«Ghery no ha tenido respeto con algo que es más importante que su arquitectura»
- Un ejemplo tan próximo como el proyecto de Frank Ghery en Elciego no encaja con su filosofía.
C.S./LOGROÑO
- Tengo un gran, enorme respeto por Ghery. Me parece uno de los genios del siglo XXI. Pero de la misma manera tengo que decir que en lo hecho en Marqués de Riscal realmente no ha tenido en consideración algo que es mucho más importante que su arquitectura, que es la memoria del tiempo, del paisaje, del paisanaje que estaba en Elciego. Eso no es la ría de Bilbao ni una zona degradada a la que le diera sentido. No, no, no. Ese pueblo es una joya de la arquitectura, con un mensaje maravilloso realizado a través de generaciones y no se puede modificar por una sola intervención.
- Me temo que siendo Ghery quien es las críticas son pocas...
- Nadie, sea quien sea, Ghery u otro, puede hacer eso. Esa arquitectura tiene su espacio. En el paisaje hay que actuar con discreción y equilibrio, que en este caso no se ha producido. Mi obligación moral es decirlo.
- El ejemplo no es el único.
- La arquitectura de los grandes es fantástica, pero en su sitio. El ejemplo de antes se repetirá. Pero el paisaje del vino es más frágil de lo que pensamos. Hay que ir con una gran humildad y poniendo en valor el lugar, no la persona. Eso es un criterio básico. En Elciego había una trama arquitectónica de siglos hecha con una gran discreción que ha generado en sí misma una pura maravilla. Eso, en sí mismo, es una gran historia de ordenamiento del espacio.
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Inminente inscripción de CU en la lista de Patrimonio de la Humanidad
El proceso se encuentra en la fase final, previa a la declaratoria de la UNESCO
MERRY MACMASTERS
El campus de Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que comenzó a funcionar en 1952, está en la última fase del análisis para ser inscrito en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), declaratoria que se dará en los próximos meses.
Será el segundo conjunto de arquitectura moderna mexicana en gozar de este título, porque el primero fue la Casa Estudio Luis Barragán, en 2004.
El capítulo mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos, por sus siglas en inglés), ha participado desde el inicio en esta gestión mediante integrantes como Francisco López, Enrique de Anda y sus diferentes presidentes, que durante muchos años persiguieron este objetivo, señala Javier Villalobos Jaramillo, su actual dirigente.
Como integrante del Comité Ejecutivo Internacional de Icomos, Villalobos asistió a la reunión del pasado enero efectuada en París, donde se analizó el caso, aunque más bien participó en la evaluación de otras propuestas, pues ''a los mexicanos no nos toca evaluar lo propio".
Al respecto, expresa su beneplácito de que algunos de los proyectistas de Ciudad Universitaria, como Pedro Ramírez Vázquez y Alfonso Liceaga, formen parte del capítulo mexicano de Icomos.
El Icomos mexicano, mediante su Comité Científico de Arquitectura del Siglo XX, considera oportuno seguir discutiendo los valores del campus central.
Con ese propósito dedicará su cuarto Encuentro Nacional de Arquitectura del Siglo XX, que se realizará los días 24 y 25 de mayo, al tema El campus de la Ciudad Universitaria de la UNAM, monumento artístico mexicano. Se contará con el apoyo del Instituto de Investigaciones Estéticas y la Facultad de Arquitectura de la UNAM, esta última sede del encuentro.
En 2005, Ciudad Universitaria recibió el título de Monumento Artístico, trámite que fue iniciado por el Icomos mexicano. Luego, por medio de la Facultad de Arquitectura, se envió información al rector Juan Ramón de la Fuente de que el campus tiene los méritos para ser inscrito en la lista de Patrimonio de la Humanidad, y que el Comité Científico de Arquitectura del Siglo XX tenía la capacidad de organizar la documentación necesaria para la integración de un expediente, expresa Enrique de Anda, coordinador del comité.
Espejo hacia el mundo
Respecto de los argumentos que respaldan esta propuesta, De Anda coloca, en primer lugar, ''la calidad fuera de lo común de la arquitectura, muy bien realizada, que tiene que ver con una muy buena comprensión y asimilación en México de los principios de la arquitectura moderna lanzados en Europa en los años 20 del siglo pasado".
Se finca también en ''los valores excepcionales que tiene el campus para la cultura mexicana y, por tanto, la universal". Tiene que verse con ''la presencia de la UNAM como ente que permanentemente se renueva, se moderniza y se ha vinculado con todo el proceso cultural del país. En esa medida también es una suerte de espejo hacia el mundo.
''La universidad ha sido, y sigue siendo, un reflejo de idiosincrasias, de propósitos, de actitudes, de los avances en la técnica, las humanidades y las artes. Todos aquellos que han tenido algo relevante que decir en México en el siglo XX, por lo menos en cualquiera de las áreas del conocimiento, han estado vinculados de una manera u otra con la universidad.
''Esos son los valores implícitos en el campus, porque allí están los edificios emblemáticos: la biblioteca, los primeros en los que se alojaron las escuelas y facultades, la Rectoría; están las diferentes áreas en las que siempre se ha apoyado el trabajo de la universidad, que es la investigación, la docencia y la difusión de la cultura, esta última incluye al Museo Universitario de Ciencias y Arte".
Que Ciudad Universitaria tampoco ha perdido su halo vanguardista, queda demostrado con el anuncio del próximo proyecto de Spencer Tunick, conocido por sus instalaciones masivas de personas desnudas en espacios públicos. Para De Anda ''todo el mundo tiene una imagen de la universidad. Por las huelgas, por el futbol -en su época, el futbol americano-. Es un hecho que muchos acontecimientos de vanguardia en el siglo XX se dieron en la universidad: José Vasconcelos llegó a ser secretario de Educación Pública después de ser rector; el movimiento del 68 se prohijó con una participación decidida de la UNAM.
''De esa época también fueron los movimientos de vanguardias artísticas que buscaban otros espacios que no eran los oficiales, como el Palacio de Bellas Artes. No es gratuito que dentro de esa actitud social tan fuerte, hoy día estemos reconociendo que los edificios universitarios, hechos por arquitectos mexicanos para ese campus, son de calidad excepcional."
No obstante, a De Anda le preocupa que en la UNAM no se ha desarrollado un ''plan de manejo del bien", como pide la UNESCO, que no es lo mismo que un proyecto de mantenimiento. Como primer punto, se debe de crear una unidad de gestión, en la cual estén representados los distintos sectores que utilizan el bien: profesores, investigadores, alumnos, trabajadores, todos los que tienen alguna tarea relacionada con la universidad.
Una de sus labores es evitar que se pierda la ''autenticidad" del campus, hecho que da sustento a la solicitud de inscripción en la lista de Patrimonio de la Humanidad, porque ''los edificios no han sido modificados ni en sus condiciones físicas ni de uso". Para De Anda, eso habla de ''un mérito arquitectónico, porque a pesar de que tiene más de 50 años de uso intensivo, cotidiano, los edificios han permanecido".
Luego, en ese conjunto se han generado ''actitudes, conductas, relaciones de la comunidad universitaria con la sociedad, que han hecho que ésta identifique a la universidad y al campus con algunas características. En cualquiera de los ámbitos de la cultura está presente Ciudad Universitaria. Entonces, lo que se busca con un plan de manejo es que esos valores, no nada más físicos, no desaparezcan".
Etiquetas: México, Patrimonio, UNAM
Realizan festejos en Río de Janeiro por el centenario de Oscar Niemeyer
Cuando se hace un proyecto arquitectónico lo que importa es sorprender, dice
Río de Janeiro, 12 de abril. El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, quien cumplirá 100 años en diciembre, quiere continuar ''sorprendiendo y emocionando" al público con sus propuestas en curso en Brasil y el exterior.
''Cuando se hace un proyecto lo que importa es sorprender. La arquitectura es hecha por los gobiernos para los ricos, los pobres no participan, pero podrían detenerse ante un edificio tan diferente que les daría un momento de sorpresa y de emoción", dijo quien diseñó Brasilia, en su oficina de Río de Janeiro.
Niemeyer todavía pasa las tardes trabajando sobre su mesa de dibujo en su taller de grandes ventanales, frente a la playa de Copacabana.
''Dibujo solo. La arquitectura es muy personal. Cada arquitecto debe tener la suya, hacer lo que desee y no lo que los otros quieren que haga", dice Niemeyer entre dos fumadas de un cigarrillo que sostiene una mano ligeramente temblorosa.
La inauguración, el jueves de la semana pasada, del Teatro Popular de Niteroi, ciudad situada frente a Río de Janeiro, dio la señal del comienzo de los festejos del centenario de Niemeyer, que será el 15 de diciembre.
Como la mayoría de sus obras, cuyas líneas ''curvas y sensuales" son ''un homenaje al cuerpo de la mujer brasileña", el teatro es un edificio curvilíneo que evoca una mujer acostada sobre el césped.
''La belleza es indispensable en arquitectura y en eso la mujer es fundamental. En mi juventud decía que cuando se está con una mujer, nada importa. Luego me di cuenta que era una visión algo egoísta", dice Niemeyer, quien se casó en segundas nupcias en diciembre pasado con su secretaria, Vera Lucia Cabrera, de 60 años.
La receta es no aceptar la vejez
Su nieto, el fotógrafo Kadu Niemeyer, acaba de organizar una exposición en el Museo del Paso Imperial, en el centro de Río. Es una retrospectiva de los 70 años de carrera de su abuelo. Croquis, maquetas y fotos ilustran cerca de 400 proyectos arquitectónicos, más de 70 de ellos fuera de Brasil (Francia, Italia, Argelia, Israel y Estados Unidos, entre otros).
Francia, que lo acogió durante algunos años cuando lo perseguía la dictadura brasileña, tiene 16 obras de Niemeyer, como la sede del Partido Comunista en París (1965) y la Casa de Cultura de Havre (1972), con una profundidad de cuatro metros ''para protegerla mejor del viento y el frío.
''Cuando solicité al alcalde bajar la plaza cuatro metros, me miró espantado, pero se lo dije con tanta convicción que lo hizo", recuerda divertido Niemeyer. ''Y ahora esa obra es considerada uno de los 10 proyectos arquitectónicos más importantes del mundo".
Tras una fractura de pelvis, en diciembre pasado, Niemeyer no se puede mover demasiado, pero conserva el entusiasmo: ''Intento resistir, adaptarme. Trato de pensar como un joven, es diferente. Tengo el mismo interés por la vida que cuando era joven. Mi receta es no aceptar la vejez, pensar que uno tiene 40 años y actuar de esa manera".
''Comunista convencido", el artista acaba de regalarle al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, un proyecto de monumento en homenaje a Simón Bolívar, que será ''una de las mayores estructuras de hormigón armado del mundo.
''La vida es un suspiro, es más importante que la arquitectura. Debemos saber que estamos de paso, que la vida está llena de placeres y dolores. Sobre todo, debemos vivirla de manera honesta", dice Niemeyer.
Etiquetas: Brasil, Niemeyer
Un zoom a la Torre Eiffel
A los intelectuales les parecía un insulto a la estética de la ciudad. Ahora es el monumento más visitado del planeta. Le faltó poco para ser desmantelada.
Gretel Zanella
El Universal
Martes 17 de abril de 2007
París sin su torre es inconcebible. Pero cuando estaba en construcción hubo quienes la calificaron de "inútil y monstruosa". Ahora es el primer monumento que viene a la mente de europeos, estadounidenses y chinos, y el más visitado del planeta, con 6 millones de turistas al año.
LA HISTORIA EN CORTO
• La torre se la propusieron a Barcelona y ésta la rechazó. Pero en 1889 Francia tendría su Exposición Mundial y el proyecto del ingeniero Gustave Eiffel fue el elegido.
• Él mismo diseñó el esqueleto metálico de la Estatua de la Libertad.
• La torre se construyó de 1887 a 1889.
• Costó 1.5 millones de dólares.
• Durante esos años Eiffel fue contratado para construir el canal de Panamá. Pero todo terminó en un escándalo financiero.
• En 1887, artistas e intelectuales manifestaron su rechazo por la torre.
• La inauguraron el 31 de marzo de 1889.
• La idea original era desmantelarla. Pero en 1900 se descubrió que es un lugar apto para los transmisores de radio.
• La torre era la estructura más encumbrada hasta que en 1930 el edificio Chrysler en Nueva York le ganó altura.
ARQUITECTURA EN SUMA • 300 personas trabajaron en la obra.
• Para levantar la torre, Eiffel realizó cálculos matemáticos y estudios relacionados con la fuerza del viento.
• Es una estructura de 10 mil toneladas que llega a soportar ráfagas de hasta 100 kilómetros por hora y la hacen oscilar entre seis y siete centímetros.
• Con su antena de televisión, la torre mide 324 metros de altura. En los días de calor la torre gana 15 centímetros.
• Se pintaba cada siete años para evitar su corrosión. A partir de la última manita de gato en diciembre de 2001, se acordó hacerlo cada 10 años. Se necesitan aplicar entre 50 y 60 toneladas de pintura. La hazaña está a cargo de 25 obreros expertos en deportes extremos.
• Para los festejos de 2000, se cubrió con 20 mil luces que desde entonces tintinean en la noche, cada hora durante 10 minutos.
PARA CURIOSEAR
Sus restaurantes. Jules Verne fue creado para bolsillos holgados. Está en el ranking de los mejores restaurantes franceses, su estrella Michellin lo garantiza. Altitude 95 debe su nombre a sus 95 metros sobre el nivel del mar.
Exposiciones en el primer nivel. Historia, diseño de la torre y una breve semblanza de monumentos parisinos. El FerOscope es una exhibición multimedia con videos interactivos y juego de luces.
La panorámica. En el primer piso hay páneles con una breve explicación de los monumentos que puedes observar.
Los nombres de 72 científicos franceses están grabados, como un tributo, en los cuatro lados de la torre.
Monitor de movimiento. Ahí sabes cuánto se bambolea la torre por el viento.
El Cineiffel. Con pantallas de televisión, un telescopio y cine.
Oficina postal. Estampillas de colección.
Segunda planta. Las mejores fotos las tomas en este punto. Cuenta con una tienda de productos típicos: chocolates, mostazas y terrinas. Las ventanas animadas muestran el funcionamiento del viejo elevador hidráulico.
PARA TREPARLA
•No se permiten mochilas estorbosas ni mascotas (a menos que sean perros guía). La torre no cuenta con servicio de guarda. Tampoco está permitido el acceso al mirador en silla de ruedas.
•Mil 665 escalones, de la planta baja al segundo nivel.
•Horarios: ascensor, de 9:30 a 23:45 horas; escaleras, 9:30 a 18:30 horas.
•Precios: ascensor, 4.50 euros (primera planta), 7.80 euros (segunda planta) y 11.50 euros (nivel superior); escaleras (primer y segundo nivel), cuatro euros.
QUIÉN TE LLEVA
Air France. Vuelos desde 11 mil 329 pesos (viaje redondo con impuestos incluidos). Tiempo estimado de vuelo: 11 horas. www.airfrance.com/mx
QUIÉN TE GUÍA
Tour relámpago al Museo de Louvre, Torre Eiffel con almuerzo incluido, paseo fluvial por el Sena y visita a la catedral de Notre Dame. 99 euros por persona. Duración: siete horas. Servicio en español. www.parisvision.com
Tras bambalinas. Una visita guiada a recovecos inaccesibles. Una hora y 30 minutos. 15 euros. coulisses- toureiffel@purplebeam.com
EN PAQUETE
12 días en Italia y París. Desde mil 686 dólares por persona en ocupación doble, sin impuestos, ni boletos de avión. www.juliatours.com.mx
LA MEJOR TEMPORADA
En septiembre y octubre. Hay buen clima, menos turistas y tarifas más económicas.
HUSO HORARIO
Siete horas más de diferencia con respecto de la ciudad de México.
EN LA WEB
www.tour-eiffel.fr www.parisinfo.com
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Los desvaríos del Premio Pritzker

WILLIAM J. R. CURTIS 14/04/2007
Los Pritzker, considerados los Nobel de la arquitectura, se instituyeron hace 31 años y desde entonces han ganado mayor lustre y prestigio pese a la imprecisión de lo que se premia. El reciente galardonado es el británico Richard Rogers, coautor de la Terminal 4 de Barajas, que dota a sus proyectos de un dramático expresionismo estructural.
El Premio Pritzker anual suele calificarse como el "Nobel de Arquitectura", una afirmación exagerada cuya finalidad es darle un aire de autoridad olímpica. La selección corre a cargo de un jurado cuyos miembros cambian de vez en cuando, y las decisiones reflejan un abanico de opiniones críticas. Ha habido momentos álgidos y momentos bajos, y nunca queda claro si se otorga el premio como reconocimiento a la obra de toda una vida, a la presencia en la escena mundial, o a una colección de obras maestras. Porque como todos los mortales, hasta los pritzker son capaces de crear edificios malos que conviven con sus realizaciones de más éxito. Pongamos por caso al arquitecto español Rafael Moneo (Pritzker en 1996). En el lado positivo está el extraordinario Museo de Arte Romano de Mérida, creado a principios de la década de los ochenta, pero luego, varios años más tarde, hizo el desmedido Aeropuerto de Sevilla, una cruz que sigue llevando colgada del cuello. Está por verse si su comentadísima ampliación del Prado en Madrid será digna de un "Nobel de arquitectura" cuando esté acabada.
Hace poco se anunció el 31º ganador del Premio Pritzker: el arquitecto británico de 73 años Richard Rogers. En la mención se hablaba largo y tendido de su supuesto compromiso con la transparencia social, la sostenibilidad (la palabra mágica hoy en día, aunque no hay dos personas que estén de acuerdo sobre lo que quiere decir), con las aplicaciones humanitarias de la tecnología y con el urbanismo responsable. Pero estos sentimientos altisonantes son menos visibles que el dramático expresionismo estructural de sus proyectos, desde el Centro Pompidou de París (diseñado con Renzo Piano en 1971) hasta la Cúpula del Milenio de Londres (1996-1999), pasando por la recientemente inaugurada Terminal 4 del aeropuerto de Barajas en Madrid (creada con la colaboración de Antonio Lamela). A lo largo de los años, Rogers ha establecido un repertorio formal que encarna una especie de tecnorromanticismo. Enormes cerchas de acero y cubiertas volantes crean espacios pensados para ser "flexibles", pero que en ocasiones no parecen adecuados para el uso concreto al que están destinados. También da gran importancia a los servicios mecánicos como los ascensores y las tuberías, que se exageran de manera retórica. Recicla las imágenes maquinistas de los principios del movimiento moderno, pero sin su desafiante visión utópica. Se trata de una especie de revival futurista para la sociedad moderna de consumo de masas a través de edificios que a veces parecen artilugios colosales.
Richard Rogers es un personaje
influyente en el Reino Unido y es asesor del alcalde de Londres, Ken Livingstone, que dice ser de izquierdas, pero da su apoyo a la fiebre por construir rascacielos que seguramente se ajusta a los objetivos de la actual plutocracia internacional. Ha surgido un doble discurso en torno a los temas de urbanismo que pretende satisfacer a la vez los intereses públicos y privados, algo así como el equivalente arquitectónico de la llamada "tercera vía" de Tony Blair. Rogers predica la urbanidad populista, pero a veces practica cierto gigantismo en sus proyectos, incluidos los de edificios en altura. Adula la tecnología (o por lo menos el hardware), pero aspira a la sociabilidad. Introduce grandes atrios para abrir los interiores y los une al espacio público exterior. Mediante tragaluces cenitales y pantallas laterales controla la luz natural. Sus edificios adquieren el carácter de mecanismos transparentes y, sin embargo, los componentes estructurales casi producen el efecto de unos ornamentos coloridos.
Algunas de estas polaridades ya estaban presentes hace 35 años en el Centro Pompidou. La temática central era un centro artístico como "palacio de diversión" dinámico y abierto a todo el mundo, una "máquina" expendedora de cultura. El edificio expresaba la idea de flexibilidad sin lograr plasmarla siempre. Los principales efectos arquitectónicos los generaba una gran armazón de acero con vigas de gran luz. Se añadió una escalera mecánica en el exterior, y se jugó mucho con los servicios mecánicos expuestos (en París se le llamó rápidamente Notre Dame de la tuyauterie, o Nuestra Señora de las Tuberías). El diseño del Centro Pompidou parecía materializar algunos de los proyectos de papel del periodo de los Beatles, o los alegres sesenta en el Reino Unido (por ejemplo, las visiones megaestructurales tipo mecano del Grupo Archigram), pero también se inspiraba en toda una serie de precedentes anteriores que iban desde el edificio de la Neckermann Mail Order Company de Francfort (1959), obra de Egon Eiermann, hasta plataformas petrolíferas en el mar, pasando por los grands constructeurs franceses del siglo XIX. A pesar de su intención antimonumental, preparó el terreno para la monumentalidad oficial de finales del periodo Mitterrand y sus grands projets: auténticas machines d'état.
A veces se agrupa a Rogers con Norman Foster bajo la etiqueta de arquitectos high tech (de alta tecnología), pero es un término que no ayuda mucho a comprender la obra de cada uno ni las diferencias considerables que existen entre ambos. Al menos en sus primeras obras (o lo que es lo mismo, antes de que cediese a la tentación de realizar gestos icónicos triviales como el rascacielos Gherkin de Londres), Foster mostraba más interés por las formas rigurosas que Rogers, que parecía disfrutar con los efectos vistosos y de masa casi pintorescos, como en el edificio Lloyds de Londres de 1978-1986.
A lo largo de la última década, Rogers ha desarrollado en varios proyectos la temática de un gran techo en voladizo sobre apoyos finos. En la Asamblea Nacional de Gales (1998-2005) la cubierta curvada adquiere una dimensión simbólica para señalar una institución pública y democrática. A la Terminal 4 de Barajas también se le ha dado un gran techo, pero con un perfil sinuoso, que evoca al mismo tiempo el dinamismo de los viajes en avión y la cubierta de un templo oriental. En Barajas, el gigantismo parece engañar tanto al cliente como al arquitecto, ya que la planta longitudinal obliga a los pasajeros a recorrer grandes distancias, y la grandiosa declaración es casi sobrecogedora cuando todo lo que uno quiere es un lugar donde sentarse y esperar relativamente tranquilo. Y los esfuerzos estéticos tampoco están del todo logrados. Rogers no es un escultor, y en Barajas 4, al igual que en muchos otros de sus edificios, se echa en falta una sensación clara de jerarquía formal. Las curvas de la cubierta dan la curiosa impresión de estar caídas, especialmente vistas desde fuera.
El Pritzker ha surgido en un pe
riodo en el que no hay un estilo o ideología dominante, en el que los arquitectos siguen ampliando, transformando, invirtiendo, e incluso manierizando la herencia de la arquitectura moderna anterior. Actualmente hay pocos arquitectos de primera categoría en el mundo, y los dos "maestros" indiscutibles ya tienen más de 90 años: el danés Jorn Utzon (Pritzker en 2003) y el brasileño Óscar Niemeyer (que tuvo que conformarse con medio Pritzker en 1988). El pluralismo predominante es positivo para el premio, porque le permite buscar cualidades diversas por todas partes. En ocasiones ha sido presa de modas pasajeras; en otras ha intentado ser serio y ha perdido oportunidades de identificar la verdadera calidad. El sistema actual de estrellas internacionales corre el riesgo de explotar el Pritzker y reducirlo a una "marca" de lujo en el mercado global de producciones cada vez más rápidas y superficiales. Si el Pritzker hubiera existido hace 20 años, es de suponer que se habría concedido a "maestros del movimiento moderno" como Le Corbusier, Alvar Aalto, Mies van der Rohe y Louis Kahn. En comparación con ellos, habrían salido mal parados arquitectos peores que vinieron después. La extravagancia formalista que es el Museo Guggenheim de Bilbao, diseñado por Frank Gehry (Pritzker en 1989), se torna insignificante al lado de la capilla de Ronchamp de Le Corbusier (1953), con su mágica fusión de forma, significado, espacio y luz. Puede que 31 años sean muchos en la historia de un premio, pero es un periodo muy corto en la historia de la arquitectura, por lo que lo mejor es mantener las cosas en perspectiva.
Traducción de News Clips.
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"La arquitectura que hacemos en China es más sostenible que la que hacemos en Europa"

ANATXU ZABALBEASCOA 21/04/2007
Hijo de granjeros, el arquitecto austriaco se empleó como albañil después de acabar la carrera para completar su formación desde abajo. Ahora construye por toda Europa y en Asia. No cree en la globalización de las soluciones y sostiene que el reto ya no es el espacio sino el ahorro energético.
Dietmar Eberle (Hittisau, Viena, 1952) dirige, junto a Carlo Baumschlager, uno de los mayores estudios de Austria, con 140 empleados y oficinas en Viena, Bruselas, Vaduz y Pekín. Sus edificios son entre un 60% y un 80% más sostenibles que la media construida. ¿La clave? Cuestión de física. Es optimista respecto a un futuro sostenible y a la vez estético. Sabe de qué habla. Eligió comenzar su carrera construyendo las casas que diseñaba.
PREGUNTA. Cuando terminó arquitectura abandonó Austria y se fue a vivir a Teherán. ¿Qué buscaba?
RESPUESTA. Probablemente a mí mismo. Es más fácil hallarse cuando uno está solo y desconoce el medio. Era el año 1975. En Irán podías sentir cómo la sociedad estaba evolucionando. El sah tenía los días contados (abandonó Irán en 1978). Se veían tensiones y se intuía la llegada de nuevos problemas.
P. ¿Viajó por una cuestión personal?
R. Siempre he buscado encontrarme en la arquitectura. He viajado mucho. Y no creo que haya mejores y peores lugares. Hay sitios diferentes. Y eso es lo que me interesa: las diferencias. La arquitectura es eso: diferencias. Los científicos buscan los principios comunes. Las reglas que permiten aplicar una norma. En arquitectura la mejor solución es siempre la más específica. Por eso lo que hace interesantes los lugares son las diferencias. No lo que tienen en común. Los intentos de dar con una solución global para los problemas arquitectónicos han fallado.
P. En los setenta, intelectualmente se apostaba por el grupo.
R. Pero yo ya sentía el interés por la diferencia. Buscando la calidad uno llega a las cualidades. Lo específico incluye a la gente, a los sentimientos y a los lugares. Y soluciona los mismos problemas de maneras diversas.
P. Durante quince años construyó sólo en Lochau, su pueblo, actualizando las tradiciones. En la última década han salido al mundo. ¿Cómo afecta eso a su arquitectura?
R. Mi interés por lo específico me hizo volver al lugar donde nací. Estudié en Viena. Allí nos inculcaron las ideas del movimiento moderno: una comprensión de la sociedad muy generalista, no interesada en las características específicas. Los ideales modernos trataron de solucionar problemas de una manera cuantitativa y a mí me interesaba lo contrario: lo cualitativo. De ahí que volviera a mi tierra. Vengo de una familia de granjeros. Y eso marca. La tierra, el lugar, tiene mucho que decir en la arquitectura. Y la modernidad no lo consideró. Por eso yo no creí en ella. Así que, cuando terminé de estudiar, en lugar de convertirme en arquitecto me convertí en obrero de la construcción, en un artesano. No creía lo que me habían enseñado y pensé que se podían hacer edificios de otra manera. Durante diez años tuvimos una oficina que construía los edificios que diseñábamos.
P. ¿Qué aprendió?
R. Que la mayoría de promotores no compartían mis valores: escuchar a la gente. La arquitectura ocupa una parte fundamental de la sociedad como para estar tan alejada de ella.
P. ¿Qué valores perseguía?
R. Esos de los que hoy habla todo el mundo: reponer lo que consumes, no dañar el planeta con sistemas constructivos que consuman menos energía... Además, entendíamos que para intervenir en la sociedad el trabajo debía ser de igual a igual. En lugar de vigilar al obrero lo convertíamos en artesano, en responsable de lo que hacía. Hicimos la primera casa para mi socio y luego la gente nos llamaba. Tuvimos muchos clientes y tanto éxito que el Colegio de Arquitectos nos puso una demanda porque no seguíamos las pautas habituales. En Austria, tras estudiar, un arquitecto debe trabajar cinco años con un profesional antes de empezar a construir. Pero nosotros no lo hicimos. Aprender para luego desaprender no tiene sentido. Decían que no éramos arquitectos. Y nosotros lo admitimos. Nos asociamos al sindicato de artistas. Y ganamos el caso por agotamiento del contrario. Con el tiempo me han hecho arquitecto honorífico, sin trabajar para otro.
P. ¿Qué le ha hecho cambiar para construir hoy por todo el mundo?
R. El mundo ha cambiado. Nosotros creemos en lo mismo que entonces. Pero ahora hay más gente que piensa igual. Hay más promotores preocupados por el medioambiente, o por las leyes restrictivas sobre el uso de energías. La arquitectura son valores. Todo lo demás: tecnología, forma, espacio, llega luego.
P. ¿Por eso trabajan en China? ¿Por eso tiene un equipo de 140 arquitectos?
R. A mediados de los noventa éramos 35. Y teníamos dos opciones: volver a la escala local o tratar de hacer lo que hacíamos en nuestro pueblo en el mundo. Elegimos el mundo. Y ha funcionado.
P. ¿No afecta a su arquitectura trabajar en lugares que conoce peor?
R. Lo que hacemos en Viena o en China es siempre lo mismo: tratamos de entender lo específico. Los arquitectos trabajan con la idea de Genius Loci, que son las características físicas y culturales del lugar. Pero para nosotros el genio del lugar está en los sentimientos de la gente, en sus aspiraciones y en sus deseos. No se trata sólo de ver por dónde sale el sol. Se trata de hablar con la gente.
P. ¿Y cómo lo hace en China?
R. El Gobierno chino nos invitó a dar una conferencia. Son conscientes de que si quieren seguir creciendo tienen que hacerlo de manera sostenible. Tienen que aumentar el bienestar de la población pero reducir el consumo. Tras la conferencia nos llamaron para que convirtiéramos en realidad lo que habíamos estado contando en realidad. Y en eso estamos. La arquitectura que hacemos en China es más sostenible que la que hacemos en Europa. El Gobierno y la sociedad están concienciados.
P. ¿Qué ahorro energético logran sus proyectos?
R. Hemos construido 200.000 m2 de apartamentos que consiguen entre un 60% y un 80% de ahorro en el uso, la construcción y el mantenimiento. El problema que tenemos en Europa es la falta de conocimiento. Nuestra sociedad cree en la tecnología, pero menos en el conocimiento. Y la buena arquitectura es cuestión de conocimiento. Cuando comprabas un coche en los años cincuenta, el 80% del coste era de producción. Hoy sólo el 50%, el otro 50% es investigación. Lo mismo pasará en arquitectura. La investigación será cada vez más importante.
P. ¿La sostenibilidad es hoy un problema político, arquitectónico o social?
R. Los problemas arquitectónicos son siempre sociales. La arquitectura es un espejo de la sociedad que la produce. Refleja nuestros valores, nuestras prioridades. Hoy cuando hablamos de sostenibilidad hablamos en realidad de contaminación. Pero ése es sólo uno de los problemas. En países desarrollados entre el 50% y el 60% de la energía se emplea en la construcción y el mantenimiento de edificios: ni en aviones ni trenes ni industria. Por eso urge reducir la necesidad de energías y materiales.
P. ¿Cómo hacerlo?
R. Aplicando leyes físicas. Y no se acabarán ahí los problemas. Sin haber solucionado el de la escasez de energía empezarán los de la falta de agua. ¿Sabe cuántos litros de agua se consumen construyendo un edificio? Ríos. Eso debe cambiar. La energía que necesitamos para calentar, enfriar o limpiar los edificios se puede reducir con cálculos físicos. Un edificio equilibrado consume menos energía. En Austria hemos levantado un edificio sin ventilación artificial ni calefacción ni refrigeración, capaz de mantener una temperatura constante todo el año con una física equilibrada. Sin tuberías. Sin técnica, sólo con conocimientos de física.
P. ¿La física salvará al mundo?
R. El conocimiento, la educación. El reto de la arquitectura doméstica del siglo pasado fue optimizar el espacio. El de hoy es rebajar el consumo energético en el mantenimiento y en la construcción de edificios. No estoy nervioso con lo que se avecina. He aprendido el secreto del mantenimiento de un edificio.
P. Cuéntenoslo.
R. La gente tiene que amar su casa. Lo que no se ama se destruye. Lo que se cuida es más sostenible. Ésa es la estrategia: en la urgencia sostenible la mejor arquitectura vuelve a ganar protagonismo.
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Una Aguja de 610 metros de altura en Chicago

La torre Spire, ideada por Santiago Calatrava, tendrá 115 pisos y será el edificio más alto de EE UU
ELPAIS.com - Madrid - 20/04/2007
Una comisión municipal de Chicago ha aprobado la construcción de una torre de apartamentos ideada por el arquitecto español Santiago Calatrava. La torre Spire (Aguja) se convertirá en el edificio más alto de Estados Unidos con 610 metros y 115 pisos.
Se espera que la construcción comience ésta primavera y termine en 2009. La torre albergará unas 1.200 viviendas y no sólo será el edificio más alto de EE UU sino el edificio de viviendas más alto del mundo entero.
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Niemeyer en estado puro
Un filme retrata la obra y la vida del arquitecto brasileño de 99 años y desvela su profunda pasión por la vida y las mujeres
EFE - Río de Janeiro - 17/04/2007
Oscar Niemeyer: la vida es un soplo, un documental de 90 minutos cuyo estreno está previsto para el próximo viernes en los cines brasileños, retrata la obra, la vida y la firme opción política de este arquitecto, humanista y comunista que el próximo 15 de diciembre cumplirá 100 años.
Además de las obras arquitectónicas de Niemeyer, de las que el propio autor comenta cómo las concibió, el filme muestra a un genio humano que ama a las mujeres, hasta el punto de haberse casado a los 98 años a escondidas de su familia, que tiene pánico de los aviones y que nunca desistió de su opción por el comunismo. Su título procede de una declaración en la que el propio Niemeyer asegura que la vida es un soplo y que por eso hay que aprovecharla.
El filme, con dirección y guión del documentalista brasileño Fabiano Maciel, aprovecha los testimonios informales del arquitecto sobre su obra, la política, los amigos, las mujeres y Brasil para trazar el perfil de Niemeyer, complementado por testimonios de personajes que lo conocieron como José Saramago y Eduardo Galeano. Saramago, otro comunista y humanista, habla sobre la integridad y la coherencia del arquitecto, y Galeano lo pone todo cabeza abajo y asegura que Dios se inspiró en el arquitecto cuando creó la geografía de Río de Janeiro.
"Es conocido que Oscar Niemeyer odia el capitalismo y odia el ángulo recto. Contra el ángulo recto, que ofende el espacio, él ha hecho una arquitectura liviana como las nubes, libre, sensual, que es muy parecida a los paisajes de las montañas de Río de Janeiro, montañas que parecen cuerpos de mujeres acostadas, diseñadas por Dios el día en que Dios creyó que era Niemeyer", afirmó Galeano. Además de los testimonios del Nobel portugués y del escritor uruguayo también hay los de personajes como el historiador Eric Hobsbawn, el ex presidente portugués Mario Soares, el cineasta Nelson Pereira dos Santos y el cantautor Chico Buarque.
La película será proyectada el miércoles en una sesión especial en el Congreso brasileño, cuya sede es obra del arquitecto, y comenzará a ser exhibida a partir del viernes en el circuito comercial de las ciudades de Río de Janeiro, São Paulo, Belo Horizonte, Brasilia, Porto Alegre y Curitiba. El documental es lanzado en el año en que todo Brasil conmemora el centenario de uno de sus mayores genios, pero comenzó a ser producido hace diez años como un documental que homenajearía a Niemeyer por sus entonces 90 años.
El propio arquitecto revela en la pantalla el secreto de su longevidad: "las mujeres". Las mismas mujeres que lo llevaron a revolucionar la arquitectura con una protesta contra los ángulos rectos para suprimirlos por curvas, como las formas de las mujeres, y que lo llevaron a agotar todas las posibilidades del hormigón armado.
En sus testimonios Niemeyer revela las ideas que lo inspiraron cuando concibió los palacios de la moderna Brasilia, entre ellos la sede de la Presidencia, del Congreso y del Tribunal Supremo, pero también la Catedral y el Teatro Nacional. Igualmente comenta algunas de sus obras más famosas, como la sede del Partido Comunista Francés y la de la Editora Mondadori en Milán.
Pese a los problemas para conseguir financiación, la película de Maciel, un ya premiado documentalista que por primera vez experimentó el formato del largometraje, exigió a sus productores desplazamientos a seis ciudades brasileñas, así como a Francia, Italia, Argelia, Estados Unidos, Uruguay, Inglaterra y Portugal.
En su perfil de contestatario, Niemeyer aprovecha las entrevistas para criticar la burguesía, el capitalismo y los medios de comunicación, y para reiterar que está cansado de tener que explicar todo lo que hace o dice.
Apoyado por imágenes de archivo raras e inéditas, el filme narra las amarguras que el arquitecto sufrió por decirse comunista durante el régimen militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985. En sus apariciones el arquitecto se atreve hasta en asuntos metafísicos, como la insignificancia del hombre ante el Universo, y reitera su ideal de una sociedad más justa.
"Cuando me encomiendan un edificio público, intento hacerlo bonito, diferente, que genere sorpresa. Porque sé que los más pobres no van a disfrutar nada, pero ellos pueden detenerse para verlo y tener un momento de placer, de sorpresa. Es esa la forma en que la arquitectura puede ser útil", asegura Niemeyer.
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"Toledo será una utopía de la modernidad"

ANATXU ZABALBEASCOA - Barcelona - 15/04/2007
Autor de la emblemática Torre Agbar de Barcelona, de la exquisita Fundación Cartier de París y del futuro, y ya polémico, Louvre de Abu Dabi, Jean Nouvel (Fumel, Francia, 1945) ha aprendido a vivir despertando pasión y rechazo. En cinco años ha multiplicado sus encargos y construye por todo el mundo. En España levanta edificios en varias provincias. Pero será en las 2.000 viviendas de protección oficial que construye en Toledo donde reaparecerá el arquitecto con su rostro más rompedor: ha ideado un edificio-ciudad, un híbrido entre lo rural y lo urbano que quiere convertirse en un referente para el crecimiento de las ciudades del futuro.
Jean Nouvel ha estado apenas 10 horas en Barcelona, supervisando un grupo de apartamentos y un hotel que levantará en Hospitalet. Ha llegado después de dormir en París, donde aterrizó procedente de Nueva York. Tras 20 años de inventos arquitectónicos, en la última década su estudio parisiense, de 150 personas, construye por medio mundo. Pese a ese ritmo, él parece tranquilo. Recuerda que la preocupación por la vivienda la ha sentido siempre y, carismático y paciente, responde durante una hora a la entrevista mientras un taxi lo espera a la puerta del hotel para conducirlo hasta el sur de Francia, donde pasará el fin de semana con su familia.
Pregunta. ¿Qué puede hacer hoy por la vivienda un arquitecto tan ocupado?
Respuesta. Habitar es más que vivir en un apartamento. Una casa no está sólo entre sus paredes. El barrio afecta a la vida de la gente tanto como la propia vivienda. Y más allá del barrio, sus conexiones con el resto de la ciudad, también. En ese marco, un arquitecto puede y debe hacer de todo. Todas las ciudades tienen aspectos desastrosos.
P. ¿Qué no funciona en las ciudades?
R. La planificación urbanística, si es demasiado teórica, genera desastres difíciles de arreglar. Los edificios sin alma son un cáncer.
P. ¿Y qué les da alma?
R. La relación con el lugar. Estoy en contra de la arquitectura genérica. Lo importante es crear normas urbanas sensibles. Y poner esas dos palabras juntas (sensibilidad y normas) ya indica que algo no funciona. Pero urge hacerlo. No se puede construir lo mismo en todas partes.
P. ¿Eso ha tratado de hacer en los 2.000 apartamentos que construirá en Toledo?
R. Hemos diseñado el urbanismo y construiremos la mitad de esas viviendas. Como la uniformidad mata, el resto lo harán los arquitectos españoles que ganen los concursos. El proyecto parte de una estrategia: cómo vivir en el campo de forma urbana.
P. ¿Levantarán un rascacielos en medio del campo?
R. Un barrio con bloques de 50 metros de altura. Cada uno con su carácter. La idea puede parecer nueva, pero en realidad es lo que nunca le dejaron hacer a Le Corbusier: condensar edificación para liberar terreno, estrategia que ahorra espacio y dinero. A él le construyeron los edificios sin rodearlos del paisaje que necesitaban.
P. ¿El crecimiento suburbano de adosados es agua pasada?
R. La invasión de las casitas destroza el campo. Ante eso hemos propuesto explotar las dos vertientes: el bloque urbano y el entorno natural. El edificio será la ciudad, y el resto, el paisaje, quedará intacto. Levantaremos bloques en torno a una plaza pública con comercios. Habrá zonas deportivas y todo estará rodeado de olivos. No sé si será el paraíso, pero no será un gueto. Si la vivienda social está en un gueto, deja de ser social. Este proyecto es una oportunidad para construir una utopía de la modernidad. Vivir al borde puede ser hoy la ventaja: el horizonte abierto, los meandros del río, el perfil de Toledo como panorama y un tranvía. La idea es que los habitantes se sientan como en un barco en medio del mar, sólo que en medio del campo.
P. ¿Es posible?
R. Sólo con una transición muy abrupta. El campo debe ser campo y la ciudad debe ser urbana. Uno de los desastres es exprimir el terreno con bloques urbanos. El ladrillo es como un cáncer que todo lo destruye.
P. ¿Hay una postura arquitectónica ética?
R. Las normas crean el valor. Si cambias las normas cambias el valor de las cosas. Y en el crecimiento de las ciudades del siglo XX el único valor ha sido el metro cuadrado. Toda la vida he luchado por cambiar eso. Pero hay que hacerlo interpretando las normas, que cuesta más que aplicarlas.
P. Está construyendo por todo el mundo: Estados Unidos, Abu Dabi, Alemania, Francia, donde proyecta un auditorio con forma de colina para albergar a la Filarmónica de París... ¿Qué es un edificio de Jean Nouvel?
R. Nunca es lo mismo. Yo no cambio. Cambian mis edificios. Cada edificio es una aventura que tiene que ver con un lugar. El límite es mi cerebro, pero para eso trabajo con otros arquitectos, como José Ribas en Toledo. Yo ideo el edificio y luego superviso.
P. ¿Quién es usted hoy como arquitecto? Durante dos décadas trató de aportar ideas con cada proyecto. Hoy ha crecido mucho, pero parece más preocupado por construir y marcar las ciudades.
R. La mejor arquitectura es siempre lo mismo: la propuesta correcta para el lugar adecuado. Pero eso se da poco. Yo trato de enriquecer las situaciones. Busco romper la monotonía de los lugares. No lo invento todo. Y si ahora recurro a soluciones de principios del siglo XX, lo hago con lo que hoy sabemos sobre sostenibilidad y crecimiento de las ciudades.
P. La Torre Agbar es un icono popular que no ha tenido buenas críticas. ¿Le molesta?
R. La crítica arquitectónica es a la arquitectura lo que la ornitología a los pájaros. Estoy acostumbrado. Soy una persona de extremos. Nunca he tirado por la calle de en medio. Y por eso apasiono o disgusto. Mi vida es así. Y mi arquitectura es igual.
P. ¿Le duele no haber recibido el Premio Pritzker?
R. No puedo preocuparme por eso. Es su problema. A veces me cuentan que he estado entre los finalistas. Y a veces me sorprende quién lo gana. Pero...
P. En Abu Dabi, construirá un Louvre donde sólo hay desierto.
R. La arquitectura creará un microclima, será árabe y parte de la ciudad. Entiendo así los museos, no como islas. He intentado integrarme en lo que será un nuevo barrio cultural y cosmopolita. Lo que ellos intentan levantar es el placer de regresar que tienen muchas ciudades europeas. Y yo creo que la cultura es eso: placer y bienestar, no ciencia exacta.
P. ¿Dudó antes de aceptar el encargo?
R. En absoluto. Unir arte y nacionalismo es ridículo. Sólo hay que pensar de dónde son las obras que llenan el Louvre. Todo el mundo tiene derecho a acceder a la cultura.
P. Siempre ha estado contra la arquitectura que cae en un lugar con paracaídas. ¿Esto no lo es?
R. La cultura no pertenece a los lugares sino a las personas. Los edificios sí. El Louvre de Abu Dabi será árabe. Tendrá sentido allí; en París no lo tendría. Si no creas esas raíces repites el mismo edificio por todo el mundo, algo que hacen muchos.
P. ¿Está satisfecho de todo?
R. Me satisfacen todos mis edificios, pero no siempre su mantenimiento o cómo han sido construidos. La arquitectura es una botella en medio de la ciudad, que, como una botella en medio del mar, depende de quién la recoge.
P. ¿Tiene tiempo para hacer la escultura que quería hacer?
R. Poco. He llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de Niza. Tendré un estudio allí y ya no tendré excusas. De momento, en Londres, detrás de la catedral de San Pablo, construyo un edificio para el que le pedí a Anish Kapoor que colaborara conmigo. Cambió de opinión. Así es que me he dado esa oportunidad. Voy a ponerme en el límite entre el arte y la arquitectura. A ver adónde llego.
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Nouvel dirige la construcción de una manzana de más de 600 viviendas en L'Hospitalet

El tercer gran hotel rascacielos de la Gran Via, el Catalonia, empieza a edificarse
GLÒRIA AYUSO - L'Hospitalet - 14/04/2007
El arquitecto francés Jean Nouvel, autor de la Torre Agbar de Barcelona, firma el primero de los proyectos que supondrá la conversión de varios sectores industriales de L'Hospitalet en nuevas áreas residenciales. Nouvel encabeza el equipo que integran Layetana Inmobiliaria y el estudio de arquitectura J. Ribas & J. Ribas Arquitectes Associats, que construirá 622 viviendas, el 30% protegidas, en unos terrenos de la carretera del Mig. Nouvel y el mismo despacho de arquitectos colocaron ayer la primera piedra del tercer hotel rascacielos de la Gran Via de L'Hospitalet.
La nueva manzana de edificios sustituirá las instalaciones del Grup Marca, una empresa dedicada a la fabricación de jabones y detergentes. Está delimitada por la Rambla de la Marina, las calles de Cobalt, Pau Casals y la avenida del Carrilet. Este mismo año empezará el derribo de la fábrica. En su lugar, se construirán cuatro edificios, tres de entre 6 y 7 plantas y el cuarto de 15 pisos.
El conjunto se elevará alrededor de una plaza central de 12.000 metros cuadrados, un tamaño similar al de la Plaça Reial de Barcelona. La zona verde será accesible a todos los ciudadanos, ya que la cruzará una calle peatonal que unirá la Rambla de la Marina y la avenida de Pau Casals. Cada edificio será doble, ya que tendrá una réplica justo en frente, de la que estará separada por pasadizos interiores con vegetación.
Todos los bajos serán comerciales, con 4.000 metros cuadrados destinados a estos usos. "Desde la Rambla de la Marina se podrá imaginar una sucesión de espacios interiores conectados por pasajes y calles con comercios permeables desde el exterior", explicó ayer Nouvel durante la presentación de su proyecto. De las viejas instalaciones del Grup Marca sólo se conservará la actual construcción acristalada, donde se mantendrán las oficinas de la compañía.
Layetana Inmobiliaria tiene intención de iniciar las obras "lo antes posible", según el consejero delegado de la promotora, Santiago Mercader, con el fin de materializar todo el proyecto a mediados de 2009. La inversión necesaria se estima en 143 millones de euros. Aún está por decidir quién construirá las viviendas protegidas.
El alcalde de L'Hospitalet, Celestino Corbacho, destacó que éste es el primer paso para eliminar "la barrera industrial que hay entre los barrios de Bellvitge y Centre", mediante la transformación de la Rambla de la Marina en una zona comercial con poder de atracción de los ciudadanos. Además de este sector, hay otros tres más de carácter industrial que, por haber sido engullidos por la trama urbana de la ciudad, han sido recalificados como nuevo suelo para uso residencial y terciario. Se trata de las zonas conocidas como Riera dels Frares, Famadas y Camí de la Riereta. Entre todos suman 885.200 metros cuadrados, el 7% de la superficie del término municipal. En total se calcula que se podrán edificar unos 2.850 pisos. La actividad económica continuará en el 80% del suelo, si bien el objetivo es modernizarla, ya que predominan las viejas naves y los talleres autromovilísticos.
En la primera iniciativa de conversión del espacio industrial presentada ayer, "la singularidad y la calidad arquitectónica del proyecto de Nouvel ponen el listón alto", en un ejemplo que, según el alcalde, "deberá seguir todo el resto de futuras edificaciones".
Hay más proyectos, algunos ya en marcha, como las obras del tercer hotel rascacielos que dibujará un nuevo perfil a lo largo de la Gran Via de L'Hospitalet. Ayer se colocó la primera piedra. Asistieron al acto los autores del proyecto, los arquitectos Jean Nouvel y Ribas & Ribas Asociados. Será el hotel Catalonia, ubicado en la plaza de Europa, y competirá para atraerse las miradas con el Hesperia Tower, obra de Richard Rogers, y las dos torres de Toyo Ito junto al recinto de Fira de Barcelona. Los dos primeros coinciden en altura, con 105 metros y 25 plantas.
El nuevo hotel, que se completará en 2010, tendrá una categoría de cuatro estrellas. Las instalaciones contarán con 358 habitaciones y un centro de convenciones con capacidad máxima de 900 plazas. El edificio busca su singularidad arquitectónica mediante la combinación de los colores blanco y negro en una fachada que, además, estará rodeada de vegetación, al igual que los bajos y los interiores del hotel.
En el acto de colocación de la primera piedra, el alcalde Corbacho anunció la próxima inauguración de la plaza de Europa para el día 22 de abril. Sin embargo, los 28 edificios que la rodean tardarán algo más en completarse. "La plaza de Europa estará acabada en tres años", aseguró el alcalde de L'Hospitalet.
El equipo formado por Nouvel y Ribas & Ribas Asociados es también el artífice de la City Metropolitana, conjunto de oficinas con fachada también en la Gran Via, cuyas obras se iniciarán próximamente.
Etiquetas: Barcelona, Nouvel
Jóvenes arquitectos crean una 'web' para fomentar la relación entre vecinos
T. C. 12/04/2007
Internet acerca lo lejano. Domenico di Siena y Alfonso Sánchez creen que también es útil para acercar lo cercano. Junto a Francesco Cingolani conforman el trío creador de www.meipi.org, una web que aspira a fomentar las relaciones sociales entre vecinos y fortalecer el sentimiento de comunidad a partir de algo tan frío como un mapa, que va ganando calidez e información con aportaciones subjetivas.
La primera experiencia, que ha arrancado en Madrid gracias a una beca de 9.000 euros del Ayuntamiento, tiene un espíritu mestizo: acción social, tablón de noticias, galería artística. El universo elegido es el distrito madrileño de Arganzuela. "No vemos las herramientas de Internet como sustitutas de la sociabilidad tradicional, sino como una manera de incentivarlas", expone Alfonso Sánchez, estudiante de arquitectura de 26 años.
El corazón del proyecto Todo sobre mi barrio es un mapa de Arganzuela que los vecinos enriquecen mediante archivos de manera que las impresiones puedan ser compartidas por otros. Desde que está en marcha ha servido para protestar por las obras de la M-30, denunciar inundaciones o informar de asambleas vecinales. Pero también hay espacio para el arte. "Pensamos en un proyecto que involucrase a los vecinos del barrio en lugar de hacer algo con artistas", indica Domenico, un arquitecto italiano establecido en España. En Santiago ha comenzado a implantarse la idea con la colaboración de asociaciones de vecinos y el Laboratorio Urbano. La ambición de meipi.org es ser clonado tanto como los vecinos de otros barrios quieran
www.mataderomadrid.com www.meipi.org
Etiquetas: Ciudad, Internet
Jóvenesarquitectos.com

La Fundación COAM expone en 'Freshforward' los proyectos de la cantera profesional madrileña, conectada a través de Internet
ROSA RIVAS - Madrid - 12/04/2007
¿Les suena el equipo de Ecosistemas Urbanos, autores del Ecobulevar de Vallecas o del proyecto vecinal de playa en la plaza de la Luna? ¿Y los componentes de FAM, que firman el impactante monumento de cristal a las víctimas del 11M situado en Atocha?
Estos nombres estaban en 2006 Freshmadrid, una exposición que la Fundación COAM (del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid) montó en 2006 para mostrar la actividad, la originalidad y la potencia de la cantera de profesionales madrileños. Unos arquitectos jóvenes cuyas ideas traspasaban el ámbito local, nacional e incluso internacional y que utilizaban los vídeos y las posibilidades de Internet como herramienta de trabajo e intercambio de ideas..
La frescura que rezumaban sus trabajos daba nombre a la iniciativa, Freshmadrid, y ahora tiene continuación, Freshforward, que se abre hoy en Piamonte, 23, sede de la Fundación COAM (www.fundacioncoam.es), donde permanecerá hasta el 11 de mayo. El escaparate de 2007 de la cantera de arquitectos madrileños sigue nutriéndose de Internet, con dos webs activas, www.freshmadrid.com y www.freshforward.net
"Freshforward es una plataforma de difusión de la arquitectura emergente de Madrid que muestra 77 proyectos de 15 estudios, en los que queda reflejado el pensamiento y la acción de una nueva generación con arriesgadas propuestas", afirma la comisaria de esta exposición, Ariadna Cantis. Esta arquitecta fue también responsable de Freshmadrid, que viajó a Barcelona, Montevideo, Bogotá y Bruselas (con fructíferos contactos para los participantes) y seguirá por Buenos Aires, Roma, Praga y Dublín.
"La idea de Freshforward surge tras detectar una nueva actitud, sin atender a prejuicios de origen cultural, geográfico o temático. El arquitecto estrella deja sitio al arquitecto de la calle, más cercano al cliente y a la sociedad, más investigador. Freshforward muestra el cambio que vive la profesión, con una forma más vanguardista de crear espacios híbridos entre la arquitectura y el arte contemporáneo", afirma Cantis.
Así, los visitantes de Piamonte 23 podrán ver un pequeño museo (en 4,5 metros por participante), que exhibe proyecciones audiovisuales, maquetas y videos grabados con teléfonos móviles digitales en los que los jóvenes arquitectos -con una media de edad de 27 años- han registrado comentarios, acciones urbanas, momentos laborales, bocetos, viajes en metro, comeduras de coco en el estudio sobre presupuestos, necesidades, temporalidad...
La percepción de Freshforward continúa en el ciberespacio, en la página de la exposición y en www.youtube.com.
Los observadores reales o virtuales de esta panorámica sobre la arquitectura madrileña más fresca se encontrarán con planos, recreaciones y fotografías de proyectos y obras ya realizadas. Paridas en Madrid pero ejecutadas en distintas zonas geográficas: de Laredo a Cali, de Almería a Ibiza, de Amsterdam a Granada, de Toledo a Bogotá.
"Creo que en Madrid están los mejores arquitectos de Europa", dice convencido Andrés Jaque, pero eso no parece notarse en los encargos. Como a otros colegas, su fuente de trabajo viene más del extranjero, "donde se fían más del discurso renovador de los jóvenes, vinculado al pensamiento ecologista y reflexivo sobre el marketing".
"Freshforward es una plataforma para que se hagan visibles los arquitectos que no son comerciales ni acomodaticios", asegura Jaque, con una colorista y atrevida Casa Sacerdotal de Plasencia entre sus obras. Al arquitecto, profesor en la Universidad Politénica de Madrid la experiencia del pasado año en Freshmadrid no sólo le ha servido para dar conferencias y talleres por el extranjero, también se ha materializado, por ejemplo, en obras como el Museo Postal de Bogotá.
Jaque apunta la paradoja de que no abunde trabajo para la cantera de arquitectos madrileños aunque la construcción sea masiva en la región. Lo mismo opina Gonzalo Pardo: "Falta demanda de profesionales de aquí. Todo lo que rascamos es a través de concursos y de la vía pública. Y la mayoría de las cosas se las dan a los veteranos, a los nombres que dan prestigio".
Aunque Pardo se reconoce un hombre afortunado. Con 26 años y el proyecto de fin de carrera a punto de terminar, ha ganado uno de los cuatro primeros premios ex aequo del concurso de renovación de Azca promovido por el Ayuntamiento de Madrid. Fue una cita internacional, en septiembre de 2006, a la que acudió junto con Cristina Parreño, y conquistó a las autoridades municipales con su idea de La alfombra "una contundente operación de cirugía funcional, una superficie continua que ocupa el espacio entre edificios de la manzana de Azca", explica Pardo. Su alfombra pretende "definir condiciones de conexiones, vegetación y la integración de la naturaleza en la ciudad".
La vinculación con la naturaleza es asimismo el eje de uno de los proyectos más potentes exhibidos en Freshforward y que muestra la conexión internacional entre los arquitectos frescos. Lo firma el colectivo Husos, formado por Diego Barajas y Camilo García, y lo han desarrollado en su Colombia natal. Con experiencia laboral en Rotterdam (Holanda), radicados en Madrid desde hace tres años y usuarios del Skype como herramienta laboral han diseñado en Cali un edificio multiusos: vivienda, taller y tienda para unas diseñadoras.
"Es un edificio termómetro, que funciona como medidor de medio ambiente", cuenta Diego Barajas (32 años). Con la colaboración de biólogos, como el español Francisco Amaro, han sembrado un jardín vertical en las cuatro fachadas del edificio, tejidas con un sistema de mallas recicladas. Las plantas locales (entre las que abundan nectaríferas) atraen mariposas, pájaros e insectos. "Es un generador de calidad medioambiental", dice entusiasmado Diego, y resalta que los ciudadanos que acuden a la tienda reciben información de la naturaleza que pueden valorar.
Otro proyecto de motivación social en el que Husos anda es la Realovela, idea para generar "telenovelas autogestionadas que manden otros discursos y que estimulen otros modelos de ciudad". La base: el endiosamiento de la tele en los hogares, donde "se decora como en los escenarios de las telenovelas".
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Le Corbusier, póstumo
ORIOL BOHIGAS 11/04/2007
Es posible que ante la terminación de la obra póstuma de Le Corbusier, tantos años interrumpida y ahora inaugurada, la iglesia de Saint Pierre en Ferminy, se levanten algunas voces críticas: las nostálgicas, las que declaran los peligros del manierismo, las que reconocen los fallos en la reinterpretación o en las adaptaciones. He oído ya de un joven arquitecto, unas palabras nostálgicas rememorando una excursión a Ferminy en la que, después de rendirse al genio de Le Corbusier, pudo disfrutar del encanto de aquella mole interrumpida, triste como una ruina anticipada y luego experimentarla pasando allí una noche entre malezas y grafitos. Un exabrupto de libertad juvenil y contestataria contra el orden mental de la ciudad y la representación de un sistema social impositivo. También he oído el otro extremo: otro arquitecto -éste, no precisamente joven- que aprovechaba la ocasión para recordar que si aprobamos la operación de Ferminy, no deberíamos criticar, como hacemos tan a menudo, la continuación de la Sagrada Familia.
Hay un argumento que descalifica simultáneamente las dos posiciones contradictorias: la calidad y la trascendencia cultural del monumento que ahora se manifiesta en su plenitud. Se podrán criticar algunos detalles, discutir interpretaciones, echar de menos el pulso manual de Le Corbusier, pero no hay duda de que los términos esenciales están allí presentes configurando unos espacios colectivos que se cuentan entre los más emocionantes de la arquitectura moderna. En una ciudad destrozada por la incuria urbanística y por la especulación inmobiliaria, la implantación de una centralidad configurada por la Maison de la Culture, el campo de deportes, la piscina y la iglesia -complementada a escasa distancia por la Unitée- es uno de los pocos escenarios que la redime. Un escenario propuesto por el que fue alcalde de Ferminy -y, antes, ministro de la Reconstrucción y el Urbanismo- Eugène Claudius-Petit, promotor entusiasta de casi toda la obra pública de Le Corbusier en Francia, como centro de transformación física y social de la comunidad. No hace falta acudir a la emoción de la ruina y del abandono prefigurado, un gesto elitista, pesimista, sin eficacia colectiva. La emoción se mantiene mejor en la insistencia de las propuestas positivas de Claudius-Petit que están transformando imágenes y contenidos con la realización de uno de los proyectos más divulgados, más estudiados académicamente y más admirados durante los últimos 50 años.
Esta última consideración sería un argumento a añadir en contra del paralelismo con la Sagrada Familia que establecía el otro arquitecto. En Ferminy, el proyecto era una pauta segura para la ejecución. Y las ideas fuertes no dependían tanto de las decisiones puntuales más artesanales, como de unos conceptos que las definían sin errores ni interpretaciones demasiado personalizadas en los nuevos coautores. La superposición coincidente del volumen escultórico y la fluidez de los espacios en la entera concepción monumental -y como tal paisajística, es decir, urbana- se describe por sí sola con la insistencia de un lenguaje ya descifrado en las otras obras eclesiásticas de Le Corbusier. Lo de Ferminy se sitúa metodológicamente en paralelo a la reconstrucción del pabellón alemán de Mies van der Rohe o el de la II República de Josep Lluís Sert en Barcelona, o el del Esprit Nouveau de Le Corbusier en Bolonia. Los grados de interpretación, improvisación y empleo de gustos alterados por otras aproximaciones culturales eran, en estos casos, ínfimos. En cambio, en la Sagrada Familia ese es un peligro constante con resultados que pueden ser funestos. No olvidemos, además, que una de las razones que validan la terminación de Saint Pierre es que se presenta como punto culminante del ensayo de un nuevo barrio en la primera periferia de una ciudad urbanamente resquebrajada, con un contenido social que supera incluso las atribuciones puntuales. No es este, evidentemente, el caso de la Sagrada Familia, cuya posible potencia popular no hay que atribuirla a una extraña y abnegada persistencia en el culto a San José, sino en el valor simbólico de unas formas arquitectónicas que, en cuanto dejen de ser auténticamente representativas y culturalmente válidas, pasan a caer en la ignominia del bibelot o de la escenografía.
No vale la pena insistir en esas diferencias esenciales porque, como he dicho, el principal argumento es la calidad resultante, no sólo en términos absolutos, sino en términos de complementación informativa y de oportunidad polémica. Informativa, porque con esta iglesia se completa en el sur de Francia el conjunto de las tres obras eclesiásticas del maestro -Ronchamp, La Tourette y Ferminy- cuya visita permite afirmar la coherencia de un lenguaje fundamental en la modernidad y que, curiosamente, parece fundamentarse en unos valores emocionales que sobrepasan los esquemas del funcionalismo, quizá a partir de los cruces sentimentales de una colectividad religiosa. Pero, también, oportunamente polémica porque, gracias a las interrupciones, la obra ha llegado con 50 años de retraso, precisamente cuando se puede comparar con las recientes corrientes expresionistas que están derivando hacia propuestas formales y sociales opuestas a las que consideramos basilicales en la obra de Le Corbusier. ¿No estableceríamos, a partir del conocimiento de sus últimas obras, unas diferencias sustanciales, por ejemplo, entre Scharoun y Niemayer por un lado, y Gehry y Koolhaas por otro?
Oriol Bohigas es arquitecto.
Etiquetas: Bohigas, Le Corbusier
Niemeyer inaugura su última obra en Brasil, el Teatro Popular de Niteroi

El arquitecto, al filo de los cien años, supervisó hasta el final las obras del auditorio
JUAN ARIAS - Río de Janeiro - 06/04/2007
El jueves se inauguró el Teatro Popular de Niteroi, la nueva obra arquitectónica del ya legendario Oscar Niemeyer, el creador de la ciudad de Brasilia, que el 15 de diciembre cumplirá cien años. La estructura curvilínea del teatro y lo osado de toda la construcción delata la mano del arquitecto de los grandes espacios.
El teatro está ubicado en el centro de Niteroi, una de las ciudades más importantes del Estado de Río de Janeiro, y desde el edificio se puede observar una vista soberbia de toda la ciudad de Río. Niemeyer, que el año pasado sufrió una operación de fémur, se volvió a casar y hasta cambió todos los muebles de su casa en la playa de Copacabana, siguió las obras del nuevo teatro en silla de ruedas y acabó haciendo algunas correcciones en el último momento.
El arquitecto, que deja en su ciudad natal de Niteroi, después de Brasilia, el mayor número de obras monumentales, quiso dedicar este teatro, su sexta creación en la ciudad, al pueblo, para lo cual ha diseñado en la fachada un panel con una marcha de trabajadores. Dado el carácter popular que Niemeyer quiso dar a la obra, en su inauguración de ayer participaron, además de las autoridades, gente de la calle y varios grupos de música y danzas populares de niños y jóvenes.
"La construcción del teatro que proyecté en el Camino Niemeyer fue la más demorada y difícil de realizar", afirmó el arquitecto en un artículo publicado el miércoles en el diario O Estado de São Paulo. "Durante años, la obra fue afectada infelizmente por diferentes problemas que la falta de recursos generaba", añadió.
La obra, que ha costado 5,1 millones de euros, ocupa una superficie de 1.000 metros cuadrados construidos, con una platea de 480 metros cuadrados. Una de las novedades de la edificación es una grada reversible con 350 plazas en la parte interior y 15.000 al exterior.
Según el secretario de Cultura de Niteroi, André Diniz, "es una gozada contar con el trabajo de Niemeyer, pues posee una vitalidad impresionante y es intransigente al mismo tiempo con sus obras, que sigue siempre de cerca".
Marilda Ormy será la nueva directora del Teatro Popular Niemeyer. Para dar un carácter "alegre, ligero, espontáneo y popular a la inauguración, hemos querido que participen en ella sobre todo los alumnos de las escuelas públicas municipales", dijo el jueves Ormy.
El detalle concuerda con las ideas de Niemeyer, un hombre de izquierdas de toda la vida, que ha dado siempre preferencia a lo público frente a lo privado.
Etiquetas: Brasil, Niemeyer
Barcelona inclusiva y exclusiva
JOSEP MARIA MONTANER 30/03/2007
Ante el horizonte de las elecciones municipales, se empiezan a plantear balances de estos cuatro años. Existe un amplio sentimiento de descontento, un cierto consenso de desacuerdo con la gestión municipal en Barcelona, empezando por la realización de un Fórum 2004 que nadie quería y que fue un fracaso nunca reconocido oficialmente, y terminando con la actual fase, antipática y de ausencia de ideas. Sin embargo, se ha de reconocer que en ciertas áreas, como Bienestar Social, Medio Ambiente, Educación e incluso en Política del Suelo y Vivienda, y en ciertos distritos, como Sants-Montjuïc (Imma Moraleda) y Horta-Guinardó (Elsa Blasco), la gestión ha sido prometedora, avanzada y honesta.
La política aplicada en Bienestar Social define un cambio sustancial: un marco conceptual procedente del mundo universitario y de las teorías sociológicas más avanzadas, que parten de la premisa de que la tradiciones de la socialdemocracia en política y urbanismo, y del Estado del bienestar, pueden ser reestructuradas desde una perspectiva progresista, lejos de caer en la posición neoconservadora de decretar su crisis total. La política social toma como marco el Plan Municipal para la Inclusión Social, Barcelona inclusiva (2005-2010), que bajo el impulso del equipo dirigido por el concejal Ricard Gomà, profesor universitario especialista en políticas sociales, parte de un detallado análisis del estado de la cuestión social en Barcelona, detectando cuáles son los sectores más pobres y vulnerables, buscando diversas soluciones para favorecer su inclusión y para fomentar la acción comunitaria, creando redes de cooperación y coordinando todas las sinergias posibles.
Además de los servicios sociales convencionales se ha puesto en marcha la teleasistencia para personas ancianas; planes de acogida y formación para inmigrantes; programas para promover una vida autónoma a disposición de las personas discapacitadas; hay servicios y programas para las familias con infancia y adolescencia en riesgo, y para los sin techo se han ampliado los servicios y se ha reforzado la red de colaboración entre la iniciativa pública y lo que se ha denominado la "iniciativa social", en este caso las 19 ONG que atienden a los sin techo, en unos casos con convenios para cubrir una parte de los gastos y en otros de manera concertada para asumir todo el presupuesto.
Por este contacto con la realidad de una ciudad que se ha transformado radicalmente en 15 años, con cambios en el sistema productivo, la inmigración, la diversificación de las estructuras familiares y la mayor visibilidad de los riesgos, Gomà ha estado atento a los movimientos sociales y ha mantenido una posición autocrítica con algunas medidas municipales. Desde Bienestar Social se tienen claras las insuficiencias de una sociedad contemporánea obsesionada por el control, sumisa con la especulación inmobiliaria y reprimida por la hipocresía de unas normas cívicas. Y se comprueba que la dureza de estas condiciones sólo se puede compensar con acciones sociales que contrarresten la tendencia a la exclusión.
Por eso da la impresión de que dentro del actual Ayuntamiento de Barcelona hay dos posiciones diferenciadas: por una parte, la que defiende la mano dura, a lo Giuliani en Nueva York, desoye a los vecinos, prohíbe y reprime, la que creó y defendió las normas contra el incivismo, en definitiva, la que cede a los intereses financieros e inmobiliarios, turísticos y de imagen. Y por otra parte, la que intenta incluir, ayudando a reinsertar, la que atiende a los que otros presionan, estigmatizan, marginan y desalojan.
En este sentido, el actual alcalde ha dejado claro que no aceptará ningún tipo de participación que no sea atravesando los angostos, burocráticos y laberínticos cauces establecidos, demostrando más voluntad de poder que capacidad para entender la complejidad real de la ciudad.
Son paradojas de la globalización, de la que Barcelona forma parte y que genera un discurso ideológico distinto de lo que en realidad sucede y se hace. Y ahí radican las posiciones diferenciadas en unas instituciones que no son homogéneas: mientras algunos toleran los mecanismos de exclusión, otros, con compromiso personal, promueven programas y ayudas sociales para la reinserción laboral y el acceso a un cobijo. En un mundo que crea más excluidos y más vida basura, cada vez se tienen que crear más programas de inclusión para intentar recuperar a los excluidos. Y ahí sólo hay una solución: deconstruir esta perversa dualidad exclusión/inclusión, que se retroalimenta y que genera drama personal y gasto social.
Entre la ciudadanía existe la conciencia de que la variedad cultural y la vitalidad participativa que se da en los barrios no encuentran reflejo ni resonancia en la cúpula del Ayuntamiento, que sigue con su discurso triunfalista y desarrollista, que promueve un único tipo de habitante para la ciudad, de cuello blanco y corbata, y que fomenta la exclusión de los demás modos de vida. Por eso se ve la necesidad de una democracia más directa y más completa; que si continua un gobierno municipal progresista lo haga con una política más vinculada a la sociedad y menos a las maquinarias partidistas. Por lo tanto, una democracia que permita votar directamente a aquellos que la ciudadanía identifique como sus aliados, los que en cada barrio han sido receptivos a las necesidades de los vecinos. ¿Para cuándo una auténtica democracia participativa, con listas abiertas? Mientras tanto, y a pesar del dominio, las normas y el secretismo del poder municipal, afortunadamente, la crítica, la disidencia y la diversidad son la mejor y más creciente característica de la Barcelona actual.
Josep Maria Montaner es arquitecto y catedrático de la Escuela de Arquitectura de Barcelona (UPC).
Etiquetas: Barcelona, Montaner, UPC
"Lo arquitectónico y lo social forman un todo único, indivisible"
A. Z. - Madrid - 29/03/2007
Desde su oficina de Londres, Richard Rogers contestó por teléfono a las preguntas de EL PAÍS.
Pregunta. ¿Había perdido la esperanza?
Respuesta. Uno quiere pensar primero que hay demasiados candidatos excelentes y luego que vive su mejor momento cuando le dan el premio.
P. ¿Cree que se le ha premiado más como urbanista, como el ideólogo del nuevo Londres abierto y social o como arquitecto?
R. Todo es parte de lo mismo: una continuidad. No veo una diferencia entre los edificios y el espacio entre los edificios. Es sólo una cuestión de escala. En noviembre se inaugura una exposición en el Pompidou sobre mi trabajo que lleva por título De la casa a la ciudad, y eso es lo que pienso. Me parece tan crucial que Madrid tenga un aeropuerto cosmopolita como poder caminar por Londres.
P. ¿Se reconoce más en el Pompidou o en Barajas?
R. Hay casi cuarenta años de diferencia entre ambos proyectos. Y, de nuevo, creo que son parte del mismo continuo. Uno cambia. Evoluciona. Si miro 40 años atrás me veo arreglando una cocina o diseñando una casa. Pero no sólo yo he cambiado. El mundo es otro. Hoy es más importante controlar el impacto que la arquitectura causa en el medio ambiente que hacer una protesta. Los edificios se relacionan de otra manera con su contexto. Antes formaban parte de él, ahora lo generan. Todo ha cambiado, y lo que más es cómo los arquitectos seguimos en Internet lo que hacen nuestros colegas en cualquier rincón del mundo. Todo eso influye en la arquitectura. Y afecta a nuestra manera de mirar. Pero, además, no estoy solo. Trabajo con un gran equipo. Y los escucho. Sus críticas son importantes. Nuestra evolución lo refleja.
P. Ha sido pionero en la construcción de iconos como el Pompidou, en la preocupación por la sostenibilidad con el edificio Lloyds y de la ciudad social, con el urbanismo que diseña y asesora en Londres. ¿Qué viene ahora?
R. Creo que la sostenibilidad es una cuestión candente y urgente. Estoy trabajando mucho en Nueva York, levanto una torre de 71 pisos donde estaba el World Trade Center y varios edificios más. Y en España tengo también mucho trabajo. Creo que España es hoy un líder cultural mundial. Es un país enérgico y dispuesto. No ha terminado algo y ya ha pensado en algo más. No dormirse da vitalidad a las ciudades. No lo digo porque su periódico sea español, lo he repetido antes.
P. ¿Le ha felicitado su amigo Renzo Piano?
R. Me llamó Peter Palumbo para decirme que había ganado y todavía no he podido hablar con él.
P. ¿Qué cree que quedará como su mayor contribución a la arquitectura en los libros de historia?
R. He querido cambiar un poco la calidad de vida. Entender que lo arquitectónico y lo social forman un todo único, indivisible. Tratar de no separar gente y urbanismo, ciudad y arquitectura. Me gustaría que a la gente le hiciera pensar mi idea de una ciudad social, abierta y con la gente. Sólo las ciudades con ciudadanos en la calle, con plazas, parques y sin miedos son lugares vivos. Quisiera creer que he contribuido algo a la regeneración de algunas ciudades con las que he estado trabajando.
Etiquetas: Entrevista, Rogers
Barcelona colabora con el MIT en la fabricación digital personal
Un instituto privado se suma a la red del Center for Bits and Atoms
TOMÀS DELCLÓS 29/03/2007
Pasar del ordenador personal a la fabricación personal, éste es el horizonte que mueve el Center for Bits and Atoms (CBA) del MIT y a cuyo proyecto se ha sumado el Institut d'Arquitectura Avançada de Catalunya (IAAC), un centro multidisciplinar privado dedicado a la educación y la investigación. "En un futuro, la gente podrá fabricar objetos en casa. No tendrá que comprar los pantalones. Se bajará un fichero de Internet y se coserá el pantalón. También podrá fabricarse los chips", comenta Vicente Guallart, director del IAAC.
Para dar vida a su propuesta, el CBA impulsa una red de laboratorios (Fablab), y Barcelona se integrará en la misma. Todos los Fablab tienen los mismos equipos, el mismo software (libre), las mismas máquinas, para poder compartir conocimiento. El laboratorio de Barcelona cuenta, inicialmente, con cortadoras láser y una impresora en 3D. El MIT ha propiciado la expansión de estos laboratorios por países en desarrollo. Obviamente, las necesidades de fabricación son muy distintas según las carencias de la zona. En África se trabaja en la fabricación personal de antenas; en la India puede interesar más conseguir piezas para la administración del agua, y en Noruega, por ejemplo, los chavales pueden ensayar la construcción de sus propios juguetes.
Precisamente, una de las tareas del centro barcelonés es la convocatoria de seminarios con niños. "El conocimiento está organizado por edades. Es preciso abrir entornos transversales. La espontaneidad y creatividad de los chavales les permite acercarse al conocimiento sin prejuicios". En colaboración con Infonomía, la fundación de la Universidad Politécnica de Cataluña y el I2cat, así como con expertos en la fabricación digital como Marta Male, el centro también organiza seminarios para profesionales y estudiantes de arquitectura. "La tarea del IAAC es distribuir conocimiento. Todos podemos hacer investigación y generar conocimiento. Se trata de estimular la implicación de jóvenes y profesionales".
En esta tarea de estimular la investigación y, también, la osadía, el centro ha empleado Internet como plataforma para convocar un premio de arquitectura avanzada con una dotación simbólica y la posibilidad de trabajar un año en su sede. El primero tenía la sostenibilidad y la autosuficiencia como conceptos centrales y se recibieron proyectos de 108 países. "El límite de la sostenibilidad es que los edificios produzcan la energía que consumen, que depuren sus aguas. Pero el concepto de autosuficiencia es distinto en diferentes zonas del mundo". Las nuevas tecnologías han de ser una ayuda vital. Pero las nuevas tecnologías no son sólo chips, también, por ejemplo, nuevos materiales y nuevas lógicas. La segunda convocatoria se hará en abril, y de acuerdo con las preocupaciones dominantes en el instituto el lema será la autofabricación. "Es una idea altamente ecológica porque, por ejemplo, un aumento de la fabricación local, doméstica, supondría un ahorro en el transporte de mercancías".
El director del CBA, Neil Gershenfeld es un físico que trabaja en la computarización quántica. Habituado a la dimensión atómica, propone recorrer la escala del bit a las cosas. En este sentido, habla el mismo lenguaje de Guallart, arquitecto que desde el citado instituto sostiene el proyecto Media House, también en colaboración con el MIT. Se trata de alcanzar una idea sensata y eficiente de la casa inteligente. Ahí el concepto motor es el de Internet 0: la inteligencia distribuida, servidores por todas partes. En lugar de un ordenador central que controla toda la casa, microservidores en todas las cosas para dotarlas de inteligencia sin dejar de ser la cosa que son.
El Internet de las cosas fue una idea explicada en 2004 en un artículo del Scientific American en el que sus autores, Gershenfeld entre ellos, lamentaban que los chips llegan tarde a las casas ya construidas y son vistos como intrusos. Falta una verdadera simbiosis de la infraestructura electrónica con la constructiva. Curiosamente, en el artículo se citaba como ejemplo de lo simbiótico a Gaudí. La relación con Barcelona viene, pues, de lejos.
Etiquetas: Barcelona, MIT
Richard Rogers gana el Pritzker
El galardón reconoce la labor de un urbanista, adalid de la arquitectura social y sostenible
ANATXU ZABALBEASCOA - Madrid - 29/03/2007
El arquitecto británico Richard Rogers, autor de iconos como el Centro Pompidou de París (1977) y de importantes hitos en España, entre ellos la T-4 de Barajas, consiguió ayer el Premio Pritzker de Arquitectura. Rogers es asesor de Tony Blair, del alcalde de Londres y del Ayuntamiento de Barcelona en cuestiones urbanísticas, está considerado mundialmente como el ideólogo de la reconversión de la capital británica y defiende un modelo de ciudad social y sostenible.
Empezó construyéndole una casa a su padre, un médico de origen italiano, hermano de uno de los arquitectos milaneses más famosos del siglo XX, Ernesto Rogers. La vivienda está en Wimbledon, al sur del Londres, y la diseñó con su primera mujer, Su, cuando corría el año 68. Con esa casa, Richard Rogers (Florencia, 1933) iniciaba una carrera de logros pioneros y firmaba uno de los primeros edificios precursores del high tech, el estilo que revolucionaría la arquitectura británica en los años setenta y ochenta y que a él le valió aparecer en revistas especializadas. Pero lo que realmente lo dio a conocer fue una gamberrada que firmó tres años después, en 1971, en el corazón de París: el Centro Pompidou, un edificio forrado de tubos de colores. Este primer icono lo diseñó con su amigo el también premio Pritzker y nuevo miembro del jurado Renzo Piano. Rogers y Piano lo han explicado más de una vez: tenían 30 años, espíritu contestatario, ambiciones hippies y... no contaban con ganar. Pero ganaron. Y el Pompidou cambió el destino de una plaza e inauguró para la arquitectura la otra opción posmoderna, la que en lugar de apostar por edificios que interpretaban la historia lo hacía por la tecnología.
Años más tarde, de nuevo en Londres, llegó otra hazaña, el edificio de oficinas Lloyd's (1986) en la City, la zona de negocios. Con luz natural en todos los despachos, zonas para la convivencia de trabajadores y ascensores panorámicos, era el primer rascacielos que se levantaba en el corazón financiero de Londres. El Lloyd's fue un precursor de la preocupación por la sostenibilidad y un modelo del uso social de la arquitectura. Ambos asuntos han caracterizado la obra de Rogers desde entonces.
Pero tal vez fuera la radio lo que más cambió su vida. En 1995 dio una serie de charlas sobre arquitectura en la BBC. Lord Rogers of Riverside, que es la zona londinense donde construyó su colorista oficina y el River Café -que regenta Ruth, su segunda y actual mujer-, es un personaje famoso, incluso popular en Inglaterra. Tras aparecer en televisión y tener un programa de radio, las charlas quedaron recogidas en un libro (Ciudades para un mundo pequeño, publicado en castellano por Gustavo Gili) y él se convirtió en asesor de Tony Blair para temas de urbanismo.
Quería cambiar Londres: abrirlo a la gente, cerrarlo a los coches. Pensaba, sigue convencido, que el futuro tenía que ser sostenible y socialista. Su apuesta cuajó el rejuvenecimiento de la capital británica. Y hoy, además de asesorar al alcalde de Londres, da consejo, desde hace casi una década, al Ayuntamiento de Barcelona. Por lo demás, desde aquellas conferencias construye como nunca: el Parlamento de Gales en Cardiff (2006) y la Corte de Justicia de Amberes (2005), rascacielos en Londres y en Manhattan, la Terminal 5 en Heathrow y la T-4 en Barajas.
Con un pie en el urbanismo y otro en los detalles del mobiliario urbano, Rogers tenía casi todos los premios -las medallas de oro del Riba y de la Fundación Jefferson, el Imperiale japonés o el Stirling-, pero no el Pritzker, a pesar de que sus antiguos compañeros de equipo (Norman Foster, con el que formó, junto a sus mujeres Wendy Foster y Su Rogers el estudio Team4, o Renzo Piano, con el que ideó el Pompidou) hace años que lo recibieron. El grueso de los edificios de Rogers podrá ser menos notable que el de sus colegas, pero si alguien creyó que no iba a recibir nunca el Pritzker, tal vez menospreció que a sus edificios pioneros ha sido capaz de unir una visionaria posición como urbanista. No en vano, el jurado del 31º Premio Pritzker, con el que ha obtenido 100.000 dólares (unos 75.000 euros), reconoció que "Rogers demuestra que el trabajo más duradero que puede hacer un arquitecto es ser un buen ciudadano del mundo".
Etiquetas: Pritzker, Rogers
Carece arquitectura moderna de sentido de urbanidad: Xavier Guzmán.
April 4th, 2007 @ 8:23am
México, 4 Abr (Notimex).- La arquitectura mexicana contemporánea ha acertado al construir piezas emblemáticas, pero únicas, y ha fallado en saber construir ciudad, señaló el director de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble del INBAL, Xavier Guzmán.
Entrevistado por Notimex, señaló que la arquitectura porfiriana, tan denostada como la de los años 20 y 30 del siglo pasado, "sabía hacer una pieza emblemática y única, pero también sabía tejerse en ciudad, y eso es lo que le ha fallado a la arquitectura nacional a partir de los 40 a la fecha".
Al respecto, aseguró que piezas emblemáticas del siglo XX son el Palacio de Bellas Artes, el Angel de la Independencia o la Macro Plaza de Monterrey, del arquitecto Luis Barragán, o el Mercado Libertad en Guadalajara, mismas que pueden servir de atractivo turístico en esta Semana Santa.
Sin embargo, aclaró que entre las principales preocupaciones de la Dirección de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) no se centra sólo en los edificios emblemáticos, sino también en la arquitectura contextual.
Es decir, precisó, "la obra de aquellos arquitectos que no son famosos y que han hecho ciudad; mucha arquitectura de estos barrios y colonias, como la Santa María (la Ribera), la San Rafael, está catalogada".
También, la arquitectura de la colonia Americana, en la ciudad de Guadalajara, o toda la ciudad de Torreón, Coahuila, que fue por completo edificada en el siglo XX, "todo esto está catalogado y tenemos que preservar".
Guzmán reiteró que la dirección a su cargo no sólo tiene catalogadas las grandes obras emblemáticas, "sino esa arquitectura menuda que hace ciudad. Porque nosotros creemos que el patrimonio heredado es maravilloso, pero queremos estar atentos al nuevo patrimonio que se está creando".
Concluyó que justo toda esta obra que cuida la dirección de "nos lleva a concluir que la arquitectura de hoy -gestada hace dos generaciones- ha acertado en construir piezas emblemáticas, pero únicas, y ha fallado en saber construir ciudad".
Etiquetas: México
Niemeyer expresa su deseo de visitar Avilés al inicio de las obras del Centro Cultural
La Fundación que preside Grueso proyectó un vídeo en el que el arquitecto explica el proyecto avilesino en la inauguración de la muestra de su obra
Oscar Niemeyer quiere estar presente en la colocación de la primera piedra del Centro Cultural que llevará su nombre. Así lo dijo el propio arquitecto, y ayer se escucharon sus palabras en Avilés, gracias a un vídeo, durante la inauguración de la retrospectiva sobre su obra que puede contemplarse en el paseo de la ría. También dijo que ha puesto mucho empeño en la obra. A la inauguración acudió el presidente del Principado.
E. CAMPO
«Voy a ir a España cuando se ponga la primera piedra». Éste es el compromiso que ayer se escuchó por primera vez en Avilés de labios del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer. Eso sí, la declaración no fue en vivo y en directo, sino a través de un vídeo en el que el premio «Príncipe» explica a grandes rasgos su idea para el equipamiento cultural de la ría, durante la inauguración de la muestra que conmemora los cien años de vida del arquitecto. «La importancia en la arquitectura es la sorpresa, hacer una cosa diferente, y eso es lo que quise para el proyecto de Avilés, en el que puse mucho empeño», afirmó.
En el vídeo, Niemeyer aparecía dibujando los bocetos sobre los que se basa el proyecto del Centro Cultural de la ría. «Tomé este proyecto con mucho interés. El terreno es espléndido, muy plano, de 200 por 100 metros abiertos al paisaje, de modo que la idea natural era crear una plaza», detalló el arquitecto. Quiso un espacio «limpio», con sólo dos edificios, para «poner más énfasis en la arquitectura». A continuación Niemeyer detalla que pensó en un museo con una parte sobre el nivel del suelo y un piso inferior, como el que realizó para São Paulo. El mismo esquema que emplea en el auditorio. «El patio de butacas ofrece visibilidad sobre el escenario, y el diseño es así más simple».
La filosofía del artista es que «no existe la arquitectura ideal», que implicaría la monotonía, y aseguró que no tiene sentido pensar en criterios propios del pasado para diseñar la arquitectura. «El hormigón armado tiene un lenguaje muy lírico. Yo busco la belleza y soluciones diferentes». Niemeyer también destacó el «sentido social muy respetable» del proyecto avilesino. «Se trata de un espacio abierto al público, una plaza. Una fundación con sentido social y búsqueda de la justicia es lo más importante, más incluso que la arquitectura».
Ese es el contenido del vídeo que ayer difundió la Fundación Centro Niemeyer, que preside Natalio Grueso, durante la inauguración de la retrospectiva «Niemeyer 100 por 100», que puede verse en el paseo de la ría. Al acto asistieron el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces; el alcalde de Avilés, Santiago Rodríguez Vega; la consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya; el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Ponga, y el rector de la Universidad de Oviedo, Juan Vázquez, junto a numerosos miembros de la Corporación municipal. La música la puso la Banda de Gaitas «Villa de Avilés».
Santiago Rodríguez Vega vinculó durante su intervención el espíritu de unión de las cercanas fiestas de El Bollo con el que debe inspirar todas las actuaciones relacionadas con el Niemeyer. «Creo que lo que nos une a lo largo de este paseo es un gran proyecto de futuro, que queremos compartir con toda la región y todo el país. Seamos capaces de que este proyecto sea un elemento de unión, de esperanza, de construir un futuro mejor», deseó el Alcalde.
Etiquetas: España, Niemeyer
CONCURSO DE IDEAS PARA EL PROYECTO DEL MUSEO NACIONAL DE ARQUITECTURA Y URBANISMO EN SALAMANCA
OBJETO:
Definición de propuestas arquitectónicas a nivel de anteproyectos para la sede de Salamanca del futuro MUSEO NACIONAL DE ARQUITECTURA Y URBANISMO, que se situará en la antigua sede del Banco de España en esa ciudad.
DOCUMENTACIÓN A PRESENTAR POR LOS CONCURSANTES:
Se presentarán 4 paneles tamaño DIN-A1 maquetados en vertical y montados en tableros ligeros de cartón pluma, un CD conteniendo reproducción de los paneles, dossier A3 y la documentación administrativa relacionada en el punto 8.5. de las bases.
PREMIOS:
* 1er premio: 30.000 € y el compromiso del encargo del proyecto en misión completa.
* 2º premio: 20.000 €
* 3er premio: 10.000 €
* Accesits: 3 x 3.000 €
CALENDARIO:
* inscripción: no es precisa inscripción previa
* consultas: hasta el 12 de marzo
* presentación de propuestas: hasta las 13:00 horas del 11 de abril
SECRETARÍA:
OCAM - Oficina de Concursos de Arquitectura de Madrid
c/ San Lucas 6, local - 28004 - Madrid
T. 91 700 11 38 - F. 91 700 11 89
Horario apertura: de lunes a viernes de 9 a 14 h; jueves, de 9 a 20h.
secretaria@concursomuseoarquitectura.com
http://www.concursomuseoarquitectura.com/
Etiquetas: Concursos, España, Museos
Concurso para la Remodelación del Estadio de Futbol Club Barcelona
La labor para conseguir que el Camp Nou sea de nuevo el estadio más moderno y confortable del mundo ya ha empezado. En los próximos meses, arquitectos de todo el mundo tendrán la posibilidad de presentar sus propuestas para remodelar a fondo un estadio que el próximo 24 de septiembre cumplirá 50 años. La voluntad del Club es que éste sea un proceso modélico y transparente.
La fórmula establecida para la selección del proyecto para remodelar el Camp Nou será a través de un concurso internacional de ideas, que será tutelado por el Colegio de Arquitectos de Cataluña, la entidad que aportará todo el asesoramiento necesario para seleccionar el arquitecto o el equipo de arquitectos encargados del diseño y de la dirección de la obra.
http://www.fcbstadium.com/esp/index.html
Etiquetas: Barcelona, Concursos, Estadios
Richard Rogers, Premio Pritzker de Arquitectura
"Culturalmente, España es el país más interesante de Europa en este momento"
En un palacio barroco sito en el centro de Londres, Richard Rogers (Florencia, 1933) recibirá el 4 de junio la medalla de bronce y la dotación económica que le acreditan como premio Pritzker de Arquitectura. El reconocimiento le llega tras más de cuatro décadas en activo, constantemente vigente dentro del panorama arquitectónico internacional desde su consagración con el proyecto para la sede del Centro Georges Pompidou de París, realizado junto a Renzo Piano en 1971. Formado entre la Architectural Association de Londres y la Universidad de Yale (Estados Unidos) -donde fue subyugado por la influencia de su "primer dios", Frank Lloyd Wright, y la influencia de algunos de los grandes maestros modernos-, Richard Rogers estableció su propia oficina en 1978 tras disolver su asociación con Piano, posterior al efímero Team 4 que creó en los sesenta junto a Norman Foster, Su Brumwell y Wendy Cheeseman. Con el Edificio Lloyd´s en la City de Londres, Rogers consolidó su lugar como uno de los protagonistas de la arquitectura de la segunda mitad del siglo siendo figura clave del movimiento que se denominó high-tech. La reputación de su obra ha hecho de este arquitecto la figura visible de una corporación que opera a escala global.
-¿Cómo recibe la noticia de convertirse en el nuevo arquitecto laureado con el premio Pritzker?
-Como un gran honor. Se trata del premio internacional arquitectónico más importante. Es una enorme satisfacción y un reconocimiento tanto para mí como para mi equipo, integrado por arquitectos e ingenieros. Es una gran noticia.
Finalizada la Terminal 4 en el Aeropuerto de Barajas, Richard Rogers Partnership sigue embarcado en este momento con importantes edificios en construcción en España: la transformación de la antigua Plaza de Toros de las Arenas en Barcelona en un centro cultural y lúdico, un centro de servicios múltiples en la Ciudad de la Justicia de Madrid y las Bodegas Protos (Peñafiel). Cuentan con oficinas en Madrid y Barcelona.
-¿A qué se debe su particular interés por España?
-No hemos contado nunca con oficinas fuera de Londres, pero sí decidimos abrirlas en España porque deseábamos absorber su cultura. Culturalmente, España es el país más interesante de Europa en este momento. Y esto no se refleja sólo en la calidad de su arquitectura, sino también en la integridad de su estilo de vida. Es un país con una gran calidad de vida en todos los sentidos. Me atrae su belleza, su interés histórico. La Terminal 4 es uno de los proyectos de mayor envergadura en los que he trabajado durante mi carrera. Fue un trabajo apasionante, que disfruté enormemente. La asociación con el estudio Lamela fue excelente, la calidad profesional de los contratistas... No es habitual que en un proyecto que en su momento representaba la construcción de una de las mayores infraestructuras se concluyese a tiempo, ajustándose al presupuesto establecido y manteniéndose una relación cordial entre todas las partes implicadas.
-Con una carrera que abarca cuatro décadas y siendo autor de edificios cruciales en la historia reciente de la arquitectura, ¿cómo describiría la evolución general del significado de la arquitectura a lo largo de su periodo en activo? ¿Cómo ha evolucionado el concepto y el significado de la arquitectura en estas décadas?
-El primer cambio fundamental lo supuso la aceptación de la arquitectura del Movimiento Moderno como arquitectura contemporánea. Cuando inicié mis estudios, la Architectural Association de Londres era el único centro donde se enseñaba el lenguaje arquitectónico del Movimiento Moderno; las otras escuelas continuaban enseñando el lenguaje neogótico. Otro cambio crucial lo ha constituido la relevancia decisiva que ha adquirido el urbanismo y el pensamiento sobre la ciudad. Durante mucho tiempo sólo contábamos con ciudades nuevas o barriadas suburbanas. Hoy es un objetivo el lograr que las ciudades estén bien conectadas, bien diseñadas, sean disfrutables y, sobre todo, ecológicamente responsables. Esta adquisición de una conciencia acerca de la responsabilidad ecológica es el tercer gran cambio que he comprobado se ha producido desde mis comienzos. Ahora mismo somos plenamente conscientes de que nos hallamos en un momento crucial y que, a corto plazo, la humanidad debe reducir sus niveles de polución urgentemente para evitar un colapso. Esto se convierte en un factor básico de cambio inmediato. Nuestros edificios consumen ahora menos energía y emplean más energías limpias.
-Su arquitectura siempre ha permanecido atenta a la tecnología de última generación. ¿Cómo se incorpora a su trabajo actual la tecnología de la información?
-La tecnología de la información nos permite conocer de primera mano e instantáneamente lo que ocurre en diferentes ciudades del mundo y saber cómo están funcionando ciudades como Curativa, en Brasil, que proponen ejemplos de sostenibilidad ecológica. Barcelona supone también un ejemplo positivo en este sentido en el ámbito europeo. Colaboro con su Consistorio como asesor en estos temas. Mi trabajo al servicio del Ayuntamiento de Londres se basa en mi observación de tipos de soluciones y estudiar cómo sería posible adaptarlas para dar solución a problemas específicos en la ciudad, como la congestión.
-En este contexto de crisis ecológica global, ¿necesitamos menos edificios o seguir construyendo a partir de nuevos criterios?
-Necesitamos definir criterios de crecimiento. El concepto de una ciudad compacta, que no fuerce a sus habitantes a residir en el área de extrarradio, es el que puede garantizar una mayor sostenibilidad ecológica con alta calidad de vida. El plan que estoy desarrollando para Londres implica también la construcción con materiales ecológicamente responsables para el ahorro de energía como una estrategia fundamental y un aspecto que introduce un cambio esencial.
-Se deduce que no tiene usted el menor interés en hacer de su arquitectura un sujeto icónico.
-No me interesan las estructuras abstractas. Podría argumentar que el edificio de la T4 es icónico, en el sentido de que es un lugar en cuyo interior puede disfrutarse. Pero no lo concebimos como un edificio icónico sino como un edificio que transmitiese a las personas la emoción del emprender un viaje. Que fuese un lugar alegre, placentero. Iluminado con los colores del arco iris, con techos altos y sugiriendo el movimiento de las olas.
-Ha esbozado ya el discurso que pronunciará en la ceremonia de entrega del premio?
-No me ha dado tiempo: ¡me comunicaron la noticia la semana pasada! (ríe). Pero hablaré de los aspectos que me interesan esencialmente: la relación entre los edificios y la sociedad, entre el espacio público y la sociedad, el concepto amplio de ciudadanía y el desarrollo sostenible. Y, por supuesto, habrá también muchísimos agradecimientos para las personas que trabajan conmigo.
Creador de grandes infraestructuras
Algunos de los edificios clave de Richard Rogers constituyen ya representaciones de momentos definitorios de la historia contemporánea. A través de tres de sus edificios, el Jurado del Pritzker traza las razones por las que ha distinguido la trayectoria de este arquitecto que no ha dejado de afirmar el potencial de la ciudad para actuar como catalizador del cambio social: "Con el Centro Georges Pompidou, que diseñó junto a Piano, revolucionó el concepto de museo: transformó lo que antes había constituido un monumento elitista en un lugar público de intercambio social y cultural. El Edificio Lloyd's consolidó su prestigio como creador de grandes infraestructuras y definió el carácter de su propia expresión arquitectónica. La T4 de Barajas encapsula su interpretación de la fascinación del Movimiento Moderno con el edificio concebido como máquina y sintetiza aspectos definitorios de su obra: el interés en la claridad arquitectónica y la transparencia, la integración del espacio público y privado y la búsqueda de una flexibilidad que permita al edificio adaptarse a los eventuales cambios requeridos por sus usuarios".
Etiquetas: Pritzker, Rogers
Defensor del potencial de la ciudad como catalizador del cambio social, el arquitecto británico Richard Rogers, autor de la terminal T-4 del aeropuert
Defensor del potencial de la ciudad como catalizador del cambio social, el arquitecto británico Richard Rogers, autor de la terminal T-4 del aeropuerto madrileño de Barajas, ha sido galardonado con el Premio Pritzker 2007.
CNN+. La concesión de este galardón, considerado como el "Nobel de la arquitectura" y dotado con 116.577 euros, se hizo pública el miércoles por la Fundación Hyatt de Chicago. La ceremonia de entrega se celebrará el 4 de junio en Londres.
A través de su distinguida carrera de más de cuarenta años, "Richard Rogers ha alcanzado las más altas metas para la arquitectura", según Thomas J.Pritzker, presidente de la Fundación Hyatt. Ésta instituyó el premio en 1979 con el propósito de galardonar anualmente a un arquitecto vivo cuyo trabajo demuestre una combinación de talento, visión y de la realización, con contribuciones constantes y significativas a la humanidad y al ambiente.
Los proyectos de Rogers, quien considera la arquitectura tanto un problema urbanístico como una cuestión política y defiende como única fórmula de ciudad sostenible la ciudad compacta, han marcado hitos en la historia de la arquitectura contemporánea.
Sello personal
El Centro Georges Pompidou de París, diseñado junto a Renzo Piano, revolucionó el concepto de museo, "transformando lo que una vez fue un monumento de elite en un lugar popular de intercambio social y cultural, tejido en el corazón de la ciudad", en opinión del jurado presidido por Lord Palumbo.
Rogers también es autor del edificio Lloyds de Londres y la Terminal T-4 del aeropuerto de Barajas. Ambas construcciones demuestran, además de su categoría como maestro de la arquitectura urbana, una interpretación única de la expresión arquitectónica, de su fascinación del movimiento moderno a través de una concepción del edificio como máquina y un especial interés por la arquitectura clara y transparente, integrando los espacios públicos y privados.
La madrileña T-4 recibió el pasado año el premio "Stirling" de arquitectura del Royal Institute of British Architects, el más importante en su género del Reino Unido. La terminal es tristemente reconocida por ser el lugar elegido por la banda terrorista ETA para romper su alto el fuego permanente el 30 de diciembre de 2006, con un atentado en su aparcamiento que acabó con la vida de dos personas.
El humanista
El jurado que ha premiado al arquitecto considera que el hilo que une la obra de Rogers "es un rigor formal y el compromiso con el ciudadano. Combina su amor por la arquitectura con un conocimiento profundo de los materiales y de las técnicas de construcción".
Su fascinación por la tecnología no tiene un fin meramente artístico sino que, sobre todo, va encaminada hacia un programa de construcción enfocado hacia una mayor productividad para aquellos a los que va destinado. Su defensa del rendimiento energético y de lo sostenible han dejado huella en la profesión.
El jurado afirma que "el humanista" Richard Rogers,"nos recuerda que la arquitectura es el arte de mayor calado social y a través de su larga e innovadora carrera nos enseña que el papel más importante de la arquitectura quizá sea fomentar la ciudadanía".
Vida y obra
Barón Rogers de Riverside y miembro de la Cámara de los Lores desde 1997, nació el 23 de julio de 1933 en Florencia, en el seno de una familia inglesa. Estudió Arquitectura en la Architectural Association londinense y luego amplió su formación en la Universidad de Yale (EEUU). En 1977 fundó en la capital británica su propio estudio, con una sociedad de arquitectura que lleva su nombre.
Obras importantes de este famoso arquitecto, que dirige el Greater London Authority para la arquitectura y el urbanismo, son, además de las ya mencionadas, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo y el Palacio de Justicia de Burdeos.
En España, además de la terminal T-4, junto al español Antonio Lamela, es autor de edificios como las Bodegas Protos de Peñafiel, el Parque Balear de Innovación Tecnológica "ParcBIT", el Hotel y Centro de Convenciones Hesperia de Barcelona o la remodelación de la antigua plaza de toros Las Arenas de Barcelona.
Etiquetas: Pritzker, Rogers
Arquitectura: Otorgan el Premio Pritzker 2007 a Richard Rogers, autor de la T-4 de Barajas
Defensor del potencial de la ciudad como catalizador del cambio social, el arquitecto británico Richard Rogers, autor de la terminal T-4 del aeropuerto madrileño de Barajas, ha sido galardonado con el Premio Pritzker 2007.
CNN+. La concesión de este galardón, considerado como el "Nobel de la arquitectura" y dotado con 116.577 euros, se hizo pública el miércoles por la Fundación Hyatt de Chicago. La ceremonia de entrega se celebrará el 4 de junio en Londres.
A través de su distinguida carrera de más de cuarenta años, "Richard Rogers ha alcanzado las más altas metas para la arquitectura", según Thomas J.Pritzker, presidente de la Fundación Hyatt. Ésta instituyó el premio en 1979 con el propósito de galardonar anualmente a un arquitecto vivo cuyo trabajo demuestre una combinación de talento, visión y de la realización, con contribuciones constantes y significativas a la humanidad y al ambiente.
Los proyectos de Rogers, quien considera la arquitectura tanto un problema urbanístico como una cuestión política y defiende como única fórmula de ciudad sostenible la ciudad compacta, han marcado hitos en la historia de la arquitectura contemporánea.
Sello personal
El Centro Georges Pompidou de París, diseñado junto a Renzo Piano, revolucionó el concepto de museo, "transformando lo que una vez fue un monumento de elite en un lugar popular de intercambio social y cultural, tejido en el corazón de la ciudad", en opinión del jurado presidido por Lord Palumbo.
Rogers también es autor del edificio Lloyds de Londres y la Terminal T-4 del aeropuerto de Barajas. Ambas construcciones demuestran, además de su categoría como maestro de la arquitectura urbana, una interpretación única de la expresión arquitectónica, de su fascinación del movimiento moderno a través de una concepción del edificio como máquina y un especial interés por la arquitectura clara y transparente, integrando los espacios públicos y privados.
La madrileña T-4 recibió el pasado año el premio "Stirling" de arquitectura del Royal Institute of British Architects, el más importante en su género del Reino Unido. La terminal es tristemente reconocida por ser el lugar elegido por la banda terrorista ETA para romper su alto el fuego permanente el 30 de diciembre de 2006, con un atentado en su aparcamiento que acabó con la vida de dos personas.
El humanista
El jurado que ha premiado al arquitecto considera que el hilo que une la obra de Rogers "es un rigor formal y el compromiso con el ciudadano. Combina su amor por la arquitectura con un conocimiento profundo de los materiales y de las técnicas de construcción".
Su fascinación por la tecnología no tiene un fin meramente artístico sino que, sobre todo, va encaminada hacia un programa de construcción enfocado hacia una mayor productividad para aquellos a los que va destinado. Su defensa del rendimiento energético y de lo sostenible han dejado huella en la profesión.
El jurado afirma que "el humanista" Richard Rogers,"nos recuerda que la arquitectura es el arte de mayor calado social y a través de su larga e innovadora carrera nos enseña que el papel más importante de la arquitectura quizá sea fomentar la ciudadanía".
Vida y obra
Barón Rogers de Riverside y miembro de la Cámara de los Lores desde 1997, nació el 23 de julio de 1933 en Florencia, en el seno de una familia inglesa. Estudió Arquitectura en la Architectural Association londinense y luego amplió su formación en la Universidad de Yale (EEUU). En 1977 fundó en la capital británica su propio estudio, con una sociedad de arquitectura que lleva su nombre.
Obras importantes de este famoso arquitecto, que dirige el Greater London Authority para la arquitectura y el urbanismo, son, además de las ya mencionadas, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo y el Palacio de Justicia de Burdeos.
En España, además de la terminal T-4, junto al español Antonio Lamela, es autor de edificios como las Bodegas Protos de Peñafiel, el Parque Balear de Innovación Tecnológica "ParcBIT", el Hotel y Centro de Convenciones Hesperia de Barcelona o la remodelación de la antigua plaza de toros Las Arenas de Barcelona.
Etiquetas: Pritzker, Rogers
La arquitectura que va más allá
Son parteaguas el estadio inteligente y las casas experimentales de Hiroshi Hara
El Universal
Jueves 29 de marzo de 2007
En la Ciudad Discreta cada casa está constituida por tres pequeñas "torres" de no más de 40 metros cuadrados. En la planta baja se localizan los espacios sociales: sala, cocina-comedor, terraza, patio cubierto. Estos dos últimos permiten las conexiones entre los espacios sociales privados y los del entorno.
En este proyecto, el japonés Hiroshi Hara sometió a discusión, reflexión y debate, el futuro de las urbes, las formas de vida, la comunicación familiar y la sociedad en general.
Su ideal es buscar fórmulas de solución a los problemas de la gente sin hogar, con sistemas constructivos simples, económicos y que permitan tanto la autoconstrucción como su ampliación progresiva.
Él lo llama proceso de "conexión-desconexión" que no es ajeno a la vida moderna, aunque resulta todavía alejado de la idiosincrasia de las sociedades actuales.
Lo que propone es que, en un futuro, nuestros vecinos tengan conexión con nuestra casa y puedan entrar a nuestra sala, cocina y áreas comunes, pero no a los espacios íntimos, como recámaras. El proyecto indica, simbólicamente, que estar juntos no significa perder la individualidad.
La Ciudad Discreta tiene diferentes tipos de medios de conexión como cubiertas, escaleras, puentes, plataformas, patios, entre otros.
Al radicar varios vecinos en una colonia, las conexiones se entrelazan y la convivencia aumenta.
"La idea de la ´Casa Experimental´ surgió durante una conversación en el aeropuerto de Montevideo al finalizar un seminario al que acudió el arquitecto en el 2002.
"Después revisé unos fondos que se habían creado para mi trabajo en una universidad y pude conseguir la cifra de un millón 650 mil yenes que se invirtió en la construcción de las primeras casas experimentales, en Córdoba, Argentina", explica.
Un estadio funcional
Entre otros proyectos con los que este creativo ha sorprendido al mundo figura el ya mencionado Sapporo Dome. Es el primer estadio en el mundo con dos campos de futbol y beisbol móviles. Es decir, la cancha es desmontable para cambiarla cada vez que se requiera, según el tipo de partido a efectuarse.
El arquitecto Hara describe su obra: "No es sólo un estadio para futbol, sino para beisbol, para conciertos y otros usos. El Sapporo Dome es un estadio multifuncional.
"Hay un observatorio en la parte superior del estadio, al que se puede subir para deleitarse con la vista de la ciudad y de la naturaleza, aun cuando no haya un partido. El estadio ofrece entonces mucho más que el escenario para ver una competencia deportiva", nos explica.
Pero la característica más singular es que las gradas pueden ampliar su capacidad para dar acomodo a mayor número de personas. Esto gracias a sofisticados sistemas mecánicos y a tecnología de punta.
El estadio tiene capacidad para 40 mil personas y su costo superó los 400 millones de dólares.
Su obra en Osaka
En esta ciudad japonesa destaca el Umeda Sky Building, el primer rascacielos con carácter de gran pórtico urbano de esa localidad.
Gracias a una investigación tecnológica consecuente, el arquitecto Hara erigió dos torres de 173 metros de altura, unidas en su parte superior por una terraza mirador. En el momento de su culminación, 1993, era el edificio más alto del Japón.
Hoy en día ocupa el séptimo lugar entre los edificios nipones más altos. Las torres se comunican por medio de puentes, pasarelas eléctricas y ascensores panorámicos, con lo que se consigue una dinámica interesante, a diferencia de lo que ocurre en la mayoría de los rascacielos del mundo, en los que sólo se sube o se baja linealmente. "Lo importante es que en la arquitectura haya movilidad; el Umeda Sky Building es el ejemplo más claro de ello; allí hay conexión entre un edificio y otro; no es una obra estática y eso la vuelve más interesante", expresa el arquitecto.
En lo más alto de las torres se encuentran restaurantes que destacan por sus interiores sobria y elegantemente decorados. Además, su cuidada jardinería, a la que se denomina "el jardín-observatorio flotante" (the floating garden observatory) ha sido comparada por algunos críticos con los jardines colgantes de Babilonia.
Arquitectura espacial
Actualmente, Hiroshi Hara analiza la posibilidad de crear ciudades extraterrestres, como las llama él mismo.
"Es una propuesta futurista en la que pienso encontrar la forma de crear plataformas que floten en la atmósfera terrestre y en donde se pueda vivir plenamente, pero aún estamos estudiando esta posibilidad", explicó a los medios.
También habló de promover la arquitectura dentro de la arquitectura. "En un edificio puede haber otros diseños arquitectónicos", explicó.
Se le preguntó acerca del papel de la ecología en la arquitectura, y su respuesta fue breve: "Mi arquitectura es responsable al respecto, básicamente al aprovechar al máximo la luz natural, para ahorrar energía", concluyó el talentoso japonés.
Etiquetas: Hara, Japon
Richard Rogers, autor de la terminal T-4 y del Pompidou, Premio Pritzker arquitectura 2007
30/03/2007 | Actualizada a las 00:28h
Madrid. (EFE).- Defensor del potencial de la ciudad como catalizador del cambio social, el arquitecto británico Richard Rogers, autor de la terminal T-4 del aeropuerto madrileño de Barajas, ha sido galardonado con el Premio Pritzker 2007.
La concesión de este galardón, considerado como el «Nobel de la arquitectura» y dotado con 116.577 euros, fue hecha publica por la Fundación Hyatt de Chicago. La ceremonia de entrega se celebrará el 4 de junio en el Salón de Banquetes diseñado por Iñigo Jones, única estancia que queda del palacio de Whitehall (Londres), principal residencia de los monarcas desde 1530 hasta 1698, destruido por un incendio.
A través de su distinguida carrera de más de cuarenta años, «Richard Rogers ha alcanzado las más altas metas para la arquitectura», en opinión de Thomas J.Pritzker, presidente de la Fundación Hyatt que instituyó el premio en 1979 con el propósito de galardonar anualmente a un arquitecto vivo cuyo trabajo demuestre una combinación de talento, visión y de la realización con contribuciones constantes y significativas a la humanidad y al ambiente.
Los proyectos de Rogers, quien considera la arquitectura tanto un problema urbanístico como una cuestión política y defiende como única fórmula de ciudad sostenible la ciudad compacta, han marcado hitos en la historia de la arquitectura contemporánea.
El Centro Georges Pompidou en París (1971-1977), diseñado junto a Renzo Piano, revolucionó el concepto de museo, «transformando lo que una vez fue un monumento de elite en un lugar popular de intercambio social y cultural, tejido en el corazón de la ciudad», en opinión del jurado presidido por Lord Palumbo.
El edificio Lloyds de Londres (1978-1986) o la Terminal T-4 del aeropuerto de Barajas demuestran, además de su categoría como maestro de la arquitectura urbana, una interpretación única de expresión arquitectónica, de su fascinación del movimiento moderno a través de una concepción del edificio como máquina y un especial interés por la arquitectura clara y transparente, integrando los espacios públicos y privados.
Además, en su obra destaca su versatilidad para acoger las demandas de los usuarios. La madrileña T-4 recibió el pasado año el premio «Stirling» de arquitectura, el más importante en su género del Reino Unido, que concede cada año el Royal Institute of British Architects (RIBA).
El hilo que une la obra de Rogers, con estudios en Londres, Barcelona, Madrid y Tokio, «es un rigor formal y el compromiso con el ciudadano. Combina su amor por la arquitectura con un conocimiento profundo de los materiales y de las técnicas de construcción», en opinión del jurado.
Su fascinación por la tecnología no tiene un fin meramente artístico sino que, sobre todo, va encaminada hacia un programa de construcción enfocado hacia una mayor productividad para aquellos a los que va destinado. Su defensa del rendimiento energético y de lo sostenible han dejado huella en la profesión.
El jurado afirma que «el humanista» Richard Rogers,«nos recuerda que la arquitectura es el arte de mayor calado social y a través de su larga e innovadora carrera nos enseña que el papel más importante de la arquitectura quizá sea fomentar la ciudadanía». Barón Rogers de Riverside y miembro de la Cámara de los Lores desde 1997, nació el 23 de julio de 1933 en Florencia, en el seno de una familia inglesa.
Estudió Arquitectura en la Architectural Association londinense y luego amplió su formación en la Universidad de Yale (EEUU). Rogers, que en la actualidad trabaja en varios proyectos en España, es uno de los más representativos de la arquitectura funcional.
Su prestigio ha ido creciendo desde sus comienzos, con el grupo Team 4, que formaron las parejas Norman y Wendy Foster y él y su primera esposa, Sue Rogers. Tras su disolución, Rogers maduró proyectos en su línea vanguardista o de alta tecnología tras asociarse al italiano Renzo Piano en el diseño de una de sus obras más emblemáticas: el Centro Nacional del Arte y la Cultura Georges Pompidou.
En 1977 fundó en la capital británica su propio estudio, la sociedad de arquitectura que lleva su nombre, Richard Rogers Partnership. Obras importantes de este famoso arquitecto, que dirige el Greater London Authority para la arquitectura y el urbanismo, son también el edificio Lloyd's Register, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo y el Palacio de Justicia de Burdeos.
También la Terminal 5 del aeropuerto londinense de Heathrow, el edificio Channel 4 de la TV gala en la capital británica, el nuevo distrito financiero de Shanghai, la sede de Asamblea Nacional galesa de Cardiff o el edificio londinense Grand Union (2001).
En España, además de la terminal T-4, junto al español Antonio Lamela, es autor de edificios como las Bodegas Protos de Peñafiel, el Parque Balear de Innovación Tecnológica «ParcBIT», el Hotel y Centro de Convenciones Hesperia de Barcelona o la remodelación de la antigua plaza de toros Las Arenas de Barcelona.
Etiquetas: Pritzker, Rogers
Arquitectura y artes plásticas, en diálogo
Teodoro González de León inauguró, en la escalinata del Auditorio Nacional, la pieza Tres figuras áureas
Ricardo Cerón
El Universal
Jueves 29 de marzo de 2007
Cuando el arquitecto Teodoro González de León visitó las costas de Baja California, le impresionó ver una roca finamente tallada por el mar, en forma de poliedro de tres caras, cuya forma conservó y, más tarde, sirvió de base para crear la pieza Tres figuras áureas, inaugurada ayer en la escalinata del Auditorio Nacional.
Como si se tratara de personajes, dijo, las tres figuras geométricas que componen esta pieza dialogan una frente a la otra, "pero con un lenguaje mudo, no audible, que hay que percibir con los sentidos".
Acompañado por el jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard, y del presidente de Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Sergio Vela, González de León recordó que hace 16 años, cuando junto con Abraham Zabludovsky, hicieron la remodelación del Auditorio Nacional, nunca imaginó que una pieza escultórica suya se colocaría en ese sitio.
Sin embargo, precisó que en la remodelación se pensó en el auditorio como un espacio público de cultura y esparcimiento, que se convirtiera en un lugar de diálogo de las artes plásticas y la arquitectura.
Por eso en el lugar, argumentó, fueron instaladas la pieza de acero pintado de Vicente Rojo, las complejas placas metálicas de Manuel Felguérez y la Luna de Juan Soriano. El arquitecto consideró importante la creación de espacios como el Auditorio Nacional, porque el DF ha estado olvidado en materia de infraestructura arquitectónica "inteligente", porque consideró que sólo hay trabajos tontos como los segundos pisos.
En ese sentido, consideró que el cierre de la Biblioteca Vasconcelos fue una decisión justificada, porque fue una obra irracionalmente construida, en un tiempo absurdo. "Fue un cálculo aritmético tonto, donde creyeron que si no acababan con una compañía, era mejor meter 10".
El especialista explicó que el proyecto de construcción del Museo Universitario de Arte Contemporáneo en la Universidad Nacional Autónoma de México va "a todo vapor" y espera que este mismo año pueda recibir las obras que va a resguardar.
Etiquetas: González de León, México
Alemania no promueve la arquitectura ostentosa
La gente de ese país está reaccionando a la caída del muro (1989) y los espacios responden a las actuales condiciones de vida
El Universal
Jueves 22 de marzo de 2007
Estas construcciones se distinguen por sus estructuras simples, con fachadas curvas, en forma de semicírculos o con ventanas voladas en forma de cubos y rectángulos.
Igualmente son notables por el uso de materiales simples como el acero, el concreto, el ladrillo y el cristal, aunque algunas ya incorporan materiales inteligentes.
Fue en Alemania donde se fundó la Bauhaus, primera escuela de diseño y arquitectura durante los años 30, que fue un parteaguas del desarrollo de espacios a escala mundial.
Pero ahora descubrimos un panorama distinto que surge como una respuesta a la ostentación y superficialidad de la arquitectura de autor que ha proliferado en los últimos años alrededor del orbe.
"La moderna arquitectura alemana no ofrece un nuevo estilo de vida, sino que por el contrario, parece que está reaccionando ante una situación social que se dio en nuestro país tras la caída del muro (en 1989) y la reunificación alemana", explica Ullrich Schwarz, curador de la muestra y director del Colegio de Arquitectos de Alemania. en exclusiva para EL UNIVERSAL.
Agrega que los espacios son el resultado de las condiciones del país.
"Ahora tenemos a esta nueva Alemania grande, unida, y lo que queremos ver es si esta nueva situación política y social se refleja en la arquitectura y nos parece que así es; hoy existen diversas manifestaciones al respecto y la primera surge a contrapelo de lo que ha pasado en la arquitectura mundial, en la que se han dado unas estructuras espectaculares, de un efecto mayúsculo, como el museo Guggenheim de Bilbao.
"En nuestro suelo, a partir de los años 90, los alemanes tuvieron que acostumbrarse a una nueva vida, a una nueva situación; no sabían cómo iba a ser el futuro y la reacción fue replegarse a una actitud más sencilla y más modesta arquitectónicamente hablando, no tan espectacular".
Schwarz explica el subtítulo de la exposición (una modernidad reflexiva): "Para mí, la modernidad reflexiva es un desarrollo de la posmodernidad, en la que se está planteando el fin de las grandes narraciones, cuando llegó un momento en que los grandes proyectos del futuro resultan inciertos.
"Esto lo que produjo fue un proceso de introspección en el que se llegó a concluir que debían aclararse los objetivos que se perseguían y en el que se tuvo conciencia de que las grandes estructuras y formas arquitectónicas no iban a solucionar ningún tipo de problema social, ecológico o económico", describe.
Además, el curador Schwarz menciona que esta apreciación de la arquitectura también es cosa de actitud. "A los alemanes se nos achaca que somos demasiados serios, pero creo que esto tiene la ventaja de que también nos tomamos en serio los problemas. En el lenguaje arquitectónico, ahora no se trabaja a partir de la forma".
Dice que la arquitectura de firma con sello personal como la desarrollada por notables como Zaha Hadid, Rem Koolhaas o Frank Gehry tiene una gran efectividad mediática y se vuelve muy comercial, sobre todo por la difusión que le dan los medios. "Sería imposible competir con estas grandes figuras, no tendría sentido. Entonces, en Alemania, hacemos arquitectura sin autor; no es importante quién construyó una obra, sino atender las necesidades del usuario", expresa.
La vanguardia germana
Una de las obras expuestas que más llaman la atención es la casa R 128, en Stuttgart, a las afueras de Berlín, del arquitecto: Werner Sobek.
Se trata de un ejemplo de modernidad, presidido por la tecnología.
"Es una casa de cristal; puedes verla por todos lados, no utiliza energía eléctrica, sino que la genera por medio de celdas fotovoltáicas que absorben la energía solar.
"En esta casa, aun siendo un ejemplo extremo de modernidad, se reconocen muy bien problemas que se discuten actualmente en la arquitectura alemana, como los de la energía y la ecología. Es un ejemplo brillante que combina un alto refinamiento tecnológico con un gran elegancia y estética".
La innovación en materiales
"Se utilizan materiales sencillos, económicos y tradicionales como la madera y el ladrillo, pero también otros nuevos, de uso industrial, como grandes placas de plástico para hacer los techos de las casas.
Hay en Alemania una exploración e investigación de materiales inteligentes. En este sentido, ya se utilizan dos placas de vidrio que llevan en medio de ellas un gas especial que reacciona de manera inteligente al sol. Si hay más radiación, se vuelven más oscuras y si hay menos se ponen más claras, como los lentes para sol. También regulan la temperatura en interiores, y a primera vista no se notan.
En ese desarrollo de materiales inteligentes, los ingenieros alemanes están en la punta de lanza", concluye Schwarz.
Etiquetas: Arquitectura Alemana, Vanguardia
Norman Foster, ganador del Concurso Internacional de Arquitectura

El arquitecto británico diseñará la Unidad de Ocio y Cultura de la Ciudad del Motor de Aragón, ubicada en Alcañiz
El proyecto de Norman Foster ha ganado el Concurso Internacional de Arquitectura, en el que ha competido con los arquitectos Jean Nouvel, Guillermo Reynés, Dominique Perrault y Ben Van Berkel. El arquitecto británico diseñará la Unidad de Ocio y Cultura de la Ciudad del Motor de Aragón, ubicada en Alcañiz (Teruel).
El fallo del jurado se dio a conocer ayer 21 de marzo por la tarde en Zaragoza por el presidente de la Ciudad del Motor y vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel; el consejero delegado de la Ciudad del Motor de Aragón y director del Instituto Aragonés de Fomento (IAF), Antonio Gasión, y el arquitecto turolense Luis Fernández Galiano.
El arquitecto británico Norman Foster tiene una larga trayectoria profesional a sus espaldas, con obras de todo tipo, desde rascacielos en Londres, Frankfurt o Nueva York hasta aeropuertos como los de Hong Kong o
Pekín. En España, la torre de Collserola en Barcelona y el metro de Bilbao. En 1999 Norman Foster recibió el premio Pritzker, considerado el Nobel de la Arquitectura.
El vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel, ha querido destacar "el gran nivel de todos los equipos de arquitectos, y el alto nivel competitivo entre ellos". "La idea de Norman Foster era la que mejor se
adecuaba a lo que se pretendía en las bases del concurso", precisó.
El proyecto
El arquitecto Luis Fernández explicó que "en la elección han primado aspectos como la concentración de todas las necesidades en un solo proyecto, la alta valoración técnica y estética, y la integración entre la imagen tecnológica y la del motor, entre otras". La Ciudad del Motor es un proyecto basado en la integración de cuatro grandes áreas: deporte, tecnología, ocio y cultura. El consejero delegado de la Ciudad del Motor de Aragón, Luis Fernández, subrayó que "para ello se disponen de 65.000 metros cuadrados de superficie útil, de los que 15.000 están destinados a la zona de ocio".
"Dicha zona albergará desde un hotel de 100 habitaciones hasta una residencia de estudiantes o un recinto para espectáculos. Además, destacan como novedad un 'indoor parking' y un 'experience park', que ocupan una superficie de 4.000 metros cuadrados", prosiguió Luis Fernández.
El área deportiva incluye un circuito internacional de velocidad, además de los de karting y tierra. El área tecnológica contará con un parque tecnológico que concentrará empresas e instituciones dedicadas a I+D+i. El área cultural albergará espacios para la divulgación y exposición dotados de la más avanzada tecnología. Biel adelantó que "esperamos una inversión privada para el parque tecnológico, porque este circuito es algo diferente a todos los proyectos que existen por el mundo".
Luis Fernández argumentó que "ha sido fundamental para la elección del proyecto de Foster su gran compacidad, y el uso de energías alternativas, con la instalación de turbinas y paneles fotovoltaicos". Sólo la cubierta de la instalación precisa de 600 kilowatios de potencia.
El proyecto de la Ciudad del Motor conlleva una inversión del Gobierno de Aragón de 120 millones de euros. "Se tiene previsto comenzar las obras en el 2008, y se estima que las obras de ejecución se prolonguen durante un año", declaró Antonio Gasión.
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Richard Rogers alcanza la gloria de la arquitectura
El autor de la T-4 de Barajas y del Pompidou de París gana el prestigioso premio Pritzker
Cinco Días / MADRID (29-03-2007)
Uno de sus edificios, el One Hyde Park de Londres, albergará el apartamento más caro de la ciudad, que según publicaba ayer el diario The Times ha sido comprado por el ministro catarí de Exteriores. El británico Richard Rogers, autor de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, tiene el reconocimiento del mercado y desde ayer, también el máximo galardón de la arquitectura mundial, el Pritzker.
El presidente de la Fundación Hyatt de Chicago, que concede el premio anualmente desde 1979, subrayó ayer la fe de Rogers en la ciudad como 'catalizador del cambio social'. Citando sus propias palabras, las ciudades del futuro 'no estarán distribuidas en guetos de una sola actividad, como ahora, sino que el trabajo, las compras, las escuelas y el ocio se solaparán y se sucederán en variadas y cambiantes estructuras.' Es lo que ha definido como 'la ciudad compacta', caracterizada por la sostenibilidad y el rendimiento energético.
En la lista de ganadores del premio, que está dotado con 75.000 euros, aparecen Norman Foster, Frank Gehry, Rafael Moneo y Renzo Piano, co-diseñador junto con Rogers del Centro Georges Pompidou de París (1971-77).
En opinión del jurado, esta obra revolucionó el concepto de museo 'transformando lo que una vez fue un monumento de élite en un lugar popular de intercambio social y cultural, tejido en el centro de la ciudad'.
Otras de sus obras, como el edificio Lloyds de Londres (1971-77), muestran su interés 'por la arquitectura clara y transparente, integrando los espacios públicos y privados', y su 'versatilidad para acoger las demandas de los usuarios'.
El Barón Rogers de Riverside es uno de los mayores representantes de la arquitectura funcional. Miembro de la Cámara de los Lores desde 1997, nació en 1933 en Florencia, y su prestigio ha ido creciendo desde sus comienzos con el grupo Team 4, del que formaba parte Norman Foster. Después realizó proyectos en su línea vanguardista o de alta tecnología y en 1977 fundó su estudio en Londres. Esa ciudad acogerá la ceremonia de entrega, que se celebrará el 4 de junio.
El Pritzker no fue el único galardón recibido ayer desde Chicago por Rogers y su obra. El museo The Chicago Athenaeum ha concedido a la T-4, obra de Rogers con el español Antonio Lamela, el Premio Internacional de Arquitectura 2007. La terminal cuenta con varios premios, entre ellos el RIBA Stirling 2006, el más importante del Reino Unido, y el RIBA European Awards 2006, otorgados por el Royal Institute of British Architects.
Grandes obras
En todo el mundo. En el currículum de Richard Rogers aparecen edificios oficiales como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, el Palacio de Justicia de Burdeos y la Asamblea Nacional galesa de Cardiff, así como la Terminal 5 del aeropuerto de Heathrow, y el nuevo distrito financiero de Shanghai.
Presente en España. Además de la T-4, Rogers es autor del Parque Balear de Innovación Tecnológica, y en Barcelona, del Hotel y Centro de Convenciones Hesperia y de la remodelación de la antigua plaza de toros Las Arenas.
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Brit Lord Richard Rogers wins Pritzker Prize for architecture
By SOLVEJ SCHOU - Associated Press Writer
LOS ANGELES --
British architect Lord Richard Rogers, acclaimed for his urban, socially minded and open designs including the airy Georges Pompidou Center in Paris, is the winner of the 2007 Pritzker Architecture Prize, it was announced Wednesday.
Rogers, 73, is the fourth British architect to receive the field's top honor, founded in 1979 and sponsored by the family that developed the Hyatt Hotel chain. Past winners include Californian Frank Gehry and Italy's Renzo Piano, who designed the Pompidou with Rogers.
"It's very nice to be awarded what is the most important architecture prize in the world," Rogers said in a telephone interview Monday from his office in London. "Winning this prize will give me another platform to communicate one's social responsibility, also to the beauty of architecture and buildings."
A jury panel of architects and academics singled out Rogers for his more than 40 years of work and such contemporary landmarks as the Pompidou Centre, Lloyd's of London, and, recently, the colorful, light-filled new terminal of Madrid's Barajas International Airport.
Rogers is the chief adviser on architecture and urbanism to the mayor of London.
He also designed one of three mixed-use office towers planned for construction at the World Trade center site in New York.
"In his writings, through his role as adviser to policy making groups, as well as his large-scale planning work, Rogers is a champion of urban life and believes in the potential of the city to be a catalyst for social change," said the jury in its citation.
The panel lauded Rogers' structures as uniquely capturing modern architecture's fascination with high-tech elements, transparency, constraint-free design and the integration of public and private spaces.
The Pompidou, which first opened in 1977, in particular "revolutionized museums, transforming what had once been elite monuments into popular places of social and cultural exchange, woven into the heart of the city," said the jury.
Rogers, Piano and architect Gianfranco Franchini won a competition in 1971 to design the museum, a project envisioned by then President Georges Pompidou.
The multilevel matrix of steel and glass features a terrace, transparent facade, outside escalators and a vast esplanade to produce the effect of fluidity, space and flexibility conducive to its urban environment.
"I describe it as a place for all people, all places, all creeds," Rogers said.
Born in Florence, Italy, and raised in England, Rogers developed an interest in art and modern design fostered by his mother and his father's cousin, Ernesto Rogers, a prominent Italian architect.
An ongoing struggle with school later revealed he was dyslexic.
"I was very fortunate. I had parents who supported me," Rogers said. "Back then, it wasn't called dyslexia, it was called stupidity. We need to communicate that it is possible to do things even when one has learning difficulties."
Rogers proved himself at London's Architectural Association, then earned a master's degree in architecture from Yale University, where he fell in love with the organic style of Frank Lloyd Wright.
Citing an interest in both the "micro and the macro" of architecture, Rogers considers a small house he designed for his parents during the late 1960s one his favorites. The glass-walled building in Wimbledon became a prototype for portable housing, showcasing what the jury praised as Rogers' influential support of energy efficiency and sustainability.
His longtime practice, Richard Rogers Partnership, gained international attention for larger, innovative mixed-use designs, including such projects as the Millennium Dome in London and the enormous, glass Nippon Television headquarters in Tokyo. Currents projects for RRP, which has offices in London, Barcelona, Madrid and Tokyo, include Heathrow Airport's Terminal 5.
A formal ceremony for the prize will be held June 4 in London, where Rogers will receive a $100,000 grant and a bronze medallion.
For the architect, who said he is "very much against ghettos," zoning and "walled cities," the belief remains that urban structures and their inhabitants literally need room to breathe.
"It's about giving beauty to the physical environment; poetry, rhythm, lightness and light. Giving flexibility, userability," he said. "It's about giving form to mass, and transparency to mass."
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Richard Rogers, lauréat du Prix Pritzker 2007
Décerné par la Fondation Hyatt, le Prix Pritzker 2007 - le "Nobel de l'architecture" - vient d'être attribué au britannique Richard Rogers, 73 ans. Né le 23 juillet 1933 à Florence (Italie), Richard Rogers - Lord Rogers of Riverside depuis 1996 - a fait ses classes à l'Architectural Association School de Londres avant de poursuivre ses études à l'Université de Yale où il suit les cours de James Stirling (Pritzker 1981) et rencontre un condisciple nommé Norman Foster (Pritzker 1999)...
Aux côtés de Renzo Piano (Pritzker 1998), il réalise bientôt le Centre Georges-Pompidou à Paris (1977). Son agence signera par la suite quelques-uns des bâtiments les plus emblématiques de l'architecture contemporaine : immeuble des Lloyd’s de Londres (1986), Palais de justice de Bordeaux (1997), bâtiment pour l'Assemblée nationale du Pays de Galles à Cardiff (2005), terminal 4 de l'aéroport de Madrid-Barajas (2005). Bardé d'innombrables distinctions, Lord Rogers est le quatrième britannique à recevoir le prix après James Stirling, Norman Foster et Zaha Hadid (2004).
"Rogers mêle à son amour de l'architecture sa connaissance intime des matériaux et des techniques de construction" a notamment relevé le jury. La cérémonie de remise de ce 31eme Prix doté de 100 000 dollars aura lieu le 4 juin prochain à Londres.
Jacques-Franck Degioanni
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