mobiliser une équipe entière pour un résultat aléatoire... Et puis, on ne peut pas remporter tous les concours du pays, et l'agence doit vivre. Comme le note justement Dominique Perrault : «Après la Très Grande Bibliothèque, on a considéré que j'étais servi... Je n'avais plus beaucoup d'avenir dans le pays. Alors, naturellement, je me suis tourné vers l'étranger !»

Il en va de même avec les commandes privées. Elles ne sont pas suffisamment nombreuses pour permettre à toutes les grandes agences de vivre. Aujourd'hui, les grands groupes d'envergure mondiale sont à la recherche de gestes architecturaux forts afin de les représenter. Ainsi, les entreprises de l'univers du luxe se tournent-elles instinctivement vers les grands architectes - et d'aucuns sont français - pour leurs bâtiments de prestige. Entre obligation et songes personnels, les architectes français incarnent, chacun à leur façon, une vision du monde.

Look post-punk, hirsute au matin, vêtements noirs, ongles idoines, Odile Decq semble sortir du Marquee. «Je suis pour la révolution !» clame-t-elle. Decq n'oublie pas, ne renie rien, ignore la trahison. Et cette morale est partout présente dans son travail. Ces jours-ci, elle livre le Macro, musée d'Art contemporain de la ville de Rome. Elle a pu y mettre en oeuvre la théorie de l'hypertension dont elle est la conceptrice avec Benoît Cornette : «Pour aller vite, c'est un jeu de passage entre les parois. Cela induit une dilatation, une explosion de l'espace. En déstabilisant sa perception, les sens peuvent se le réapproprier. Le corps redevient premier. Et c'est cela, pour moi, l'architecture : un vêtement un peu grand pour le corps.»

Ses bâtiments choquent parfois. Et alors ? «Je me fous de l'urbanisme. Le contexte est fondamental, oui, mais pour jouer avec ! J'essaie de construire de façon que le bâtiment dure, et j'estime que mon architecture est très présente, mais pas agressive. C'est un acte d'auteur. Je ne crois pas à l'éternité ! L'archi intangible, c'est con ! Mon travail correspond à un instant, c'est une réponse momentanée à un moment de la vie rapide du monde...» Elle montre un immeuble de logements à Florence. Geste fort d'architecte, souci presque de paysagiste, aussi. Afin de protéger les pièces du soleil, Decq a imaginé une dentelle rouge sur le bâtiment. Une violente douceur. «Ce qui m'importe ? J'ai à coeur que les gens se reposent...»

Dominique Perrault, 54 ans, croit moins à l'instantanéité. L'éternité le tente assez. Intelligence avec fulgurances intégrées, vision d'ensemble et grande agence, le monde est un jardin qu'il rêve de redessiner. Soit, à l'étranger d'ici à 2010 : la Cour de justice des Communautés européennes au Luxembourg ; le Stade olympique de tennis à Madrid ; le Théâtre Mariinsky II à Saint-Pétersbourg ; les Vienna DC Towers à Vienne ; l'université féminine Ewha à Séoul. Pour quels enjeux ? «La restructuration, la revitalisation, la requalification d'un quartier, là est l'impact des grands projets», estime-t-il. Cela induit quelques responsabilités. «Bâtir, c'est participer à la construction du monde. C'est aussi créer de nouveaux paysages... Bref, c'est un travail sur la réalité.» Il y a un style Perrault, une façon de laisser son empreinte. Adepte de l'architecture-manifeste, Perrault s'attache cependant beaucoup à la dématérialisation. «La base d'une réponse architecturale, c'est d'avoir conscience que cela dépasse le bâtiment lui-même. L'architecture appartient à tout le monde.»

Faisons maintenant escale au Brésil pour comprendre la vision d'une autre star de l'architecture française. Le funiculaire s'arrête aux pieds de la statue du Christ rédempteur. Corcovado. La baie de Rio de Janeiro, la forêt tropicale de Tijuca et, en contrebas, le quartier de Barra da Tijuca, qui connaît une expansion de plus en plus rapide. C'est ici que prendra place la Cidade da Musica Roberto Marinho, imaginée par Christian de Portzamparc. Projet considérable qui structurera le quartier entier. Véritable vaisseau conçu pour que le regard traverse et embrasse la montagne et l'océan...

Seul architecte français consacré par le Pritzker Price - le Nobel de l'architecture -, Christian de Portzamparc est une référence mondiale. De la tour LVMH à New York à la Philharmonie de Luxembourg ou au Block One à Almere aux Pays-Bas, son oeuvre est exposée tout l'été à la Cité de l'architecture et du patrimoine *. On y découvre un univers modern classic, élégant et poétique, où se mêlent rigueur, fluidité et densité. On y trouve aussi son souci d'urbanisme, son exigence en la matière : «A mes débuts, j'ai travaillé plus d'un an et demi avec des psycho-sociologues. J'ai écouté la longue plainte des habitants des cités. Des choses très physiques. Et cela m'a donné envie de construire en prenant mes distances avec l'idéologie révolutionnaire de l'époque.» Passionné de musique - «les références musicales vous aident à structurer votre travail» -, de littérature aussi - «on peut y trouver des résonances avec des questions d'urbanisme importantes, sur les formes, les séquences et les enchaînements ; les livres donnent souvent une forme à l'éclatement» -, Portzamparc envisage l'architecture comme «de la sculpture dans l'espace». Qu'il bâtisse en Chine ou au Brésil, à Berlin ou en France, il essaie d'« ouvrir la place au temps». Et ajoute dans un sourire : «Ce que j'aime, c'est qu'aucune commande, aucun site ne se ressemblent. C'est chaque fois une remise en perspective.»

Les honneurs n'ont pas non plus altéré le sens de la formule de Rudy Ricciotti. Grand prix national d'architecture 2006, l'homme de Bandol sourit peu et passe pour un provocateur. Après le sublime Pavillon noir d'Aix-en-Provence et en attendant le musée des Civilisations d'Europe et de Méditerranée à Marseille, Rudy Ricciotti passe à l'étranger. Sans utopie - «elle ne fait plus sens, seule la transformation du réel est un projet critique et révolutionnaire» -, avec la même exigence - «le travail et sa culture produisent de la cohésion sociale, il faut commencer par là !» - , Philharmonique de Potsdam ou pont de la Paix à Séoul, il reste un homme libre : «C'est toujours le même métier. Ce ne sont pas mes expériences chinoises, italiennes, japonaises, algériennes ou allemandes qui permettent de vivre à mon agence...» Architecte-combattant à l'étrange douceur dissimulée, Ricciotti connaît la colère : «On est dans le domaine de la lutte, car notre pays possède une vraie conscience collective au service du laid en architecture.» Il n'a pas tort. «Dans ces conditions, être rebelle relève du minimum éthique.» Alors, bâtir à l'étranger, c'est mieux, plus simple, plus gratifiant ? Laconique : «Je n'ai pas la fascination mythologique de la distance...»

Ricciotti, Decq, Portzamparc ou Perrault ne sont peut-être pas français. Architectes, ils ont leurs langages, leurs obsessions et, mieux que tout, leurs styles. Que font-il à l'étranger ? Ils donnent un écho à la belle phrase de l'architecte français du XVIe siècle Philibert Delorme : «L'architecture sert à lutter contre la mélancolie.»



* Christian de Portzamparc, «Rêver la ville». Jusqu'au 16 septembre 2007. www.citechaillot.fr

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Fotos de los nuevos proyectos para New Orleands

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Two Infusions of Vision to Bolster New Orleans


By NICOLAI OUROUSSOFF
Published: August 28, 2007

In the two years since Hurricane Katrina, what has the rebuilding effort produced? No grand designs. No inspired vision for the future of New Orleans. There have been only a handful of earnest, grass-roots proposals to preserve what’s left of the historic fabric.

Amid this atmosphere of malaise, two recently announced projects for downtown New Orleans stand out as the first truly creative attempts to foster the city’s resurrection. The first, an extravagant proposal for a new New Orleans National Jazz Center and park by Morphosis, is the most significant work of architecture proposed in the city since the Superdome. The second, a six-mile-long park and mixed-use development along the Mississippi, designed by TEN Arquitectos, Hargreaves Associates and Chan Krieger Sieniewicz, would undo decades of misguided building on the riverfront.

The design of the riverfront project has yet to be finished; even the developer concedes that it would take years to build under the best conditions. And construction of the park would probably require the cooperation of city, state and federal agencies — an almost laughable notion, based on recent experience.

Still, the scope and creative ambition of these projects suggest how architecture could someday be vital to the city’s physical and social healing. Both seek to transform dead urban areas into lively public forums, employing powerful architectural expressions of a democratic ideal.

The proposed Jazz Center, designed by Thom Mayne of Morphosis in Santa Monica, Calif., is conceived as a great social mixing chamber, with music embedded in its core. For architects, its form may bring to mind early-1960s “Walking Cities” fantasies by the British firm Archigram: gigantic nomadic machines that could carry entire urban settlements in their bellies.

The center, however, is firmly rooted in the postwar context of downtown New Orleans. Situated on the corner of Poydras Street and Loyola Avenue, it would be flanked by cool glass towers. An elevated section of Interstate 10 cuts through the city just to the west; the imposing form of the Superdome, its broad crisscrossing ramps extending from the street right through the structure, stands just a block away.

Like the Superdome, the Jazz Center would be a piece of urban infrastructure: big, tilting columns raise one end so that street life slips directly underneath the building. Visitors enter by a grand staircase set beneath the bowl of a performance hall. From there, they may continue into a large exhibition space and cafe or climb another staircase to glass-encased foyers suspended above the sidewalk.

The curvaceous walls of the 820-seat performance hall suggest a womb floating within the city’s fabric. A 350-seat “black box” hall sits to one side, separated by a vertical slot of glass — the last glimpse of the outside world before entering the shared intimacy of the halls.

The design reflects longstanding themes in Mr. Mayne’s work. Like many architects of his generation, raised in the postwar optimism that made large-scale civic projects seem possible, he sees the post-industrial city as a work in progress; for him, private buildings, public space and urban infrastructure form a fluid, seamless whole.

Mr. Mayne, more than most, imbues his designs with the progressive postwar social values. His goal is to build better, more refined machines — an especially resonant metaphor in a city suffering because of its neglected, aging infrastructure.

The same impulse infuses the design of Mr. Mayne’s park. On a three-block-long site across Poydras Street from the Jazz Center, the park would require the demolition of the current City Hall, an undistinguished 1950s structure with minor flood damage. A new city hall would rise in its place, flanked by a new state office building and district court house. The existing public library designed in 1959 by Curtis & Davis, the city’s pre-eminent Modernist firm, stands at the park’s northern edge.

This project, an effort to jumpstart downtown development, is still in its nascent stages. Conceived by Strategic Hotels and Resorts (which owns the neighboring Hyatt Hotel), it has yet to receive serious attention from the three levels of government that would pay for most of the construction.

Yet it is possible to discern the architect’s intent. The park is anchored by a great lawn at one end and by a more formal landscape at the other. A series of small band shells, for informal outdoor performances, are embedded in an undulating landscape that frames the park’s outer edge. The band shells are covered by inflatable roofs that help tie the composition together while adding a sense of intimacy.

The results are strikingly different from the unimaginative mix of tourist-friendly casinos, convention centers, retail malls and sports complexes — often with faux historical themes — that transform many urban centers into soulless adult theme parks. Mr. Mayne’s design is based on the classical notion of the city as a vibrant democratic forum: gathering places for a vibrant intellectual and social mix.

The same democratic spirit imbues the waterfront proposal. The stretch of riverfront property near downtown received minimal damage during the storm. But since the 1980s, much of it has been cut off from the city by a warren of ersatz piazzas, retail malls, chain restaurants and a sprawling convention center.

Commissioned by Sean Cummings, a local developer, the plan would give back some dignity to the downtown riverfront. A series of terraces and parks reconnect the city with the waterfront. The cheesy food kiosks at the foot of Canal Street, for example, would be swept away to create a vast plaza stepping down to the water. A reconfigured ferry terminal would bend down to meet the water’s edge.

Farther downstream, the architects propose a vast public park at the end of Poland Street, a main thoroughfare, and a public amphitheater overlooking the water. At the park’s other end, a series of glittering towers would act as a counterpoint to the downtown skyline, visually connecting the eastern and western parts of the city.

In some respects the riverfront proposal reflects the willingness to turn over large segments of the public domain to private interests. The “towers in the park” could be seen as reinforcing class stratification: an enclave of luxurious glass towers overlooking the poverty-stricken neighborhood of the Lower Ninth Ward. Yet the notion of the riverfront as a cohesive element in a fractured city is powerful, especially because it avoids the banal historicism threatening to engulf what’s left of the authentic city.

The problem all three projects face is that they are dependent upon government and private interests mobilizing for the public good. So far, those in charge of the rebuilding efforts have been practicing a form of benign neglect. These new architectural visions will not become reality if business interests are left to rebuild the tourist city while the public realm is ignored.

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Palladio aterriza en el planeta Ikea

Juan Navarro Baldeweg y Andrés Jaque hablan de cómo ha cambiado la arquitectura

J. RODRÍGUEZ MARCOS 30/08/2007

Si es cierto que el orden de una mesa es directamente proporcional al poder de quien la usa, Juan Navarro Baldeweg, uno de los arquitectos más respetados del momento, está lejos de ser poderoso. Su despacho en Madrid está lleno de maquetas, planos que corrige a lápiz, pequeñas esculturas, un juego del Mikado y docenas de libros.

En 1998, Navarro obtuvo la prestigiosa Medalla Tessenow, que permite que el galardonado beque en Alemania, durante un año, a un arquitecto joven. El elegido fue el madrileño Andrés Jaque, que entonces colaboraba en su estudio. Aunque les separan más de 40 años, ambos plantean cuestiones a las que sus colegas suelen contestar: "Eso no es arquitectura".

"Estamos en un momento muy formalista, pero la arquitectura no se agota en los edificios", explica Navarro Baldeweg. No es, pues, extraño que la futura tesis doctoral de Jaque, dirigida por el propio Navarro, analice los aspectos físicos de la prestidigitación: "La atención se fija en un punto, y la magia sucede en otro", explica Jaque. "En un espacio complementario", abunda Navarro. "La arquitectura crea emociones a partir no de cosas extraordinarias, sino cotidianas". El maestro pone un ejemplo: la luz durante el barroco. El discípulo, otro: la organización de un supermercado. Los dos creen en un "funcionalismo ampliado" que supere el predicado por la Bauhaus. "Jamás se consideró una obligación del funcionalismo atender a lo invisible, pero lo es", explica el arquitecto cántabro. "Pensar en los contenidos repercute en la forma. Son cosas de las que se ocupaban la sociología o el marketing, pero que determinan la organización de un edificio".

Aunque ahora una tendencia devora a la anterior poco antes de ser devorada por la siguiente, Navarro recuerda que las construcciones físicas siempre incorporan construcciones imaginarias condenadas a caducar: "Pero hay cosas esenciales que no cambian. Cuando la arquitectura es buena, tenemos con ella la misma relación que con nuestra propia naturaleza. Todos viviríamos en una casa de Palladio, en la Villa Rotonda, claro, aunque sea fruto de una organización mental que tiene poco que ver con la nuestra".

De la Villa Rotonda a los apartamentos de 30 metros, Jaque afirma que se puede hacer buena arquitectura en poco espacio: "Nuestro trabajo tiene que ser un filtro de alegría para lo que ya existe". Y recuerda su proyecto de Casa Tupperware, de 25 metros: "Era una casa enana, pero tenía todo lo necesario y, además, realzado con colores y pequeños gestos. Un arquitecto es el anfitrión de una fiesta: no juzga a sus invitados, intenta que todos se sientan bien".

Siguiendo por el camino más prosaico, resulta imposible no preguntarse cómo se habla de lo invisible con un alcalde. "Mi experiencia", explica Navarro Baldeweg, "es que lo mejor que he podido hacer en arquitectura ha pasado sin que se den cuenta. Si no, piensan que les va a costar dinero. ¡Y es gratis! No puedes hablar a la gente de la arquitectura como prestidigitación porque sale corriendo. Lo que sí debes hacer es poner en práctica tu discurso, como si fuera un plus. A la larga se interpreta bien".

Navarro siempre ha optado por la discreción frente a la pompa. ¿Nunca le han pedido un edificio emblemático? "Lo emblemático", responde, "no es un objetivo, sino un resultado. Si no, alguien como Barragán no se habría comido una rosca, pero hoy es un héroe nacional en México. Hay buenos arquitectos que por la pretensión de ser siempre emblemáticos pierden toda su fuerza. Ahora, en algunos concursos, hay cuestionarios para el jurado sobre el carácter más o menos emblemático de una propuesta. Es un disparate".

Juan Navarro Baldeweg se graduó como arquitecto en pleno siglo XX. Andrés Jaque, al filo del XXI. ¿Cómo ha cambiado la profesión? "Cuando yo estudiaba", recuerda el primero, "consistía en pensar las posibilidades del acero o del vidrio y en crear objetos a partir de ahí. Había que construir ex novo. Ahora todo está construido y la arquitectura es un trabajo de metamorfosis". Para Jaque, las grandes renovaciones de nuestro entorno son anónimas o colectivas: "Las casas de Europa las ha transformado Ikea". En su opinión, YouTube ha cumplido el sueño de hacer de cada ser humano un artista: "Internet ha permitido que individuos que están en su casa en pijama cooperen con otros que están al otro lado del mundo. Así pueden colocar en la esfera pública los aspectos más raros de su vida: ser aficionados a los sellos de flores, yo qué sé... En las ciudades, además, se convocan con el móvil encuentros masivos. Antes las cosas que contaban estaban en el mainstream. Ahora, gente con una visión marginal del mundo puede colocar sus productos junto a los más prestigiosos. Ahí están los Arctic Monkeys: sin un solo disco eran ya un fenómeno gracias a Internet. El espacio público ha cambiado radicalmente".

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